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2009/10/19

> Berria: Abortua > BENIGNO BLANCO INSISTE EN COMPARAR "EL ASESINATO DE JUDIOS" CON EL ABORTO

  • Benigno Blanco insiste en comparar "el asesinato de los judíos" con el aborto
  • El presidente del Foro de la Familia dice que no se manifestaron con Aznar porque "no pueden salir a la calle todos los días"
  • Público, 2009-10-19
El presidente del Foro de la Familia, Benigno Blanco, ha vuelto a comparar de nuevo "el asesinato de los judíos" con el aborto. Así lo explicaba Blanco en Los Desayunos de TVE. Sobre la nueva ley, ha comentado que le parece "injusta" y que aunque la actual "es mala", la nueva "es peor todavía".

Asegura que el número de manifestantes que acudieron a la manifestación del pasado sábado fue de "alrededor de dos millones". Justifica la cifra: "tenemos gente que nos va informando hasta donde llega la gente. Si sólo se computa una parte -asegura sobre las informaciones de algunos medios de comunicación- estás dejando fuera a mucha gente", explica.

Blanco ha explicado que no hubo manifestaciones durante la etapa de Aznar en el Gobierno porque "no podemos estar manifestándonos todos los días". Según explica, por lo mismo por lo que "no lo hicimos en los primeros cuatro años de Zapatero". La tramitación parlamentaria de la nueva ley es la que motiva la manifestación, explica el presidente del Foro del a Familia.

"El feto está vivo"
De igual modo, está convencido de que si la sociedad se empeñase podrían evitarse muchos abortos, pero que el problema es que no se dan "alternativas". La nueva norma, en su opinión, no genera seguridad jurídica "salvo para las clínicas, que podrán hacer lo que quieran". Preguntado por los recovecos que existen en la actual ley, el presidente del Foro asegura que con la nueva lo único que se consigue es "legalizar" dichos recovecos: "Es como si en la seguridad social renunciamos a los impuestos para acabar con la inseguridad", certifica.

Blanco cree que "el feto está vivo" y que esa es la única razón por la que hay que abortarlo. "La obsesión abortista de esta ley repercute hasta en las menores" sentencia. "Esta ley no protege a la mujer de ninguna manera".

Manifestación contra el aborto
La manifestación del sábado sacó a la calle a miles de personas. El acto estuvo convocado por más de cuarenta asociaciones.

Destacaron entre los manifestantes la presencia de numerosos dirigentes y militantes del PP, entre ellos el ex presidente José María Aznar, la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal y Ana Mato. Los encargados de leer los manifiestos fueron el propio presidente del Foro de la Familia y las representantes de la asociación Mujeres contra el Aborto, las periodistas Isabel San Sebastián, Cristina López Schlichting e Isabel Durán, junto a otras personalidades como María Vallejo Najera, Regina Otaola, Teresa Rabal o María Ostiz.

Baile de cifras
La derecha se volcó el sábado con la manifestación contra el aborto, aunque no quedó claro si fue tanto en la calle como en los cálculos de las cifras de asistencia. La diferencia entre los distintos colectivos que midieron el poder de convocatoria en la marcha fueron desde alrededor de 55.000 (agencia Efe), en la cifra más baja, hasta los 2 millones que estimaron los organizadores.

La fuente más interesada, las asociaciones que organización la protesta, es la que aporta una cifra más elevada de personas concentradas bajo el lema Cada vida importa. Pero, a tenor de la disparidad de resultados, cada vida no ocupó para todos el mismo espacio físico en el recorrido de la manifestación.

Su optimismo, contrasta con el cálculo elaborado por una empresa especializada, LYNCE, contratada por la agencia Efe, que realiza un estudio fiable, según ellos, mediante un sistema informático de imágenes fijas y en movimiento que contabiliza a los participantes. Aporta una cifra exacta: 55.316 personas.

