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2009/11/07

> Berria: Oroitzapena > APRENDER DEL PASADO

  • Aprender del pasado
  • Una exposición recuerda estos días en Donostia la barbarie del Holocausto judío. El objetivo último, evitar que se repitan episodios similares.
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-11-07 # M. Cifuentes
¿Sería posible en la actualidad un nuevo Holocausto? ¿Hemos extraído aprendizajes para salvarnos de la indiferencia moral e incluso la segregación y exclusión del diferente? Preguntas directas y llenas de contenido que invitan a la reflexión general y desde las que se busca, a partir del conocimiento de las barbaries del pasado, ayudar a abordar los escenarios interculturales actuales y avanzar en una sociedad militante en los derechos humanos y en el “Nunca Más con Nadie Más”. En otras palabras, ¿sirve el Holocausto judío, entre otros crímenes de circunstancias parecidas, para evitar, al menos, que se repitan sucesos similares? ¿Hemos aprendido de esos errores?

Preguntas directas y que uno mismo se formula si visita estos días -hasta el día 16- la Casa de Cultura Larrotxene de Intxaurrondo (Donostia) y la exposición que allí se muestra sobre el citado genocidio nazi. A través de 16 paneles informativos, y dentro del proyecto “Pensad que esto ha sucedido. Hacia una pedagogía del Holocausto y la Interculturalidad”, Sos Racismo Gipuzkoa ha impulsado una gráfica y esclarecedora iniciativa para que se conozca con detalle el alcance de aquella tragedia y para ayudar a entender la interculturalidad como algo positivo.

La cronología de la persecución, la creación de guetos, los campos de concentración, las otras víctimas del Holocausto (población gitana, homosexuales o discapacitados, entre otros), los testimonios de algunos supervivientes... Todo ello ayuda a saber qué pasó, en una muestra que posteriormente se trasladará a Bilbao y Vitoria y que llega acompañada de otras actividades.

Es el caso de las conferencias y de las mesas redondas que se celebrarán en el Koldo Mitxelena de Donostia el lunes y martes próximos. Desde las 19.00 horas, el centro cultural acogerá la presencia, entre otros, de Jaime Vándor, superviviente del Holocausto. Además, se está realizando una investigación acerca de las representaciones de la población universitaria sobre el Holocausto.

Junto a este proyecto, y bajo el lema “iguales Derechos Humanos diferentes”, Sos Racismo Gipuzkoa presentó ayer su nueva campaña de sensibilización, que pretende acercar la realidad de las personas inmigrantes y de la limitación de sus derechos básicos pese a ser iguales. Entre otras acciones, la asociación ha dispuesto la página web www.sosarrazakeria.com para todos los interesados en colaborar con ella.

2009/11/06

> Berria: Oroitzapena > DONOSTIA: SOS ARRAZAKERIA ORGANIZA UN ACTO EN MEMORIA DE LA "NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS"

  • Víctimas y expertos del Holocausto participan en el acto en memoria de la 'Noche de los Cristales Rotos' de SOS Racismo
  • Europa Press, 2009-11-06
Víctimas y expertos en el Holocausto judío participarán el lunes y el martes en los actos organizados por SOS Racismo en San Sebastián para conmemorar la 'Noche de los Cristales Rotos', con el objetivo de "extraer enseñanzas" de "aquellos terribles acontecimientos" para "mejorar la convivencia intercultural en las sociedades actuales".

En un comunicado, SOS Racismo explicó que, entre otras personalidades, el centro Koldo Mitxelena Kulturunea acogerá las intervenciones de Jaime Vándor, superviviente del Holocausto judío, y Mario Sinay, representante del Museo del Holocausto de Jerusalem y Premio Príncipe de Asturias en 2007.

Con este tipo de iniciativas, la organización pretende "partir de una pedagogía del Holocausto" para "caminar hacia una coexistencia de la diversidad étnica y cultural" diaria.

De esta manera, Mario Sinay, del Museo del Holocausto de Jerusalem, abrirá las jornadas el lunes a las 19.00 horas junto con Chema Castiello, del Grupo Eleuterio Quintanilla, bajo el título 'Pensad que esto ha sucedido. Hacia una pedagogía del Holocausto y la interculturalidad'.

Asimismo, el martes, a la misma hora, Jaime Vándor, superviviente austriaco del Holocausto y doctor en filosofía, explicará su experiencia junto al profesor de la Universidad de Barcelona, Xavier Torrens.

En relación con la temática, SOS Racismo informó de que la casa de cultura Larrotxene acoge una exposición sobre el Holocausto hasta el 18 de noviembre, compuesta por fotos y paneles de texto en euskera y castellano, y que en la UPV "se está realizando una investigación para conocer la percepción que tienen los estudiantes de los hechos ocurridos en la primera mitad del siglo XX".

Por último, la organización anunció el lanzamiento de la campaña de sensibilización 'Iguales DERECHOS, HUMANOS diferentes', que, a través de fotos y testimonios de personas inmigrantes "se quiere recordar que 40.600 personas tienen vulnerados sus derechos humanos en Gipuzkoa por el hecho de ser extranjeros".

2009/11/05

> Berria: Erakusketa > LA EXCITACION JAPONESA DE PICASSO

  • La excitación japonesa de Picasso
  • La obra 'sexual' del artista y su colección de estampas orientales, en paralelo. Por primera vez se exhiben grabados nipones de su colección privada. La coincidencia de composición de algunas imágenes resulta sorprendente
  • El País, 2009-11-05 # Catalina Serra . Barcelona
Que a Picasso le gustaba el sexo más que la miel al oso es cosa sabida. Toda su obra rezuma erotismo y así ha quedado claro en las diversas exposiciones sobre el tema que se han venido haciendo estos años. Lo que no era tan conocido es que atesoraba una excelente colección de estampas eróticas japonesas y que éstas, además, le influyeron en algunas de sus series de grabados. Pues, aunque no hay una estricta correspondencia formal, sí que pueden apreciarse curiosas coincidencias de composición en la manera de acoplarse de los amantes o en el interés por forzar la postura de manera que se aprecien los órganos genitales con pelos (nunca mejor dicho) y señales. Un poco a la manera de los shunga japoneses, una versión erótica de los ukiyo-e, de utilidad meridiana, en la que la delicadeza del dibujo no impide mostrar los coitos con todo detalle.

En este sentido, puede considerarse todo un acontecimiento la exposición que ayer se inauguró en el Museo Picasso de Barcelona. Por primera vez se exhiben 19 de los 61 grabados japoneses que atesoraba el propio Picasso, y que ahora guardan sus familiares. Además, el montaje aventura esta hipótesis de las coincidencias a partir de una exhaustiva investigación surgida, curiosamente, de una intuición.

Según explicó ayer el director del Museo Picasso, Josep Serra, todo comenzó con una visita a una exposición en el Barbican de Londres sobre arte y erotismo a la que el museo había dejado algunos grabados. "Aunque muy alejados entre sí, había también estampas eróticas japonesas y a la salida pensé que había algo familiar entre ellas y las de Picasso", comentaba ayer. "A la vuelta a Barcelona comenzamos a buscar y encontramos un pie de página en el catálogo de la exposición que habíamos presentado sobre la colección particular del artista en la que se decía que también había atesorado 61 grabados japoneses, la mayoría eróticos. Hablamos con los herederos, conseguimos que nos dejaran los grabados, que se exponen así por primera vez, y en la investigación que han realizado Malén Gual y Ricard Bru, los comisarios de la exposición, se han encontrando nuevas coincidencias de las que hasta ahora nada sabíamos".

Fue así como lo que tenía que ser una pequeña exposición de gabinete fue creciendo hasta acabar convirtiéndose en toda una delicatessen para amantes del artista y, también, del erotismo. "Para adelantarme a cualquier comentario pienso que el erotismo de los shunga es una lección de cómo se tiene que entender y vivir la sexualidad de manera sana y divertida", añadió Serra, que indicó que a la puerta de la muestra sólo habrá un letrero advirtiendo que incluye imágenes con sexo explícito.

Imágenes secretas, que así se titula la exposición, se organiza en dos grandes apartados. El primero se centra en el japonesismo que, un poco ya desfasado, vivió Picasso en su juventud. Había tenido mayor impacto en la generación anterior, pero aún así, aunque fuera indirectamente, no fue ajeno a este gusto por la línea estilizada y los colores planos que tanto fascinaron a los postimpresionistas. Con todo, en este apartado lo más curioso y también más potenciado tiene que ver con la influencia que tuvo entre los artistas europeos un famoso grabado de Katsushika Hokusai en el que una mujer tiene relaciones eróticas con un enorme pulpo. Buceadora y pulpo (1814) tuvo múltiples versiones de la mano de Rodin, Rops, Victor Hugo y, naturalmente, el mismo Picasso, del que se exhibe el dibujo Mujer y pulpo (1903), obra de la que, hasta ahora, sólo se conocía su reproducción en blanco y negro.

El segundo apartado se concentra en la colección de estampas de Picasso, por otra parte de gran calidad, que se contraponen a sus propios grabados, especialmente a la serie Rafael y La Fornarina, de 1968. Aquí es donde las coincidencias compositivas parecen más bien influencia.
  • ¿'Japonesismo' malagueño?
  • El País, 2009-11-05 # Agustí Fancelli
"Detesto el exotismo. Nunca me han gustado los chinos, los japoneses ni los persas", escribía Picasso a su amigo Guillaume Apollinaire en 1904, por la época en que se instalaba en el casón Bateau-Lavoir de Montmartre. Un año después, accedía al cenáculo de los hermanos Stein, Leo y Gertrude, de la Rue Fleurus. "En el transcurso de la velada, el hermano de Gertrude Stein enseñó a Picasso un portafolio tras otro con estampas japonesas. Solemne y obediente, Picasso miraba estampa tras estampa y escuchaba las descripciones. Le dijo en voz baja a Gertrude Stein: 'Tu hermano es muy simpático, pero como todos los americanos [...] te enseña estampas japonesas. Moi, j'aime pas ça (a mí no me interesan)", escribe la autora en su Autobiografía de Alice B. Toklas. Hay que tomar con distancia la descripción de esta escena. Gertrude hacía campaña para que su hermano suprimiera de las paredes del piso las obsesivas estampas japonesas que coleccionaba y las sustituyera por obras de Cézanne y Picasso, el cual realizaría poco tiempo después un célebre retrato de la escritora.

Con afirmaciones tan rotundas como las que preceden, montar una exposición sobre la relación del pintor con la iconografía japonesa parece cuanto menos osado. Y sin embargo, Picasso no se desprendió nunca de su colección de estampas orientales que empezó a reunir a partir de 1911. Seguramente veía el japonesismo, introducido en Europa a partir de mediados del XIX y que triunfaría con el modernismo, como una imposición de la generación anterior. La de Casas, Rusiñol y Nonell en Barcelona y, más allá de los Pirineos, la de los impresionistas: Van Gogh, Gauguin, Toulouse-Lautrec. Por eso, su acercamiento al estilo en los primeros años del siglo pasado es fragmentario, y no es de extrañar que el cartel que pintó en 1901 para la geisha Sadayakko, cuyos espectáculos embelesaban a las vanguardias, quedara a medio hacer.

Pero las estampas eróticas siguieron a Picasso en sus numerosos cambios de domicilio. Y es significativo cómo influyeron en su serie de grabados Suite 347, realizada cuando contaba casi 90 años y en la que no esconde su condición de voyeur. El mérito de esta exposición consiste en rastrear a lo largo de una vida esa pasión oculta, incluso negada, pero siempre presente.

