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2009/11/17

> Berria: Trans > EL ARARTEKO CREE QUE DEBERIA APROBARSE EN EUSKADI UNA LEY INTEGRAL SOBRE TRANSEXUALIDAD COMO LA NAVARRA

  • El Ararteko cree que debería aprobarse en Euskadi una Ley integral sobre Transexualidad como la de Navarra
  • Europa Press, 2009-11-17 # Bilbao
El Ararteko, Iñigo Lamarca, consideró hoy que debería aprobarse en la Comunidad Autónoma Vasca una Ley Integral sobre Transexualidad como la de Navarra, que contempla la atención integral en el ámbito sanitario o medidas concretas dentro de centros educativos, empresas y Administraciones públicas.

En una entrevista concedida a ETB, recogida por Europa Press, Lamarca afirmó que sería "bueno" que se impulsara una Ley de estas características también en Euskadi porque el colectivo transexual es "muy minoritario", también "extremadamente vulnerable".

"Es una realidad muy poco conocida donde existen muchos estigmas, prejuicios y estereotipos que habría que combatir porque lo que está en juego son los derechos fundamentales a su dignidad, a la integridad física, moral y a la igualdad", señaló el Defensor del Pueblo vasco.

En este sentido, recordó que no se trata de una cuestión "estrictamente sanitaria", sino de "exclusión social, de protección de derecho en el ámbito laboral y de la educación, etc". "Y, por tanto, sería bueno que hubiese también en la Comunidad Autónoma Vasca una Ley de integral como la que se acaba de dar en Navarra", señaló.

2009/05/29

> Berria: Argitalpenak > IÑIGO LAMARCA: "LOS JOVENES HOMOSEXUALES SIGUEN SINTIENDO DESAZON Y SUFRIMIENTO"

  • «Los jóvenes homosexuales siguen sintiendo desazón y sufrimiento»
  • El Diario Vasco, 2009-05-29 # Cristina Turrau • San Sebastián
La traducción de Gay nauzu ha tardado diez años en salir al mercado. «Hace cuatro años me lo planteó la editorial», explica Lamarca. «Yo ya era Ararteko y tenía mucho trabajo. Pero en la introducción del libro me pregunto si no habría además alguna resistencia para demorar el momento». ¿La había? «Supongo que está relacionada con publicar extractos de un diario personal. Cuando me planteé escribir el libro en euskera, la decisión fue costosa. Había guardado el diario en celosa intimidad. Y, quizás, en el subconsciente los planteamientos originales volvieron a surgir en esta nueva ocasión».

Es un libro autobiográfico y con reflexiones. «Buscaba que la sociedad entera conociera las condiciones negativas y hostiles hacia la homosexualidad en los años 70 y los efectos que ello tuvo en mí. Y aunque en estos 35 años se han producido avances formidables y España es un país en vanguardia en el mundo respecto al reconocimiento de derechos de igualdad para las personas homosexuales, en el plano social estamos a mitad de recorrido».

Pide un contexto social neutral y dejar de vincular normalidad con heterosexualidad. A él le faltaron referentes. «Todas las representación del amor, las históricas, las familiares, los libros, los cuentos... todos los ámbitos del orden social eran de naturaleza heterosexual».

Discute la prevalencia moral de la heterosexualidad. «El pensamiento social alimenta esta idea. No se condena la homosexualidad pero, en un planteamiento un tanto ambiguo, sigue considerándose algo malo, no deseable y problemático. Eso al adolescente, que tiene pocos recursos y alta vulnerabilidad, le sigue produciendo dolor, desazón, sufrimiento e inseguridad».

El libro, ¿un espejo en el que se mirarán los jóvenes? «La enseñanza de mi propia trayectoria es la defensa radical de la dignidad de la persona humana. En ello debe estar basado el orden social. Y es algo que compete a cada cual. Hay que respetarse a sí mismo y hacerse respetar. No es fácil, pero es un activo valiosísimo».

Ser gay y compartirlo
El Ararteko, Iñigo Lamarca, publica 'Diario de un adolescente gay', una guía con la que pretende que «ningún joven de orientación homosexual se sienta solo»

Ayudar a los adolescentes y jóvenes de orientación homosexual a mitigar su sufrimiento. Y cambiar las causas que provocan desazón y angustia. Estos han sido los objetivos de Iñigo Lamarca, Ararteko desde hace casi cinco años y uno de los fundadores de Gehitu, en su libro Diario de un adolescente gay (Editorial Alberdania). Es la versión en castellano de Gai nauzu, que salió en 1999. Estos son algunos fragmentos de la obra.

Un niño normal. «Fui un niño normal. En mi infancia no hubo ninguna circunstancia negativa reseñable. Mi padre y mi madre eran normales, se querían mucho y me criaron y me educaron con mucho amor y entrega y conforme a sólidos principios éticos».

Las chicas. «Tenía incrustada en la cabeza la idea de que, siendo chico, me tenían que gustar las chicas (...) Esa idea se apoderó completamente de mí, sin permitir ninguna duda».

Naturaleza bisexual. «Podemos decir que la naturaleza humana es bisexual y, hasta que las normas sociales 'educan' la sexualidad, son numerosas las personas que durante la pubertad sienten impulsos sexuales de signo diverso y dirigidos hacia los dos sexos».

Jugar con el otro sexo. «Sostengo que jugar con niños del otro sexo o hacerlo en juegos atribuidos al otro género no influye en la orientación sexual (...) Hay homosexuales que en la infancia han cumplido a carta cabal con todos los tópicos asignados a la identidad heterosexual».

Sexualidad compleja. «La sexualidad humana es compleja y diversa. Todos y cada uno de los hombres y mujeres poseemos una sexualidad que casi siempre tiene algún elemento singular y diferenciado».

Complejo de Edipo. «Se dice que la homosexualidad -la del hombre, porque la de la mujer rara vez se analiza 'científicamente'- es consecuencia del complejo de Edipo no superado. Si así fuera, el hombre heterosexual se habría casi extinguido en Euskadi».

El culturista. «Un compañero de clase me facilitó un calendario, robado a su padre, en el que se veía a una mujer desnuda de grandes pechos. (...) Cuando me encerraba en el baño para masturbarme, el instinto me inducía a llevar en el bolsillo, además del referido calendario, la imagen del protagonista de un anuncio de culturismo que había recortado de una revista y, ay, puestos a elegir, siempre solía preferir el culturista».