2009/01/27

> Berria: Hezkuntza > "UNA CONCIENCIA MORAL Y CIVICA"

  • "Una conciencia moral y cívica"
  • El País, 2009-01-27 # J.A. Aunión • Madrid
Con un gran parecido a la asignatura obligatoria de Ética que redactó en 2000 el Gobierno del Partido Popular, se publicaron en enero de 2007 los contenidos de la nueva materia, también obligatoria, de Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos. Se trata de unos contenidos mínimos tan flexibles que han permitido desde su adaptación al ideario de los centros católicos (con el beneplácito del Gobierno socialista) a la redacción de libros de texto con muy distintos sesgos ideológicos.

- Transmisión de valores. El contexto de la materia debe permitir que "la participación, la aceptación de la pluralidad y la valoración de la diversidad ayuden a los alumnos y alumnas a construirse una conciencia moral y cívica acorde con las sociedades democráticas, plurales, complejas y cambiantes en las que vivimos". A pesar de su redacción, prácticamente igual a la hecha en la Ética de 2000, este punto está en el centro del debate: ¿Tiene derecho el Estado a transmitir valores morales o corresponden únicamente al ámbito de la familia?

- Ética común. "El estudio de los Derechos Humanos desde la perspectiva ética y moral lleva al alumnado a la comprensión de los fundamentos morales de la convivencia, identificando los distintos elementos comunes que desde las diversas teorías éticas se aportan para la construcción de una ética común".

Para Benigno Blanco, presidente del Foro Español de la Familia (una de las principales asociaciones contrarias a la materia), se pretende sustituir la "ética personal arraigada en la tradición moral" por esa "ética común", basada principalmente en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, que son sólo "normas jurídicas valiosas", dice en un texto colgado en su página web.

Los contenidos de Ciudadanía, sin embargo, sostienen lo siguiente: "El artículo 27.2. [de la Constitución] dice que la educación tendrá por objeto el pleno desarrollo de la personalidad en el respeto a los principios democráticos de convivencia y los derechos y libertades fundamentales, que debe interpretarse según lo establecido en la Declaración Universal de Derechos Humanos [...]"

- Homofobia. La única mención a la homosexualidad que ha quedado en los contenidos de Ciudadanía es el rechazo a la homofobia: "Valoración crítica de la división social y sexual del trabajo y de los prejuicios sociales racistas, xenófobos, antisemitas, sexistas y homófobos".

Blanco, en el texto citado anteriormente, se queja de que "homofobia" es un "término sectario" y de que el Papa y el propio Foro de la Familia han sido calificados como tales por defender la familia tradicional. Además, la Iglesia y los defensores de la objeción han rechazado la mención de la homosexualidad vista desde la "ideología de género". Según ellos, el sexo, es decir, ser varón o ser mujer, es suplantado por el género, algo que, dicen, puede ser cambiante.

- Libros de texto. El amplio abanico ideológico de los manuales de Ciudadanía va desde los más neutrales en los temas polémicos, hasta los que recogen la visión más tradicional de la Iglesia católica (defensa de la familia tradicional, rechazo del aborto, del matrimonio homosexual) o los que dan información exhaustiva de anticonceptivos o critican a la Iglesia por condenar las uniones gays.

2009/01/02

> Erreportajea: Eliza > ¿LUCHO LA IGLESIA CONTRA LOS FASCISMOS DEL SIGLO XX COMO AFIRMA BENIGNO BLANCO?

  • ¿Luchó la Iglesia contra los fascismos del Siglo XX como afirma Benigno Blanco?
  • El Foro de la Familia comparó aborto con nazismo, pero olvida ciertas alianzas del pasado
  • El Plural, 2009-01-02 # Marcos Paradinas
El pasado domingo, Benigno Blanco, presidente del Foro Español por la Familia y ex secretario de Estado de Infraestructuras del PP, comparaba la defensa que hace la Iglesia católica de la familia con la lucha eclesiástica “contra el marxismo y el nazismo”. Fue en la cadena COPE, durante el calentamiento de motores previo a la Misa por la Familia que se celebró en Madrid, con el arzobispo Rouco Varela como maestro de ceremonias. Tal afirmación, aunque parece casual, era el broche final a un año en que la Iglesia católica se ha empeñado con especial ahínco en presentarse como lo opuesto a los regímenes totalitarios, a los que además ha identificado con el laicismo o como una consecuencia lógica de este.