2009/10/21

> Berria: Erakusketak > EL MACBA SE RINDE AL GRAN ANARQUISTA DEL SILENCIO

  • El Macba se rinde al gran anarquista del silencio
  • El museo exhibe la muestra más completa de John Cage tras su muerte. Se reúnen más de 200 piezas de artistas relacionadas con el compositor. Cada individuo que escucha su música es una obra misma de Cage
  • El País, 2009-10-21 # J.M. Martí Font . Barcelona
"Dondequiera que estemos lo que oímos es fundamentalmente ruido. Cuando lo ignoramos, nos perturba. Cuando lo escuchamos nos resulta fascinante", escribe John Cage (1912-1992) en Silence. Alumno aventajado de Arnold Schönberg, este compositor norteamericano empieza a dinamitar la tradición en 1939 cuando escribe Imaginary Landscape Nº 1 "para piano con sordina, platillo chino y tocadiscos a velocidades variables". A ese afán de Cage, uno de los protagonistas clave del arte del siglo XX, está dedicada la muestra La anarquía del silencio, en el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba). Se trata de la primera gran exposición que se lleva a cabo desde su muerte hace 17 años.

"Creo que el uso del ruido para hacer música continuará y aumentará hasta que lleguemos a una música producida gracias a la ayuda de instrumentos eléctricos que pondrán a nuestro alcance con una finalidad musical todos y cada uno de los sonidos que pueden oírse", escribió. Para ello transforma el sonido de un piano de cola añadiéndole tornillos y una serie de elementos entre las cuerdas, para nada aleatorios, siempre precisos, meticulosos, caligráficos.

Seguir a Cage es ir quemando etapas. Pronto, del ruido pasó al silencio. La famosa pieza 4' 33", uno de los iconos del siglo XX, consistía en un espacio de tiempo vacío y dividido en cuatro partes. Siguiendo las instrucciones, el pianista David Turner -sin el que la obra de Cage no sería la misma- abría y cerraba la tapa del piano tras cada movimiento. Para entonces Cage y el bailarín y coreógrafo Merce Cunningham (1919-2009) ya se habían conocido y formaban una extraordinaria pareja, no sólo sentimental, sino artística. Cunningham, que tenía previsto asistir, falleció la pasada primavera a los 90 años.

Coproducida por el Macba y el Henie Onstad de Noruega, y comisariada por la australiana Julia Robinson, es una exposición única. A través de más de 200 obras, entre partituras originales, piezas sonoras, pinturas, esculturas, películas e instalaciones multimedia de Cage y sus compañeros de viaje, asistimos al proceso de transformación de la mirada que nos lleva a la actualidad. La lista la encabeza Marcel Duchamp, uno de sus grandes amigos, y contiene piezas de Robert Rauschenberg -su obra Automobile Tire Print, es la joya de la exposición- Andy Warhol, La Monte Young, Nam June Paik y los miembros del grupo Fluxus, entre otros.

Precisamente, las fotografías de sus performances y events son algunas de las joyas que pueden verse en el Macba. Coincidiendo con la muestra, el Ayuntamiento de Barcelona ha organizado un programa de conciertos y ballet en torno a esta pareja extraordinaria bajo el título de Yo cocino y él lava los platos.

El salto siguiente consistió en dotar de eficacia al conceptualismo abstracto por el sistema de crear a su propio público, de manera que cada individuo que escucha a John Cage es una obra misma de John Cage, hasta el punto de que abandona la posición de autoridad del compositor: "Lo que ha sucedido es que me he convertido en oyente", asegura. Si Duchamp es quien reinventa la mirada sobre la creación artística durante la primera mital del siglo, "Cage es quien toma el relevo y nos lleva hasta la actualidad", asegura Robinson.

La muestra se cierra con el universo del multimedia, en el que se recogen sus trabajos con el grupo Fluxus y que nos sitúa ya de lleno en el siglo XXI. "Siempre he tenido ideas con 50 años de adelanto", le dijo Duchamp a Cage. Él podría decir otro tanto.

Cage mantuvo una intensa relación con España y Cataluña. Pasó muchos veranos en Cadaqués junto a Duchamp con la complicidad de Lanfranco Bombelli, el director de la mítica Galería Cadaqués. En la España franquista era lo más parecido a un extraterrestre. En 1972 fue invitado a participar en los Encuentros de Pamplona, hito fundacional de la modernidad en España. Su actuación fue recibida por insultos de la derecha y de la izquierda que, sin entender el hecho artístico, lo invalidaba, al tiempo que le reprochaban su presencia en un país bajo una dictadura. "Un artista que vive en la América de Nixon", replicó, "¿por qué no va a poder trabajar en la España de Franco?".

  • Yo cocino y él friega los platos
  • El compositor John Cage y el bailarín Merce Cunningham formaron una extraordinaria parej
  • El País, 2009-10-22 # J.M. Martí Font . Barcelona
El compositor John Cage (1912-1992) y el bailarín y coreógrafo Merce Cunningham (1919-2009) se conocieron a finales de la década de 1950 y formaron una extraordinaria pareja, en lo personal y en lo artístico. En cierta ocasión le preguntaron a Cage, que dejó a su esposa para unirse a Cunningham, cómo definiría su relación con el coreógrafo. "Yo cocino y él friega los platos", respondió.

Bajo este título, el Área de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona ha reunido una serie de actividades relacionadas con esta extraordinaria pareja que llenarán lo que queda de otoño. La pieza central es La anarquía del silencio, la exposición que se abre hoy al público en el Museu d 'Art Contemporani de Barcelona (Macba). Un recorrido exhaustivo por la obra de Cage y de los artistas que trabajaron con él. Más de 200 obras de Duchamp, Warhol, Rauschemberg, Nam June Paik, entre otros, que se podrá ver hasta el 10 de enero próximo.

En paralelo el Macba ofrecerá conferencias, como la de la comisaria de la muestra, la australiana Julia E. Robinson, el 23 de octubre; actuaciones excepcionales como el concierto que ese mismo día ofrecerá Margaret Leng Tan, la especialista en el "piano preparado" que Cage creó para sus partituras. Siguiendo con la música de Cage, el 29 de octubre, Malcolm Goldstein (violín) y Mathias Kaul (percusión) interpretarán una selección de obras del maestro para estos instrumentos.

Para quienes quieran ver, desnuda, la obra musical de Cage, el próximo domingo día 25, el Auditori acoge un concierto con obras del compositor norteamericano que cuenta como artista invitada a la mencionada Margaret Leng Tan. En el programa: Concerto for prepared Piano and Chamber Orchestra (1950), Thirteen (1992) y la icónica 4' 33" (1952).

Como homenaje al gran bailarín y coreógrafo nada mejor que acudir al Mercat de les Flors para disfrutar de la última gira de la Merce Cunningham Dance Company, que ofrecerá seis representaciones de la pieza Event, de 2009, del 17 al 22 de noviembre. Un espectáculo que, además cuenta con escenografías de Antoni Tàpies (el 20, 21 y 22 de noviembre) y Eulàlia Valldosera (17, 18 y 19 de noviembre).

Trevor Carlson, el actual director de la Merce Cunningham Dance Company presentará una serie de films del archivo de la Merce de espectáculos de la compañía, y el 26 de noviembre, Eduard Escoffet y Bartomeu Ferrando escenificarán la performance Sixty-two Mesostics de Cunningham / Cage. El Institut del Teatre organiza talleres, cursos y clases magistrales con la compañía hasta finales de noviembre.

Paralelamente, en el Ars Santa Mònica puede verse hasta el 29 de noviembre la exposición Freqüències, de Eugènia Balcells, cuyo núcleo son tres instalaciones multimedia en las que el sonido es un homenaje al músico Peter Van Riper, colaborador de Cage.

El 29 de octubre, en la Sala Apolo, en el marco de la entrega de premios oXcars 2009 de Cultura Lliure se concederá una mención especial a Cunningham en la categoría de danza por su obra Loops, su testamento vital, una instalación interactiva registrada en Creative Commons.

2009/10/20

> Berria: Erakusketak > EL MUSEO SE CALIENTA

  • El museo se calienta
  • El Thyssen inaugura la primera exposición en un museo español dedicada al placer sexual, como medida de choque para frenar sus malos resultados en el último año
  • Público, 2009-10-20 # Isabel Repiso . Madrid
"Bienvenidos a bordo". Guillermo Solana, director del Thyssen, equiparó ayer la nueva exposición temporal del museo, Lágrimas de Eros, con un producto de entretenimiento puro. En pocos minutos la vendió como "un proyecto sin precedentes" que ha sido objeto de "la campaña mediática más larga y preparada con más antelación del museo", para concluir con lo que llamó "los créditos de nuestra película", en referencia a quienes directa o indirectamente han hecho posible la muestra.

Lágrimas de Eros, comisariada por el propio Solana, propone un viaje a la representación de la pequeña muerte del orgasmo como anticipo de la muerte irreversible, idea que adelantó Georges Bataille en su ensayo homónimo de 1961. "Era el tema más a mano, el más evidente", según Solana. Porque a diferencia de Venus, esta exposición no nace del semen de ningún dios, sino de un momento particularmente doloroso en la vida del director artístico: "Me encontraba en el punto más bajo de mi trayectoria, porque algunos de mis proyectos no habían tenido el éxito que yo esperaba. Eso me indujo a reflexionar sobre el planteamiento de las exposiciones. Lo que he querido con Lágrimas es llegar a todo el mundo". Y qué mejor que hacerlo con un tema que ha calado en la Historia del Arte desde la Antigüedad grecolatina hasta la fecha. "Esa era la ventaja y la desventaja, porque corría el riesgo de convertirse en una novela mía, en una creación arbitraria", precisó.

La exposición, que permanecerá abierta hasta el 31 de enero a caballo entre el Thyssen y la sala de Las Alhajas de Caja Madrid, reúne 119 pinturas, esculturas, fotografías y vídeos que van del siglo XVI a la actualidad. Los saltos históricos son continuos en cada una de las 12 salas, que se centran en mitos grecolatinos y de la tradición judeocristiana.

La primera sala ya anticipa al espectador el espíritu ecléctico de la muestra, confrontando la fotografía de una joven en la playa de Hilton Head Island (1992) con dos pinturas que reflejan el desnudo femenino en el siglo XVIII (El nacimiento de Venus, de Amaury-Duval; y Bañista, de Bouguereau) y una de 1998 (Honeymoon Nude, de John Currin).

Historias fáciles
La convivencia del arte contemporáneo con grandes maestros del pasado se enmarca en un discurso que intenta dar claves al espectador para entender el cambio de paradigma de una época a otra. "Hemos querido hacer un andamio hecho de historias fáciles de reconocer", afirmó Solana, quien se disculpó a priori por su selección incompleta, que recoge el mito de las sirenas pero no el del minotauro, ni el de Orfeo y Eurídice.

Tras una primera sala dedicada al nacimiento de Venus, la segunda sala se centra en Eva y la Serpiente. El salto que impulsa la modernidad en la representación de este tema radica en la expulsión de Adán, centrándose en una visión de la tentación centrada en el cuerpo femenino acariciado por el reptil. Los desnudos de las actrices Nastassja Kinski (por el fotógrafo Richard Avedon) y de Rachel Weisz (por James White) aparecen junto a una litografía de Toulouse-Lautrec y dos pinturas del pintor Von Stuck, exponente del art nouveau, cuyos títulos El vicio y El pecado beben de la lectura bíblica.

