2009/01/03

> Berria: Testigantzak > FRANCO ZEFFIRELLI CUENTA COMO FUE SU PRIMERA VEZ

  • Franco Zeffirelli cuenta cómo fue su primera vez
  • "Soy homosexual, pero no gay, es una palabra que odio"
  • El País, 2009-01-03 # Mónica Andrade · Roma
El director de cine y de ópera italiano Franco Zeffirelli, de 85 años, ha añadido algunos detalles inéditos de su vida sexual durante una entrevista con el diario Libero. Su primera vez con un hombre fue con un campesino, durante la II Guerra Mundial, cuando se encontraba atrincherado con los partisanos en las montañas de Florencia. "Era un campesinote, se llamaba Vieri, y estaba escondido en aquellos bosques. Dormimos en una noche gélida envueltos en una manta dentro de una cueva", ha contado Zeffirelli.

"Fue una experiencia bonita, porque éramos tan jóvenes...", añade el cineasta. "Nos pegamos el uno al otro, mientras el peligro nos rodeaba por todas partes. Alrededor estaban los alemanes, que nos habrían colgado si nos hubieran descubierto".

Zeffirelli había comenzado a percibir su homosexualidad antes de aquel encuentro, a los 14 o 15 años. Su primer amor se llamaba Carmelo Bordon. "Era mi compañero de clase en el Liceo Artístico. Estábamos enamorados sin saberlo. O no queríamos admitirlo". Los dos se encontraron años después. "Él me recomendó a su hijo", recuerda Zeffirelli, "que luego se convirtió en un escenógrafo famoso. Me dijo: 'Espero que contigo él tenga más suerte que yo, visto que entre nosotros nunca ocurrió nada'. Tuve una adolescencia bastante escasa de sexo".

El director de Romeo y Julieta desveló hace un par de años que vivió un gran amor con Luchino Visconti. Fue en su Autobiografía, donde también contó que de niño fue acosado sexualmente por un fraile y que Aristóteles Onassis se le insinuó para intentar estropear su amistad con María Callas, la única mujer de la que estuvo enamorado y a la que dedicó una película.

Zeffirelli nació el 12 de febrero de 1923, en Florencia, y en el lugar de su partida de nacimiento correspondiente al padre dice "NN", es decir, desconocido. En sus memorias, el director de cine recordaba que sólo reconoció públicamente su homosexualidad tras cumplir los setenta. Fue en la ciudad estadounidense de San Francisco donde admitió que había tenido experiencias con hombres. "Soy homosexual, pero no gay, es una palabra que odio, es ofensiva y obscena", dijo en el libro.

> Artikulua: Juan Goytisolo > LA SANTIDAD DE GENET

  • La santidad de Genet
  • 60 años de "Diario del ladrón"
  • El País, Babelia, 2009-01-03 # Juan Goytisolo
La prostitución, el robo, la miseria y las humillaciones formaban parte de la cotidianidad en el Barrio Chino de Barcelona, en los años treinta, que Jean Genet narró de manera descarnada en Diario del ladrón. El escritor Juan Goytisolo, que conoció bien al autor francés, repasa la potente influencia que tuvo esa época en su obra posterior.

1932. España estaba cubierta entonces de vagabundos: sus mendigos iban de pueblo en pueblo, por Andalucía en razón de su buen clima; por Cataluña, de su riqueza, pero todo el país nos era favorable. Fui así un piojo con la conciencia de serlo. En Barcelona, frecuentábamos sobre todo la calle Mediodía y la del Carmen. Nos acostábamos a veces seis en un jergón sin sábanas y, al amanecer, íbamos a pordiosear por los mercados. Salíamos en banda del Barrio Chino y nos dispersábamos con un capacho bajo el brazo, pues las amas de casa nos daban más bien un puerro o un nabo que unos céntimos. A mediodía regresábamos y nos hacíamos la sopa con lo recaudado. Lo que voy a describir son los hábitos de la canalla.

Caído en la abyección, Genet decidirá asumirla y convertirla en virtud suprema. La escala de valores de la sociedad biempensante no será la suya sino dándole la vuelta: lo vil se transmutará en noble y lo noble en vil. El proceso de subversión íntima iniciado en el antiguo Barrio Chino barcelonés será largo y accidentado, y se plasmará en la siguiente década en sus primeras obras poéticas y narrativas escritas en la cárcel parisiense de la Santé. El joven inclusero, mísero e indocumentado se consagrará al robo, la prostitución y la mendicidad en su anhelo de alcanzar la dureza empedernida del criminal con la misma entrega de quien se inicia en los arcanos de una creencia mística y de su áspero camino de perfección espiritual.

Los piojos, escribe en Diario del ladrón, eran el signo más visible de su indignidad, tan representativos de su condición de paria como las joyas que adornan a aristócratas y burgueses de la de su estatus de gente guapa. Los harapos y las llagas amorosamente cuidados para atraer la conmiseración mudarán en su fuero interior la vergüenza en gloria. El orgullo necesario para enfrentarse al desprecio ajeno, sólido y resistente como esa roca que parte la corriente de un río, se afianzará en su voluntad de envilecimiento: su patria será la chusma, y él su cronista y cantor.

Las fechas de la estancia de Genet en España no pueden fijarse con exactitud. Aunque en Diario del ladrón habla de 1932, lo cierto es que, tras alistarse por primera vez en el ejército a su salida del reformatorio de Mettray y ser destinado como “jenízaro colonial” a Siria en 1930, de donde fue repatriado el siguiente año, firmó un nuevo contrato de alistamiento y fue enviado al Séptimo Regimiento de tropas indígenas de Meknés, en el que permaneció hasta enero de 1933. Ni la exhaustiva biografía de Edmund White ni la cronología establecida por Albert Dichy fijan claramente la duración de su etapa española. Probablemente ésta se extienda de noviembre de 1933 a abril de 1934. La única prueba documental de la misma es la carta dirigida a André Gide el 12-12-1933 en la que, después de pintar su poco brillante situación material (“estoy sin un céntimo en Barcelona, el cónsul es intratable, soy huérfano y vagabundeo de tasca en tasca”), solicita su ayuda y da como remite el Apartado de Correos de la ciudad.

Tras su iniciación en la querencia barcelonesa del antiguo Distrito Quinto, la carrera de ladronzuelo de Genet continuará, primero por Europa Central y luego en Francia, hasta la publicación de sus primeras obras, escritas en la cárcel, a mediados de los cuarenta. Un breve repaso a sus sentencias condenatorias, reproducidas en el libro de Albert Dichy y Pascal Fouché (Jean Genet. Essai de Chronologie), revela que su fascinación juvenil por el crimen y devoción por sus profesionales no le llevaron a emular sus hazañas sino de forma muy modesta. Junto a los “delitos” de vagabundeo —el equivalente de nuestra infame Ley de Vagos y Maleantes—, carencia de carné antropométrico de identidad o intento de viajar en tren con una tarjeta militar falsificada, leemos: substracción fraudulenta de una docena de pañuelos en los almacenes La Samaritaine; idem, de autógrafos en una librería de la Rue Bonaparte; hurto de una camisa de seda en los almacenes del Louvre; de un retal de sábana en el Bazar de l’Hôtel de Ville; de una billetera y una maleta, etcétera.

Su fallida carrera en el robo le condujo no obstante a su condición de gran escritor: a convertirse en esa bomba literaria descubierta por Cocteau y cuya potencia subversiva no tardaría en conmocionar a Sartre.

“Detrás del Paralelo se extendía un solar en el que los marginados jugaban a cartas (El Paralelo es una avenida de Barcelona paralela a las célebres Ramblas. Entre estas vías, muy amplias, un laberinto de calles estrechas, oscuras y sucias forman el Barrio Chino)”.

Con estas palabras, propias de una pequeña guía para turistas, Genet nos introduce en lo que será para él en adelante su “territorio moral” —el del robo, prostitución masculina, traición, humillaciones, miseria—, vinculado para siempre a España y a su iniciática experiencia barcelonesa. Su aprendizaje en el mal, de la mano izquierda de su mentor, el manco Stilitano, será el de un pícaro de escaso oficio y exiguo beneficio: hurto en los cepillos de las iglesias, timos menores, demanda en el consulado de su país de un bono de repatriación hasta la frontera con el correspondiente billete de tren que venderá en la estación de Francia, prostitución con marinos extranjeros por un puñado de pesetas. Su acto más audaz consistirá en el robo de la esclavina de un carabinero en los muelles del puerto. Después de satisfacer los deseos de éste en su garita de guardia, aprovechará el momento en que va a lavarse en la pila de una fuente cercana para apropiarse de la prenda y huir envuelto con ella a su querencia del Barrio Chino. La modesta hazaña le engrandece a ojos de su mentor, a quien confía la venta de su botín en muestra de su devota sumisión (El carabinero burlado irá a buscarle a La Criolla pero, advertido del peligro, Genet “toma las del Paralelo” y desaparece por un tiempo del local).

Extramuros de los reformatorios en los que fue internado desde la adolescencia y de los cuarteles en los que a continuación se alistó, Genet hallará en la España convulsa de la época el punto en el que asentará su aventura estética y moral. El Barrio Chino barcelonés —el actual Raval— era la guarida ideal para las heces y detritus de la sociedad. La “librea de la miseria” de la que hablan irónicamente nuestros clásicos —esto es, los harapos, la mugre y las alpargatas usadas hasta la trama— identificaba a la hermandad de mendigos y rateros acampada en él. La galería de personajes genetianos —buscavidas, rufianes, prostitutas, pordioseros, desertores, travestidos— se amadrigaba en la espesura urbana del ámbito como quien se acogía anteriormente a lo sagrado y no difiere mucho del hampa sevillana que conoció Cervantes. El aura sacra del execrado Distrito Quinto guiará a Genet, como veremos, por los caminos de su peculiar santidad.

El Genet ramblero e hijo espurio del Paralelo se adentrará en el territorio de la ignominia resuelto a convertirse en objeto de desdén y de asco, en una busca de acendramiento íntimo que en otra ocasión comparé con la de los malamatís del Islam, a quienes Ibn Arabi situaba en la esfera más alta de los bienaventurados. Él y sus cofrades de la miseria lucirán a través de España, nos dice, “una magnificencia secreta, humilde y sin arrogancia”. Su empeño se cifrará en “dar un sentido sublime a una apariencia tan Mísera”. La soledad moral a la que aspira convertirá su destino en una conciencia irreductible de la que surge una obra luminosa y de perturbadora singularidad. La aspiración al crimen condenado por sociedad, asociada a la de la traición, adquirirá una dureza y fulgor comparables a los del diamante.

La admiración de Genet por las locas españolas que frecuentó en Barcelona y Cádiz apareció más de una vez en nuestras conversaciones. Eran las más audaces y provocadoras de Europa, decía, como reacción natural al rechazo que suscitaban. Asumían el oprobio de la opinión común con un ritual de disfraces, gestos y voces agudas que, a partir de la histeria, alcanzaba la sublimidad.

Cuando me adentré por primera vez en el Barrio Chino en 1949 de la mano de un compañero de universidad aficionado como yo a los libros y experto en las zonas desaconsejadas de la ciudad, La Criolla y los bares en los que anidaba la especie maldita no existían ya. La red de callejuelas que se extendía del Portal de Santa Madrona a la calle del Carme albergaba tan sólo numerosos prostíbulos a cinco pesetas por ficha y la miseria reinante no debía diferir mucho de la que conoció Genet. El célebre burdel de Madame Petite, en el que posiblemente se inspiró al componer Querelle de Brest (“La Feria”, de Madame Lysiane), era una sombra de sí mismo y la progenie de las execradas en público (y apreciadas por algunos en privado) ocultaban su maquillaje, abanicos, peinetas y faralaes a los ojos del ciudadano “decente”.

Una foto publicada recientemente en EL PAÍS, en la que dos travestidos merodean por La Rambla, avanzada ya la noche, a la caza de un turista borracho a fin de desvalijarlo me trajo a la memoria un pasaje de Diario del ladrón en el que dos “mariconas” muy compuestas, de ojos admirables y cejas inmensas pasean por las cercanías de una vespasiana (así se llamaba en Francia a los urinarios públicos, de chapa circular de metal, despiadadamente demolidos por el alcalde Chirac) con un mono amaestrado en los hombros. A la señal de una de ellas, el mono saltaba de un brinco sobre el ligón de apariencia más burguesa y, aprovechando su confusión, le robaban la cartera.

