2009/07/08

> Berria: Indarkeria > UN INFORME DE LA ONU SITUA LA VIOLACION COMO UNO DE LOS MAYORES PROBLEMAS DE AFGANISTAN

  • Un informe de la ONU sitúa la violación como uno de los mayores problemas de Afganistán
  • La legislación afgana no criminaliza la violación ni define lo que es y los tribunales no distinguen entre relaciones consentidas o forzadas
  • Europa Press, 2009-07-08
Las violaciones a mujeres en Afganistán son un "acontecimiento diario" en todo el país y uno de sus principales problemas, según detalló hoy un informe de la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) realizado en colaboración con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos.

Sobre las violaciones, la investigación de la UNAMA ha encontrado que, aunque no se informe y permanezca oculto, este crimen es un acontecimiento diario en todas las zonas del país. "Es un problema de Derechos Humanos de profundas proporciones, las mujeres y las niñas están en riesgo de ser violadas en sus casas y en sus comunidades, en centros de detención como resultado de prácticas tradicionales que se emplean para resolver disputas dentro de la familia o la comunidad", señala el informe.

El representante especial de la ONU para Afganistán, Kai Eide, alertó en la presentación del informe de que la violencia contra las mujeres en Afganistán no se está afrontando dentro de las comunidades y afirmó que esto se hace con el respaldo del país.

Eide, el principal responsable de la ONU en Afganistán, señaló en Kabul que los líderes políticos, entre otros, tienen que tratar esta cuestión de manera más enérgica y no dejarla sólo en manos de los activistas o de las mujeres. "El problema no es que la violencia contra las mujeres esté siendo aprobada, no, el problema es que estas agresiones no están siendo cuestionadas ni condenadas", afirmó. "Y esto tiene implicaciones tanto para las innumerables víctimas y para el desarrollo del futuro del país", aseguró.

En algunas zonas, los presuntos violadores o los ya condenados son, o tienen vínculos con, comandantes poderosos, miembros de grupos armados ilegales o bandas criminales. "Estas personas están por encima de la ley y disfrutan de la inmunidad tanto para ser arrestados como por ser condenados socialmente", añade el documento.

La norma del honor
La cuestión del "honor" es una norma sociocultural que es central a la cuestión de la violación y a los esfuerzos por contrarrestar su prevalencia. La sociedad afgana percibe a las mujeres como guardianas de la cultura y custodias del "honor" familiar. Así, las mujeres "deshonran" a sus familias y a sus comunidades cuando son sometidas a la violencia sexual. Por esto, la vergüenza se vincula a las víctimas y no a los que han cometido las violaciones. Además, estas víctimas a veces son juzgadas por el delito de 'zina' o adulterio, y se les niega el acceso a la justicia.

Además, la sociedad puede pedir, o aprobar, la violencia sexual a través de las prácticas tradicionales como el 'baad' --entregar a chicas para terminar disputas-- o insistiendo en casar a la víctima con su violador. "Hay una necesidad dramática y urgente por parte del Gobierno de Afganistán y de su sociedad de cuestionarse sus actitudes hacia la violación, el mayor problema de la violencia contra las mujeres", asegura el informe.

En general, las mujeres y hombres afganos consideran discutir temas relacionados con el sexo y la violencia sexual como un tabú, y la sexualidad de las mujeres es controlada por los hombres. Durante la investigación, la UNAMA, señala el informe, tuvo muy difícil utilizar términos como "violación", "consentimiento sexual" y 'zina'. "La cuestión de la violación marital nunca se considera ni se informa, dado que las mujeres no tienen opción para consentir las relaciones sexuales con su marido", añade.

Desde los tres años
La mayor parte de los casos de violaciones informadas implican a niñas --algunas de sólo tres años-- o chicas entre los siete y los 30 años, con un amplio número de casos entre los diez y los 20. Un gran número de los violadores son miembros cercanos de la familia o conocidos por la víctima. También las mujeres casadas con hombres mayores suelen ser violadas por los hermanos o hijos de su marido.

"Los violadores incluyen a los sujetos a quienes son confiadas las chicas, como el personal de las cárceles o de centros de rehabilitación juvenil, miembros de las comisarías o de los orfanatos", especifica la UNAMA. Los investigadores también supieron de casos en los que algunos responsables de los centros de detención han obligado a las mujeres detenidas a ejercer la prostitución o a mantener relaciones sexuales a cambio de comida o suministros.

No se criminaliza por ley la violación
El documento también señala que no hay una disposición en el Código Penal del país que criminalice la violación. Respecto a las relaciones sexuales forzadas, las autoridades judiciales recurren al concepto de 'zina', que no dirige de forma adecuada la cuestión del consentimiento, uno de los elementos centrales de la cuestión de la violación. Este concepto, además, sólo se refiere a los sujetos implicados en las relaciones fuera del matrimonio.

En principio, los dos implicados pueden ser sujeto de castigo penal, aunque si se establece coerción, la víctima es dispensada de responsabilidad criminal. El problema está en que no está claro cómo se aplica la distinción entre un acto obligado o consentido en los tribunales afganos, y esta distinción si se aplica bien ni se entiende por parte de los responsables de Justicia.

El informe, por último, recomienda, entre otras, reformar la legislación y las políticas para asegurarse de que todos los derechos protegen de igual manera a las mujeres que a los hombres, y que la violación es un crimen grave, además de asegurarse de que el borrador de la ley sobre la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres criminaliza explícitamente la violación, contiene una clara definición de la misma que esté de acuerdo con las leyes internacionales, toma una postura firme contra los asesinatos de "honor" e incorpora mecanismos que hagan a los responsables estatales responsables para reparar los crímenes por violencia sexual.

"Afganistán tiene claramente la necesidad de asumir un esfuerzo para tratar esta violencia y sus problemas asociados", afirmó Eide. "Nosotros estamos dispuestos a ayudar, pero no es algo que pueda imponerse a una sociedad desde fuera, tiene que venir desde dentro de la comunidad y espero que las recomendaciones del informe se tomen como punto de partida", añadió.

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