Extraterrestre. «Yo no concebía la doblez ni la hipocresía y creía en la autenticidad de lo que veía. Supe más tarde que bajo el manto de la hipocresía social y personal se cobijaban muchas dobles vidas. Llevado por la apariencia de las cosas, pensaba que a mi alrededor nadie era 'como yo', Adquirí el síndrome del extraterrestre».

Desamor. «Con Iñaki sufrí poco el desamor. Había madurado mucho y estaba mentalmente preparado para asumir y gestionar los amores no correspondidos».

El 'Party'. «Decidí comprar la revista. ¡Qué problema! Sentí pánico porque ello implicaba desvelarme ante alguien por vez primera como homosexual y, además, correr el peligro de que algún conocido entrase en ese momento en la librería. Tomé precauciones para asegurarme el éxito de la operación. Durante un par de días vigilé la entrada de la librería y sabía cuál era la hora menos peligrosa (...)».

El ambiente. «Acababa de descubrir la explicación a la invisibilidad (...) y acababa de descubrir que existía un mundo paralelo (...) Las personas homosexuales, muchísimas de ellas casadas en matrimonio, daban satisfacción a sus necesidades sexuales y afectivas ocultándose ante el orden social».

El azar. «Me gustaría dirigirme a todos los padres y madres para pedirles que tengan presente que es el azar el que determina la orientación sexual de los individuos y, que, en consecuencia, existe una probabilidad, por pequeña que sea, de que su hijo o hija manifieste, cuando despierte a la sexualidad, una orientación homosexual o de que, en otro orden de cosas, tenga una identidad de género transexual».

> Elkarrizketa: Iñigo Lamarca > "MI ADOLESCENCIA FUE ANGUSTIOSA PORQUE EN ELLA SE COCIO LA LUCHA ENTRE MI HOMOSEXUALIDAD Y EL RECHAZO SOCIAL"

  • Iñigo Lamarca, Ararteko y autor del libro 'Diario de un adolescente gay': "Mi adolescencia fue angustiosa porque en ella se coció la lucha entre mi homosexualidad y el rechazo social"
  • "No sabía si había otros homosexuales. No llegué a compartir esa experiencia con nadie hasta después de los 20 años", admite Iñigo Lamarca, que un buen día decidió plasmar todas sus vivencias en el libro 'Diario de un adolescente gay', que presenta estos días en su versión en castellano
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-05-29 # Jorge Napal • Donostia
La editorial Alberdania le propuso la idea, y él no se lo pensó dos veces. Lamarca ha recogido en un pequeña guía el testimonio de su vida desde que tomó conciencia de que su capacidad de amar iba dirigida hacia otros chicos, hasta su madurez. Esta experiencia la combina con reflexiones sobre la homosexualidad y la homofobia de la que se nutren sus vivencias.

¿Le fue fácil rememorar aquella época en la que se sentía "el adolescente más solo del mundo"?
Empecé a tomar conciencia de mi homosexualidad a partir de los trece años, pero de una manera un tanto difusa. Fue a los quince años, época en la inicié el diario, cuando comencé a tomar plena conciencia, lo que me acarreó un rechazo de mí mismo. En aquella época tenía la percepción de que la homosexualidad estaba radicalmente condenada y excluida del pensamiento y el entorno social.

Vivía usted en la sociedad donostiarra de los 70. ¿Fue una etapa de absoluta soledad?
Viví todo el proceso con bastante angustia y con una soledad absoluta. Afortunadamente, las condiciones han cambiado, pero en aquella época la homosexualidad era un tema tabú y la única presencia que tenía era en su expresión más homofóbica. No había ningún referente sobre esta cuestión. Siempre se utilizaba maricón como insulto, y por todo ello me sentía muy solo. Yo no sabía si había otros homosexuales. No llegué a compartir esa experiencia con nadie hasta los 20 años.

¿Su adolescencia fue un permanente mundo interior?
Sí, generé un mundo interior herméticamente cerrado, pero no era un solitario. Era una persona activa que se relacionaba con todos sus compañeros. Me llegaba a sentir apreciado e incluso ejercía cierto liderazgo en un sinfín de actividades culturales. Es decir, había una parte de mí que se socializaba con absoluta normalidad, pero había otra parte de mi persona que blindé y no exteriorizaba en absoluto. Aquello me generaba mucha angustia, porque ahí se estaba cociendo la lucha entre mi naturaleza homosexual, mis ideas homofóbicas y un entorno social que rechazaba radicalmente la homosexualidad.

¿Han cambiado mucho las cosas? ¿Percibe un mayor clima de aceptación social de la homosexualidad?
La Euskadi de los 70 no es la actual, ni mucho menos. De entrada, en el plano legal se ha pasado de una situación en la que la homosexualidad era considerada delito a otra etapa en la que ahora tiene un reconocimiento legal pleno. En el plano social, esa homofobia radical que existía ha ido evolucionando y ahora hay un clima creciente de aceptación, aunque este libro sigue teniendo vigencia porque no existe todavía un pleno respeto.

¿Sigue costando 'salir del armario'?
Sospecho que desgraciadamente, aquí y ahora, hay homosexuales que viven procesos similares al que yo viví. Por eso el libro que he escrito tiene la vocación de que se tenga pleno conocimiento de cuál fue mi evolución, un proceso compartido con personas de mi generación. Desde luego que todavía nos queda bastante camino para llegar a una situación de plena normalización social.

¿No es un libro sólo para gays?
Sobre todo es aconsejable para padres y madres con hijos gays. Lo digo porque la orientación sexual lo determina el azar, de ahí que puede haber adolescentes homosexuales en cualquier familia. Por eso es bueno que padres y madres interioricen que los homosexuales merecen igual respeto.

¿Le costó mucho escribir el libro?
Lo más costoso fue ver el enfoque que le iba a dar. Cuando la editorial Alberdania me planteó la posibilidad de escribir esta guía, yo ya estaba trabajando en Gehitu. Por eso abordé la redacción del libro como parte del compromiso social y ético que había adquirido para la defensa de los derechos fundamentales y la dignidad de las personas homosexuales. Una de las cuestiones que veía y sigo viendo claro es la necesidad de que haya luz acerca de la realidad homosexual, que ha sido tabú durante siglos.

Años de silencio.
Lo peor fue el proceso de angustia vital que sufrí aquellos años. Sin embargo, tuve la capacidad de dar la vuelta a esa situación y positivizar aquella experiencia para generar recursos. Lo hice poniendo como eje y norte de la vida la defensa de la dignidad humana.

¿Se ha sentido apoyado por su familia?
Sí, pero en momentos y en intensidades diferentes. Mis hermanos me demostraron un respecto pleno desde el principio. A mis padres les costó un poco más porque las personas de su generación recibieron una educación diferente. Pero la fuerza del amor puede con todo, por eso animo a todas las personas homosexuales a que confíen en sus seres queridos.