La procesión fúnebre de las llamadas también Carolinas (valientes precursoras de las “gasolinas” parisienses de Mayo de 68) al emplazamiento de uno de los meaderos destruidos durante los disturbios callejeros de 1933 es uno de los momentos más bellos de Diario del ladrón:

Estaba cerca del puerto y del cuartel, y la cálida orina de millares de soldados había corroído su chapa de metal. Al constatar su muerte definitiva, las Carolinas con chales, mantillas, trajes de seda y chaquetillas ajustadas acudieron a ella en solemne delegación para depositar un ramo de flores rojas anudado con un crespón de gasa. El cortejo partió del Paralelo, torció por la calle San Pablo, bajó por La Rambla hasta la estatua de Colón. Eran las ocho de la mañana, el sol iluminaba la escena. Las vi pasar y las acompañé de lejos. Sabía que mi puesto estaba en la comitiva: sus voces heridas, sus gritos de dolor, sus gestos exagerados, se proponían atravesar el espeso desprecio del mundo. Las Carolinas eran grandiosas: las Hijas de la Vergüenza.

Llegadas al puerto, torcieron a la derecha en dirección al cuartel, y sobre la chapa herrumbrosa y hedionda del meadero público, sobre su chatarra muerta, depositaron las flores.

¿Qué cineasta de genio filmará algún día la escena con la bella precisión de un Visconti y el humor cruel de Fassbinder? El heroísmo tragicómico de las Carolinas merece un recordatorio y su inclusión en los breviarios de una nueva forma de santidad en los antípodas de la de Monseñor Escrivá y de la del fundador de los Legionarios de Cristo Rey. Genet se reprochó siempre, me dijo, su falta de arrojo. Permaneció junto a la multitud indulgente e irónica que acogía su duelo en vez de ocupar el lugar honroso que le correspondía.

Una de las páginas más bellas de Diario del ladrón es la del episodio del tubo de vaselina. Detenido en una redada y conducido con otros sospechosos a la comisaría del distrito (imagino muy bien la escena, pues el poeta Jaime Gil de Biedma y yo corrimos la misma suerte a fines de los cincuenta del pasado siglo, cuando callejeábamos de noche por el barrio, en el cruce de San Pau y Robadors), el policía que cachea a Genet le saca del bolsillo el lubrificante empleado para la penetración anal (que yo acostumbraba a llevar también en mis primeras incursiones por Barbés y la Gare de Nord): un tubo usado ya y cuya mera presencia en el lugar es la prueba palmaria de su pertenencia al gremio de las “mariconas” (Genet emplea siempre la palabra española, consciente de su brutal carga peyorativa):

“En medio de los objetos elegantes sacados de los bolsillos de los detenidos en esta redada, era el símbolo mismo del oprobio que se disimula con el mayor cuidado, pero el signo también de una gracia secreta que iba a salvarme pronto del desprecio […]. Estaba en el calabozo, y sabía que toda la noche mi tubo de vaselina sería objeto de burla —a la inversa de una Adoración Perpetua— de un grupo de policías […]. No obstante, me animaba la certeza de que este frágil y humilde objeto les resistiría y, por su simple existencia, derrotaría a todas las policías del mundo”.

Invulnerable al insulto —pienso en el I’m completely dead to decency de T. E. Lawrence—, la comparación de la prueba concreta de su deshonra con el Santísimo Sacramento permitirá a Genet rehabilitar y ensalzar su vida de indigente en el Barrio Chino, y luego su erranza hasta Cádiz y San Fernando, mediante el recurso a los términos más sagrados y nobles. Su victoria verbal le llevará así a bendecir la miseria que la suscita y le imanta a una nueva forma de perfección moral:

Cuanto mayor sea mi culpabilidad a vuestros ojos, entera y totalmente asumida, mayor será mi libertad y más perfectas mi soledad y mi unicidad.

El encuentro con Stilitano, el serbio desertor de la Legión Extranjera francesa, marca un antes y un después en la vida de Genet y será el primer eslabón de una cadena de fascinaciones sucesivas por criminales o gente del hampa —los Harcamone, Bulkaen, Maurice Pilorge, etcétera—, elevados por él al altar de la excelencia y la gloria. Sus primeros robos en el Barrio Chino los dedicará, nos dice, a su fortaleza e impudor severos, a la singularidad de su brazo derecho amputado, cuya mano se pudre bajo un castaño en algún bosque de Europa Central. La fuerza irradiante de este muñón le galvanizará con una imantación similar a la que experimentará, cuarenta años después, por el sudanés Mubarak en los campos palestinos, cuando le pide que tenga su cigarrillo mientras se desabotona y orina tranquilamente junto a él: el timbre gutural de su voz es en ambos el de un sexo en erección.

Stilitano reúne en su persona el rigor del soldado, el aventurero, el sicario, el hampón. Aunque admite la intimidad física con Genet —los dos duermen en el mismo catre en un hotelucho del barrio— le niega el sexo. Desprecia a las “mariconas” y ejerce ocasionalmente de chulo. No obstante, para atraer a aquellas y a las prostitutas, sujeta con un imperdible un racimo con granos de celulosa y algodón en rama en el interior de la bragueta, de modo que abulte y la realce por pura provocación. Genet se encarga de la tarea, sin poder evitar el temblor de las manos mientras prende y desprende el racimo al comienzo y fin de la jornada de merodeo y cambalache. Un día, en vez de dejarlo sobre la estufa, como de costumbre

no pude retenerme de guardarlo entre mis manos y llevarlo a mis mejillas. El rostro de Stilitano, encima de mí, se endureció.

—¡Suéltalo, cabrón!

Me había agachado para abrir la bragueta, pero la furia de Stilitano, como si mi fervor habitual no bastara, me hizo caer de rodillas, en la posición que mentalmente anhelaba. Con sus dos pies y su único puño me golpeó. Hubiera podido huir y me quedé allí.

Su delación posterior a la policía del amigo común a ambos, Pepe el Gitano, por su homicidio cometido en las cercanías del Paralelo, no rebajará la devoción de Genet por él: la revestirá al revés, nos dice, con los atributos luminosos de la traición.

Las numerosas referencias de Genet a La Criolla, el cabaré en donde se prostituía por devoción a Stilitano, no mencionan su ubicación en el Barrio Chino ni incluyen una descripción del local.

Nits de Barcelona, publicado en 1931, esto es, dos años antes de su venida a España —obra reeditada por Proa, con las ilustraciones de Oleguer Junyent y el prólogo de Josep M. de Segarra de la edición original—, subsana dicha laguna y nos procura una valiosa información. Su autor, Josep M. Planes, colaborador de la mítica revista Mirador y empedernido noctámbulo, fue asesinado el 24 de agosto de 1936 en la Arrabassada por unos pistoleros incontrolados de la FAI a quienes había consagrado un reportaje poco ameno semanas antes del levantamiento militar contra la República. Segarra esboza un sugerente retrato suyo y coincide con Planes en su aguda percepción de la ciudad durante el periodo que va de la dictadura de Primo de Rivera al 14 de abril: “Quienes más aprovechan la noche en Barcelona son los turistas, los ladrones, los poetas, las prostitutas, la gente que no tiene un centavo y la que dispone de dinero a espuertas”.

La Criolla —escribe Planes— se encuentra en plena calle del Cid. El cartel luminoso que cuelga verticalmente de la fachada emborrona el pobre paisaje urbano con un resplandor rojizo […] inmuebles y personas comparten el mismo aire de miseria y nunca se sabe si la suciedad de las paredes viene de los hombres y las mujeres que se apoyan en ellos o viceversa […]. El gentío aglomerado en la calzada y las prostitutas e invertidos que se exhiben por las aceras flotan en este fondo bermellón decorativos y estilizados, como en las ilustraciones en las que debe de soñar Francis Carco para sus libros.

La calle del Cid (¡qué ironía el nombre del Campeador, mantenido hasta hoy en lo que queda de ella, entre el Paralelo y la avenida de Les Drassanes!) está entonces llena de basuras, soldados, prostitutas, marineros, mendigos. Cualquier navajero puede sacar de improviso su útil de siete filos y asaltar a los viandantes acomodados que se asoman a él. El local de La Criolla, una antigua fábrica textil reconvertida en cabaré, encubre la austera desnudez de sus columnas con un decorado chillón de palmeras ornadas con falsas pencas verdes, cocos, monos y negros de tebeo de Tarzán que le confieren un menesteroso esplendor tropical. Una orquesta de tangos ocupa el estrado, ensordece al cliente y contagia su furia a las parejas que bailan en la pista.

(Genet evoca en Diario del ladrón los aires de “Ramona” mas no la voz de Irusta —en realidad del trío formado por éste, Fugazot y Demare— mencionado por Planes, cuya música barriobajera arrasaba en los años anteriores a la Guerra Civil. En una vieja gramola de manivela con bocina exterior, escuché en mi niñez la canción citada por Genet —cuya letra me sé de memoria— y los discos del, en aquel tiempo en boga, conjunto argentino, no sé si epígono o antecesor de Gardel. Mi familiaridad retrospectiva con La Criolla sale así reforzada. Su repertorio musical acunó mis oídos en la Barcelona “decente” de los barrios altos).

Al trazar su pintura del cabaré, Planes señala la existencia, en la acera de enfrente —perdóneme el lector el involuntario juego de palabras—, del bar de Cal Sagristà, famoso, dice, por sus “invertidos” —la gente bien de la época empleaba dicha palabreja: ¡se hallaba aún muy lejos la era de la identidad gay!—, al que acudían jovencitos de labios pintados y cabello untado de gomina. Curiosamente, Genet no habla de él.

Actualmente, el remozado Carrer del Cid no evoca ni remotamente el de la cochambre y bullicio de setenta años atrás. Cuando el Ayuntamiento de Barcelona puso el nombre del escritor a la plazuela o jardincillo del otro lado de la avenida de Les Drassanes, fui invitado a pronunciar unas palabras en la ceremonia de su rotulación. Inútil decir que no acepté: temía que Genet, encolerizado, resucitase de su tumba en Larache y me abrumara con el peso de sus burlas e insultos. Su percepción a la inversa de los términos honor y deshonor es también la mía. Prefiero volver a la pintura cruel de Planes con la que cierra el capítulo de su libro: la calle desierta al amanecer tras el cierre de La Criolla, la luz lívida, la visión goyesca de dos viejas horrendas y de los tricornios de una pareja de la Guardia Civil.

Los hurtos y trapacerías de los que viven Genet y Stilitano no bastan para sacarles de la miseria. Aunque el futuro autor de Diario del ladrón entrega a su “protector” las pocas pesetas que gana o sisa en los urinarios públicos, éste decide que se prostituya en La Criolla. Allí, la vestimenta femenina se impone. Algunos amigos españoles de Genet la llevan y le dan las señas de vendedoras de prendas de segunda mano. Si bien “resulta muy difícil”, escribe, “acceder a la luz a través del pus y las llagas de la vergüenza”, el dueño del cabaré le exige que se exhiba “en señorita”. Tragándose el sonrojo y convirtiéndolo en una especie de dardo dirigido contra quienes se lo provocan, Genet va a La Criolla y es invitado, con otro travestido, a la mesa de un grupo de oficiales franceses. La dama que les acompaña le pregunta con afectada indulgencia si le gustan los hombres. Genet resiste el impulso de abofetearla y, para vengarse, sustrae la cartera a uno de los mílites.

Una de las páginas más bellas del Diario se sitúa durante el Carnaval, época en la que es más fácil disfrazarse sin llamar la atención. Tras robar un traje de faralaes y una blusa, a los que agregará su complemento de abanico y mantilla, Genet cruza el Barrio Chino para ir a la calle del Cid. Como última trinchera de defensa, conserva el pantalón bajo la falda. Pero, apenas llegado a la barra, la cola de su traje se desgarra. Un joven ha tropezado con sus encajes y, por más que pida excusas y le indique que cojea, la actriz trágica oculta en su interior aúlla “¡No se cojea en mis faldas!”, con esa histeria que rompe con la fuerza de un géiser la dura corteza del mundo.