A lo largo de este 2008, El Plural ha ofrecido un punto de vista un poco diferente al de los prelados, en el que se demuestra la connivencia, cuando no el apoyo explícito, de la Iglesia a regímenes como el nazismo. Sin embargo, esta actitud eclesiástica no se restringe únicamente al III Reich, sino que es un modelo que se repite en la mayoría de los fascismos que asolaron el mundo en el siglo XX.

Estrategia del 2008
La conducta de Benigno Blanco el pasado domingo se ajusta perfectamente a lo defendido por la Iglesia a lo largo del 2008: una estrategia basada en comparar el laicismo con el nazismo y presentar a la Iglesia como luchadora a ultranza de los totalitarismos. Comenzó el cardenal-arzobispo de Toledo en julio, y lo subrayó Rouco Varela meses después en el Vaticano. Ambos presentaron el nazismo como una consecuencia del laicismo. A este movimiento ha ayudado el propio Benedicto XVI, que quiere retomar el proceso de beatificación de Pio XII, pontífice acusado de excesiva pasividad ante el nazismo y el Holocausto.

La alianza fascista
El Plural ya demostró en octubre la estrecha colaboración y el apoyo explícito que la Iglesia católica prestó al régimen de Adolf Hitler. Y de sobras es sabida la relación entre nuestros prelados y la dictadura de Franco mientras duró. Pero las inclinaciones de la Iglesia a lo largo del siglo XX no se quedan ahí y el esquema se repite en casi todos los fascismos y autoritarismos.

Los pactos de Letrán
En Italia, la relación entre la Iglesia y Mussolini se transformó en los Pactos de Letrán, por los que la Iglesia católica se convertía en la religión oficial del país y se creaba el Estado del Vaticano dentro de la ciudad de Roma.

El apoyo a Salazar
En Portugal, el dictador Antonio Salazar contó con el apoyo de los obispos portugueses al presentarse como un implacable adversario de cualquier ley o programa social que “menoscabara o disolviera la familia y las enseñanzas de la Iglesia en defensa de la familia”. Su mano derecha fue el cardenal Cerejeira, un prelado devoto de la virgen de Fátima por haber librado a Portugal “del flagelo de la guerra y de la lepra del ateísmo comunista” que atacó a España en los años 30.

La Croacia títere
En 1941, del antiguo Reino de Yugoslavia se escindió el Estado Independiente de Croacia. Un Estado liderado por el movimiento nacionalista Ustaše, aunque en realidad era un estado títere del III Reich nazi y que contó con el apoyo de la Iglesia y el Vaticano. Aquí se llevó a cabo una política de genocidio sobre la población serbia, gitana y judía, y asimismo sobre los anti-fascistas croatas. Dependiendo de las fuentes, el exterminio se calcula entre las 250.000 y el millón de víctimas.

La República de Eslovaquia
El caso de Eslovaquia es el más paradigmático. Aquí fue el clero el que directamente tomó el poder con unos aires fascistas declarados, a través del sacerdote católico Josf Tiso. Bajo su mandato, el Estado se desmembró momentáneamente de Checoslovaquia para crear un gobierno influenciado por la Alemania nazi, a la que imitó en sus prohibiciones a los judíos para participar en la vida pública, primero; y enviándoles a sus campos de concentración, después.

La Memoria Histórica de los obispos españoles es bastante selectiva, y no sólo a nivel nacional, sino que sus alabanzas a la lucha de su institución en el extranjero no se corresponde con la versión oficial que muestran las imágenes de desfiles y brazos en alto. Tampoco se desprende coherencia de sus críticas al laicismo como detonante de los totalitarismos. Desde El Plural lo seguiremos recordando.