Su matrimonio es relativamente reciente. ¿Sus padres lo llegaron a entender?
Ha sido un proceso lento. Hemos pasado en poco tiempo de considerar a la homosexualidad como un crimen a tener una imagen normalizada. Nuestra boda, además, fue en Donostia, en el incomparable marco de La Concha. Tanto para mis padres como para los de Sergio supuso un esfuerzo mental importante, aunque hoy la normalidad es plena.

2009/05/28

> Berria: Argitalpenak > IÑIGO LAMARCA: "SER HOMOSEXUAL ME HIZO REBELDE"

  • «Ser homosexual me hizo rebelde»
  • «Me asusté cuando descubrí que mi mente elegía imágenes de chicos»
  • «Mi casita de la calle Baztán se volvió un lugar muy frecuentado por maricones»
  • El Ararteko, Íñigo Lamarca, cuenta sin tapujos cómo descubrió que era gay y lo que le costó aceptarlo
  • El Correo, 2009-05-28 # Iñaki Esteban
A Iñigo Lamarca le viste hoy el prestigio de ser el Ararteko, de haber dado clases de Derecho en la universidad y de poseer una brillante carrera profesional. Pero antes de llegar ahí arriba reprimió por miedo mostrarse como era, también ante sus amigos íntimos, al igual que tantos homosexuales. Para el Ararteko, casado desde 2005 con Sergio, todo aquello es historia, una historia que no quiere olvidar y que ha puesto por escrito en 'Diario de un gay adolescente' (Alberdania), una autobiografía clara, valiente y sin remilgos de confesionario.

Lamarca no jugaba con muñecas y todo el mundo le consideraba un chico 'como los demás'. Pero al sentarse al lado de su compañero de pupitre se sentía «dentro de una extraña burbuja de placer, sobre todo cuando se esmeraba en escribir con buena caligrafía, para lo cual movía las manos con parsimonia y elegancia al tiempo que hacía asomar de entre los labios la punta de la lengua».

El chico no había cumplido entonces los trece años, edad en la que empezó a tomar una conciencia más definida de su sexualidad. «En los primeros años la masturbación que empecé a practicar no tenía rostro, pero pronto descubrí que si lo ligaba a una imagen el placer era más intenso. Me sorprendí y asusté cuando descubrí que mi mente elegía imágenes de chicos. No, aquello no era normal -me decía- y, por consiguiente, tenía que eliminar aquel maldito impulso», rememora.

Un compañero de clase le pasó un calendario, robado a su padre, en el que se veía a una mujer de pechos generosos, y él por su parte recortó el anuncio de una revista con la foto de un culturista. Lamarca se encerraba en el baño con las dos imágenes, y con la intención de fijarse en la mujer, aunque siempre acababa concentrándose en los músculos del deportista.

Su primer amor platónico se llamó Aitor. Tenía entonces 15 años y, como el resto de los adolescentes enamorados -al menos en aquella época, mediados de los setenta-, trataba de pasar el mayor tiempo junto a él pero sin decirle lo que sentía.

«Sacar fuera el asco»
Las páginas que dedica el Ararteko a Aitor y a aquel periodo son las más desgarradoras de un libro que no se anda por las ramas. Lamarca se resistía a aceptarse como era y su conflicto interior crecía. Para encauzarlo empezó a escribir un diario, con unas primeras entradas de este tenor: «Tengo ganas de romperme la cabeza contra paredes y muros, de dar patadas a puertas y cristales, de romper, destrozar, de deshacerlo todo... de sacar fuera el asco».

Pero el joven se serenó, racionalizó su situación y lentamente se fue reconciliando con ella. «La conciencia de ser homosexual me creó un sentimiento de culpa pero, más tarde, me hizo rebelde», escribe.

No fue un proceso fácil. Primero se compró una revista para gays, 'Party', por el procedimiento de adquirir también una publicación política y meter la otra debajo para que nadie le descubriera, y luego respondió a una carta de la sección de contactos. Gracias a ella conoció a Carlos y a su grupo de amigos, que le llevaron por la llamada Cuesta del Culo de San Sebastián, una zona de ambiente situada entre La Concha y Miramar.

El trato con aquellos amigos aflojó las tensiones internas, y le sorprendió la poca cantidad de parejas que había en los círculos homosexuales. «Yo era un romántico empedernido. Buscaba el amor absoluto y empecé a sospechar que en el ambiente no lo iba a encontrar fácilmente».

Lamarca siguió escribiendo a las secciones de contactos de las revistas para homosexuales y gracias a ellas conoció a unos cuantos amigos con los que surgió el sexo ocasional. En 1984, cuando tenía 25 años, comenzó a dar clases en la Facultad de Derecho de la Universidad del País Vasco, radicada en San Sebastián, y alquiló un piso en el barrio donostiarra de Egia. «Mi casita de la calle Baztán se convirtió en un lugar muy frecuentado por maricones. Amantes y amigos le daban muchísima vida a ese espacio de 50 metros cuadrados al que le sacábamos un provecho excepcional. Treinta y tantos años atrás hubiéramos sido detenidos en aplicación de la ley de peligrosidad social, como les ocurrió a los donostiarras que se encontraban en un piso de la calle Garibay».

Aparte de estas aventuras, el futuro Ararteko comenzó a ir a Bilbao y a frecuentar discotecas como Distrito. Allí conoció a Fernando, con el que se inscribió en el registro de parejas de San Sebastián.

Lamarca ya se había aceptado como era, pero no se olvidaba de lo mal que se lo había pasado en la adolescencia y con ese recuerdo comenzó a participar en Gehitu, la coordinadora de gays y lesbianas del País Vasco.

2009/05/26

> Elkarrizketa: Iñigo Lamarca > "EL RECHAZO EN CASA ES LO PEOR PARA UN JOVEN"

  • "El rechazo en casa es lo peor para un joven"
  • Iñigo Lamarca. El defensor del Pueblo en Euskadi narra en un libro su vida como gay
  • Público, 2009-05-26 # Guillermo Malaina • Bilbao
Iñigo Lamarca es licenciado en Derecho, fundador de la asociación de homosexuales del País Vasco (Gehitu), defensor del Pueblo en Euskadi y autor de Diario de un adolescente gay (Ed. Alberdania). Lo escribió hace 10 años en euskara (Gay nauzu) y ayer lo presentó en Madrid traducido al castellano (hoy lo hará en Barcelona con la versión en catalán) y con nuevas reflexiones.