La misma visión acusatoria se prolonga en las salas Sirenas y esfinges (cuyas representaciones remiten a "monstruos que encarnan a la mujer fatal", según el texto de la muestra) y en Las tentaciones de San Antonio. Las contorsiones de Kate Moss (obra de Marc Quinn) y la mirada animal de Patti Smith (retratada por Mapplethorpe) forman parte de esos monstruos que nutren las aventuras de Ulises y que completan el fotógrafo contemporáneo Tom Hunter con su revisión del mito de Hilas y los pintores Corot y Courbet en La fuente y Las olas, respectivamente.

En su afán por hacer de la muestra un conjunto pansexual que reúna todas las orientaciones sexuales, Solana recupera la homosexualidad masculina mediante el mito de la muerte de Jacinto en los brazos de su amante, el dios Apolo. La planta baja de la sede de Caja Madrid ofrece un repaso por el ideal de belleza masculino, desde Rubens y Francesco Furini al neoclasicismo francés de Jean Broc y Claude-Marie Dubufe.

Si algo rechina en Lágrimas... es el choque entre la apuesta formal arriesgada (con la mezcla caótica de movimientos y disciplinas) y una semántica conservadora, en la que el hombre prevalece sobre la mujer (en ningún momento se recuperan mitos lésbicos, pero sí gays, como los de la sala del Martirio de San Sebastián y en la citada de Apolo y Jacinto) y se obvia la crítica feminista de Kiki Smith, cuando aporta piezas tan explícitas como una María Magdalenaencadenada (1994).

Descafeinado, por favor
Sí están lecturas arriesgadas que provocaron la ira de la Curia, como la estatua de Rodin Cristo y la Magdalena (1095), perteneciente a la colección de la baronesa, que representa a la Magdalena con la cabeza hundida en el torso herido del primero. Pero siempre dentro de un decoro ajeno a "bajas escalas", matizó Pío Díaz de Tuesta, director de programas de la Fundación CajaMadrid, socio del Thyssen en la muestra. De hecho, un artista tan explícito como el fotógrafo Robert Mapplethorpe, del que se echa de menos algo más duro, está representado con una pieza suave.

La presencia de mitos paganos, sin embargo, restaura un cierto equilibrio. Es el caso de la planta baja de la sala de Las Alhajas, en la que El sueño de Endimión reduce el cuerpo masculino a un objeto pasivo y vulnerable. El ejemplo más mediático es el vídeo del futbolista David Beckham mientras duerme (por Sam Taylor-Wood, 2004), cuya lectura se enriquece con los lienzos de Rubens, Guercino y LucaGiordano, y con la escultura de Canova.

El efecto espejo salpica toda la exposición, que se empeña en enfrentar la revisión de diferentes artistas sobre un mismo mito, a veces, con un remake copiado palmo a palmo. Es el caso de la fotografía La herida (2004), de Édouard Levé, y el lienzo San Sebastián curado por Irene (1635), de Francesco del Cairo. O de las versiones fotográficas, de La Piedad de Marina Abramovic y de Sam Taylor-Wood, nietas de la escultura homónima de Miguel Ángel (ausente de la muestra). "Hemos querido que cada una de las salas generase diálogos entre los artistas", dijo Solana, que ayer abrió las puertas a un modelo de museo más popular.

> Berria: Erakusketak > EL ARTE DEL DESEO

  • El arte del deseo
  • Catálogo de erótica ilustrado. Rodin, Rubens, Warhol, Rousseau, Cézanne y Picasso conviven en ‘Lágrimas de Eros’, la exposición del Thyssen y la Fundación Caja Madrid que explora los rincones mal iluminados del deseo y que abre con la intención de convertirse en la muestra de la temporada en la capital.
  • ADN, 2009-10-20 # Begoña Gómez
Georges Bataille anunció en el prefacio de su Lágrimas de Eros que su objetivo en el libro es "abrirla conciencia ala identidad del orgasmo (o pequeña muerte) y de la muerte definitiva". El museo Thyssen de Madrid y la Fundación Caja Madrid toman ahora esa obra, que en su publicación, en 1961, llegó a estar en Francia en el Índice de Libros Prohibidos, como manual de perversiones para la exposición que abre hoy al público y ya se perfila como la exposición de la temporada en Madrid -permanece abierta hasta el 31 de enero-.

Relecturas del mito
Aunque el comisario y director artístico del Thyssen, Guillermo Solana, la ha descrito como "pan sexual", la mayor parte de las 121 obras que forman la muestra (pinturas, esculturas, fotografías y vídeos) no se presentan con un tema erótico. Aunque ¿qué han sido algunos mitos en la historia del arte, tanto bíblicos como grecorromanos, sino una gran excusa para mostrar urgencias y turgencias?

De ahí que el museo haya optado por observar la evolución de algunos temas universales. Eva, por ejemplo, solía aparecer con Adán, ambos separados por el árbol y la serpiente. Pero en los últimos siglos, los artistas empiezan a encontrar a Eva y su relación con el bífido mucho más interesante. La vemos así en obras de Gauguin, Toulouse Lautrec y en dos fotografías contemporáneas: una de Richard Avedon con Nastassia Kinski y la de Rachel Weisz por James White. Weisz, al igual que David Beckham (que se expone en la Fundación Caja Madrid, en la parte Tánatos del recorrido, la que erotiza la muerte), aparecen en los preservativos del merchandising de la exposición y que le han dado fama extra artística.

Otra gran excusa para el lado oscuro desde el Renacimiento: la expresión entre éxtasis y dolor de San Sebastián atravesado por las flechas. Se unen los puntos y sale un icono gay y del sadomasoquismo. Su equivalente femenina bien podría ser Andrómeda. Ella sufre el bondage en forma de ataque del monstruo marino, sin poder desencadenarse de la roca. Rubens y Millais se recrearon en su cuerpo desnudo, mientras que los surrealistas le dieron una lectura sádica.

El museo no oculta que con el sexo busca un blockbuster. Solana confesó ayer en la presentación que la idea le surgió de una "crisis personal" y que, como respuesta, buscó "más audacia", y más público.

2009/10/19

> Berria: Erakusketak > BECKHAM DESLUMBRA ENTRE LOS GRANDES DE LA HISTORIA DEL ARTE

  • Beckham deslumbra entre los grandes de la historia del Arte
  • Se abre al público en el Museo Thyssen la exposición 'Las lágrimas de Eros', un recorrido por la historia del erotismo de la mano del arte
  • El País, 2009-10-19 # Angeles García . Madrid
La historia del erotismo es la historia de la humanidad y, por tanto, es también la historia del Arte. Esta es la tesis que se cuenta en Lágrimas de Eros, la exposición que se abre al público en la Fundación Thyssen y en Caja Madrid y que, con toda seguridad, será la exposición de la temporada. Con 119 obras procedentes de museos y colecciones privadas de todo el mundo, Guillermo Solana, conservador jefe del Thyssen, ha comisariado una exposición tan original como arriesgada. Construida sobre la base de los grandes mitos de la Antigüedad, la exposición habla de todas las orientaciones posibles del deseo: heterosexualidad, homosexualidad masculina y femenina, voyerismo, exhibicionismo, sadomasoquismo, decapitación y suicidio. Belleza y placer, muerte y orgasmo se dan la mano es esta peculiar muestra en la que la escultura y pintura clásica se intercalan con la fotografía y el vídeo. Caravaggio, Rousseau, Cezanne Picasso, Dalí, Oscar Domínguez, Antonio Saura, Rodin, Courbet, Edvard Munch, Man Ray, Louise Bourgeois,Warhol, Maplethorpe, Bill Viola y Sam Taylor-Wood son algunos de los artistas representados.

Guillermo Solana, responsable artístico del Thyssen desde hace cuatro años, confesó que la idea de montar esta exposición le vino a la cabeza hace año y medio. "Estaba en un momento muy bajo. Los proyectos parecían haber tocado techo y las expectativas no eran las mejores posibles. Vivía un momento de algo parecido a la depresión. Si seguía, tenía que cambiar el rumbo del museo y conseguir que, de verdad, vinieran a estas salas toda clase de personas. Supe que tenía que encontrar una fórmula con más compromiso, más audacia y más valor de la que hasta entonces habíamos utilizado El erotismo está en todas nuestras relaciones y es la mejor forma de llegar a todo el mundo."

El andamiaje de la exposición se levanta sobre mitos tan reconocibles como Eva, las sirenas, Endimión, San Sebastián....Todas las salas mezclan obras de maestros del pasado con artistas contemporáneos.

En el espacio del Museo Thyssen, la exposición se abre con Venus, la diosa de la belleza y sigue Eva y la serpiente, Esfinges y sirenas, Las tentaciones de San Antonio, El martirio de San Sebastián, Andrómeda encadenada y el Beso. En Caja Madrid las salas recrean los mitos de Apolo y Jacinto, Cleopatra o la agonía voluptuosa, Magdalena penitente, cazadores de cabezas y, la sala estrella de la exposición: El sueño de Endimión. Aquí está David Beckham durmiendo, el vídeo de 20 minutos de duración realizado por Sam Taylor-Wood. Como el joven pastor Endimión, el bello futbolista aparece entregado a un sueño eterno. Con el torso desnudo, se le ve en un profundo descanso. A veces acomoda su cabeza sobre la almohada o desplaza su tatuado brazo sobre la cabeza. Eso es todo. Pero si en la presentación a la prensa ya fue la pieza más contemplada, cabe suponer que va a ser la obra más popular de esta peculiar exposición.

Su único posible rival de estrellato van a ser los preservativos fabricados expresamente para el merchandaising de la muestra. La caja, con tres unidades, reproduce el cuadro Eva y la serpiente de Jan Gossaert y se vende por 3'5 euros.

> Berria: Erakusketak > LA MIRADA EROTICA DEL ARTE

  • La mirada erótica del arte
  • El Correo, 2009-10-19 # Eduardo Laporte
El pasado mes de junio, una conocida firma de ropa norteamericana desplegó una enorme valla publicitaria en la que se podía ver a tres jóvenes, con los vaqueros anunciados, en actitud sexual con una sola mujer. Una imagen nítidamente erótica que escandalizó a muchos de los paseantes del neoyorquino SoHo, que mostraron su rechazo a esa sensualidad en gran formato. Un fenómeno, el de apelar al deseo, que podría parecer nuevo, pero que se remonta a las primeras manifestaciones artísticas y que tiene ya en la Biblia una presencia considerable. «Lo perverso está en la cabeza, no en las obras», sostiene Guillermo Solana, director artístico del Thyssen y comisario de la muestra, que aclara, no obstante, que las obras seleccionadas «son para todos los públicos».

'Las lágrimas de Eros' podrá verse en Madrid del 20 de octubre al 31 de enero y toma su título de la última obra de Georges Bataille (1897-1962), 'Les larmes d'Éros'. Bataille fue un singular pensador que iba para sacerdote pero que acabó haciendo de los prostíbulos sus verdaderos templos, y que dejó huella en autores como Foucault o Derrida. En este caso, Solana se ha apoyado en él para dar cuerpo teórico a este recorrido por el erotismo en el arte. Un viaje al corazón del deseo que, como señala el comisario de la exposición a 'Territorios', no está pensado para erotómanos. El objeto de la exposición es acercar a los amantes de la Historia del Arte el trabajo de creadores consagrados como Rubens, Dalí, Picasso, Rodin, Bill Viola, Paul Gauguin, Richard Avedon o Max Ernst en torno a lo erótico.