Humillado, Genet sale del local en medio de las risas de los clientes y de las Carolinas. Aunque, al releer el texto, su autor rectifique y precise en una nota a pie de página que el lance ocurrió en Cádiz, en donde también se prostituyó con ropas de andaluza, el prestigio de La Criolla sale indemne del lapsus. La teatralidad de la escena alcanza ese punto en el que vileza y orgullo se confunden. La falda, blusa, abanico y mantilla arrojados al mar componen un ceremonial esperpéntico del que el vagabundo cubierto de oprobio extraerá la fortaleza necesaria para enfrentarse a la crueldad e hipocresía de la sociedad biempensante: la de ayer, la de hoy y sin duda también la que nos sucederá al correr de los días.

Poco después de ello, Genet y Stilitano abandonaron su querencia barcelonesa en un tren de mercancías y buscaron un nuevo refugio en Cádiz.

“Nací en París el 19 diciembre 1910. Pupilo de la Asistencia Pública, no pude conocer nada más de mi estado civil. Cuando cumplí veintiún años, obtuve una partida de nacimiento. Mi madre se llamaba Gabrielle Genet. Mi padre es desconocido. Vine al mundo en el 22 de la Rue d’Assas”.

Aunque en la Maternidad le negaron toda información sobre sus orígenes, la imagen de la madre oculta aparece de forma intermitente a lo largo de su obra. Genet se aferra a su apellido, el de Genêt d’Espagne o retoma con el que saludó Cocteau su volcánica irrupción en la literatura, para identificarse con el mundo vegetal y considerar, dirá, que todas las flores son de su familia. A través de ellas, se comparará con los helechos arborescentes de las ciénagas y soñará con las supuestas especies vegetales del planeta Urano, en una metempsicosis que le convertiría en un ser rastrero, como la chusma del Paralelo, sin otra compañía que la de los presidiarios de su raza.

Pero ese malditismo literario no se corresponde en modo alguno con su futura rebelión contra el orden establecido, tanto en el campo social y político como en el artístico y moral. La madre ausente será el punto de partida de su andadura por una cartografía literaria que culminará en su obra maestra, Un cautivo enamorado.

En Diario del ladrón, Genet evoca la imagen de una mendiga anciana, de rostro macilento; chato y circular como la luna, que le pide unas monedas. Su estampa humilde e hipócrita le induce a creer que acaba de salir de la cárcel. Una descuidera, piensa, e inmediatamente la asocia, en una ensoñación efímera, con la mujer que le abandonó en la cuna:

¿Y si fuera ella? me dije mientras me alejaba de la pordiosera. Si lo fuese, iría a cubrirla de flores y de besos. Lloraría de ternura sobre sus ojos de pez luna, sobre su cara obtusa y boba.

La visión de la madre del fedai Hamza, de quien fue huésped en el campo de refugiados palestinos de Irbid en 1970, es mucho más elaborada y compleja. La mujer, más joven que Genet, que le acoge en el lecho de su hijo, partido en misión de combate a los Territorios Ocupados por Israel, y le lleva a oscuras, de puntillas, creyéndolo dormido, una taza de café, se transforma, como la Mater Dolorosa de las estatuas, en la madre simbólica del escritor, la que vela por él, como en aquella noche sagrada, a lo largo de su vida: una fantasía, nos dice, acariciada desde la infancia, cuando el escritor tenía cinco años.

La estampa de Hamza y su madre —la suya y la del guerrillero palestino—, superpuesta en calcomanía a la de la Pietà y el Crucificado, enlazará sucesivamente con la de la Virgen portada en procesión por las Falanges maronitas libanesas y con la Virgen Negra del monasterio de Montserrat. “Dios, creador del cielo y de la tierra, debió de divertirse mucho esculpiendo sus rocas rojizas y faloides”, nos dice Genet, que asistió en su vejez, en la abadía, a la conmemoración religiosa de Pentecostés, con música de Palestrina evocadora en su mente de Palestina. El abad, refiere en Un cautivo enamorado, besa a los fieles y él acepta su doble ósculo, pero no lo trasmite a su vecino, como es la norma, con lo que rompe la cadena de confraternidad.

En su correspondencia conmigo de aquella época —substraída por un cleptómano compulsivo, que tuvo no obstante la delicadeza de dejar una fotocopia, durante su exhibición en la Diputación de Almería—, describe su viaje por la España del tardofranquismo, se burla del aburguesamiento de Barcelona y refiere un ligue con un chapero que se dice estudiante de sociología, en las faldas del Tibidabo. Por estas fechas, ya no es el delincuente en el que soñaba ser cuarenta años antes sino el escritor voluntariamente marginal que busca primero en las Panteras Negras y luego en los fedayín la causa que le aleje de una Francia y una Europa de las que se ha distanciado para siempre.

Al final de Diario del ladrón, Genet anuncia una segunda parte que nunca escribió: se propone en ella, dice, “relatar, descubrir, comentar, los fastos del presidio íntimo que hallé en mí después de atravesar este espacio interior que he llamado España”. Su deseo juvenil de cubrir el mundo con su progenie abominable cederá paso, tras su estancia en los campos de refugiados palestinos de Líbano y Jordania, a un retorno a su origen desconocido. “Esta última página de mi libro —escribe en El cautivo enamorado— es transparente”. Transparencia que deja pasar la luz: su camino de perfección moral a través de vericuetos imprevisibles y por vías distintas de las de Juan de la Cruz y del derviche sufí Mawlana, le ha conducido a una subversiva y pagana forma de santidad. O

Diario del ladrón. Jean Genet. Traducción de María Teresa Gallego e Isabel Reverte. Seix Barral. Barcelona, 1994. 232 páginas. 4,51 euros.

Lecturas francesas
El “territorio moral” de Genet atrajo, después del alzamiento popular de la Semana Trágica y de la bonanza originada por la neutralidad española durante la Primera Guerra Mundial a numerosos escritores franceses, seducidos por el bullicio y promiscuidad del Barrio Chino.
- Paul Morand, La nuit catalane (1929)
- Montherland, La petite infante de Castille (1929)
- Francis Carco, Printemps d’Espagne (1931)
- Pierre Mac Orlan, La Bandera, (1931), Rues secrètes (1934)
- Jérôme y Jean Tharaud, Cruelle Espagne (1937)
- Georges Bataille, Bleu du ciel (1935)

La perspectiva adoptada por estos escritores, excepto el último, es muy semejante a la de los viajeros orientalistas en busca de color local (vicio, miseria, pintoresquismo) con todos los atributos del voyeur.

Entre los autores catalanes de la época, además de Planes, cabe citar a Josep Maria de Sagarra, Vida privada (1932). Con posterioridad a la Guerra Civil, el Barrio Chino tuvo dos minuciosos cronistas que desmitificaron la realidad descrita por los novelistas franceses antes citados: Sebastian Gasch, en Barcelona de nit (1956), y Lluís Permanyer, en Cites et testimonis de Barcelona (1993).

El libro mejor documentado sobre la estancia de Genet en el Raval es sin duda el de Jérôme Neutres, Genet sur le routes du Sud (Fayard, París 2002), que recomiendo vivamente al lector.

> Berria: Elkartasuna > LA MARCHA DE ETXERAT QUE RECORRERA HOY BILBAO CUENTA CON UN AMPLIO RESPALDO

  • La marcha de Etxerat que recorrerá hoy Bilbo cuenta con un amplio respaldo
  • Gara, 2009-01-03
La manifestación que arrancará a las 17.30 y que pretende ser una «marea humana» que frene la política carcelaria de Madrid y París cuenta con miles de adhesiones tanto individuales como colectivas.

Desde que en su VIII Asamblea celebrada el pasado 9 de noviembre en Etxarri-Aranatz Etxerat convocara a la ciudadanía vasca a participar en una manifestación nacional por el respeto de los derechos de los presos políticos vascos, han sido incontables las adhesiones recabadas al respecto, llegando a su cita de hoy con el apoyo de cuarenta colectivos y más de tres millares de personas.

La manifestación que partirá a las 17.30 desde Aita Donostia y que concluirá en el consistorio bilbaino cuenta con el apoyo de la mayoría sindical vasca gracias al aval ofrecido por los sindicatos ELA, LAB, EHNE, ESK, STEE-EILAS e Hiru.

Formaciones políticas como Ezker Abertzalea o Aralar también han apoyado la movilización y entre los movimientos sociales que han mostrado su apoyo destacan Lokarri, Elkartzen, Bilgune Feminista, Bai Euskal Herriari, Euskal Herriak Bere Eskola, Komite Internazionalistak, Gazte Independentistak, Gazte Komunisten Kolektiboak, Askapena, EHGAM, EMUN, Euskal Herriko Kristau Elkarte Herritarrak o Sare Antifaxista. Asimismo, entre los que han sustentado la marcha de hoy también se encuentran movimientos estudiantiles como Ikasle Abertzaleak, Ikasle Ekintza o Eraldatu.

Herria 2000 Eliza aldizkaria y Oiartzun Irratia, así como el parisino “Comite de solidarite avec le peuple Basque''o los grupos musicales Ken7 o Betagarri también han hecho suyo el llamamiento, junto a numerosos gaztetxes o asociaciones de ámbito local.

El manifiesto difundido en la página web de Etxerat y que llama a la marcha ha sido suscrito por más de tres millares de ciudadanos, entre los que se encuentran abogados, periodistas, jugadores de fútbol, bertsolaris o escritores.

Después de pasar las últimas semanas recabando adhesiones y ofreciendo ruedas de prensa sectoriales, esta tarde, a partir de las 17.30, y bajo el lema «Heriotz zigorrik ez! Biziarteko zigorrik ez! Eskubide guztien jabe, euskal presoak Euskal Herrira!», una manifestación recorrerá la capital vizcaina para exigir, en silencio, la puesta en libertad de los presos enfermos y de los que han cumplido su condena, y la repatriación de todos los presos políticos vascos dueños de sus derechos.

Movilizaciones
En la comparecencia realizada el pasado martes en Bilbo, la asociación de familiares de represaliados políticos vascos se mostró «satisfecha» con la respuesta y el apoyo recibido por parte de la ciudadanía y los agentes. En este sentido, abogó por la creación de una «verdadera presión social» para dar fin a las políticas penitenciarias de Madrid y París, por lo que indicaron que esta cita pretende ser «el punto de partida de una marea humana que frene la cruel política penitenciaria».

> Berria: Testigantza > ARGENTINA: SABRELI, POR LA IGUALDAD Y LA LIBERACION SEXUALES

  • Por la igualdad y la liberación sexuales
  • La Nación, 2009-01-03 # H.C.
Sebreli fue, en la década del 50, uno de los primeros existencialistas locales dignos de tal nombre, introductor de las ideas y traductor de los libros del francés Jean-Paul Sartre. En ese tiempo escribía en la revista Contorno, que dirigía Ismael Viñas, y tenía dos compañeros inseparables: los ensayistas Oscar Masotta y Carlos Correa, con el que tuvo un largo vínculo sentimental. A comienzos de los años 70, Sebreli fue uno de los fundadores del Frente de Liberación Homosexual, en tiempos en los que el prejuicio y la discriminación, siempre muy intensos, se acentuaban cada vez que los militares se hacían del poder.

Por aquellos años, la lucha por los derechos de gays y lesbianas requería mucha presencia de ánimo, valentía y aun cierto grado de compromiso político. Una de las razones del acercamiento de Sebreli al dirigente izquierdista Nahuel Moreno (cuyo nombre real era Hugo Miguel Bessano Capacete) fue que éste había adoptado para su Partido Socialista de los Trabajadores la política liberal en materia de sexo promovida por el Social Work Party de los Estados Unidos, aliado al Gay Power.