¿En qué punto está la lucha por la igualdad de las personas homosexuales?
Tenemos aprobadas leyes de igualdad pero en el plano social o real queda la mitad del camino por recorrer, pues no está instalada la idea del respeto a la diversidad de las orientaciones sexuales. Las personas homosexuales aún no vivimos una situación de igualdad real y esto incide negativamente en los niños y las niñas homosexuales.

¿Qué debe hacerla Administración?
Las instituciones no pueden permanecer quietas. Como defensor del Pueblo vasco he puesto en marcha una serie de iniciativas. A mí me preocupa mucho el campo de los adolescentes, porque son personas especialmente vulnerables y las circunstancias de rechazo les están produciendo efectos negativos. Está habiendo episodios de mobbing con homofobia. Todo ello nos lleva a la necesidad de crear herramientas específicas para trabajar por el debido respeto para los adolescentes.

¿Qué le diría a un joven que oculta su homosexualidad?
Yo le aconsejaría que no lo mantenga como un secreto, como yo hice toda mi adolescencia. Lo ideal es que confíe en aquellas personas con quienes tiene una relación estrecha, de amistad o familiaridad. Y, poco a poco, que vaya exteriorizando su condición homosexual. A los jóvenes heterosexuales también les pediría que dediquen unos minutos a reflexionar acerca de la diversidad en la orientación sexoafectiva de las personas y que interioricen la necesidad del respeto.

¿Y a los padres y madres?
Les diría que la orientación sexoafectiva es diversa, eso es una verdad científica inapelable. Esa diversidad forma parte de la naturaleza del ser humano y, por lo tanto, los padres deben saber que esa diversidad natural puede plasmarse en la orientación de sus hijos. Lo más terrible para un joven es que sienta que sus padres lo rechazan por ser homosexual.

¿Qué sector frena más los avances para la igualdad?
A la luz de las declaraciones de portavoces de la jerarquía de la Iglesia católica y algunos comunicadores, es constatable que siguen alimentando la hostilidad y la estigmatización de los homosexuales. Y eso, desde luego, tiene como consecuencia que en determinados sectores sociales todavía esté instalada la idea de que la homosexualidad es mala, que hay que condenarla.

A los 15 años, escribió en su diario: "El problema [la homosexualidad] que debo censurar sigue mejorando y a este paso pronto respiraré tranquilo. ¡Gracias, Señor!".
Yo he sido una persona profundamente religiosa y la doctrina de la Iglesia era, y sigue siendo, de una carga profundamente homófoba. Eso me produjo en mi juventud fracturas internas tremendas. Estoy convencido de que hoy en día muchos adolescentes con creencias religiosas tienen luchas internas similares a las que yo tuve. Por eso quiero darles una luz de alivio y esperanza. No pierdo la esperanza en que la jerarquía de la Iglesia católica cambie de doctrina. Se equivoca cuando condena la homosexualidad y espero que, más pronto que tarde, lo reconozca y pida perdón.

Aún hay voces contra la adopción de niños por parejas homosexuales.
La reforma del Código Civil era una cuestión de justicia e igualdad. Ahora, pediría a esos sectores críticos que reflexionaran sobre por qué prefieren que los niños que esperan la adopción sigan viviendo un infierno en vida a que puedan ser criados con cariño en hogares formados por una pareja de mujeres o de hombres.

2009/05/25

> Berria: Argitalpenak > ENRIQUE MUGICA ASEGURA QUE "EN LOS 50 NOS INICIABAMOS EN EL SEXO EN LOS PROSTIBULOS"

  • Enrique Múgica: "En los 50 nos iniciábamos en el sexo en los prostíbulos"
  • La Vanguardia, 2009-05-25 # EFE • Madrid
El Defensor del Pueblo, Enrique Múgica, ha afirmado que en los años 50 los jóvenes "nos iniciábamos en las prácticas sexuales en los prostíbulos". "Todo el mundo se ha iniciado yendo a los prostíbulos", ha repetido Múgica quien, ante la sorpresa de los presentes, ha reafirmado sus palabras añadiendo: "Es verdad, es verdad".

El Defensor del Pueblo estaba relatando que en las primeras experiencias sexuales tanto heterosexuales como homosexuales, comparten las mismas emociones y se ha referido al mundo de los contactos como lugar común en la iniciación sexual.

Así se ha expresado Múgica en la presentación del libro 'Diario de un adolescente gay' (Alberdania), del Ararteko (Defensor del Pueblo en el País Vasco), Íñigo Lamarca, un relato autobiográfico del despertar sexual y afectivo del autor. Sobre el libro, Múgica ha afirmado que es una ayuda a los jóvenes homosexuales para que "proclamen y mantengan sus derechos fundamentales".

Sobre los derechos de los homosexuales en España, Múgica ha sostenido que la aprobación de la ley del Matrimonio Homosexual "se ha anticipado a la realidad" ya que queda mucho por hacer porque "la ocultación dificulta el proceso de normalización de la homosexualidad".

Según el autor, el libro no está dirigido sólo a jóvenes homosexuales, sino "sobre todo a los heterosexuales, a los adolescentes hetero, para que reflexionen; a los padres, para que comprendan que sus hijos pueden elegir; a los poderes públicos y también a Rouco Varela".

"Rouco Varela lo tiene que leer porque hay adolescentes que son cristianos, y el infierno que están pasando esos muchachos es igual al que yo sufrí", afirmó Lamarca. El libro, que huye del drama para convertirse "en un testimonio cargado de humor", contiene experiencias del autor, para lo que Lamarca se ha apoyado en el diario que empezó a escribir con quince años, mezcladas con reflexiones de tipo ensayístico.

Lamarca ha sostenido que se trata de un ejercicio de pedagogía social ante la "ocultación de la homosexualidad" que se da en la sociedad actual, lo que da lugar a la homofobia. "No hay peor fobia que aquella que se alimenta de prejuicios, de no saber de qué se está hablando, por eso hace falta más información".

2009/05/24

> Elkarrizketa: Iñigo Lamarca · Ararteko > ·LAS ASOCIACIONES SON NUESTRAS ANTENAS"

  • Iñigo Lamarca, Ararteko: "Las asociaciones son nuestras antenas"
  • El País, 2009-05-24 # Genoveva Gastaminza • San Sebastián
Iñigo Lamarca, a punto de cumplir los 50, vive un momento intenso. Se enfrenta al final de su primer mandato como Ararteko, mientras celebra unas jornadas de reflexión que ahondan en los problemas del estado social y su sostenibilidad. A la vez, presenta la traducción al castellano de su libro Diario de un adolescente gay, que recoge su testimonio personal y unas reflexiones sobre esa vivencia.