La exposición recorre el arco que va del romanticismo al simbolismo, y del surrealismo a las manifestaciones contemporáneas, en las que se pueden contemplar obras como la filmación estática del futbolista David Beckham mientras duerme, de Sam Taylor-Wood. Entre esos polos, una amplia representación del arte barroco y renacentista, en un total de 121 obras que han sido seleccionadas no por su impacto, sino por el enfoque que los artistas dieron a esa realidad tan compleja como es la que emana de lo sexual.

En los templos
El visitante atento que accede a un templo cristiano podrá comprobar que muchos de los frescos incluyen escenas con relativa carga erótica. Cuerpos desnudos, alusiones al paraíso perdido, al pecado, a la tentación. Una pulsión, la sexual, que encuentra su cobijo en el arte y espacio en el seno de la Iglesia. La exposición se nutre de más de una docena de mitos, de los que la mitad proceden de la cultura grecorromana y la otra mitad de las Sagradas Escrituras. «La Biblia está cargada de historias potencialmente explosivas, que los artistas han interpretado y plasmado con bastante frecuencia», señala el comisario Solana. Y cita como ejemplos a 'Lot embriagado por sus hijas', que Furini Francisco pintó en 1635 y en donde se ve a dos muchachas desnudas, sus hijas, ante la mirada absorta del padre. O las que tienen a Salomé y el bautista como protagonistas, cargadas de una tensión sexual sutil, nada escandalosa, pero de una gran intensidad latente.

Capítulo aparte merece la serie dedicada a los sansebastianes, representantes, tras el 'San Sebastián' de Tiziano, de la sensualidad homosexual. La obra del pintor italiano -ausente en la exposición-, de 1570, se convirtió con el tiempo en icono de lo gay por su gesto ambiguo, por su belleza clásica y por unas flechas en las que algunos vieron un símbolo fálico. En los años veinte, el dramaturgo Tennesse Williams le dedicó un poema, San Sebastian de Sodoma, y la etiqueta homosexual acompañará a este santo del siglo III que se 'exhibe' en el Thyssen hasta en diez lienzos distintos. Unos motivos homoeróticos de los que, según Solana, empieza a haber referencias en el Renacimiento, pero que no se hacen patentes hasta el siglo XIX.

El enfoque homosexual se une a otros enfoques como el fetichismo, el voyeurismo, el exhibionismo o la sexualidad llevada al terreno de lo soñado, como en los cuadros de Dalí o Paul Delvaux. Distintos abordajes a los 'tormentos de la pasión' que cada artista reflejó según su sensibilidad.

Símbología
La representación de esas pasiones, más o menos ocultas, afloran con mayor precisión a través de objetos y de símbolos. Los tacones de aguja, los diversos instrumentos del 'sadomaso', los látigos, el cuero, se emplean hoy para representar el erotismo, como en otras épocas se emplearon motivos como la serpiente, la manzana... o el agua. El líquido elemento aparece en varias obras como una llamada al 'pecado'. Ya Freud, recuerda Solana, apuntaba que los elementos secundarios pueden ser más sugerentes que los propios órganos sexuales y el agua juega un notable papel en este sentido. El montaje audiovisual de Bill Viola es buena prueba de ello.

Son varias las mujeres que se muestran en todo su esplendor en esos ambientes acuáticos, entre las que destaca, por su voluptuosidad y sus rotundos senos, 'La mujer en las olas' de Gustave Courbet. Este pintor francés, fundamental exponente del realismo decimonónico, es popularmente conocido por un controvertido cuadrito, 'El origen del mundo', que muestra un sexo femenino casi en primer plano y que estuvo largo tiempo oculto por lo impactante de sus formas. El Museo Thyssen negoció sin éxito el préstamo con el Musée d'Orsay; es una de las joyas de la corona y no se desprenden de él tan fácilmente, pero a cambio se hizo con la exuberante modelo de las olas.

Pero más allá de los símbolos, 'Las lágrimas de Eros' también se detiene en el desnudo puro y duro, aunque siempre respetando unas directrices moderadas. No figuran, digamos, las prostitutas arrabaleras de García-Alix que mostró el Reina Sofía la temporada pasada, sino desnudos clásicos que apelan más a lo sensual que a lo explícitamente sexual. A veces, es precisamente el exceso de ropa, de tela, el que puede provocar un morbo mayor, una inquietud desconocida: es el caso del famoso cuadro 'Les Amants', de Magritte, incluido en la muestra y en el que aparece una pareja con las cabezas completamente cubiertas. De fondo, también el mar.

Condones de reclamo
Si ya de por sí todo lo que tenga que ver con el sexo supone un buen gancho para atraer visitas, esta exposición ha contado con un reclamo de márketing extra, idea personal de la baronesa Thyssen, Carmen Cervera. Se trata de una serie de preservativos con motivos artísticos -cuadros de la exposición programada- que se pondrán a la venta en la tienda del museo y cuyos beneficios irán a parar a diversas fundaciones de obra social. Una iniciativa saludable que promueve el arte y el sexo seguro y que, por lo pronto, ha dotado de una enorme publicidad gratuita a esta exposición temporal que abrirá sus puertas el próximo martes. Quizá así se supere la cifra de los 220.000 visitantes que acudieron a la muestra dedicada a Henri Matisse el pasado verano. El comisario y director artístico del museo prefiere curarse en salud. «Ha tenido mucho éxito en los medios, pero a veces el público no sigue a los medios», previene. Será una buena oportunidad para conocer si el erotismo, derrumbadas las prohibiciones, sigue teniendo su fuerte carga atractiva.

2009/08/04

> Berria: Erakusketak > RECUERDOS DE BENIDORM DESDE LAS SALAS DE UN MUSEO

  • Recuerdos de Benidorm desde las salas de un museo
  • Dos exposiciones elevan el 'kitsch' del 'souvenir' estival a la categoría de arte .Sirven para demostrar los viajes... antes de hacinarse en las casas. Su nacimiento se remonta a los peregrinajes, con sus reliquias de santos
  • El País, 2009-08-04 # Anatxu Zabalbeascoa . Madrid
"Un senegalés en Florencia vende a turistas alemanes souvenirs etruscos fabricados en Hong Kong". El antropólogo Duccio Canestrini tiene esa visión de los recuerdos de viaje actuales. Para él han dejado de ser recuerdos. Como mercancía, sin embargo, son objetos extremadamente simbólicos capaces de reducir la complejidad de un lugar a un icono identificable.

Al margen de dónde hayan sido fabricados, los souvenirs prueban nuestros viajes, materializan nuestras experiencias y, finalmente, acaban por hacinarse en nuestros hogares. Además, Fernando Estévez, Mayte Henriquez y Mariano de Santa Ana sostienen que hoy ese objeto dice más sobre el turista que sobre la cultura del lugar al que representa. Comisarios de la muestra Souvenir, souvenir: la colección de (los) turistas, que puede verse en la Fundación César Manrique de Lanzarote, aseguran que con el recuerdo "el turista satisface su demanda, no de la cultura que visita sino de ésta como él la percibe". Así, aunque terminen por venderse en las tiendas de todo a cien del barrio y aunque fueran fabricados a miles de kilómetros de distancia de donde los compramos, siguen triunfando en el turismo de alta velocidad. ¿Qué se esconde detrás de esos objetos simbólicos y banales?

El souvenir tiene una condición dual y paradójica. Por un lado es un gasto inútil. Por otro, atesora algo irrepetible que queremos recordar. Habitualmente un objeto vulgar, sirve de puente entre la alta cultura -una pirámide, una estatua de Miguel Ángel- y la baja que ellos mismos representan. Fascinado por un objeto tan enigmático y escurridizo, el diseñador Oscar Guayabero ha ideado la exposición Efecto souvenir: fetiches de viaje más allá de los tópicos en el Design Hub de Barcelona.

Se pregunta Guayabero: ¿por qué, en Londres, por ejemplo, es más memorable el Big Ben que la catedral de San Pablo? ¿Por qué la pizza triunfa por el mundo y no lo hace la empanada gallega? ¿Y por qué los sombreros mexicanos -en franca decadencia- se han convertido en un souvenir de Barcelona sin ningún vínculo real con la ciudad?

Es difícil dar con una respuesta porque cada objeto contiene una historia. Así, sucede que cuando observamos una torre Eiffel de plástico dejamos de mirar una figurilla grotesca para ver, en realidad, París, Francia entera.

La costumbre de este objeto se remonta en el tiempo. Hasta los pueblos nómadas de la antigüedad trasladaban recuerdos tangibles de los lugares en los que acampaban temporalmente. El souvenir se remonta a los viajes religiosos que se hacían por motivos de fe, tras una promesa o como penitencia personal. Los peregrinos querían, y quieren, llevarse un recuerdo del lugar visitado. Las reliquias nacieron así. En el catolicismo, por ejemplo, se extendió la costumbre de coleccionar huesos y cabellos de santo o pedazos de túnica. Cuando se terminaron los originales comenzó la industria del souvenir religioso. Y hasta hoy: del agua de Lourdes en una botella con la imagen de la virgen a los platos que conmemoraban la muerte de Juan Pablo II.

Una prueba física, como realidad de un viaje, también se cuenta entre los primeros recuerdos: una planta nunca vista, un animal exótico o, incluso, un indígena constituían una prueba irrefutable del descubrimiento que se pretendía demostrar.

Hoy, quienes no se conforman con las postales y todavía buscan lo auténtico, convierten en souvenir objetos de uso de las tradiciones locales como kimonos, taburetes o cerámicas. Sea como fuere, los coleccionistas llevan siglos recorriendo el mundo y comprando objetos reales. Buena parte de los fondos arqueológicos de los museos del planeta provienen de esos expolios.

Si viajar es bueno y el turismo es un lujo, éste debe dejar un buen recuerdo. Ahí es donde entra en juego la capacidad de estos objetos para modificar los recuerdos y transformarlos en idílicos. "No compramos souvenirs para recordar lo mal que lo pasamos en el aeropuerto, la fiebre que nos tumbó o lo cara que era la comida", señala Guayabero. Así, a los souvenirs reales actuales (pedazos del muro de Berlín, curiosamente siempre con un pedazo colorista de graffiti) se contraponen los furtivos (las colecciones de ceniceros de bares), la conversión del dolor en objeto (los recuerdos del 11-S) e incluso la souvenirización de personajes como el Che Guevara o Lady Di.

Con todo, su industria nace con la aparición de la industria turística: la que está detrás de los viajes organizados con estancias cortas, paradas fijas y el cartel de todo incluido que invita a dejar de pensar. "Este turista sólo tiene tiempo de reafirmar la idea del lugar que tenía antes de visitarlo", opina Guayabero. La sorpresa no cabe en esos viajes que, sin embargo, sí sirven para confirmar el tópico.

Vivimos un momento en el que pueden llegar a existir souvenirs de lugares o tradiciones que no existen. Basta pensar en el caso del best seller Tengo ganas de ti, en el que el escritor Federico Moccia situaba a una pareja sujetando un candado al puente Milvio de Roma y lanzando la llave al Tíber como símbolo de su amor eterno. Muchos lectores del libro corrieron a repetir ese ejemplo y los vendedores de recuerdos se lo pusieron fácil. Finalmente, la barandilla del puente amenazó con ceder. Y las aguas del río sufrieron la contaminación del óxido.

