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2009/11/11

> Elkarrizketa: Jaime Vándor > "CUALQUIER COSA QUE HA SUCEDIDO PUEDE VOLVER A OCURRIR; TAMBIEN EL HOLOCAUSTO"

  • Jaime Vándor . Superviviente en Hungría del holocausto judío: "Cualquier cosa que ha sucedido una vez en la Historia puede volver a ocurrir; también un nuevo Holocausto"
  • Dentro del proyecto de Sos Racismo Gipuzkoa 'Pensad que esto ha sucedido', Jaime Vándor acercó ayer al Koldo Mitxelena de Donostia la realidad del Holocausto judío. La suya. La que vivió en primera persona, hace casi siete décadas, en la Budapest ocupada por la Alemania nazi
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-11-11 # Miguel Cifuentes . Donostia
Algo más de un año antes de que acabase la II Guerra Mundial, viendo el cariz que tomaban los acontecimientos, el ultraderechista húngaro Miklós Horthy se desligó de su alianza con los países del Eje y entabló negociaciones con los aliados. Fue el desencadenante de la ocupación alemana de su país, que se consumó el 19 de marzo de 1944. Desde ese día, los más de 700.000 judíos húngaros sufrieron en sus carnes la política de exterminio nazi, el Holocausto. Antes ya habían padecido algunas medidas persecutorias del propio Horthy, pero nada comparado con lo que les esperaba. Jaime Vándor, afincado en Catalunya desde 1947 pero nacido en Austria catorce años antes y huido a Budapest junto a su familia, fue uno de ellos.

¿Cómo cambió su vida el 14 de marzo de 1944? ¿Qué recuerdos guarda de todo aquello alguien que por entonces sólo tenía once años?
Los alemanes impusieron una serie de leyes y el cambio fue radical. La clásica estrella amarilla, la entrega de pertenencias como radios o bicicletas, la prohibición de tener teléfono, la imposibilidad de sentarse en un parque o en un tranvía, no poder entrar en un restaurante o en el cine... Además, la ocupación hizo que comenzaran los bombardeos de los aliados y que se paralizara la enseñanza. Era peligroso salir a la calle, había riesgo de alarma en cualquier momento y las madres querían tener a los hijos cerca. Lo recuerdo todo y lo recuerdo bien.

¿Era consciente de la gravedad de los acontecimientos?
Antes de la invasión de los alemanes, y salvo por cuestiones como la escasez de los alimentos o las cartillas de racionamiento, los niños apenas nos enterábamos de lo que pasaba en la Guerra. Mi madre sí lo había pasado muy mal, porque no hablaba húngaro, no tenía profesión y tenía que mantenernos a mi hermano y a mí (el padre se había marchado a Catalunya para tratar de asentar allí una nueva vida, pero ellos todavía no habían podido viajar con él); pero nosotros apenas nos dábamos cuenta. Hasta que llegaron los bombardeos, de no haber sido por la ausencia de mi padre, igual ni siquiera nos habríamos enterado.

¿Y después de los bombardeos?
Los padres siempre procuraron que los hijos no nos enterásemos demasiado para no asustarnos. El día que mi madre me cosió la estrella por primera vez y salí a la calle, por ejemplo, yo no tenía la menor idea de las consecuencias que eso podía tener. Parecía más bien un distintivo o una condecoración, no sabía qué significaba aquello. Nos íbamos concienciando sobre la marcha.

Y, dentro de esa concienciación, ¿llegó a darse cuenta de la realidad del Holocausto? ¿De que otros judíos eran llevados a campos de exterminio, de que eran asesinados de manera continua y discriminada?
Nosotros no sabíamos de la existencia de los campos. Sabíamos que en la primavera de 1944 se habían llevado y habían deportado a los judíos de las provincias -entre 550.000 y 600.000-, casi todos ellos ancianos, mujeres y niños (miles de hombres habían sido enviados al frente de batalla para que estallasen con las minas y otros miles a los campos de trabajo en calidad de esclavos), pero de los campos de concentración se sabía poco. Y de los de exterminio no teníamos la menor idea.

¿Tenían noticia de lo que había ocurrido y ocurría en otros países?
Sobre todo, se sabía lo que había ocurrido en Austria y en otros países ocupados por los alemanes. Lo que estaba pasando en Hungría se conocía menos, se iba sabiendo poco a poco. Ahora bien, aunque no estaba muy claro lo que eso significaba, sí sabíamos que había peligro de deportación.

¿Y cómo interpretaban ese peligro?
Las autoridades decían que se llevaban a la gente hacia Polonia para que trabajasen en las fábricas porque los hombres estaban en el frente, pero también se llevaban a los enfermos, a los ancianos y a los niños y nadie se lo creía. Se ignoraba el lugar al que los llevaban y cuál era su suerte, pero se sabía que los que se iban no volvían y, por lo tanto, lo más importante era evitar la deportación.