Iñigo Lamarca (San Sebastián 1959) finaliza el próximo 25 de junio sus cinco años en el cargo como Ararteko. Y lo hace en plena celebración de los 20 años de esta institución de defensa del ciudadano, promoviendo unas jornadas de reflexión y campañas de divulgación.

Pregunta. ¿Es la sociedad vasca inconformista o no?
Respuesta. Es bastante exigente a la hora de reivindicar su estatus de ciudadanía y sus derechos, lo cual es muy bueno. Muchos vascos están comprometidos y trabajan en organizaciones sociales. El tejido asociativo vasco es amplio, diverso y rico, y yo animo a los jóvenes a participar en labores de voluntariado porque la solidaridad es un valor que genera tejido social. Por otra parte, debemos asumir que también tenemos deberes cívicos.

P. Se cumplen 20 años de Ararteko. ¿Cuál ha sido la evolución y la sociología de las quejas y preocupaciones ciudadanas?
R. De los más de 27.000 expedientes de queja en estos 20 años, 1.800 corresponden al año pasado. No se ha dado un crecimiento espectacular, sino progresivo, y, aunque los temas que tratan son diversos, despuntan los referentes a las prestaciones sociales y económicas de las administraciones, la educación, la sanidad, las obras públicas y el mal funcionamiento de la Administración.

P. Pero ha enfatizado que no se limita a tramitar quejas, sino que toma iniciativas para defender derechos de los ciudadanos.
R. Porque hay muchas personas que no se saben mover o son vulnerables. De los Ombudsman más avanzados he aprendido que tenemos que estar en la calle, a pie de obra, en estrecha relación con las organizaciones sociales. Yo vengo del mundo del activismo social y creo importante estar en permanente contacto con las asociaciones y movimientos sociales, para que sean nuestras antenas y nos digan qué es lo que va a pasar o está pasando en diferentes campos.

P. Anualmente realizan el diagnóstico de los derechos de personas y colectivos sociales.
R. Recabamos información sobre las políticas públicas en relación con los menores, las personas mayores, con discapacidad, inmigrantes, víctimas, etcétera. Así hasta once áreas, y hacemos informes con recomendaciones sobre estas realidades.

P. ¿Y cual es el diagnóstico actual de Euskadi?
R. Cada realidad de esas áreas es muy cambiante, pero damos prioridad a quienes están en riesgo de exclusión social, y más ahora, en momentos de crisis. Tenemos una red de ayudas sociales bastante consistente, pero que no llega. En Euskadi hay una bolsa de pobreza, y deberíamos hacer que toda la población tenga asegurada una vida digna.

P. ¿No abusan las instituciones de su poder? Hay quejas del Ararteko de que no colaboran.
R. Las administraciones han adquirido una dimensión mastodóntica. Eso les ha alejado de las preocupaciones de los ciudadanos y, en ocasiones, les ha llevado a cierta prepotencia. Están obligadas a responder al Ararteko, y lo hacen, aunque a veces con tardanza. Me he esforzado por abreviar esos plazos, que han mejorado. En cuanto a nuestras recomendaciones, aunque no están obligadas, las han seguido en el 85% de casos en los que han obrado indebidamente.

P. En cuando a su dimensión, se han creado defensorías sectoriales como la del Menor o la de Igualdad, que chocan con las competencias del Ararteko.
R. La Defensoría de la Igualdad es competente en discriminaciones por razón de sexo producidas en ámbitos privados, por lo que no existe a priori solapamiento de competencias. Aun así, nos estamos coordinando. Caso distinto es la Defensoría del Menor, cuyas competencias ya ejerce el Ararteko. Respetando los principios de máxima colaboración institucional y de optimización de recursos, he tenido dos reuniones con Jesús Gutiérrez [Defensor del Menor], para explicarle lo que hacemos en ese campo, que es, con diferencia, el que más espacio ocupa en el informe anual que entregamos al Parlamento. Se trata de establecer una relación que busque la complementariedad de nuestras actuaciones.

P. Ha sorteado temas políticamente espinosos en este país.
R. La regla de oro que he procurado seguir a rajatabla es ser una institución imparcial e independiente. Yo no tenía opción política antes de entrar; tampoco la tengo ahora. Me ha servido mi experiencia en Gehitu, una asociación muy plural y muy diversa donde hay gente de todos los colores.

P. En junio cumple sus cinco años de mandato en el cargo. ¿Está dispuesto a seguir?
R. Es un puesto que me motivó y me sigue motivando, porque resolvemos muchas pequeñas cosas respecto a la magnitud de los asuntos de las administraciones, pero que son importantes y grandes para cada ciudadano al que resolvemos.

2009/05/16

> Elkarrizketa: Iñigo Lamarca > "LA HOMOSEXUALIDAD NO CONOCE IDEOLOGIAS, IGLESIAS O PARTIDOS"

  • Iñigo Lamarca: "La homosexualidad no conoce ideologías, iglesias o partidos"
  • El Periódico de Catalunya, 2009-05-16
Íñigo Lamarca Iturbe presidió la Asociación de Gais y Lesbianas GEHITU y en el 2004 fue designado Ararteko, defensor del pueblo vasco. Hoy interviene en La cara oculta de la homofobia, junto a la concejal del distrito de Sant Andreu, Gemma Mumbrú, y el presidente del Grup d'Amics Gais, Lesbianes, Transexuals i Bisexuals, José Benito Eres.

--¿Cuál es esa cara oculta de la homofobia?
--No existe una sola cara, pero la charla se da en una fecha simbólica, el Día Internacional contra la Homofobia, que celebra que la homosexualidad ha dejado de ser considerada una enfermedad.

--Pero, ¿continúa la persecución de carácter sexual?
--Sí. Amnistía Internacional señala que 86 países del mundo persiguen la homosexualidad y en siete se castiga con la pena de muerte.

--¿Cuál es la situación en España?
--Ha evolucionado mucho, lo cual no quiere decir que vivamos un pleno reconocimiento de derechos.

--¿Y el llamado poder gay?
--Es un mito que los gais tengan mayor poder adquisitivo, lo que ocurre es que normalmente no tienen hijos, que es donde invierten gran parte de sus recursos las familias de mujeres lesbianas y las heterosexuales.

--Mejor que algunas mujeres, sí que están...
--Yo hago la siguiente analogía: las mujeres están en igualdad de condiciones en la ley, pero en la vida diaria distan mucho de tener igualdad.

--Esa es la cara oculta.
--Sí. En el plano social y real, la homofobia persiste.