¿Existen nuevos souvenirs? Guayabero cuenta cómo, para un turista exigente, las tiendas de los museos se esforzaron en preparar objetos más irónicos, pero con la misma mecánica simplificadora del souvenir, que quiere vulgaridad. "La complejidad no es apta para el turismo". Las muestras Efecto souvenir y Souvenir, souvenir indagan en ese mundo paradójico y apasionante de anhelos, industria, invención y recuerdos. Como souvenir dejan una lista de preguntas: ¿puede no ser kitsch? ¿Es una ciudad más digna si sus objetos de recuerdo lo son? Mientras las contestamos, éstos seguirán invadiendo los lugares turísticos. O inventándolos.

2009/07/29

> Berria: Erakusketak > EL THYSSEN, ENTRE EROS Y DAVID BECKHAM

  • El Thyssen, entre Eros y David Beckham
  • El museo madrileño mostrará el lado oscuro del erotismo en su primera gran exposición del otoño
  • El País, 2009-07-29 # Angeles García . Madrid
David Beckham vuelve a Madrid pero no para jugar al fútbol. El ex galáctico lo hace en forma de objeto artístico como protagonista de un vídeo, El sueño de David, de Sam Taylor-Wood (Londres, 1967) en el que se puede contemplar al jugador en una siesta de 67 minutos de duración. La pieza forma parte de la exposición Las lágrimas de Eros, que el próximo mes de octubre se podrá ver en la Fundación Thyssen. Serán 120 obras en las que los maestros antiguos se miden con los artistas contemporáneos.

Comisariada por el director artístico del museo, Guillermo Solana, es la primera vez que la fotografía y el vídeo cobran categoría artística en este museo. Solana explica que ha tomado prestado el título de la muestra de un libro de Georges Bataille, Les larmes d'Éros, y que también ha incorporado algunas de sus ideas sobre el erotismo.

Dividida entre la sede del Museo Thyssen y Caja Madrid, el núcleo central de la exposición se sustenta sobre la pintura y la escultura europeas del siglo XIX con clásicos como Canova, Ingres, Delacroix, Millais, Moreau, Rodin... hasta llegar al surrealismo y toda la estela que este movimiento trajo consigo. La mitología clásica y la tradición judeocristiana han inspirado incontables obras maestras de fuerte carga erótica.

La exposición arranca con un espacio dedicado al nacimiento de Venus: la famosa fotografía de Man Ray, Las lágrimas, y la Venus de Amaury-Duvel, darán la bienvenida al recorrido. Después, se irán sucediendo las sorpresas. Junto a La encantadora de serpientes, de Henri Rousseau El Aduanero, se mostrarán las fotografías de gran formato de Nastassja Kinski, retratada por Richard Avedon, o de Rachel Weisz fotografiada por James White con una enorme serpiente recorriendo su cuerpo desnudo.

Otra de las grandes sorpresas de la exposición será la contraposición de las clásicas mujeres misteriosas de Courbet o Corot frente a la concepción que del mundo femenino tienen la escultora Louise Bourgeois o el fotógrafo Robert Mapplethorpe, quien firma un impactante retrato de la cantante Patti Smith en blanco y negro.

Pero sin duda, la gran sorpresa la constituirá la proyección del vídeo de David Beckham. Filmado en 2004 en un hotel madrileño por la videoartista Sam Taylor-Wood, se expuso ese mismo año en la National Portrait de Londres. La visión durante una hora larga del rostro y el torso del jugador resucitó entonces la polémica de hasta dónde llegan las fronteras del arte. Taylor-Wood explicó entonces que había querido mostrar una imagen vulnerable del jugador, una imagen alejada del triunfador. El resultado es una mezcla sorprendente entre erotismo y belleza.

2009/07/17

> Berria: Erakusketak > "QUINQUIS DE LOS 80", DELINCUENCIA Y CULTURA VISUAL


  • Delincuencia y cultura visual
  • “Quinquis de los 80”, que ahora se presenta en el CCCB de Barcelona, analiza el tratamiento estético e ideológico que el cine y la prensa del Estado español de finales de los 70 y mediados de los 80 dieron a la figura del delincuente juvenil. La muestra ofrece también una aproximación a las condiciones socio-culturales de la época y analiza la pervivencia del mito “quinqui”.
  • Gara, 2009-07-17 # Aimar Arriola
Según el diccionario, “quinqui” sería aquella persona que pertenece a cierto grupo social marginado de la sociedad por su forma de vida. El término deriva de quincallero, o vendedor de quincalla (baratijas de metal), también conocido como merchero, un individuo tradicionalmente nómada y de costumbres similares a las de los gitanos aunque sin compartir su origen étnico. Pero el “quinqui” fue sobre todo un género cinematográfico –devenido ahora categoría estética– muy popular a finales de los años setenta y a principios de los ochenta, que narraba las vivencias y aventuras de conocidos delincuentes jóvenes que habían alcanzado la fama gracias a sus delitos.

El Centre de Cultura Contemporània de Barcelona (CCCB) presenta durante todo el verano una extensa muestra, comisariada por Mery Cuesta y Amanda Cuesta, que se aproxima a la figura del “quinqui” a partir de precisamente su tratamiento en el cine de la época, su dimensión estética y sus resonancias mediáticas. La exposición, organizada en ocho ámbitos temáticos, disecciona aspectos concretos del fenómeno, como los códigos de representación “quinqui”, la depresión urbanística de la época, las nuevas formas de ocio, la desescolarización, la presencia de la delincuencia en la prensa, los nuevos dispositivos de regulación de la criminalidad –como el reformatorio–, la situación de las cárceles o la pervivencia del mito “quinqui”.

La visita a la exposición plantea algunas preguntas. Para empezar, ¿tiene interés diseccionar con tanta atención un fenómeno tan aparentemente reducido como lo “quinqui”? La respuesta, otra pregunta, ¿por qué no? En 1957 Roland Barthes ya abrió el camino con sus “Mitologías” al análisis crítico de aquellos aspectos laterales (o no tanto) que nutren nuestra cotidianidad, con textos dedicados a temas tan fútiles como el Citroën último modelo, el rostro de la actriz Greta Garbo, el turismo, el streap-tease, etcétera. Y con el camino ya abierto por Barthes, los estudios culturales –con Stuart Hall a la cabeza– plantearon incorporar aquellas expresiones culturales más cercanas al consumo –como es el caso de lo “quinqui”– en el propio análisis de la cultura. Es decir, ofrecer un marco conceptual a lo que no lo tenía por supuesta falta de interés. Porque, ¿qué diferencia hay en cuanto a potenciales objetos de estudio entre una pintura impresionista y un afiche de película mainstream? Ninguno. Considero que dedicar cuatro años de investigación y una muestra resultante a un fenómeno cultural como lo “quinqui” es un efectivo desplante a los imperativos de la disciplina historiográfica, que sigue estableciendo no se sabe qué jerarquías entre lo que es digno de estudio y no.

¿Euskal Herria y lo “quinqui”?
La exposición incluye numerosos episodios en los que Euskal Herria se aparece como escenario privilegiado de lo “quinqui”. Además de incluir numeroso material visual de la amplia filmografía del zarauztarra Eloy de la Iglesia, autor de clásicos del género como “Navajeros” (1981), “Colegas” (1982), “El pico” (1983), o “El pico 2” (1984), también se incluyen extractos y afiches del “27 horas” (1986) de Montxo Armendariz, que narra el final de dos jóvenes drogadictos en Donostia. Ya en la sección dedicada a los barrios de los setenta, el barrio bilbaino de Otxarkoaga toma un inesperado protagonismo como “territorio germinal de lo quinqui”. Entre la variada documentación que se incluye, destaca un especial de doble página del diario madrileño “El Caso” del 28 de marzo de 1981, con el sensacionalista título de “Bilbao: la plaga de los drogadictos”. El reportaje –quinta entrega de una serie sobre seguridad ciudadana y delincuencia juvenil– se hacía eco del aparente clima de criminalidad y depresión social que azotaba al Bilbo de la época, cuya epicentro de todos los males era, según el reportaje, “Ocharcoaga”. El documento se completa con otros recortes de prensa de la época, fotografías procedentes del Archivo Municipal de Bilbo y un hilarante vídeo publicitario del Patronato Municipal del año 61 dirigido por Jorge Grau, que promociona Otxarkoaga como barrio residencial.

Para terminar, dos preguntas que son la misma: ¿cae la exposición en cierta oficialización de una cualidad subcultural como la marginalidad?, ¿contribuye a la institucionalización de una expresión propia de la cultura popular? Quizás, pero conviene recordar que lo “quinqui” es ya por definición una expresión marginal absorbida por el ámbito de lo hegemónico, y que lo que verdaderamente trata de hacer la exposición es evidenciar ese proceso de fijación de la delincuencia dentro de la cultura visual dominante.

Y también es importante acotar con precisión a lo que nos referimos cuando hablamos de subculturalidad o cultura popular, para lo que tomo prestada la proposición de Judith Halberstam en su libro “In a queer time & place” (2005), donde dice que la cultura popular dominante debería definirse como el proceso por el cual las subculturas son reconocidas y absorbidas por ésta, tendiendo a eliminar todo rastro de resistencia. Algo de todo esto tiene también el fenómeno de lo “quinqui”, en su paso de la calle al cine, y de ahí al museo, y vuelta a la calle otra vez.

2009/07/14

> Berria: Erakusketak > RECUERDAN AL DISEÑADOR GIANNI VERSACE EN LA EXPOSICION "GAY ICONS"

  • Recuerdan al diseñador Gianni Versace en la exposición "Gay icons"
  • Es considerado una de las figuras más polémicas e influyentes en el mundo de la moda.
  • Milenio, 2009-07-14 # Notimex . México
El diseñador italiano Gianni Versace, uno de los exponentes más importantes de la moda pese a su muerte en 1997, es recordado en Londres como uno de los 60 iconos del colectivo gay.

La exposición "Gay icons" incluye desde principios de julio y hasta octubre en la National Portrait Gallery a personalidades como Nelson Mandela, Diana de Gales, John Lennon y desde luego a Versace, por su aportación a la historia y a la cultura.

Tres escritores, tres artistas, dos políticos, una deportista y el presidente de una organización benéfica fueron los encargados de seleccionar a quienes conforman la muestra, en el marco del cuadragésimo aniversario de las protestas de Stonewall.

Versace, una de las figuras más polémicas, lo mismo que influyentes, de la historia del diseño de modas, fue asesinado el 15 de julio 1997.

El descubridor de la modelo Naomi Campbell y creador de algunos de los vestuarios de Michael Jackson, con quien sostuvo una buena amistad, nació en Reggio Calabria, Italia, el 2 de diciembre de 1946. Fue criado por su madre, quien era costurera, en un ambiente de modas, telas y diseños.

Cuando se graduó de secundaria ayudó en la boutique de su madre antes de mudarse a Milán, donde trabajó con varios diseñadores italianos como Valentino, Callaghan, Geny y Complice. También colaboró con Madame Grés y Madeleine Vionnet, dejando un legado de grandes diseños para la moda contemporánea.

Tras lograr el apoyo de los Girombellis, una familia de modistas italianos, estableció su propia compañía llamada Gianni Versace Spa, en 1978, año en el que presentaría su primera colección Prett-a-porter.

Su estilo innovador incluía materiales como el caucho y cuero fundido, así como piedras preciosas, sedas y pieles, además de que era amante de los colores vivos y los cortes atrevidos hasta el momento nunca vistos.