-¿Esa lucha continúa hoy, Sebreli?
-La batalla está ganada por completo. Con los movimientos que existen hoy yo no estoy de acuerdo, en líneas generales. Hay dos concepciones muy distintas, tanto con respecto a los movimientos de liberación gay como a los feministas, que son muy parecidos. En realidad, los feministas han sido el modelo de los movimientos de liberación homosexual. Hay dos concepciones completamente distintas y opuestas: la concepción igualitarista y la diferencialista. Yo reivindiqué siempre la concepción igualitarista. Creo en la integración, en el caso de la mujer, por supuesto, y en el caso de los homosexuales. No hay valores específicos, como pretenden las feministas, en la mujer, superiores o distintos de los del varón. Hay diferencias exclusivamente anatómicas. Esos movimientos feministas radicalizados que hablan de la condición femenina como una condición muy especial, con ciertas virtudes y cualidades que hay que defender, no me convencen. Y lo mismo pasa con los movimientos gay, que reivindican cierta comunidad cerrada gay, que tendría sus valores propios. Me parece que eso es totalmente retrógrado y una forma de discriminación al revés. Lamentablemente, los medios de comunicación explotan eso como una moda, aunque ahora ya un poco menos. Presentar un homosexual en televisión queda muy bien. Pero presentan homosexuales, en general, grotescos, ridículos.

-Pero nadie se ríe de ellos, a diferencia de lo que ocurría en otras épocas...
-Sí, pero aparecen como personajes. Y yo no creo que sean los más representativos. Lo mismo sucede en los movimientos de orgullo gay, donde van disfrazados, como en carnaval... Eso me parece mal. No creo de ninguna manera en eso. Yo creo que un homosexual se diferencia de un heterosexual tanto como una persona con ojos negros se diferencia de una persona con ojos azules. Ni más ni menos. El exceso de exhibición me parece horrible. Hay una ridiculización del sexo, no sólo en el campo homosexual. Esas mujeres que aparecen en televisión me dan asco. Es lo que se hacía en el teatro de revista hace años. Allí la mujer era un objeto sexual para que el actor cómico la toqueteara. Eso me parece tremendo. Igual, prefiero esto, aunque sea horrible y desagradable, antes que la censura. Nunca más la censura. Pero hay que educar a la gente y decir que todo esto que se está haciendo es una mala liberación sexual.

2009/01/02

> Iritzia: Vicente Molina Foix > REINAS MAGA

  • Reinas maga
  • El orgullo es recíproco: lo mismo que sucede en la cabalgata de junio que a la Reina tanto le molesta
  • El País, 2009-01-02 # Vicente Molina Foix
He dejado de creer en los Reyes por culpa de un libro. Nada hay en el mundo que me guste más que los libros, pero los libros -también sus amantes lo sabemos- pueden traicionar, incitar al odio, contener en sus páginas, por bien impresas que estén, sandeces sin fin. Mi credulidad monárquica, compartida, con renovación permanente de efectivos, por cientos de millones en la república de los niños, fue tan duradera que a una edad impropia me tenía aún ilusionado con la llegada fulgurante de esas tres testas coronadas del Oriente. Todavía hoy, cuando ya no pongo alfalfa en la ventana para las bestias de carga regia ni corro a ver, al despertar, qué me han dejado, siento en la noche de Reyes una vaga sensación de desconsuelo.

De entonces, de cuando yo creía en los Reyes, data mi costumbre refleja de escribir cartas a sus majestades. La primera sorpresa desagradable del niño no es saber que los Reyes son los padres; mucho peor es darse cuenta, aunque sea con años de retraso, de que los Reyes no leen las cartas de los niños, destruidas sin que nadie se moleste en leerlas. ¿O hay en los grandes almacenes lectores especializados en esas ingenuas misivas que las manos infantiles depositan con temblor de emoción en los buzones próximos a los tres farsantes que hacen, vestidos a la antigua, su papel?

Una de las más curiosas (supuestas) declaraciones que la reina Sofía le hacía a Pilar Urbano en el famoso libro infame tenía que ver con algo muy propio de estas fechas: las cabalgatas. Les recuerdo la frase atribuida a la Reina en esa conversación o -según otros, como Felipe González en unas apocalípticas declaraciones en el programa de TVE 59 segundos- conspiración judeo-masónica, perdón, quería decir conspiración opus-deísta. La frase, en respuesta a una pregunta sobre los homosexuales, es la siguiente: "¿Que se sientan orgullosos por ser gays? ¿Que se suban a una carroza y salgan en manifestaciones? Si todos los que no somos gays saliéramos en manifestación... colapsaríamos el tráfico". Esto venía a ser algo así como la carta de fin de año de una reina a unos pocos millones de súbditos suyos indebidamente (según su augusto parecer) orgullosos.

El próximo lunes, el centro de Madrid estará gravemente colapsado aunque no soy yo, y ya expliqué al principio las razones, quien critique el motivo de ese colapso. La cabalgata de Reyes es una de las ocasiones festivas más encantadoras del año, y lo digo con mezcla de nostalgia y envidia. Trato de verla desfilar siempre, sin estar yo autorizado para todos los públicos, y aún recuerdo el año en que el diseño de las carrozas lo hizo un excelente pintor, Sigfrido Martín-Begué, que añadió -sin quitar la ingenua credulidad escénica- unas gotas de ironía levemente morbosa que los niños disfrutaron tanto como sus mayores. En el caso de esta cabalgata de Reyes, el orgullo es recíproco; lo siente por igual el que desfila engalanado tirando peladillas a las aceras como el público infantil que aplaude y se maravilla. Qué casualidad: exactamente lo mismo que sucede en aquella cabalgata de fin de junio que a la Reina de todos los españoles tanto le molesta, pensemos que sólo por razones viarias. Los gays y lesbianas desfilan en sus carrozas, mucho más modestas, transmitiendo alegría, y se ha hecho por cierto un clásico de la jornada veraniega ver a muchos niños, con sus familias no sabemos si homo, bi o hetero, aplaudir y reír al paso de los osos y las más aguerridas musculocas.

Dejando de lado los sofismas de la reina Sofía, me acuerdo aquí de otra formidable heroína de nuestra circunstancia, Esperanza Aguirre. A la presidenta de la Comunidad le va el metro, ya lo sabemos, o al menos va en el metro una vez al año, cuando inaugura un tramo que luego no funciona o se corta día sí y día no, como la sufrida línea 6. Su amor por el tren subterráneo es tan grande que ha sacado un spot para pregonarlo. No sé si lo da Telemadrid, supongo que sí; yo lo he visto en los cines, que son las pantallas de mi ciudad en las que más me fijo. El spot es horrendo, pero hace reflexionar. ¿Hay una publicidad de derechas? Es una desgracia que el 90% de los anuncios que se ven en los cines sean tan malos y (no teniendo que pagar las altísimas tarifas televisivas) tan largos; incluso el de Vodafone, con su bienintencionado gladiador animando a voces a apagar los móviles de la sala, resulta un pestiño. Pero el de Esperanza supera a todos en cursi. Se trata de un canto a las bondades del metro encarnado en una pareja de melosos ancianos, varón y hembra por supuesto, que viven su historia entre vagones y estaciones, con carroza de dibujos animados al final. Curiosa la reiteración del motivo de las carrozas, en este otro contexto. Soy un usuario constante del metro, que pagará religiosamente la (¿escandalosa?) nueva subida del precio del billete dictada con el nuevo año, pero desde aquí pido que al menos mi dinero se gaste en trenes, no en ñoñerías.

> Berria: Islama > MELILLA: UN ACTO DE APOYO A GAZA ENFRENTA A MUSULMANES Y COMERCIANTES ESPAÑOLES

  • Un acto de apoyo a Gaza enfrenta a musulmanes y comerciantes españoles
  • El País, 2009-01-02 # I. Cembrero · Madrid
Los musulmanes melillenses no han querido conformarse con una mera concentración para protestar por los recientes ataques de Israel contra la franja de Gaza. La Comisión Islámica de Melilla ha convocado para las 14.30 de hoy un rezo colectivo en la principal arteria de la ciudad, y ha provocado la protesta de los comerciantes. Casi la mitad de los 71.000 habitantes de Melilla son musulmanes.

Los musulmanes han sido invitados a orar allí en memoria de los 400 muertos palestinos. El sábado por la tarde, una docena de partidos y asociaciones, algunas de marcado carácter musulmán como Coalición por Melilla o Intercultura, y otras laicas como CC OO y UGT, recorrerán el centro de la ciudad para denunciar el "genocidio en Palestina".

Los comerciantes no protestan por el motivo de la convocatoria, sino por el perjuicio económico que puede ocasionarles el lugar elegido para ella, en vísperas de Reyes. Su representante, Enrique Alcoba, ha enviado una carta al presidente de la ciudad, Juan José Imbroda, del PP, para que convenza a los musulmanes de que recen "de la forma que menos dañe los intereses comerciales en estos tiempos en que la crisis amenaza nuestros pequeños comercios". Melilla Hoy, el principal diario de la ciudad y el único de España cuyo director, Mustafá Hamed, es musulmán, aconseja a sus hermanos de fe "sensatez y ponderación".

La convivencia melillense ya se vio alterada el sábado, cuando decenas de jóvenes con banderas palestinas cortaron los accesos al barrio de Cañada Hidum y quemaron algunos contenedores.

> Iritzia: Umberto Eco > PEDIR PERDON

  • Pedir perdón
  • El reconocimiento de Bush de sus errores en Irak
  • Hay disculpas que son para lavarse las manos, pero aún es peor la desvergüenza de quienes ni se disculpan
  • El Periódico de Catalunya, 2009-01-02 # Umberto Eco
¿Se les ha ocurrido proponerle a internet que haga la búsqueda "pide perdón"? Hay 1.590.000 páginas (pidiendo perdón) y entre las primeras encuentro: la Iglesia pide perdón por los curas pederastas; Gwyneth Paltrow pide perdón a los animalistas; el periodista Giampiero Mughini pide perdón al futbolista Alex Del Piero; la Iglesia anglicana pide perdón a Darwin; el estado de Virginia pide perdón por la esclavitud; Ronaldo pide perdón pero asegura que no es gay; otro futbolista, Kaladze, se retracta y pide perdón; la Warner Bros pide perdón a los fans de Harry Potter; Apple pide perdón por los problemas del servicio (al igual que la compañía ferroviaria italiana); uno de los jóvenes agresores de Tong Hong-shen --un obrero textil chino apaleado en Roma-- ha ido a ver al alcalde para pedir perdón; el Gobierno canadiense ha pedido perdón oficialmente a los indios por la violencia de la que han sido víctima por lo menos 150.000 niños indígenas; el alcalde de Zagreb ha pedido perdón al de Udine; Matilde Pugliaro, abogada del Estado, ha pedido perdón por lo que sucedió en el cuartel de Bolzaneto en los días del G-8 de Génova en nombre del Estado; Rahm Emanuel, futuro jefe de Gabinete de Barack Obama, ha pedido perdón por algunos comentarios antiárabes proferidos por su padre, Benjamin; el presidente del Senado italiano, Renato Schifani, pide perdón al líder de la oposición, Walter Veltroni; la Fiat pide perdón a Pequín por la publicidad de los Delta; el Gobierno australiano ha pedido perdón a los aborígenes.

Puesto que, en este millón y medio de peticiones de perdón, internet registra también las de años pasados, acordé- monos de que Silvio Belusconi pidió perdón a su esposa, Verónica; de que Benedicto XVI pidió perdón a Mahoma; de que Juan Pablo II pidió perdón a Galileo (con lo cual la Tierra se puso gozosa a dar vueltas en torno al sol).

Claro que la noticia más fresca es la siguiente: en una entrevista en el canal ABC, Bush ha pedido perdón al pueblo americano por haber emprendido sin ra- zón alguna la campaña de Irak (donde han muerto más de 4.000 soldados estadounidenses, algunos centenares de aliados, algunos centenares de miles de iraquíes y civiles varios, y así en adelante, sin contar a los heridos). Ha pedido perdón por esta matanza porque se ha dado cuenta de que los terroristas no vivían en ese país y Sadam no preparaba armas atómicas. Era culpa de la intelligence (que no debe traducirse como inteligencia).

No he entendido si este entusiasmo por pedir perdón indica un arrebato de humildad cristiana o más bien de desfachatez: haces algo que no deberías hacer, luego pides perdón y te lavas las manos. Me viene a la cabeza el chiste del vaquero que cabalga por la llanura y oye una voz del cielo que le impone que vaya a Abilene. Cuando llega, la voz le dice que entre en el salón y que apueste todo su dinero a la ruleta, al número 5. El vaquero, seducido por la voz celestial, obedece, sale el 18 y la voz susurra: "Lo siento, hemos perdido".