--¿Por qué?
--Por la invisibilidad. Es como si el asunto de la homofobia se hubiese clausurado. Y esto se traduce en estereotipos, prejuicios y miedo.

--¿Qué significa?
--Que todavía persiste en el pensamiento social que normalidad es igual a heterosexualidad. Siempre cuento la anécdota siguiente: a una señora le preguntan si es heterosexual y ella responde muy enfadada: "¡Noo! Yo soy normal".

--Aun con la nueva legislación.
--El concepto tolerancia implica preponderancia sobre aquello que toleras. Es decir, aún se considera superior la moral heterosexual.

--¿A nivel político también?
--Existe una posición políticamente correcta. Lo que se tiene que conseguir es la normalización y lograr que cada persona asuma internamente su sexualidad.

--O sea, salir del armario.
--Sí. Hay parejas en el PP que ya están haciendo uso de esos derechos. La homosexualidad no conoce ideologías, estados, iglesia o partidos políticos. La visibilidad siempre será mejor para todos.

2009/01/31

> Iritzia: Satur Ibargoyen > EN RESPUESTA A IÑIGO LAMARCA

  • En respuesta a Iñigo Lamarca
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-01-31 # Satur Ibargoyen
Tras la publicación en su periódico, el pasado 19 de enero, de una entrevista realizada a Iñigo Lamarca por Arantza Rodríguez, y por alusiones, desde la Junta del Alarde de San Marcial de Irun lamentamos profundamente y denunciamos su actitud, al mezclar términos como terrible lacra, violencia, maltrato, agresiones, asesinato, muerte, con nuestro Alarde de San Marcial. Queremos recordarles tanto a ustedes, como al propio Ararteko, que el pasado mes de julio el Tribunal Supremo dictó sentencia al respecto, declarando que nuestro Alarde no es discriminatorio con las mujeres y que no vulnera derecho de igualdad alguno.

El Arateko declara en la misma entrevista: "..el tratamiento informativo de cualquier realidad social tiene que ser lo más cuidadoso posible cuando estén en juego derechos de las personas."; por ello les pedimos el máximo de los respetos para todos y por supuesto para la voluntad de nuestro Pueblo.

2009/01/23

> Berria: Festak > DONOSTIA: IÑIGO LAMARKA ENCARNARA A "LA REINA CALVA CON PELUCA" DE LOS CALDEREROS DE GEHITU

  • El Ararteko Iñigo Lamarka encarnará a 'la reina calva con peluca' de los caldereros de Gehitu
  • La tribu, provista de cuatro caballos y txaranga, recorrerá el Centro y la Parte Vieja Hoy, a las 19.30 horas, comienzan los ensayos
  • El Diario Vasco, 2009-01-23 # M.L. • DV • San Sebastián
El Ararteko, Iñigo Lamarca, será este año la reina de la comparsa de Caldereros de Gehitu, la asociación de gays, lesbianas y transexuales de Gipuzkoa. Su tribu comienza esta tarde, a las 19.30 horas, los ensayos en los locales de la calle Arrasate, donde se repetirán los días 28 y 30 de enero y 4 y 6 de febrero.

Junto a Lamarca, que encarnará a la que ya se ha bautizado como «la reina calva con peluca», formará el séquito real Gema Ferrer, socia de Gehitu, nombrada «la reina que grita irrintzis», y Christophe Stephany, presidente del colectivo gay de Biarritz, quien dará vida a la «reina de Iparralde».

«Para que no se peguen, las damas de honor son todas reinas por igual», indican desde Gehitu, al tiempo que recuerdan que en han tenido «reinas barbudas, reinas pitufas, reinas actrices, reinas payasas y este año, reinas calvas, gabachas y gritonas». Se refieren a las antecesoras de Lamarca en el cargo que desde hace cuatro años ha sido ocupado por la actriz Aitzpea Goenaga, el payaso Porrotx y el ilustrador Mikel Murua.

Este año, el recorrido que habrán de seguir el próximo día 7 en su marcha sufre algunas modificaciones. El grupo al completo, incluyendo los cuatro caballos y la txaranga Los incansables, partirá a las 20.30 horas del Kontra, en la calle Manterola, para continuar por San Marcial -parada en el Bar Cachón-, Elcano -Mesón Martín- y la Brecha, donde se juntará con la comparsa Amara Berri.

Una vez reanudada la marcha, los Caldereros de Gehitu establecerán su campamento en la Plaza de la Constitución, junto a de los llegados de otros barrios, como Gros y El Antiguo. La salida concluirá pasada la medianoche con un 'bailoteo' en la calle Igentea -Bar Dionis-, tras realizar un recorrido por diferentes bares de la Parte Vieja.

Desde Gehitu recuerdan que la comparsa está abierta a la participación, no sólo de socios, sino también de todas aquellas personas que deseen vivir y disfrutar esta fiesta.

2009/01/19

> Elkarrizketa: Iñigo Lamarca > "SI NO ALIMENTASE MI LADO ROMANTICO, NO PODRIA RENDIR AL MAXIMO"

  • Iñigo Lamarca, Ararteko: "Si no alimentase mi lado romántico, no podría rendir al máximo"
  • "No soy un opinador". Con esta advertencia, hecha nada más tomar asiento para realizar esta entrevista, el Ararteko trata de salvaguardar la independencia e imparcialidad que se le presupone. Iñigo Lamarca demuestra que la palabra es una de sus mejores dotes de persuasión
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-01-19 # A.Rodríguez · Donostia
Dicen de usted que es muy romántico. ¿Saca tiempo para cenar con su marido a la luz de las velas?
Tengo muy claro que esos momentos los tengo que tener porque es lo más importante de la vida. Si no alimentase mi lado romántico, estaría mal conmigo mismo y no podría rendir al máximo como Ararteko.

¿Tiene pensado ampliar la familia?
La estoy ampliando a través de los sobrinos. Hijos no voy a tener. Sergio y yo lo hemos hablado y, aunque nos gustan los niños, no podríamos sacar el tiempo que nos gustaría para dedicarnos a ellos.

¿Ha sufrido alguna discriminación por su orientación sexual?
No, pero hay algo peor, que es la exclusión y la autocensura. Desde que adquirí conciencia de mi orientación sexual, a los trece o catorce años, sentí una gran hostilidad social, una gran opresión y una exclusión terrible, lo cual me condujo a autocensurarme. Eso no se lo deseo ni a mi peor enemigo.

¿Cuándo se quitó los barrotes?
Fue un proceso largo y progresivo, con muchas puertas en el armario, que concluyó cuando constituimos la asociación Gehitu.