Durante las décadas de los 80 y 90, Versace fue creando un imperio de la moda con diseños que desbordaban sexualidad y se destacaban por su sensualidad siempre elegante, aunque sus detractores lo llegaron a considerar vulgar. Sigue Recuerdan al diseñador. dos. vulgar

La reacción de Versace a las críticas no se hizo esperar y presentó su colección al estilo de los grandes conciertos de rock, donde se ansiaba la asistencia de Madonna y Elton John, amigos personales del diseñador, y la pasarela de sus modelos favoritas como Cindy Crawford, Naomi Campbell y Linda Evangelista.

Fue así como Versace se convirtió en el responsable de erigir la figura de las súper modelos, debido a los altos salarios que les pagaba, y de convertir el ambiente de la moda en el espectáculo que es hoy en día. Su fama siguió creciendo y con la ayuda de su familia pudo fundar varias boutiques de muy alto nivel en Estados Unidos.

En 1989, sorprendió por primera vez con su colección de alta costura y creó el vestuario de la ópera de San Francisco, debido a que su fuerte inclinación hacia las artes escénicas lo habían llevado a dedicarse a diseñar vestuario para ballets y óperas.

En 1993, le diagnosticaron cáncer en el oído, contra el que luchó arduamente hasta vencerlo, tras lo cual decidió descansar y dejar muchas de sus responsabilidades en manos de la familia.

Cuatro años después, el 15 de julio de 1997, Gianni Versace murió asesinado de un balazo en la nuca frente a su casa en Miami, Florida, a manos de Andrew Cunanan, quien había cometido otros asesinatos y quien se suicidaría días después.

La noticia causó gran impacto, pues se consideraba que la carrera del diseñador italiano estaba en uno de sus mejores momentos. Su trabajo y su memoria fueron honrados con una gran retrospectiva de sus creaciones que se inició en diciembre de 1997 y terminó en marzo de 1998.

Después de su muerte, su hermana Donatella Versace quedó al frente del gran imperio, y aunque en un primer momento se le acusó de no ser fiel al estilo que su hermano consolidó en los años 90, ha cautivado ya con sus nuevos modelos a la mayoría de sus críticos.

Tiempo después se abrió su testamento, y el mundo entero se asombró al saber que había dejado la mayor parte de su patrimonio a su sobrina Allegra (hija de Donatella), que entonces era sólo una niña incapaz de comprender el nuevo rumbo que tomaba su vida.

Fue hasta el 30 de junio de 2004, cuando Allegra ya contaba con 18 años, que entró en posesión de casi la mitad del imperio Versace, cuyo valor ronda los 200 millones de euros.

En julio de 2007, un ballet especialmente escrito fue presentado en La Scala, Milan, en el marco del décimo aniversario de la muerte del diseñador.

"Gracias Gianni, con amor" fue realizada por el coreógrafo francés Maurice Bejart, a quien Versace diseñó varias prendas.

2009/06/28

> Berria: Ekainak 28 > GIPUZKOA: EXPOSICION DE GAYS Y LESBIANAS EN OÑATI

  • Oñati: Exposición de gays y lesbianas
  • El Diario Vasco, 2009-06-28
La casa de cultura acoge desde mañana lunes, una exposición bajo el título La cara de la homofobia, organizada por el colectivo de gays y lesbianas, Ehgam. La muestra, que permanecerá en la casa de cultura, hasta el día 11 de julio, podrá visitarse de 18.30 a 20.30 horas. Además, como complemento a esta exposición, se ha programado para el día 1 de julio, un conferencia, que dará comienzo a las 19.00 horas.

2009/04/01

> Berria: Erakusketak > LA UNIVERSITAT D'ALACANT ACOGE LA EXPOSICION "INVISIBLES"

  • La sede de Alicante acoge la exposición ‘invisibles’
  • Organizada por la asociación Decide-T de Alicante
  • Universitat d’Alacant, 2009-04-01
Cinco artistas exponen 38 fotografías en la muestra Invisibles que acoge la Seu Ciutat d’Alacant hasta el 6 de mayo. La exposición, organizada por Decide-T Asociación de Lesbianas, Gay, Transexuales y Bisexuales (LGTB) de Alicante y la Universidad de Alicante (UA), “tiene la idea de hacer visibles a los excluidos y excluidas sexuales, porque somos personas, ciudadanos y sujetos de derecho”, según destaca el comisario de la exhibición y coordinador general de la asociación Decide-T, Manuel Antonio Velandia, quien añade que “la visibilidad, por un lado, tiene una relación directa con la identidad y, por otro, no es sólo sexual, sino también cultural, social, política y relacional”.

La composición pretende ser un espacio de visibilidad para las personas homosexuales, lesbianas, transexuales y bisexuales que decidieron ser un testimonio de visibilidad, puesto que han posado para las fotografías y/o han mostrado públicamente sus trabajos. Las obras de los fotógrafos Christian Pardo, Alejandro Rojas, Mino Spagna (Fermín de Soria), Manuel Velandia Mora y Yanina Saenz están expuestas en la Sala Miguel Hernández.

Cada fotografía va acompañada de un texto que “cuenta la visibilidad o la dificultad para ser visibles, ya que la dificultad no es la de las propias personas homosexuales o transexuales, sino que es, por ejemplo, la dificultad que plantean algunos países en los que la homosexualidad es un delito y, por tanto, los afectos no se pueden mostrar”, apunta el comisario. De las 38 piezas, cuatro están dedicadas a la violencia de género. Con respecto a la visibilidad sexual y la violencia de género, Velandia considera que “en ocasiones las mujeres no son visibles porque la violencia de género las invisibiliza”. Entrada libre.

2009/03/30

> Berria: Erakusketak > REINO UNIDO: LONDRES DEDICA UNA EXPOSICION A LOS ICONOS GAYS

  • Londres dedica una exposición a los iconos gays
  • La National Portrait Gallery mostrará retratos seleccionados por personalidades homosexuales
  • El País, 2009-03-30 # EFE • Londres
Londres dedicará una exposición a personajes públicos admirados por los gays británicos, que incluirá a homosexuales como el estadounidense Harvey Milk, sobre cuya vida se hizo recientemente un filme premiado en Hollywood, y a heterosexuales como el líder surafricano Nelson Mandela. Entre las diez personas, todas ellas homosexuales, a quienes se les pidió elegir a sus personajes favoritos, figuran el músico Elton John, la campeona de tenis Billie Jean King, los escritores Alan Hollinghurst y Sarah Waters, el actor Sir Ian McKellen y los lores laboristas Waheed Alli y Chris Smith.

La exposición, titulada Gay Icons, que podrá visitarse del 2 de julio al 18 de octubre, en el Museo Nacional del Retrato, está integrada exclusivamente por retratos fotográficos, lo que impone un límite temporal de siglo y medio aproximadamente, según informó la propia institución.

Uno de los lores eligió a Alan Turing, padre de la ciencia de los ordenadores, cuya carrera profesional quedó truncada en 1952 al ser procesado de "perversión sexual" por mantener una relación sexual con un varón de 19 años. Tras su condena, a Turing se le dio a elegir entre ir a prisión o someterse a un tratamiento hormonal de reducción de la libido.

Eligió esto último, pero las inyecciones de estrógenos le produjeron importantes alteraciones físicas y dos años después murió envenenado en lo que unos sospechan que fue un suicidio y otros un asesinato. El actor Ian McKellen escogió a Harvey Milk, el primer varón declaradamente homosexual elegido para un puesto político en California, cuya vida ha sido llevada al cine recientemente con el actor Sean Penn como protagonista.

Elton John eligió a otro músico, el gran violonchelista y director de orquesta ruso Mstislav Rostroprovich, mientras que la tenista Billie Jean King escogió a Nelson Mandela. Otros personajes, homosexuales o no, que posaron para las fotografías son los pintores David Hockney y Francis Bacon, las escritoras Daphne Du Maurier, Virginia Woolf y Patricia Highsmith, el poeta Walt Whitman, el compositor Piotr Tchaikovsky y la princesa Diana de Gales.

Andy Warhol, Cecil Beaton, lord Snowdon y Linda McCartney, la fallecida esposa del beatle Paul McCartney, son algunos de los autores de los sesenta retratos fotográficos que integrarán la exposición. La presidente del comité seleccionador y periodista, Sandi Toksvig, dijo hoy que la selección fue muy personal, por lo que muchos visitantes se sorprenderán tanto por las inclusiones cuanto por quienes han sido excluidos. "Espero que la exposición anime a aquellos que siguen luchando con su propia sexualidad", agregó.

2009/03/24

> Erreportajea: Erakusketak > MIGUEL DE MOLINA, EL ARTISTA APALEADO "POR ROJO Y POR MARICA"

  • El artista apaleado "por rojo y por marica"
  • Una retrospectiva reivindica la figura del provocador creador Miguel de Molina. En la muestra están las blusas de mangas bombachas que él mismo bordaba. "Fui raptado. Me dieron una feroz paliza", escribe en su autobiografía
  • El País, 2009-03-24 # P. O. D. • Madrid
Su estilo y su clase originales: quién no recuerda esas camisas de mangas bombachas "cuajás de lunares", que bordaba él mismo. Su voz: quién no ha tarareado alguna vez esas coplas como Ojos verdes o Bien pagá. Su baile: esos botines de colores chillones que buscaban siempre su rima perfecta. Su mirada ingenua y desafiante: unas pestañas que, como sin querer, hacían sombra al mundo... Miguel de Molina quizá sea uno de los artistas más arrebatadores y polifacéticos que España ha parido, y también uno de los más maltratados. "Por rojo y por marica", cuenta él mismo en sus memorias, refiriéndose a la noche en que tres hombres le sacaron a palos del teatro Pavón, le arrancaron el pelo a jirones y le obligaron a beber aceite de ricino.

Tuvo que huir del país, dejando a su madre y a su tierra malagueña en 1942. Pasó la mitad de su vida en el exilio y aunque, poco antes de morir en 1993, regresó desde Buenos Aires para recibir la condecoración de la Orden de Isabel la Católica de manos del entonces presidente del Gobierno, Felipe González, nunca volvió para quedarse. Ni muerto.

Jaranero como ninguno. Él, que se crió entre seis mujeres (madre, hermana y cuatro tías), que trabajó de limpiador de un burdel en Algeciras, que vivió durante tantos años de montar fiestas en Granada, Sevilla y después en Madrid para los más flamencos, recibe otro merecido homenaje. Ahora en Madrid, de manos de la Comunidad y de la fundación que lleva su nombre. "Creo que era necesario reivindicar la figura de Miguel de Molina, porque sufrió como nadie, en sus propias carnes, la represión de este país, ya no sólo ideológica, sino por ser homosexual", decía ayer durante la inauguración de la muestra el consejero de Cultura, Santiago Fisas. "Aquí sólo hay una tercera parte de todo su legado", agregaba el comisario de la exposición, Manuel de Gotor.

El complejo El Águila acoge desde hoy y hasta el 17 de mayo Arte y provocación, la primera retrospectiva de Miguel de Molina donde, a través de fotografías, documentos, películas, vestuario y autógrafos se muestra el legado de "una de las más grandes figuras de la canción y la danza españolas", anunciaban ayer la viceconsejera de Cultura, Concha Guerra, y la directora general de Archivos, Museos y Bibliotecas, Isabel Rosell. La muestra hace un recorrido por los momentos más importantes de la vida artística, social y creativa del artista, de cuyo nacimiento se cumplió el centenario el 10 de abril de 2008.