De todas formas, hay cosas peores: los hay que tienen la desvergüenza de no pedir ni siquiera per- dón. Estamos en una época de sinvergüenzas, donde los individuos acusados de fraude se dejan ver tranquilamente en los locales más famosos o en la tele, y firman autógrafos; los que han arruinado a padres de familia y a madres viudas siguen circulando impertérritos con sus aviones privados; los que han sido elegidos arteramente para un cargo en el que nadie los quiere siguen sin levantar el trasero de un sillón tan duramente conquistado e incluso se afeitan todos los días para mostrar su cara en la tele.

Y están los impunes históricos. Quizá se acuerden ustedes de que cuando Bush empezó el ataque a Irak, muchos protestaron y los franceses incluso negaron su apoyo. Entonces, no digo ya en EEUU, donde todos aún estaban sobrecogidos por el 11 de septiembre y reaccionaban cambiando de nombre en los restaurantes a las patatas fritas (que a ese lado del océano se llaman french fries), sino aquí, en Italia, voces supervirtuosas se levantaron tachando de terroristas y quintacolumnistas de Bin Laden a todos los que veían con preocupación el ataque norteamericano.

No sólo eso, sino que, cuando tiempo después Bush anunció triunfalmente que la guerra en Irak había acabado y se había ganado (otra patética mentira, y además evidente para cualquier persona dotada de sentido común), sus acólitos italianos escribieron artículos irónicos dirigiéndose a los que habían albergado dudas diciendo: "¿Veis como teníamos razón nosotros?". Argumento este totalmente delirante, puesto que, aun admitiendo que se haya ganado una guerra, eso no significa en absoluto que hubiera buenos motivos para hacerla. Al principio, Hitler ganaba siempre, y aun así no tenía razón alguna. Hoy me gustaría saber y ver cómo reaccionarán los sinvergüenzas de mis tierras ahora que Bush pide perdón por sus errores.

> Berria: Salaketak > CASTILLA Y LEON: LA FECyLGTB PIDE AL PP LA EXPULSION DEL ALCALDE DE VILLALON

  • Gais y lesbianas piden al PP que expulse al alcalde de Villalón
  • Creen que debe censurar las «gravísimas afirmaciones del regidor» quien asegura que en estos momentos «se sobreprotege a las mujeres»
  • El Norte de Castilla, 2009-01-02
La Federación castellano y leonesa de Gais, Lesbianas, Transexuales y Bisexuales (FECyLGTB) pidió ayer en un comunicado recogido por Europa Press que el PP expulse del partido al alcalde de la localidad vallisoletana de Villalón de Campos, Javier Mazariegos, tras «justificar un acoso sexual a una mujer lesbiana». Tal y como recalcaron, el Partido Popular debe «censurar» las «gravísimas afirmaciones» del alcalde de Villalón quien, según una información publicada por el diario Público y recogida por la Federación, afirmó que «en estos momentos se ampara y sobreprotege a las mujeres». En este sentido, la FECyLGTB afirmó que justificar el acoso sexual es un «intolerable refuerzo de la visión de la mujer lesbiana como un objeto sexual para el disfrute de los varones heterosexuales».

Así, la agrupación castellano y leonesa considera «absolutamente intolerable» que el regidor de Villalón haya pedido por escrito al Rey, además, «el indulto para el alguacil del Ayuntamiento, acosador sexual probado y condenado por el Supremo, que considera probado que el condenado proponía a la víctima relaciones sexuales, a la vez que proyectaba películas pornográficas, se bajaba los pantalones y se masturbaba en su presencia, solicitándole la realización de sexo oral y amenazándola con hacer lo posible para que la echaran del trabajo si lo contaba», añadieron.

A su juicio, el alcalde no solo afirma que el acoso sexual a la víctima ha de ser perdonado, sino que aseveró, en declaraciones a Radio Valladolid, que el acoso sexual en conjunto «está sobreprotegido». «Declarar el acoso sexual a las mujeres lesbianas como algo menor supone un peligrosísimo refuerzo del estereotipo de las mujeres, especialmente de las mujeres lesbianas», apostillaron.

Finalmente, en palabras de la coordinadora del área de Lesbianas de la FECyLGTB, Pepa Tascón, «las mujeres lesbianas no existen para dar morbo a ningún hombre y ninguna mujer, lesbiana o no, existe para ser utilizada como juguete sexual. Si este señor no entendió que ser lesbiana supone que no te atraen los hombres y cometió un delito de acoso sexual, debe pagar con la cárcel», concluyó.

Carta al Rey
Por su parte, la Asociación de Hombres Maltratados de Castilla y León ha remitido una carta al Rey en la que le solicita que antes de que se conteste sobre el indulto del alguacil de Villalón, lea detenidamente el escrito y las pruebas que se adjuntan en las que, a su juicio, «se demuestra la inocencia del acusado». Sus peticiones van más allá y piden que se revise el caso con un nuevo juicio y que sea retransmitido en directo por un canal de televisión,

Finalmente se dirige a quienes piden la dimisión del alcalde y, en este sentido, manifiestan «que es un tema apolítico», y que por lo tanto «no creemos que nadie tenga que dimitir».

> Erreportajea: Eliza > ¿LUCHO LA IGLESIA CONTRA LOS FASCISMOS DEL SIGLO XX COMO AFIRMA BENIGNO BLANCO?

  • ¿Luchó la Iglesia contra los fascismos del Siglo XX como afirma Benigno Blanco?
  • El Foro de la Familia comparó aborto con nazismo, pero olvida ciertas alianzas del pasado
  • El Plural, 2009-01-02 # Marcos Paradinas
El pasado domingo, Benigno Blanco, presidente del Foro Español por la Familia y ex secretario de Estado de Infraestructuras del PP, comparaba la defensa que hace la Iglesia católica de la familia con la lucha eclesiástica “contra el marxismo y el nazismo”. Fue en la cadena COPE, durante el calentamiento de motores previo a la Misa por la Familia que se celebró en Madrid, con el arzobispo Rouco Varela como maestro de ceremonias. Tal afirmación, aunque parece casual, era el broche final a un año en que la Iglesia católica se ha empeñado con especial ahínco en presentarse como lo opuesto a los regímenes totalitarios, a los que además ha identificado con el laicismo o como una consecuencia lógica de este.

A lo largo de este 2008, El Plural ha ofrecido un punto de vista un poco diferente al de los prelados, en el que se demuestra la connivencia, cuando no el apoyo explícito, de la Iglesia a regímenes como el nazismo. Sin embargo, esta actitud eclesiástica no se restringe únicamente al III Reich, sino que es un modelo que se repite en la mayoría de los fascismos que asolaron el mundo en el siglo XX.

Estrategia del 2008
La conducta de Benigno Blanco el pasado domingo se ajusta perfectamente a lo defendido por la Iglesia a lo largo del 2008: una estrategia basada en comparar el laicismo con el nazismo y presentar a la Iglesia como luchadora a ultranza de los totalitarismos. Comenzó el cardenal-arzobispo de Toledo en julio, y lo subrayó Rouco Varela meses después en el Vaticano. Ambos presentaron el nazismo como una consecuencia del laicismo. A este movimiento ha ayudado el propio Benedicto XVI, que quiere retomar el proceso de beatificación de Pio XII, pontífice acusado de excesiva pasividad ante el nazismo y el Holocausto.

La alianza fascista
El Plural ya demostró en octubre la estrecha colaboración y el apoyo explícito que la Iglesia católica prestó al régimen de Adolf Hitler. Y de sobras es sabida la relación entre nuestros prelados y la dictadura de Franco mientras duró. Pero las inclinaciones de la Iglesia a lo largo del siglo XX no se quedan ahí y el esquema se repite en casi todos los fascismos y autoritarismos.

Los pactos de Letrán
En Italia, la relación entre la Iglesia y Mussolini se transformó en los Pactos de Letrán, por los que la Iglesia católica se convertía en la religión oficial del país y se creaba el Estado del Vaticano dentro de la ciudad de Roma.

El apoyo a Salazar
En Portugal, el dictador Antonio Salazar contó con el apoyo de los obispos portugueses al presentarse como un implacable adversario de cualquier ley o programa social que “menoscabara o disolviera la familia y las enseñanzas de la Iglesia en defensa de la familia”. Su mano derecha fue el cardenal Cerejeira, un prelado devoto de la virgen de Fátima por haber librado a Portugal “del flagelo de la guerra y de la lepra del ateísmo comunista” que atacó a España en los años 30.

La Croacia títere
En 1941, del antiguo Reino de Yugoslavia se escindió el Estado Independiente de Croacia. Un Estado liderado por el movimiento nacionalista Ustaše, aunque en realidad era un estado títere del III Reich nazi y que contó con el apoyo de la Iglesia y el Vaticano. Aquí se llevó a cabo una política de genocidio sobre la población serbia, gitana y judía, y asimismo sobre los anti-fascistas croatas. Dependiendo de las fuentes, el exterminio se calcula entre las 250.000 y el millón de víctimas.

La República de Eslovaquia
El caso de Eslovaquia es el más paradigmático. Aquí fue el clero el que directamente tomó el poder con unos aires fascistas declarados, a través del sacerdote católico Josf Tiso. Bajo su mandato, el Estado se desmembró momentáneamente de Checoslovaquia para crear un gobierno influenciado por la Alemania nazi, a la que imitó en sus prohibiciones a los judíos para participar en la vida pública, primero; y enviándoles a sus campos de concentración, después.

La Memoria Histórica de los obispos españoles es bastante selectiva, y no sólo a nivel nacional, sino que sus alabanzas a la lucha de su institución en el extranjero no se corresponde con la versión oficial que muestran las imágenes de desfiles y brazos en alto. Tampoco se desprende coherencia de sus críticas al laicismo como detonante de los totalitarismos. Desde El Plural lo seguiremos recordando.

> Berria: Indarkeria > ESTADOS UNIDOS: TRES ARRESTADOS EN CALIFORNIA POR VIOLACION A UNA LESBIANA

  • 3 arrestados en California por violación de lesbiana
  • The Associated Press, 2009-01-02
Un adulto y dos adolescentes fueron arrestados por sospechas de violar a una mujer el mes pasado en el área de San Francisco, al tiempo que se mofaban de ella por ser lesbiana, dijo la policía el jueves.

Las autoridades seguían buscando a un cuarto sospechoso.

La policía arrestó a Humberto Hernández Salvador, de 31 años, en su casa en Richmond el miércoles por la noche, dijo el teniente Mark Gagan. El sospechoso está detenido sin derecho a fianza, por cargos de violación pandillera, secuestro y robo de auto.

La policía arrestó también a un muchacho de 15 años de edad y a uno de 16 años. Sus nombres no fueron revelados.

Los investigadores seguían buscando a Josué González, de 21 años, por los mismos cargos. González fue llamado "Pato" durante el ataque y es considerado peligroso, dijo Gagan.

Los detectives dijeron que la víctima, de 28 años, fue atacada el 13 de diciembre tras salir de su auto, que llevaba una pegatina de orgullo gay. Los presuntos atacantes hicieron comentarios indicando que sabían que ella era lesbiana, dijo la policía.

Las autoridades han descrito el caso como delito por prejuicio. La policía dijo que la víctima vive con su compañera y es abiertamente gay.

El ataque de 45 minutos comenzó cuando uno de los hombres se acercó a la mujer en la calle, la golpeó con un objeto contundente, le ordenó que se desvistiese y la violó con ayuda de los otros, de acuerdo con detectives.

Cuando el grupo vio a otra persona acercarse, forzó a la víctima a subir a su automóvil y la llevó a un edificio incendiado. Allí, la mujer fue violada de nuevo dentro y fuera del vehículo y fue abandonada desnuda en las afueras del edificio, mientras los asaltantes se robaron su cartera y escaparon en el auto.