¿Recuerda la mayor locura por amor?
Meterme en un negocio -una tienda de regalos- que fue absolutamente ruinoso.

¿Colecciona algo?
Figuras de elefantes y búhos.

¿Por algún motivo en especial?
El elefante me gusta porque, sin ser el Rey de la selva, impone tanto que puede andar a sus anchas. El búho es un animal muy observador, asociado a la sabiduría y también nocturno. A mí la noche me gusta mucho.

¿Cuántas horas duerme al día?
Me duermo sobre las 12.00 y el primer despertador suena a las 6.15 horas. Suelo poner otro por si acaso.

¿Leer es lo último que hace antes de apagar la luz de la mesilla?
Salvo que se me caigan las pestañas, sí. He acabado una novela de la época romana, La suerte de Venus y voy a leer El niño del pijama de rayas .

¿Qué hace nada más despertarse?

Si me levanto con el primer despertador, diez minutos de flexiones y si lo hago con el segundo, desayunar.

¿Qué le relaja?
La música, preferentemente clásica: Beethoven, Richard Strauss, Mahler, Rufus Wainwright...

¿Tiene alguna manía?
Unas cuantas, pero así, confesable, dar muchas vueltas a las cosas.

  • "Es aterrador que mueran mujeres por hombres que creen tenerlas en propiedad"
"Me satisface enormemente tener que usar la palabra y el argumento para convencer, porque a mí la fuerza no me gusta nada", confiesa el Ararteko, Iñigo Lamarca. Tras esta declaración de intenciones, no es de extrañar que califique de "aberrante" la violencia que se ejerce contra las mujeres.

Un colegio ha sido condenado a pagar 30.000 euros a la familia de un menor que sufrió 'bullying'. ¿Era hora de exigir responsabilidades?
Cuando hay un caso de acoso escolar y hay pruebas acreditadas judicialmente que indican su existencia es bueno que haya sentencias condenatorias, pero ésta no debe ser la única herramienta. Junto con una intervención contundente, cuando se produzcan casos de este tipo, tiene que trabajarse, sobre todo, en el campo de la prevención.

En un encuentro con otros Defensores, abogaron por abordar los casos de acoso escolar en privado, sin darles publicidad. ¿No cree que eso ocultaría el problema?
Matizaría esa declaración. La opinión pública tiene que conocer cuál es el grado de conflictividad que existe en el ámbito escolar. Lo que queríamos decir es que si el tratamiento informativo de cualquier realidad social tiene que ser lo más cuidadoso posible cuando estén en juego derechos de las personas, cuando sean menores, el rigor tiene que ser máximo. De lo contrario, podría producir efectos negativos en el abordaje de esa realidad.

Los adolescentes reproducen roles sexistas e incluso se dan casos de maltrato entre jóvenes. ¿Se ha avanzado menos de lo esperado?
Hay agresiones machistas protagonizadas por jóvenes y eso realmente es preocupante. Es constatable que se ha avanzado muchísimo en una o en dos generaciones, aunque todavía no hemos alcanzado la meta de que el conjunto de la población -y en particular los hombres- asuma con todas las consecuencias el valor de la igualdad y mucho más el respeto a la integridad física y moral de las mujeres.

El goteo de víctimas de la violencia machista es incesante.
Es aterrador que mueran mujeres asesinadas por hombres que tienen interiorizada la idea no sólo de que son superiores a ellas, sino de que las tienen en propiedad. Eso es algo aberrante. Los poderes públicos tendrían que establecer como una de sus máximas prioridades mejorar las herramientas para erradicar esta terrible lacra y trabajar en el campo de los valores para que esas ideas desaparezcan.

Se anima a las mujeres maltratadas a denunciar, pero muchas mueren con la orden de alejamiento en la mano. ¿Quién es el culpable?
Son muchas las políticas -sociales, de vivienda, judiciales, policiales- que intervienen en este campo y entendemos que es posible y necesaria una mayor coordinación. Todas las administraciones competentes son conscientes de la enorme gravedad de esta realidad y poco a poco van colaborando entre ellas y afinando la eficacia de las herramientas. No obstante, se debe hacer más y mejor.

En una sociedad como la vasca, que tiene a gala defender la igualdad de hombres y mujeres, ¿los alardes de Irun y Hondarribia son dos manchas negras en el expediente?
Son manchas muy negras, eso es evidente. Que las mujeres que quieren desfilar haciendo uso del derecho de igualdad tengan que hacerlo protegidas por la Ertzaintza es una aberración y a mí me llena de vergüenza como ciudadano. Como Ararteko debo denunciar la actitud de ambos ayuntamientos por no apoyar los alardes mixtos.

La Iglesia católica auguró lo peor si se aprobaba la ley del matrimonio homosexual. Tres años y medio después, ¿qué le diría?
La jerarquía de la Iglesia católica mantiene posiciones que no son de este mundo ni del Evangelio. Espero que, con el tiempo, se den cuenta de su inmenso error y de la gran injusticia que están cometiendo porque están generando mucho sufrimiento en muchos creyentes, sobre todo en adolescentes.

'Ander', un largometraje protagonizado por un baserritarra que se enamora de un inmigrante, se proyectará en la Berlinale. ¿Es posible una historia así en la Euskadi real?
Estoy convencido de que casos de esos existen. A mí me vino un chaval de 17 años que, cuando tuvo claro que era homosexual, lo habló con sus padres y éstos le aconsejaron leer mi libro Gay nauzu . El mundo rural vasco ha avanzado muchísimo en este terreno en los últimos años.

Los inmigrantes son otro colectivo especialmente vulnerable. ¿Con la crisis se están violando más que nunca sus derechos?
Los trabajadores extranjeros que se queden en paro han estado pagando sus impuestos y la seguridad social. Por tanto, nadie tendría que tener absolutamente ninguna duda acerca del derecho que les asiste a recibir prestaciones que les garanticen una vida digna en los tiempos difíciles en los que estamos.

El problema es que muchos no tienen contrato, ni están empadronados, por lo que les es imposible acceder a ese tipo de ayudas.
Existe la realidad de los sin papeles , una expresión que es lacerante para la dignidad de las personas. Ningún inmigrante debería quedar desprotegido por estar en situación irregular porque todos tenemos que ser iguales en derechos. A través de su fuerza de trabajo o las aportaciones que haya podido realizar, ha estado contribuyendo y debería tener una compensación en el caso de que se quedase en paro.