La exposición comienza con una cronología, en la que se pueden ver fotografías dedicadas a él por los personajes con los que mantuvo una estrecha relación, como Pastora Imperio, Manolete, Jacinto Benavente, Manuel de Falla, Lola Flores, Agustín Lara, María Félix o Eva Perón. Otra parte importante es la colección de carteles de teatro y cine, con algunos emblemáticos, como el del Amor brujo. También se podrá realizar un paseo por su filmografía y descubrir imágenes de sus primeros cortos, como Luna de sangre y Manolo Reyes, o su largometraje Ésta es mi vida.

En la muestra hay algunas de las características prendas de su vestuario. Hay 16 de sus emblemáticas blusas y 41 pares de botas con originales diseños. Acompaña a esta exposición la publicación de Miguel de Molina, un libro, que verá la luz el 10 de abril, que reúne el legado del artista y en el que colaboradores, expertos y allegados glosan su figura. Todos ellos ayudarán a construir el collage de una vida de leyenda, la de Miguel Frías Molina, que nació el 10 de abril de 1908 en el barrio de Capuchinos, de Málaga. En su autobiografía, Botín de guerra, cuenta que llegó al mundo "en una España en la que reinaba Alfonso XIII y en una Andalucía en la que quienes gobernaban eran la pobreza, el hambre, los terratenientes y la ignorancia".

"En Madrid fui aprendiendo de los maestros del cante y el baile en el mítico Villa Rosa de la plaza de Santa Ana. Fue en 1931 cuando se me despertó la idea de subir a un escenario como artista del baile y la canción andaluza. Manuel de Falla, Laura de Santelmo, Lamote de Grignon, Tony Triana, mi primer Amor brujo. Yo era un don nadie y compartí escenario con esos monstruos", cuenta el artista.

"El 10 de noviembre de 1939 estaba de nuevo en Madrid, trabajando en el teatro Pavón, cuando, de pronto, tres tipos aparecieron en mi camerino y me obligaron a que les siguiera. Fui raptado hasta los altos de la Castellana, donde me dieron una feroz paliza", narra en la que se recuerda como una de las más salvajes represiones vividas por un artista durante el franquismo. Aquello supuso un antes y un después en su vida, que terminó en su casa de Buenos Aires el 4 de marzo de 1993. Argentina fue el país que lo acogió en su exilio, después de que en España se le persiguiera por republicano y homosexual. Sus restos se encuentran en el Panteón de Actores del cementerio de La Chacarita, en la ciudad porteña. Ahora, parte de su legado viajará, con esta exposición que se abre hoy, a Almagro, Buenos Aires, Sevilla o Córdoba.

2009/02/19

> Berria: Erakusketak > BOGA BERRI: SESENTA FOTOS DE LA NUEVA BOGADA

  • Sesenta fotos de la Nueva Bogada
  • Okendo acoge una muestra sobre la primera regata femenina
  • El Diario Vasco, 2009-02-19 # Ana Vozmediano • DV • San Sebastián
Ha sido una selección difícil por la espectacularidad y calidad de las imágenes, pero de las 1.400 que recibió Donostia Kultura se han seleccionado 60. Tienen diferentes formatos, han escogido momentos distintos, aunque todas ellas pretenden reflejar esa Boga Berria, esa Nueva Bogada, que llevó traineras femeninas por primera vez a La Concha. El delegado de Cultura, Ramón Etxezarreta, ensalzó ayer el trabajo realizado por quienes obtuvieron las fotografías y recordó que la muestra estará abierta desde hoy hasta el 12 de marzo en la casa de cultura de Okendo.

«Su vocación, sin embargo, es llegar a otras localidades vascas vinculadas con el mundo del remo, incluso a otras comunidades autónomas. Santander ya se ha interesado por ella».

Se ha editado también un catálogo que, al precio de nueve euros, recoge las imágenes y que se venderá tanto en la exposición como en las librerías de la ciudad. En el catálogo las fotos se agolpan, aunque en la exposición se ha optado por cuatro áreas diferenciadas. En la primera se refleja la preparación de los equipos para la regata. La segunda, con el título La Historia Doblegada, se centra en imágenes del esfuerzo realizado. Más Fiesta, la fiesta está dedicada al ambiente, mientras la cuarta Xuntas Podemos, se centra en la embarcación gallega que se llevó esta primera bandera femenina de La Concha. Entre los fotógrafos se encuentra nuestro compañero José Mari López, autor, además, de la foto de portada del catálogo.

2009/02/13

> Iritzia: Rafael Argullol > LA ESTIMULANTE DESESPERACION DE BACON

  • La estimulante desesperación de Bacon
  • El Prado conmemora con una gran retrospectiva el centenario del nacimiento del artista británico. Sin ideales y sin moral a los que agarrarse, supo dirigir su inmenso talento a la exploración de la carne
  • Anatomías inacabadas, cuerpos troceados... Bacon empieza donde Miguel Ángel terminó. El pintor tenía una relación casi obsesiva con el tema de la crucifixión de Cristo
  • El País, 2009-02-13 # Rafael Argullol • Escritor
A Francis Bacon le gustaba recordar que el otro Francis Bacon, el ilustre humanista inglés, era un antepasado suyo y que nada admiraba tanto como la mentalidad desprejuiciada del Renacimiento. Y a su modo Bacon tuvo, en efecto, algo de artista renacentista en una época en la que, sin embargo el ideal del Humanismo parecía destrozado para siempre.

La contradicción era insuperable. Bacon reconocía la maestría de Piero Della Francesca o Durero pero aún era más evidente para él el dominio del caos, al que consideraba al gran protagonista del siglo XX, una centuria de guerra y brutalidad que negaba rotundamente las ensoñaciones utópicas de su pariente, el autor de La Nueva Atlántida.

Este fervor imposible de Bacon por el Renacimiento puede conducirnos al que a mí me parece el más claro precedente del pintor, ese viejo Miguel Ángel del Juicio Final que tras sentir la fascinación florentina por la belleza física expresa el horror corporal y que no duda en autorretratarse patéticamente en el pellejo de San Bartolomé. Si observamos este autorretrato, sus facciones sin carne, su distorsión virulenta, su mirada perdida en medio del naufragio, podríamos apostar que Francis Bacon esta ahí casi entero con siglos de anticipación.

Es verdad que, más cercanos en el tiempo, están los surrealistas a los que sigue en su desprecio por la realidad aparente o los expresionistas, de los que aprende la violencia de la mirada y del trazo, o Picasso, sobre todo el Picasso cubista, que le revela una nueva arquitectura corporal, o Munch, cuyas máscaras hace suyas, o Goya, el más confesadamente próximo, en especial tras la revelación de las Pinturas Negras o, desde luego, Rembrandt, cuya Lección de anatomía será llevada hasta las últimas consecuencias. No obstante, tal vez ninguna obra como el autorretrato descarnado de Miguel Ángel nos sugiere con tanta fuerza sintética la doble faceta de sacrificador y de sacrificado que Francis Bacon se exigía en su pintura.

Naturalmente las diferencias también son evidentes. La furia sacrificadora del anciano Miguel Ángel procede de su angustia religiosa. El viejo artista ya no puede creer en las resplandecientes ideas sobre la armonía a las que fue introducido en su juventud por los neoplatónicos de Lorenzo de Medici: tras la exaltación del cuerpo ha llegado el momento del sacrificio expiatorio para salvar el alma. En sus esculturas finales Miguel Ángel ejerce al unísono de verdugo y de víctima. El resultado todavía hoy despierta enconadas discusiones por su carácter visionario respecto al futuro del arte.

Anatomías inacabadas, cuerpos troceados. Francis Bacon empieza por donde Miguel Ángel ha terminado. Su arte también está vinculado al sacrificio pero la naturaleza de este sacrificio es completamente distinta. El viejo Bacon, según propias declaraciones, lo último que espera es salvar un alma en la que nunca ha creído; el joven Bacon tampoco, previamente, se había hecho grandes ilusiones en medio de la Europa ensangrentada en la que se hace pintor. Su sacrificio, identificado con su arte, es el de un hombre solitario, insatisfecho, que crece entre éxitos profesionales y amores miserables, depredador y presa simultáneamente.

Sin ideales a los que acogerse y sin morales a las que agarrarse el talento de Bacon se dirige a la exploración de la carne. Si sus maestros renacentistas trataban de conseguir los cadáveres de los condenados para estudiar la anatomía humana, para poder así expresar el espíritu a través del cuerpo, como defiende Leonardo, Francis Bacon se abalanza sobre sus modelos para rescatar el caos, que late en su interior. En la excitada desesperación del pintor no hay lugar para el espíritu. El hombre es únicamente caos. Como el sexo, que lo mueve, como la muerte, que lo engulle. Como el mundo, en definitiva.

La reiteración del sacrificio en la pintura de Bacon explica su dependencia casi obsesiva con respecto al motivo de la crucifixión. Desde 1933 pero sobre todo desde Tres estudios con figuras y una crucifixión, de 1944, este tema se va enriqueciendo paulatinamente hasta convertirse en central. También en este caso el artista británico quiere poner en evidencia sus sólidas conexiones con la tradición clásica de la pintura europea. No obstante su Crucificado ofrece una radicalidad sin precedentes por su violencia casi insoportable. Tal vez sólo el Crucificado de Grünewald, con su desasosegante tormento, sea el adecuado antecesor de los de Bacon.

A éste le interesa remarcar la carnalidad violada de Cristo como manifestación del dolor de la condición humana y de la brutalidad de una época cruzada por la guerra, la tortura y el exterminio. El artista mismo se presenta abiertamente como víctima propiciatoria: "Cada vez que entro en una carnicería encuentro extraordinario no estar en el lugar del animal". El Crucificado de Bacon se confunde con el animal colgado sobre el mostrador de la carnicería como si hubiera una ininterrumpida continuidad en el sufrimiento de la carne. Esta perseguida confusión se hace explícita en la célebre obra titulada Painting, de 1946, quizá la más determinada para la consagración del artista al ser adquirida pocos años después por el MoMA de Nueva York: en un Gólgota atrapado en la atmósfera claustrofóbica de una carnicería un buey, abierto en canal, se nos muestra como Cristo en la cruz.

Pese a todo la exploración de la carne, aunque volcada siempre hacia el lado oscuro del ser humano, tiene la recompensa de extraer la belleza sombría del caos. Para avanzar en esta dirección Bacon utiliza, como aliados, los recursos tecnológicos modernos. Frente a otros pintores, que lo juzgan negativamente, adora el ojo frío y neutral de la cámara fotográfica. El pincel, convertido en bisturí, opera quirúrgicamente el cuerpo, lo despedaza para, liberado su caos interno, recomponerlo otra vez. En esa aventura llega un momento en el que al artista no le valen sólo los modelos de carne y hueso. Necesita ir más allá, necesita ver en su interior. Los talleres en los que trabaja Bacon, que siempre reproducen el caos que le obsesiona y magnetiza, acaban repletos de esos retratos de las entrañas, las radiografías médicas -con especial predilección por las dentarias-, que constituyen sus guías para acceder al interior de la carne.