> Erreportajea: Homofobia > PERSONAS HOMOSEXUALES PIDEN ASILO EN ESPAÑA


  • Los homosexuales latinos piden asilo en España
  • Las asociaciones destacan que se ha producido un gran incremento de solicitudes desde 2003
  • Público, 2009-01-02 # Daniel Ayllón • Madrid
España ya no es sólo un horizonte económico al que migrar para los latinoamericanos, sino también un referente en la defensa de los derechos de la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). Desde 2003 y tras la aprobación de la ley de 2005 que autoriza el matrimonio homosexual y la adopción, el número de solicitudes de asilo en España por condición sexual e identidad de género "ha tenido un aumento brutal", según el responsable jurídico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Arsenio Cores.

En su oficina de Madrid han pasado de tener "uno o dos casos" en 2003 a cerca de 30 en 2008, la mayoría de ellos de latinoamericanos. Y la situación se repite en las sedes de otras asociaciones de Bilbao, Sevilla o Barcelona. La referencia de estas organizaciones es el principal termómetro para medir el aumento de demandas porque no existe un balance oficial. La Administración no hace públicos los motivos de solicitud de asilo, por lo que la persecución por condición sexual o por identidad de género queda diluída entre las 6.946 solicitudes que hubo en 2007.

Aumento de inadmisiones
El responsable del equipo jurídico de asilo de CEAR en la Comunidad Valenciana, Jaume Durà, destaca su preocupación por "el aumento de inadmisiones de solicitudes que se está produciendo antes, incluso, de plantear si la solicitud se va a tramitar o no".

Aunque sobre el papel España cuenta con una de las legislaciones más garantistas del mundo para la comunidad LGTB residente, los solicitantes de asilo "encuentran muchos problemas para obtener refugio", denuncia Durà.

De las 6.946 que resolvió Interior, tan sólo 204 personas (3,1%) obtuvieron el estatuto de refugiado. Otras 340 (4,9%) recibieron la protección complementaria a través del artículo 17.2 de la Ley de Asilo, que contempla una autorización de residencia y trabajo.

Las asociaciones piden seguir el modelo de Canadá o Brasil, cuyos filtros de asilo son menos restrictivos. "La solicitud es una foto fija del momento y muchas veces es difícil probar lo que ocurrió en el país de origen", dice Cores.

En España, el género y la orientación sexual están protegidos por la Ley de Igualdad de 2007 y recogidos como causa de asilo desde diciembre en el Proyecto de Ley Reguladora del Derecho de Asilo y de la Protección Subsidiaria. Pero el colectivo reclama que cite expresamente la orientación sexual y la identidad de género como causa de asilo.

El proceso tiene tres fases antes de saber si se aceptará la solicitud de asilo: la presentación de la petición, el estudio de su admisión a trámite (dos meses) y la tramitación (la ley habla de seis meses, pero en la práctica tarda entre un año y medio y dos años). Durante este proceso se concede un permiso de residencia para el solicitante mientras se presentan las pruebas y se realizan las entrevistas para estudiar el caso. De este modo, se intentan evitar el fraude de utilizar esta vía como alternativa a los clásicos sistemas de migración.

El repunte de solicitudes de los últimos años no se debe a una nueva estrategia para burlar el control fronterizo ni al aumento de la represión contra el colectivo, aseguran las organizaciones del sector.

La justificación la cimentan en el fortalecimiento del tejido asociativo del colectivo en Latinoamérica, sus lazos con las organizaciones españolas y la difusión de los avances legislativos que ha tenido España en los últimos años.

Leyes homófobas
Aunque ha aumentado el flujo de solicitudes de extranjeros de habla hispana, la situación en Latinoamérica no es la que más preocupa a los expertos. En 70 países, está prohibido mantener relaciones homosexuales por ley. Y en nueve de ellos puede castigarse con la pena de muerte.

Al margen de las normas legales, otro grupo de naciones considera que la orientación sexual distinta a la heterosexual es una enfermedad mental. Algo que choca con los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades en 1991.

En África, además, se suman la invisibilidad del fenómeno en la zona subsahariana donde la homosexualidad es un tema tabú y la persecución en países islámicos.

El 95% de los refugiados que hay en el mundo residen en los estados fronterizos, pero en países como Nigeria o Sudán, donde se les pena con la muerte, los asilados por condición sexual deben recorrer miles de kilómetros para estar protegidos.

"Mis derechos dependían del dinero"
Carla, futbolista lesbiana, tuvo que dejar Paraguay por la presión social.

El 15 de enero de 2009 está marcado en rojo en la agenda de Carla, una lesbiana paraguaya de 24 años que llegó a España hace año y medio. Ese día sabrá si las autoridades españolas aceptan su solicitud de asilo por condición sexual . Su homosexualidad truncó su ilusión de ser futbolista profesional en la liga de Paraguay, donde apenas jugó unos partidos. Al final, incluso tuvo que abandonar su país.

"Los dos últimos años en Paraguay fueron los peores. Allí todo el mundo se conoce y me tiraban cosas por la calle", recuerda. Antes, sus años en el colegio habían sido "una auténtica odisea". Al llegar a clase, encontraba insultos pintados en la pizarra y cuando hizo pública su condición sexual a los 16 años, la expulsaron del equipo de fútbol de la escuela por ser una "persona inmoral". Los últimos cuatro meses los pasó sin ir al colegio y su carrera futbolística se vio truncada "porque no podía aguantar la presión". Consiguió una beca para estudiar en La Habana y se marchó a Cuba, donde vivió durante cinco años.

Las noticias de televisión e Internet le descubrieron las reformas legales que se estaban produciendo en España y aprovechó una visita de 15 días a Madrid para quedarse en el país. "Veía a escondidas los desfiles del día del Orgullo Gay y me moría de ganas por estar ahí", recuerda.

Al llegar a España, un abogado le explicó los pros y contras de solicitar el asilo, pero no lo dudó. "No podré volver a Paraguay, pero aquí tengo los mismos derechos que cualquier otra persona", concluye Carla.

"Algunos se negaban a servirme comida"
"España era el país más cercano y salí corriendo de Marruecos sin mirar atrás". Naffim, de 29 años, llegó en abril de 2008 tras haber sufrido humillaciones durante varios años por ser homosexual. "Me gritaban maricón y me llegaron a golpear con bates de béisbol", recuerda. De aquellas experiencias guarda tres cicatrices en la cabeza, pero sus peores recuerdos se remontan a las violaciones que sufrió por parte de un miembro de su familia adoptiva cuando tenía entre cinco y diez años.

"No tengo familia directa en Marruecos y, teniendo en cuenta mi homosexualidad y las persecuciones que viví, no me quedan muchas ganas de volver", asegura. "Nunca me he sentido a gusto en Marruecos. Ojalá hubiese nacido en otro país", sentencia.

En 2006, corrió la voz de su condición y al llegar el Ramadán "algunos camareros se negaban a servirme comida en los restaurantes. Por la calle había gente que me escupía por no ser lo que ellos entienden por un buen musulmán".

La llegada de Naffim a Madrid cambió su vida y un mes después conoció a su actual novio, español. "Es una tranquil

> Iritzia: Juan Goytisolo > SUEÑOS DE NOCHEVIEJA PARA 2009

  • Sueños de Nochevieja para 2009
  • El País, 2009-01-02 # Juan Goytisolo
Soñé que en una fulgurante operación de Interpol se procedía al arresto de los Papás Noel apostados a la entrada de los grandes almacenes del mundo entero en cuanto sospechosos de genocidio y de limpieza étnica, como el disfrazado serbobosnio Karadzic, actualmente enchironado en su cómoda prisión neerlandesa.

Que la comunidad internacional incluía en la lista de terroristas más buscados del planeta a los crupieres de casino y trileros de Wall Street por un desplome de efectos más pavorosos que el derrumbe espectacular de las Torres Gemelas.

Que al finalizar su mandato, el actual inquilino de la Casa Blanca anunciaba su alistamiento voluntario como soldado raso para servir a la Patria en Irak, compensando así su travesura juvenil de eludir el servicio militar en Vietnam.

Que un poderoso holding iraquí inundaba el mercado de millones de zapatos, zapatillas, babuchas y chanclos con miras a un gran concurso internacional de tiro al blanco.

Que Bush y Bin Laden se transmitían regularmente por vías misteriosas la transcripción de sus escuchas de la voz divina, como lo probaría la documentación retenida por la CIA y filtrada a la prensa por un enigmático Garganta Seca.

Que los yihadistas prestos a sacrificar sus vidas y las de los demás acudían en masa a las peluquerías para afeitarse y posar muy orondos en anuncios de L'Oréal.

Que los halcones del Pentágono se reciclaban en lo musical y salían a escena con una innovadora versión de la célebre Guantanamera.

Que en los masters de Ciencias Empresariales se impartían cursos de ingeniería financiera y de creación de estructuras piramidales a cargo de discípulos de Bernard Madoff y otros avispados magnates.

Que el Pocero era nombrado ministro de Economía y Hacienda y emprendía su primer viaje oficial a Roma para entrevistarse con Berlusconi y otros colegas de reputación limpia como una patena.

Que los beneficios de una recalificación en un 19.000% de terrenos pertenecientes a una digna y altruista inmobiliaria se destinaban a la ayuda e integración de los inmigrantes llegados en patera a las costas gaditanas.

Que resuelto a seguir la vía de Cristo y no la de Armani, Su Santidad Benedicto se desprendía de mitras, carrozas, palios y el resto de su parafernalia y salía a pasear por la plaza de San Pedro cubierto con un saco zurcido y calzado con unas humildes sandalias a riesgo de ser detenido por los alabarderos de su propia guardia.

Que Sus Majestades de aquí, allá y acullá recibían con motivo del Año Nuevo a una selecta delegación de esnifadores, mendigos y pordioseros de la puta calle de la capital y los condecoraban con corbatas de Prada o de Dolce & Gabbana en prenda de cariño y fraternidad.

Que el fruto del desmentido idilio del ex presidente Aznar y la ministra Rachida Dati sería la próxima reencarnación del Dalai Lama.

Que la madre Maravillas se dirigía en persona al pleno del Congreso de los Diputados para exigir que su placa ocupase el lugar que le correspondía en razón de su incansable labor al servicio de los presos y exiliados republicanos.

Que la asignatura de Educación para la Ciudadanía se impartía en islandés en la Comunidad Valenciana y en valenciano en Islandia.

Que etarras y batasunos se encasquetaban la boina roja de sus antepasados y entonaban a coro el Oriamendi en las excavaciones arqueológicas en donde aparecieron milagrosas inscripciones euskeras viejas de tres mil años.

Que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, proponía la beatificación en vida del Campeón de la Fe, Kiko Argüelles, ante una entusiasta Curia Vaticana.

Que la Corte Suprema de California y de otros Estados norteamericanos y europeos rechazaban por razones de ética la legalización del matrimonio entre personas de diferente sexo.

Que se oficiaba en el Vaticano la primera gran misa gay con asistencia de todos los prelados que acababan de salir del armario.

Que los culpables de violencia machista corrían en cueros por la Gran Vía mientras grupos de feministas festivas les calentaban las nalgas con ramitas espinosas y mangos de ortigas.

Que las santas mujeres de Afganistán se despojaban de sus burkas y las endosaban a los talibanes y jefes tribales a fin de preservar su pudor viril y evitarse a sí mismas las tentaciones carnales.

Que por razones humanitarias y presiones de la comunidad internacional, se suspendía la tradicional lapidación de adúlteros ordenada por los Consejos de Ancianas y Sabias de la zona que se extiende de la península Arábiga a India y Pakistán.

Que gracias a la intervención de la Moreneta, los africanos alcanzaban de golpe el nivel de vida de Europa y Norteamérica.

Que los salvapatrias y dictadores del Universo entero dimitían de sus cargos vitalicios y se dedicaban a perpetrar versos.

Que Mugabe promovía su candidatura al Nobel de la Paz con el aval de Daniel Ortega, Teodoro Obiang y otros demócratas de acrisolada virtud y honestidad.

Que los dirigentes de la Autoridad Nacional Palestina y de Hamás dejaban vivir en paz a los desdichados israelíes sometidos a diario a humillantes controles, apriscados entre muros y alambradas, y machacados a bombazos de su aviación y artillería después de 42 años de una ocupación ilegal condenada por Naciones Unidas.