Los conflictos con menores extranjeros saltan a los medios de comunicación un día sí y otro también.
Hay una desinformación bastante acusada que perjudica de manera notabilísima a estos chavales. El número de menores extranjeros acogidos por las administraciones vascas es del orden de 800 y el grado de conflictividad es pequeñísimo, lo que pasa es que tiene unas repercusiones enormes. Cuando hay algún conflicto en estos centros enseguida se le pone el foco.

No se puede generalizar, pero tampoco negar la evidencia.
Cuando se produce una alteración del bienestar o de la seguridad, las administraciones deben actuar para hacer frente a ese conflicto y sobre todo trabajar en el campo preventivo. En definitiva, se tienen que poner los medios necesarios para una debida atención. Nosotros entendemos que esa asistencia es mejorable y que, en la medida en que mejore, ese nivel de conflictividad, pequeño en cualquier caso, disminuirá notablemente.

Hay más de 100.000 parados en la CAV. ¿Es una utopía garantizar el derecho a un trabajo digno?
La mejora en la sociedad la mueven siempre las utopías y, por tanto, es bueno que establezcamos ese objetivo. Desgraciadamente, sobre todo en la actual coyuntura, este desiderátum no puede ser atendido, por lo que, a falta de un trabajo digno, tiene que haber las prestaciones sociales necesarias para garantizar una vida digna a toda la ciudadanía.

Ya que el pleno empleo es una quimera, se podría garantizar al menos la seguridad en el trabajo.
El pleno empleo es difícilmente alcanzable, pero sí que es realista y debe ser una exigencia para los poderes públicos que la población activa tenga asegurados los elementos que constituyen un trabajo digno. En ese sentido, deberían ser más eficaces y marcarse como objetivo la erradicación total y absoluta de las muertes y accidentes por siniestralidad laboral.

En su día se opuso a la creación de la Defensoría del Menor. ¿Sigue pensando que no sirve para nada? ¿La renuncia del primer titular, Rafael Masa, le vino a dar la razón?
La postura que se tiene ante la Defensoría del Menor no es personal. La institución que dirijo aseguró en su día, y lo mantengo, que esa figura era innecesaria porque el Ararteko ya tiene atribuidas funciones -que ejerce de manera notable y eficaz- en materia de protección de los derechos del menor.

Sus consideraciones, sin embargo, fueron desoídas y la figura tiene nuevamente nombres y apellidos.
Cuando el Parlamento ratificó el nombramiento de Jesús Gutiérrez, lo primero que hice fue pedirle una reunión para explicarle lo que estamos haciendo y coordinarnos lo mejor posible para que los recursos públicos se empleen de una manera racional. Le pediré que las actuaciones que lleve a cabo sean complementarias con las nuestras porque, sobre todo en el campo de la prevención y de la sensibilización, es mucho lo que se puede hacer.

Mantendrán, entonces, una buena relación...
Estoy convencido de que será buena. Tenemos un buen entendimiento, al menos porque hemos acordado reunirnos, y supongo que terminaremos firmando un convenio, como hice con la Defensora de la Igualdad.

No es partidario de dar pisos protegidos en propiedad a jóvenes, pero un 'mileurista' difícilmente puede hacer frente a una hipoteca.
Creo que lo más justo es crear un parque público de vivienda en régimen de alquiler y que se asegure el acceso a aquellas personas que lo necesiten durante el tiempo que lo necesiten, de manera que cuando tengan recursos para acceder al mercado, la vivienda sea alquilada a otra persona. En su día hubo reacciones no muy favorables a este planteamiento, pero el tiempo nos está dando la razón y la mayoría de los partidos están incorporando esta filosofía en sus propuestas.

También cuestionó el sistema de sorteo de las viviendas de protección.
Entendíamos que a la hora de dar una vivienda sería preferible utilizar el criterio de priorizar las necesidades, de manera que las viviendas vayan a aquellas personas que más lo necesiten. Esto supondría una modificación bastante radical del sistema vigente y de un argumento que no es inconsistente y que es que el sorteo transmite que no hay posibilidad de corrupción.

Los servicios sociales se podrán reclamar ante los tribunales. ¿Teme una lluvia de quejas porque no se pueda hacer frente a la demanda?
Espero que las administraciones competentes hayan hecho sus cuentas para poder atender las demandas existentes en la actualidad. De todas formas, no tiene por qué haber un aumento del gasto público que nutre a las prestaciones sociales.

  • "Hay gente que vive un infierno y sus cartas me parten el corazón"
Al Ararteko le escriben madres de enfermos mentales, presos sin familia ni amigos, viudas a las que no les llega la pensión... "Algunas cartas me parten el corazón porque hay personas que viven un auténtico infierno y muchas veces lo único que podemos hacer es darles información", lamenta.

¿No siente impotencia cuando una institución desoye sus apercibimientos y no la puede sancionar?
Los resultados son buenos. El año pasado entraron del orden de 1.700 quejas. En cerca de un 40% concluimos que la administración competente no había actuado debidamente y en un 90% de esos casos logramos convencerla de que pusiera remedio.

¿A qué institución le daría un tirón de orejas públicamente?
No hay ninguna a la que reiteradamente le saquemos la tarjeta roja.

¿Y una palmadita?
Tampoco se la daría a nadie. Lo que sí pediría a las instituciones es que, cuando solicitemos información, nos contesten. Son muchas las que responden al Ararteko, y no digamos ya a la ciudadanía, con el silencio. Eso es inadmisible.

¿Cuál es la queja más divertida que ha llegado a su despacho?
Desgraciadamente hay pocas. Cuando la ciudadanía acude a la institución es porque tiene un problema y algunos son realmente graves.

Pero alguna vez le habrán hecho alguna petición surrealista...
Una asociación de artistas colgó un cuadro que se llamaba Torbellino de amor en el Guggenheim. Durante el procedimiento judicial se perdió la obra y la querían recuperar. Preguntamos por el cuadro y estaba en unos depósitos. La asociación nos lo agradeció profundamente.

En seis meses cumple mandato. ¿Le gustaría repetir en el cargo?
Me produce muchos quebraderos de cabeza y un volumen de trabajo impresionante, pero vocacionalmente me siento muy identificado con la institución y, por esta razón, sí me gustaría seguir. De todos modos, será el nuevo Parlamento el que tome la decisión.

¿Cuál es el momento más duro que ha vivido como Ararteko?
Las reacciones que hubo tras el cierre de un expediente de queja que llevamos a cabo sobre una actuación del Departamento de Interior, referente a un joven absuelto de un delito de violencia callejera tras pasar casi dos años en prisión.

¿Y el más dulce?
Todos tienen que ver con el agradecimiento que muchos ciudadanos muestran a la institución.