Al fin y al cabo, Francis Bacon es por encima de todo un retratista excepcional que parte, como en las distintas facetas de sus pinturas, de la concepción clásica para demostrar, al final del recorrido, la subversión del cuerpo. No hay mejor ejemplo de este camino singular en la pintura moderna que sus variaciones alrededor de El Papa Inocencio X de su amado Velázquez. Creo que quien quiera comprender, de un solo golpe, la evolución de la visión pictórica europea puede contrastar ambas representaciones. El retrato velazqueño es en cierto modo la culminación del ojo centrípeto del Renacimiento, un ojo deseoso y necesitado de armonía. En relación a él Bacon aparece como un fin de trayecto. Y no obstante hay una belleza enigmática en su laberinto de cuerpos despedazados y en esa mirada, errática, condenada a la dispersión.

2009/02/11

> Berria: Erakusketak > ¿ARTE O PORNOGRAFIA?: UN MUSEO VIENES INVITA A UN VIAJE POR "EL LADO OSCURO"

  • ¿Arte o pornografía?: un museo vienés invita a un viaje por "el lado oscuro"
  • EFE, 2009-02-11 # Viena
Fetichismo, sodomía, felaciones de todo tipo y escenas de sexo explícito no suelen formar parte del programa de los museos, aunque sí están presentes en "The Porn Identity. Una expedición al lado oscuro", que se inaugura mañana en la galería Kunsthalle de Viena.

La pornografía ha invadido el día a día, se encuentra en los medios, en la cultura y en el arte, pero todavía es un fenómeno invisible, lleno de tabúes, por lo que el conocido museo ha organizado un exposición para indagar por qué.

La primera sorpresa, un cartel que advierte: "Prohibida la entrada a menores de 18 años". Para poder visitar la exposición es obligatorio mostrar un documento de identidad a la entrada.

"La pornografía es aquello sobre lo que todos hablan y nadie espera que lo pillen con ella", apuntó Gerald Matt, el director de la galería dedicada al arte contemporáneo.

La muestra trata de ofrecer una imagen crítica, tanto de los tabúes sobre el sexo como sobre la industria del porno y su claro sexismo.

La muestra cuenta con instalaciones de vídeo, esculturas y decenas de pantallas que parecen lanzar un reto al espectador: diferenciar el simple porno comercial de la obra de creadores consagrados.

El trabajo de videoartistas que han tratado el tema del sexo, como Carolee Schneemann y Lawrence Weiner, se mezcla con otras películas pornográficas, desorientando al espectador.

Esa mezcla está buscada por los comisarios de la muestra, que han defendido que la pornografía ha calado en todos los sectores de la sociedad y tratan de hacerlo evidente cambiando el contexto del porno, del espacio privado a las salas de un museo.

La penetración del porno en la sociedad "inunda los medios, que en su carácter 'voyeurista' y su fiebre por buscar la provocación actúan como una forma de pornografía latente", explicaron los comisarios en el catálogo de la exposición.

"Hemos tratado de mezclar el poder de las imágenes carnales con una visión crítica sobre su contenido", valoró uno de los responsables de la muestra, Thomas Edlinger.

El filme "La naranja mecánica", de Stanley Kubrick, también tiene un hueco con una reproducción creada por la artista Liz Moore de la escultura de una mujer de rodillas que aparece en la película.

Con un sentido más explícitamente crítico resulta el "Establo" expuesto por el artista estadounidense Tom Burr, con una clara alusión a la domesticación y a la animalización del ser humano.

Otra de las instalaciones es una maquina de bolas "Playboy" con unas piernas de mujer que atrapan al jugador.

Más explicito y sin pretensiones resulta la "Rainbow Wall" (muro arco iris) con decenas de pantallas que muestran escenas de las películas más famosas del género.

2009/02/07

> Iritzia: Francisco Calvo Serraller > BACON, LA SENSUALIDAD DE LA HERIDA

  • Bacon, la sensualidad de la herida
  • Fue un pensador no académico, como Velázquez, del que tomó el ser un pintor de la existencia mucho antes de la invención del existencialismo
  • El País, 2009-02-07 # Francisco Calvo Serraller
Miraba de cara a la vida, que es también la muerte. Se centró de forma radical en la naturaleza mortal del hombre, lo cual le ha convertido paradójicamente en inmortal. Es el pintor de esa depredadora máquina deseante que es el cuerpo animal. El Museo del Prado, el Metropolitan y la Tate celebran la obra del artista en el año de su centenario

Aunque se comprenda la ansiedad de un artista al no ser él y lo que hace sino un mero objeto histórico de la interpretación aleatoria de otros mortales, no saberlo aceptar es prueba irrefutable de patética debilidad. A Francis Bacon no le asustó la historia, ni renegó formar parte de ella, ni mucho menos ser él mismo pasto de historias, quizá porque, al contrario de lo que se suele decir al respecto, no es que fuera ateo, algo por completo irrelevante porque no despoja a nadie de tener creencias, sino que se centró de forma radical en la naturaleza mortal del hombre, lo cual le ha convertido paradójicamente en inmortal. Esta reflexión me parece la introducción obligada ante el hecho de que, a más de tres lustros de su muerte en Madrid y justo en el año de su centenario, la Tate Gallery de Londres, el Museo del Prado y el Metropolitan Museum de Nueva York se hayan concertado para ofrecernos, con algunos matices diferenciales en cada una de las tres instituciones mencionadas, la quizá mejor retrospectiva de este pintor británico. Rememorando la que tuvo lugar en 1962, se asombraba ya Alan Bownes, en el texto de presentación de la exposición dedicada en 1985 por la Tate, de que este museo le hubiera dedicado dos retrospectivas aun estando Bacon vivo, con lo que, si sumamos esta tercera póstuma, el resultado es que ha sido celebrado a razón de una gran muestra cada veintipocos años, un verdadero récord en una época como la nuestra donde la renovación y el cambio se buscan con desesperada compulsión. ¿Por qué entonces, en vez de entregarnos al banal juego mitomaniaco de mitificar y desmitificar, no nos planteamos qué ha hecho tan imprescindible a Bacon para nosotros, al margen de que nos guste o no nos guste como si fuera un helado con sabor a coco? La respuesta a esta pregunta es obvia y palpable: está en la pintura y en la forma de pintar Bacon.

Apuntaba al principio que Bacon pintó desde la historia, con la historia y para la historia, o, si se quiere, desde el pasado, con el presente y para el porvenir, algo complejo y emocionante que, sin embargo, los historiadores del arte solemos interpretar reductoramente como un amasijo de influencias recibidas y aportaciones originales, como si fuera posible discriminar eso tal cual. El acervo artístico de Bacon era, desde luego, impresionante, como se subraya en la alargada serie de ídolos artísticos que se le atribuyeron, entre los que están Miguel Ángel, Velázquez, Rembrandt, Ingres, Daumier, Van Gogh, Picasso, Matisse, Soutine, Fautrier, Giacometti...

Por otra parte, Bacon decía no interesarle ningún artista británico salvo Constable y Turner, lo cual era evidentemente una exageración defensiva más que una simple provocación, porque no sólo tuvo en cuenta, por ejemplo, a Stanley Spencer o a Graham Sutherland, sino que buscó el cuerpo a cuerpo, esa forma de amistad, con sus mejores compatriotas más jóvenes y, por tanto, potencialmente rivales, con cuyo compadreo se creó ese rótulo publicitario de la Escuela de Londres, que puede tomarse como una fórmula trivial salvo cuando se hace la lista de sus componentes. Y es que Bacon, como Picasso, se desafiaba con los colegas históricos y actuales que le merecían crédito, la única manera que tiene de crecer quien es ya de por sí verdaderamente grande.

Según he ido contemplando a lo largo de las décadas la obra de Bacon lo que finalmente me ha cautivado más ha sido algo así como lo que llamaría su física pictórica, o, mejor, el relieve material, de materia física, de su manera de pintar, siempre tan extremadamente contrastada; esto es: en medio de la planitud monocromática radical, que hace de la superficie del lienzo como una pantalla luminosa, no pocas veces, mirabile visu, ¡naranja!, densos cuajarones de empaste versicolor.

Se puede rastrear ciertamente esta tendencia en la forma de dar el color intenso y plano remontándonos a Ingres, pero el retorcimiento empastado y las gruesas salpicaduras al desgaire que tensan hasta lo increíble la plana pantalla luminosa no encuentran, a mi modo de ver, otra razón que la genialidad esquizoide de un artista que obliga a que el pasado pictórico táctil y óptico se conjugue con la fotografía y el cine.

Hay, sin duda, mucho más, como, por ejemplo, que este astuto enamorado de la joie de vivre pictórica meridional, encarnada por Bonnard, Vuillard, Valloton y Matisse, los desafiase demostrando que hay una sensualidad tan rotunda y compacta como la solar en medio de una noche alumbrada con luz eléctrica. Se puede comprobar, no sin un escalofrío, contemplando el panel central del Tríptico inspirado por el poema de T. S. Eliot 'Sweeney Agonistes' (1967), donde, al fondo de una estancia en cuyo primer plano hay una silla cubierta por un montón de ropa masacrada, vemos una ventana con una persiana de tela azul oscuro a medio cerrar que nos descubre una negra noche cerrada. ¿A quién sino a un enloquecido glotón del placer más carnal se le puede ocurrir semejante maravillosa extravagancia?

Sí; pero, además, resulta que Bacon era un pensador, que no es lo mismo que, como se decía en el clasicismo antañón, un "pintor filósofo". Bacon fue un pensador no académico, como Velázquez, del que no sólo tomó sus exquisitas maneras retractivas, sino el ser un pintor de la existencia mucho antes de la invención del existencialismo. No me extraña que la obra de Bacon haya atraído a tantos filósofos contemporáneos como Deleuze, Lyotard o Leiris, por no hablar de críticos pensantes como Sylvester o Dupin. No en balde Bacon es el pintor de la irredenta carnalidad, en la que se confunden los niveles biológicos orgánicos, rompiendo con toda la trabajosa jerarquía construida al efecto. Es el pintor de esa depredadora máquina deseante que es el cuerpo animal: en realidad, que es toda la materia tal y como la imaginamos, moteada por agujeros negros dinamizadores. En este sentido, Bacon es Bacon, su supuestamente antepasado filósofo; es Hobbes; es Hume; es Lamarck; es Darwin... Pero eso y mucho más, aunque desde una perspectiva poética; es decir: incursivamente abierta y, por completo, dramática. Una enorme boca abierta que todo lo traga y todo lo grita; que simultáneamente engulle y expele; un voraz respiradero.

Aunque sabemos que ya pintaba durante la década de 1930, en tantos aspectos decisiva para él, Bacon se lanzó a la fama en el ecuador de la siguiente década, justo al concluir la Segunda Guerra Mundial que había dejado Londres como una ruinosa inmundicia. Lo hizo con unos cuadros de impresionante materia cenicienta, que hoy no han perdido su negra frescura. Luego hizo estallar el color porque seguramente se percató de que allí era donde la tragedia de lo sensual cobrara más conminante vibración, un poco como la sentencia que Esquilo puso en boca de Agamenón, que a Bacon le gustaba repetir, de que "el hedor de la sangre me hace sonreír", lo cual no hay que tomarse como una truculencia, sino como una definición de la paradoja que constituye el vivir. Bacon no era truculento, ni macabro, ni cruel, ni pesimista, ni toda la retahíla de estos adjetivos estigmatizadores para los malos de opereta.

Miraba de cara; o sea: sin pestañear, a la vida, que es también la muerte. Lo hacía con el entusiasmo de los amantes, que es justo la condición de los grandes artistas. Finalmente, había visto y comprendido el hermoso y deslumbrante surco de luz que se abre en cada herida del humano cuerpo mortal. Llamémosle, así, pues, el poeta de la vulnerabilidad.