Que los cruceros de lujo por la cuenca mediterránea incluían una escala en Gaza para jugar al golf y la convertían, por el reciente esplendor de sus ruinas, en el punto de destino favorito de la gente guapa.

Que, que y que...

Dejo al lector la tarea de continuar por su cuenta el sueño de nunca acabar.

> Erreportajea: Egoerak > CUBA LIBRE

  • Cuba Libre
  • Entre los festejos que este año recuerdan el 50 aniversario de la revolución cubana, hay ciertos ritos íntimos pero no por eso menos públicos que se suceden a diario sobre la geografía de la isla: la vida social y erótica de gays y trans –las lesbianas, como siempre, casi invisibles– se ha organizado a pesar de las persecuciones y el exilio obligado, ahondando un poco más esa herida en el régimen llamada “apertura”. El mapa de la diversidad dibuja un itinerario particular en La Habana, donde todavía los contactos virtuales no han logrado vaciar las calles.
  • Página 12, Soy, 2009-01-02
En El cuerno de la abundancia, la película cubana de Juan Carlos Tabío, hay un padre castrista y castrador, siempre al borde del infarto, que lucha con su familia para salir de la crisis económica en un pueblo anónimo de la isla. Y, como un misterio en el relato, hay un hijo ausente, como un fantasma, de quien el padre no puede ni tolerar oír su nombre. Hasta que otro personaje, en un ataque de ira, se lo nombra con un reproche y ahí descubrimos la historia oculta: se trata de un hijo maricón que se vio obligado a fugarse de Cuba a causa de su machismo. Con sólo nombrar esa mancha en su vida revolucionaria, al padre le da un ataque cardíaco y queda postrado, casi vegetal, en una silla de ruedas. El cuerno de la abundancia es una comedia grotesca sobre los lugares comunes del presente cubano que se estrenó en la última edición del Festival de La Habana, tres semanas atrás. A 50 años de la Revolución, esa escena señala la vigencia de la herida que significa para la saga cubana de exterminio a los homosexuales.

Y pocos lugares como La Habana para sentir la historia, con la proliferación de edificios de la primera mitad del siglo XX y los autos gigantes de los ’50 navegando las calles como lanchones. Pareciera que el pasado no quiere hundirse sino que flota en el presente. Y las heridas de las primeras décadas de la Revolución aún tienen su traumático peso específico sobre el nivel del mar. Por difíciles de olvidar, por insensatas, por llevar a cabo las concepciones más reaccionarias que la izquierda latinoamericana de los ’60 y ’70 tenía de los homosexuales. En primer lugar, esas Unidades Militares de Apoyo a la Producción (UMAP), campamentos de trabajo rural donde fueron obligados los homosexuales a recluirse, entre otros sujetos “problemáticos” para la Revolución, entre 1965 y 1966, época en la que se denunciaron además distintos casos de asesinato por orientación sexual o identidad de género. Y después de 1971, la famosa “parametración”, una doctrina oficial que impedía a ciertas personas, donde se incluía a cualquiera sexualmente diverso, ocupar puestos de trabajo socialmente relevantes. La idea de exterminio de la diferencia fue una suerte de política oficial cubana que, en el mejor de los casos, provocó que muchos gays, lesbianas y trans fuesen condenadxs al exilio. Todavía hoy, el relato del gay escapando de la isla caribeña es un tópico recurrente de la cultura cubana, con el libro de Reynaldo Arenas Antes que anochezca como obra cumbre de esta narración matriz del exilio desesperado tras la Revolución. Y, para colmo de aberrante, la lógica de la exclusión se terminó con la implantación de los sidarios en el último lustro de los ’80, condenando a reclusión obligatoria a los seropositivos, no sólo quitándoles las posibilidades de desarrollo social sino criminalizándolos por su condición de enfermos.

Hasta la Victoria... Abril
La década del ’90 pareció limpiar todo el pasado homofóbico de la isla, especialmente a partir de Fresa y chocolate (1993), la película dirigida por Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío que narraba el amor y el desamor, tanto como el enfrentamiento ideológico entre un artista gay y un comunista revolucionario. Pero no, si bien la película fue un éxito cinematográfico, estuvo “postergada” su exhibición televisiva en Cuba hasta el 2007. La censura televisiva y cinematográfica de algunas obras está a la orden del día. Una larga historia de amagues de apertura marca los últimos años de la isla, pero todavía muchos gays, lesbianas y trans de Cuba tiene miedo a reunirse, a tener una vida social plena. En 1997 sucedió otro hecho significativamente traumático en la isla: en una de las tradicionales fiestas clandestinas gays donde asistieron Pedro Almodóvar, Bibi Anderson y Jean-Paul Gaultier (algunos dicen que también estaba Victoria Abril), una razzia policial acabó con cientos de personas detenidas y los organizadores cumplieron condena por varios meses. A Almodóvar & Cía. los dejaron ir porque los habían reconocido, pero a Jean-Paul Gaultier lo tuvieron detenido en una comisaría de La Habana. El escándalo trascendió y esa fiesta confirmó para muchos la poca libertad que todavía existía para la vida pública de la comunidad glttbi. Las fiestas clandestinas no volvieron a ser tan multitudinarias, y hay que conseguir una clave casi secreta para acceder, aunque muchos dicen que ya no existen, que son apenas reuniones. Igual la mayoría de los gays cubanos se niega a ir a esas fiestas, por miedo a las razzias y a las posibles actas policiales contra los que asisten. De esta manera, la posibilidad de asociarse fue sistemáticamente boicoteada, incluso desde que hay una cierta apertura, a principios de los ’80, cuando se creó y se diluyó rápidamente la Organización Nacional de Entendidos (ONE), único grupo glbt que trató de sentar bases para un movimiento de acción cultural dentro de Cuba. Sin embargo, lejos de desaparecer socialmente, la comunidad glttbi tiene sus estrategias, su modo de vida crece desde los márgenes y, comparado con las nuevas ciudades occidentales gay friendly, todavía se puede considerar libertario.

Habana Libre
Más que nunca, en las grandes ciudades del mundo la mayoría de la comunidad gay construye su identidad a partir de una forma de consumo, asimilándose de a poco a la civilizada vida cultural, y llevando cada vez más una vida puertas adentro en lugares de encuentro predeterminados y exclusivos. Y, sobre todo, la principal forma de comunicación actual se desarrolla por medio de internet, con las formas del ciberyiro (chat, contactos, xtube, etc.), que hacen abandonar cada vez más la calle y los lugares públicos de circulación democrática (no determinados por el poder adquisitivo ni por el acceso a la tecnología). Frente a ese mapa claustrofóbico del estado actual de la comunidad global glttbi, la isla cubana presenta una geografía del deseo que aún se resiste a ser entendida dentro de esos cánones. En el Barrio Vedado se desarrolla la más intensa vida gay en las calles. La homoerotización del espacio público está a la orden del día, y parte de la ciudad de La Habana es un hervidero de sangre caribeña en las penumbras del Centro. Penumbras porque la noche habanera es más noche que cualquiera: la crisis energética provoca una sombra profunda en gran parte de la ciudad, apenas interrumpida por algunos faroles que proyectan luces débiles, o por algunos pocos negocios abiertos durante la noche. Un baño público en una plazoleta sobre la calle 23 es la tetera más concurrida de La Habana. Aunque funciona casi todo el día, de noche una muchedumbre se siente más cómoda en la oscuridad, rodeando al monumento del Quijote que adorna la pequeña plaza, que rebautizó al lugar como el Baño del Quijote, la letrina donde se escriben aventuras sexuales diversas a cada minuto, como una saga en la vida gay de La Habana. El interior del baño es casi teatral: una cortina separa los mingitorios de los lavabos, pero en lugar de ocultar señala que detrás sucede la verdadera escena. Si el montaje escenográfico es elocuente, aún más lo es la placa al pie del monumento al Quijote: “Somos de la España de Lorca...” empieza, evocando al poeta andaluz que visitó La Habana en 1930 y que dejó rastros en la literatura y, también parece, en las costumbres libidinosas de los baños insulares. A tres cuadras de ahí, por la avenida 23, alrededor del hotel Habana Libre, se sucede la principal circulación deseosa: el parque frente al cine Yara, la heladería Coppelia, son algunos de los lugares ideales donde salir a fletear (yirar en slang cubano). Y si el amor no surge se puede calmar el ardor de la entrepierna en la sombra de un zaguán cualquiera, anónimamente, cubiertos por una sombra en la que ni los ojos de un gato podrán adivinar las formas. Si alguien, en lugar del encuentro sensual en los agujeros negros del centro, prefiere las luces y la sociabilización, un bar a unas cuadras, Piropo, en 23 y P, es un lugar que explota de maricones y turistas. Ahí tiende a aparecer la figura del pinguero, versión local del taxi-boy, que trata de sacar ventaja de los “yumas” (nombre que los cubanos les dan a los turistas estadounidenses o cualquier extranjero que no hable español). El Piropo es un bar de paredes de vidrio que casi no lo separan de la calle, donde hay una visibilidad diversa que encandila, y la vereda es casi parte del bar, en una forma de sobreexposición sensual pública extinta en la mayoría de las ciudades céntricas de latinoamérica.

Las plazas de la revolución
Generalmente, el bar Piropo es una última parada antes de caminar una cuadra más y llegar a la verdadera fiesta de todxs: en el malecón donde la 23 se hunde en el mar, casi todas las noches se produce la más escandalosa reunión queer. En esa costanera que a veces el mar embravecido bautiza con su espuma, decenas, y a veces cientos, de gays y trans se entregan al grito festivo, al ademán cómplice, al roce erótico, al ron Havana Club. Noches dionisíacas, libertarias, comunitarias de locas desatadas que gritan como sirenas para desviar a los “bugarrones” (chongos en la jerga habanera: hombre viril usualmente bisexual). Ahí, en el malecón aparece toda la sal del mar caribeño: esa gracia que Pedro Lemebel atribuye a los cubanos que provoca una “política de las caderas que libera al cuerpo”. El cuerpo en éxtasis, orillero, frente a un mar que apenas está iluminado por la luna y que el horizonte te devora, borracho de bucolismo playero caribeño, ahí, justo ahí es pura diversidad. Algunos cubanos, temerosos aún, avisaban que hay que andarse con cuidado, que el gentío del malecón es algo peligroso. Nada de eso, a no ser que a uno le asuste la mariconería sin límite: el gesto teatral tropical, la pose amanerada, la peluca irónica, la ropa brillante casi pegada a la piel morena, las miradas libidinosas de rayos X guiadas por un ron que ponen al cuerpo a no sé cuántos grados Fahrenheit: acá no late la delicadeza del mojito, del trago helado y mentolado, sino que el ron va directo a la sangre sin dosificar. Ahí, donde la ciudad mira más allá, el cuerpo se libera del machismo de la revolución tanto como de los vicios de la ciudad gay neoliberal para volar un poco más libre, sin guión, sin red, con la propia lógica del placer marica.

Pero también alejándose del centro, otros rituales eróticos tienen lugar en las plazas o los parques forestados de las zonas periféricas de la ciudad. Porque también hay una relación muy estrecha con la naturaleza que subsiste en la cultura gay, empezando por los apelativos zoológicos con que se denomina positiva y peyorativamente a los homosexuales en Cuba: pájaro, pato, ganso, mula, yegua, cherna, son algunos de los animales elegidos para caracterizar a los maricones. Una relación que también encuentra su relato matriz en Arenas, en su autobiográfico Antes que anochezca, cuando describe su sexualidad infantil en Cuba: “Aquella etapa entre los siete y los diez años fue para mí de gran erotismo, de una voracidad sexual que, como ya dije, casi lo abarcaba todo. Abarcaba la naturaleza en general, pues también abarcaba los árboles... De todos modos, hay que tener en cuenta que, cuando se vive en el campo, se está en contacto directo con el mundo de la naturaleza y, por lo tanto, con el mundo erótico. El mundo de los animales es un mundo incesantemente dominado por el erotismo y por los deseos sexuales”. Si la ciudad es penumbrosa, los parques son la más negra oscuridad. Ahí, en los alrededores de La Plaza de la Revolución, con la cara del Che apenas iluminada, pero también en los parques de la Ciudad Deportiva, cerca del aeropuerto, el banquete dionisíaco encuentra su intimidad máxima. Incluso, a uno de esos parques se lo rebautizó Parque Jurásico, porque se destacan los gerontes que van a buscar aventuras sexuales: una costumbre ancestral que sigue viva como rito sensual del espíritu cubano. Arenas estaría orgulloso.

