2009/11/23

> Berria: Diskriminazioak > EL "VIUDO" DE UN MILITAR QUE DENUNCIO A DEFENSA, CON UN PIE EN LA CALLE

  • El 'viudo' de un militar que denunció a Defensa, con un pie en la calle
  • Mañana se ejecuta la orden de desalojo. Su pareja, brigada de profesión, falleció en 2001. Vivían en una casa militar. Ha pedido amparo al Tribunal Constitucional por trato discrimiantorio. El TSJM consideró probada la relación, pero no la convivencia en el domicilio. Ha escrito una carta a Carme Chacón para que suspenda el desahucio
  • El Mundo, 2009-11-23 # Amaya García . Madrid
Tras un año de calma, José Luis González Farrais vuelve a las noches en vela y a los tranquilizantes. "Hace dos semanas me llegó la orden de desahucio". El 24 de noviembre a las 10.00 horas, "el lanzamiento se llevará a cabo ineludiblemente", recoge el documento del Instituto para la vivienda de las Fuerzas Armadas (Invifas). La lucha continúa.

"Yo no me voy de aquí ni a tiros", advierte José Luis, que desde hace ocho años libra una dura batalla para reclamar "un trato justo" del Ministerio de Defensa. La semana pasada escribió una carta a la ministra Carme Chacón para que suspenda la resolución. "Es lo último que puedo hacer".

Desde 2001, tras la muerte de su pareja, militar de profesión, José Luis pelea sin descanso en un proceso judicial y administrativo para que no le echen de la casa que compartió con Jose. "Es una vivienda militar. Y nosotros vivimos aquí como cualquier pareja o familia".

De ello fueron testigos los vecinos, que ahora también han firmado para apoyar su reclamación. "En su momento, los hubo que testificaron en los juicios", explica José Luis en el salón de su casa. Defensa no consideró probada su relación y no le permitió subrogarse en el contrato de cesión de uso de la vivienda, de ahí que decidiera acudir a los tribunales.

En octubre de 2008, ante la primera orden de desalojo, pidió amparo al Tribunal Constitucional por vulneración del derecho de igualdad. "El problema radica en que soy homosexual". "El Constitucional todavía no ha dicho nada. Cómo pueden ejecutar una orden de desalojo si el alto tribunal no se ha manifestado", se queja ante la atenta mirada de dos vecinos que le arropan en estos momentos.

El Tribunal Superior de Justicia de Madrid reconoció su relación ("no se discute que existiera una relación de afectividad", recoge la sentencia), pero no consideró acreditada "una efectiva convivencia en el domicilio". Ambos son requisitos fundamentales para llevar a cabo la subrogación.

José Luis insiste en que él vivió con su pareja entre 1995 y 2001 en esta casa -en total convivieron ocho años-. "Se aportaron facturas, escritos de los bancos, tarjetas sanitarias... En toda la documentación constaba esta dirección".

Hace un año, la amenaza de desalojo sobrevoló también el número 4 de la calle de Mastelero. Entonces se quedó en un susto. "En esta ocasión, ni siquiera me han dado un plazo para hacer un desalojo voluntario".

Este periódico se ha puesto en contacto con el Ministerio de Defensa, que no ha querido hacer declaraciones al respecto.

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