Diferente
Frank Padrón es crítico, escritor y conductor de un ciclo televisivo de cine. En los últimos años publicó libros recopilando su obra crítica, y también pudo editar la serie de relatos homoeróticos Eros-iones (2001). Desde mayo de este año también es el director del cineclub Diferente, nombre que recuerda a la película española de Luis María Delgado, primera producción que aborda el tema gay durante el franquismo. Dedicado a la relación del cine y la diversidad sexual, el cineclub fue creado con el apoyo del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex) durante las jornadas alrededor del 17 de mayo de 2007, Día Internacional Contra la Homofobia. Pero recién durante 2008 el cineclub se convirtió en una actividad con regularidad mensual, la única orientada a las personas glttbi en Cuba, que se volvió relevante porque en los debates que siguen a las películas se visibilizaron muchas personas, entre ellos muchos funcionarios culturales, según explicó Padrón. Diferente expande durante el año las funciones del Festival de Cine de La Habana, que históricamente es una zona liberada para la programación de películas que no pasan por ninguna censura, y donde las de temática glttbi son los hits instantáneos de boletería.

Esta actividad cineclubista es posible gracias a la aprobación y el apoyo de Mariela Castro Espín, hija de Vilma Espín y Raúl Castro, y directora del Cenesex, quien apoya iniciativas contra la homofobia, pero todavía se encuentra con mucha resistencia, enfrentándose con las concepciones machistas que subsisten en la sociedad cubana. En principio, un problema mayor es la poca o casi nula visibilidad de las lesbianas, que incluso enfrentan el problema de la subsistencia como parejas porque, a diferencia de los gays, todavía está mal visto que dos mujeres vivan juntas (además de que la visibilidad lésbica en los medios es casi nula, la primera película cubana sobre un tema lésbico es el mediometraje Leo y Julita, filmada recién en 2004 por Ana-María Reyes Sánchez). Igualmente, Mariela Castro persiste con sus ideas en relación con la diversidad sexual: este año están previstas y autorizadas las primeras operaciones de reasignación sexual en la isla, realizadas por médicos locales que fueron instruidos por especialistas belgas. La situación trans está cambiando un poco: algunas travestis pueden optar por otros trabajos sin estar obligadas a la prostitución, como muestra el documental Ella trabaja de Jesús Miguel Hernández Bach. Incluso, Kirian se convirtió en una actriz que encuentra de a poco su camino, actuando en varias películas y empezando a ocupar un lugar destacado en la cultura habanera.

Aunque todavía en un estado embrionario, el proyecto más arriesgado de Mariela Castro es tratar de lograr, como dijo en una entrevista reciente a una radio de Miami, que “en las uniones consensuales de homosexuales se tengan los mismos derechos que en la de los heterosexuales, en vez de hablar de matrimonio estamos hablando de unión legal”. Sería casi un milagro que Cuba sea el primer país latinoamericano que lo logre.

Trilogía Cubana
Xavier-Daniel Gómez Vila es catalán, crítico y cineasta, y fue uno de los tantos exiliados políticos en Francia durante el franquismo. Su primer viaje a La Habana fue en 1998, para asistir al Festival de Cine de La Habana. En la puerta de un sala, mientras esperaba una función de Dioses y monstruos, película sobre la vida del director gay James Whale, conoció a un joven cubano estudiante de cine, Alejandro Viera. Se enamoraron de inmediato, pero Alejandro estaba en pareja y las distancias no hacían las cosas fáciles. Los años y una larga relación epistolar algo accidentada, con cartas que nunca llegaban, hicieron que se pudieran juntar en Cataluña gracias a una beca de estudio de Alejandro. Y hoy juntos forman un matrimonio con tres años de casados gracias a la Ley Zapatero. Y aunque viven en un pueblo de 40 habitantes entre las montañas, y no tienen al alcance los beneficios de las grandes ciudades, Alejandro no piensa volver a Cuba; de hecho, cuando visita a su familia apenas puede tolerar por unos días el panorama desolador de su país. Xavier y Alejandro, además, en sus vueltas a Cuba empezaron a filmar secretamente, entre 2000 y 2003, una trilogía documental sobre la diversidad sexual en la isla. La primera entrega se basaba en Gladys, la madre de Alejandro, que cuando su hijo le dijo que era gay, ella le reveló que era lesbiana: un raro caso de doble salida del closet. La posibilidad de encontrar lesbianas en Cuba que estén dispuesta a hablar frente a cámara es muy difícil y éste es uno de los pocos documentales que lo lograron. Xavier comenta, además, que a él le hubiese gustado que su propia madre fuese lesbiana, pero ahora, por lo menos, tiene una suegra lesbiana. La segunda entrega de la trilogía estuvo dedicada a la santería, importante en la tradición cultural cubana, en un documental que descubre que la homosexualidad es muy importante en la fundación de la santería isleña. Y el tercer testimonio documental está dedicado a Omar, un bailarín de 82 años que fue encarcelado (falsamente) por corrupción de menores, como excusa para castigar su visibilidad homosexual, delatando el funcionamiento homofóbico de la justicia. Filmada como necesidad personal del director Xavier y su guionista Alejandro, con el fin de retratar un entorno cultural muy oculto, al mismo tiempo que intenta buscar las raíces y las formas de subsistencia de la diversidad, esta trilogía debería ser enriquecedora para la cultura cubana. Sin embargo, está prohibida en Cuba, nunca pudo exhibirse públicamente, y señala cómo la censura oficial sigue tratando de limitar el acceso a la verdadera diversidad cultural de los habitantes de la isla.

> Berria: Heriotza > SURAFRICA: MUERE HELEN SUZMAN, LA LUCHADORA CONTRA EL APARTHEID

  • Muere Helen Suzman, la más famosa luchadora blanca contra el 'apartheid'
  • El Mundo, 2009-01-02
Helen Suzman, una de las más reconocidas activistas contra el régimen discriminatorio del 'apartheid' en Sudáfrica, falleció el día 1 de enero en su casa de Johannesburgo a los 91 años de edad.

Su hija, Frances Joel, aseguró que su madre falleció "plácidamente". Este fin de semana, celebrarán un funeral privado con toda la familia y en febrero realizarán un acto público en su memoria.

Suzman, cuyo apellido de soltera era Gavronsky, nació en 1917 en Germinston, cerca de Johannesburgo, y fue profesora universitaria de historia económica desde 1944 hasta 1953. Ese año fue elegida diputada en el Parlamento blanco sudafricano por el opositor Partido Unido (UP).

Hija de inmigrantes judíos lituanos, Suzman fue de 1961 a 1974 la única parlamentaria del Partido Progresista, antecedente de la actual Alianza Democrática, y prácticamente la única luchadora contra el 'apartheid' en el legislativo sudafricano.

Se convirtió en uno de los pocos blancos en ganarse el respeto de los sudafricanos negros cuando comenzó a hacer visitas regulares para ver al encarcelado líder nacionalista negro Nelson Mandela, sentenciado a cadena perpetua en 1964.

Su carrera política prosiguió hasta 1989, cuando se retiró en vísperas de la liberación de Mandela, y del inicio de las conversaciones para acabar con el 'apartheid'. El primer presidente negro de Sudáfrica recordaba así la primera visita de Suzman a la cárcel: "Fue raro y maravilloso ver a esta valiente mujer entrar en nuestras celdas y caminar alrededor de nuestro patio. Ella fue la primera y única mujer en bendecir nuestras celdas".

La ex parlamentaria criticó públicamente el apartheid en un momento en que era inusual entre los blancos. Ella fue nominada dos veces para el Premio Nobel de la Paz y fue alabada por organizaciones de derechos humanos, además de recibir numerosos doctorados honoris causa de universidades de todo el mundo.

La líder de la opositora Alianza Democrática sudafricana, Helen Zille, calificó a Suzman como "un gigante en la historia de la marcha de Sudáfrica hacia la democracia". "Nosotros garantizamos que su herencia no será olvidada", indicó Zille, quien ofreció sus condolencias a la familia.

El también opositor Bantu Holomisa, líder del Frente Democrático Unido, recalcó en un comunicado que "Suzman fue respetada por todos, pues luchaba por una causa justa" y aseguró a su familia que no están solos en el dolor por la muerte de Suzman".

> Berria: Eliza > EL VATICANO ROMPE CON LA LEY ITALIANA PORQUE "CHOCA CON SUS PRINCIPIOS"

  • El Vaticano rompe con la ley italiana porque "choca con sus principios"
  • El fallo sobre la muerte de Eluana, entre las causas de una decisión inesperada
  • El País, 2009-01-02
Por considerar que las leyes italianas contrastan "con demasiada frecuencia" con los principios irrenunciables de la Iglesia y son innumerables, el Vaticano ha decidido dejar sin efecto, en parte, el Tratado de Letrán (firmado en 1929), por el que aplicaba en su territorio de forma automática el ordenamiento jurídico italiano. Por sorpresa, el Vaticano hizo este anuncio el último día del año mediante un artículo publicado en el diario L'Osservatore Romano, firmado por el presidente de la Corte de Apelación del Estado de Ciudad del Vaticano, el español José María Serrano Ruiz.

Al conocer la noticia, el ministro italiano para la simplificación legislativa, Roberto Calderoli, se quejó de que el Vaticano no hubiera hecho este cambio cuando estaba en el poder el Gobierno anterior, de centro izquierda, y dijo que espera que reconsidere su decisión. "Francamente, hasta ahora no he visto ningún movimiento por parte de nuestro Gobierno que vaya en contra de los valores de la Iglesia", señaló al diario Corriere della Sera.

Calderoli añadió posteriormente que la reciente decisión del Tribunal Supremo de Italia de permitir que se deje de alimentar a la joven Eluana Englaro, en coma desde hace 16 años, debe de haber influido en el anuncio, ya que el Vaticano se opuso tajantemente. Un fallo inapelable que, sin embargo, no se ha podido cumplir.

Tras la firma de los pactos de Letrán del 11 de febrero de 1929, que supusieron el reconocimiento mutuo del entonces Reino de Italia y la Santa Sede, el Vaticano adoptó el ordenamiento jurídico italiano. Ese pacto se produjo cuando estaba en el poder el dictador Benito Mussolini. Hasta ahora, el rechazo a adoptar una ley del Estado italiano era excepcional y motivada por una "radical incompatibilidad". Quedaban fuera de este marco los tratados bilaterales del Estado vaticano.

Según Serrano Ruiz, la nueva norma del Vaticano, que fue aprobada el 1 de octubre por el papa Benedicto XVI, ha sido necesaria debido al "número exorbitante" de las leyes italianas, así como su carácter "variable" y a que presentan además "con demasiada frecuencia" contrastes con "principios irrenunciables de parte de la Iglesia".

Con la entrada del nuevo año, la ley italiana pasa así a ser considerada "fuente supletoria" a un ordenamiento jurídico vaticano que estará inspirado en el derecho canónico.

Para los analistas vaticanos, la decisión del Estado pontificio responde a hechos como la legalización del divorcio pero también se adelanta a futuras leyes sobre la familia o que puedan reconocer las parejas homosexuales. "En el Vaticano saben que una legislación europea podría antes o después llevar a Italia el reconocimiento de las parejas de homosexuales (...) Por ello, al actual filtro se ha querido añadir un freno oficial", ha explicado Marco Politi en un artículo publicado en el diario La Repubblica.

> Berria: Heriotza > MUERE POR NEUMONIA UNA NEGACIONISTA DEL SIDA

  • Muere por neumonía una negacionista del sida
  • Público, 2009-01-02
La activista seropositiva Christine Maggiore falleció recientemente en EEUU por una neumonía. Era una de las principales negacionistas del sida, ya que creía que esta enfermedad no estaba asociada a la infección por VIH. Maggiore no seguía tratamiento antirretroviral y recomendaba no tomarlo, a pesar de la evidencia científica de su eficacia.