Muchos de sus familiares fueron ejecutados. ¿Cómo lo recuerda?
De los parientes que teníamos en Austria y Polonia desaparecieron o fueron asesinadas más de 100 personas, aunque no lo supimos hasta después de la Guerra. Y de los parientes de Hungría (su padre nació en ese país), unos 50.

¿Cómo fue la vida sin su padre?
Estuvimos separados siete años (entre 1940 y 1947) y, pese a que en un principio hubo contacto, éste se perdió después. Durante muchos años no hubo modo de mandarle cartas. Especialmente durante los diez meses del Holocausto en Hungría, estuvimos sin saber unos de otros. Fue muy angustioso.

En Budapest, ustedes se salvaron gracias a una de las llamadas "casas españolas". ¿Cómo sucedió?

Los nazis construyeron un gueto en la capital para encerrar a los judíos y poderlos deportar más fácilmente (en Budapest había 200.000 judíos, el 20% de su población) y todos nuestros esfuerzos iban encaminados a no ir allí. A semejanza de lo que habían hecho otras naciones neutrales, el encargado de negocios español -Ángel Sanz-Briz- empezó a extender certificados o cartas de protección y, como mi padre vivía en Barcelona, nos lo dio. Alquiló cuatro edificios y metió en ellos a todos sus judíos protegidos (cerca de 2.000). En nuestro caso, vivíamos 51 personas en dos habitaciones, con un solo cuarto de baño, también habitado. Hay que dejar claro que lo hizo todo por iniciativa propia, sin ningún tipo de orden del régimen franquista. Con el tiempo se tuvo que ir por la cercanía de las tropas soviéticas, pero un colaborador -Giorgio Perlasca- siguió su labor. Entre los dos salvaron a 5.200 judíos. Por otra parte, a los alemanes no les dio tiempo a deportar a todos los del gueto. Al final de la Guerra, en Budapest habían sobrevivido 100.000 judíos, la mitad. En las provincias, en cambio, perecieron casi todos.

Casi siete décadas después, y en respuesta a una de las preguntas que plantea la exposición de Sos Racismo, ¿cree que podría volver a ocurrir algo como aquello? ¿Un nuevo Holocausto?
Estoy convencido de que sí. He sido profesor, entre otras cosas de Historia, y mi convicción es que cualquier cosa que ha sucedido una vez puede volver a suceder. Desgraciadamente, la gente no aprende de la Historia. Durante mucho tiempo se ha pensado, especialmente desde la Ilustración, que el progreso consiste en la cultivación de la gente, en difundir la cultura, etcétera, y que eso a la larga salvaría a la Humanidad de la barbarie. El siglo XX demostró que eso no es cierto, porque Alemania y Austria eran de los países más cultos de Europa. Y allí pasaron las mayores barbaridades basándose en el racismo. Yo siempre he sostenido que la cultura no es ninguna salvaguardia contra la barbarie.

¿Y cómo se puede luchar contra ello? ¿Qué medidas sí son eficaces?
Hay que luchar contra esto empezando por los niños. Educándoles en el respeto al prójimo, a la diversidad, a la pluralidad. Pero todo lo que ha pasado una vez puede volver a suceder. A veces se llama racismo, otras veces otra cosa. Cualquier fanatismo y cualquier verdad única es nociva para la Humanidad.

2009/11/07

> Berria: Oroitzapena > APRENDER DEL PASADO

  • Aprender del pasado
  • Una exposición recuerda estos días en Donostia la barbarie del Holocausto judío. El objetivo último, evitar que se repitan episodios similares.
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-11-07 # M. Cifuentes
¿Sería posible en la actualidad un nuevo Holocausto? ¿Hemos extraído aprendizajes para salvarnos de la indiferencia moral e incluso la segregación y exclusión del diferente? Preguntas directas y llenas de contenido que invitan a la reflexión general y desde las que se busca, a partir del conocimiento de las barbaries del pasado, ayudar a abordar los escenarios interculturales actuales y avanzar en una sociedad militante en los derechos humanos y en el “Nunca Más con Nadie Más”. En otras palabras, ¿sirve el Holocausto judío, entre otros crímenes de circunstancias parecidas, para evitar, al menos, que se repitan sucesos similares? ¿Hemos aprendido de esos errores?

Preguntas directas y que uno mismo se formula si visita estos días -hasta el día 16- la Casa de Cultura Larrotxene de Intxaurrondo (Donostia) y la exposición que allí se muestra sobre el citado genocidio nazi. A través de 16 paneles informativos, y dentro del proyecto “Pensad que esto ha sucedido. Hacia una pedagogía del Holocausto y la Interculturalidad”, Sos Racismo Gipuzkoa ha impulsado una gráfica y esclarecedora iniciativa para que se conozca con detalle el alcance de aquella tragedia y para ayudar a entender la interculturalidad como algo positivo.

La cronología de la persecución, la creación de guetos, los campos de concentración, las otras víctimas del Holocausto (población gitana, homosexuales o discapacitados, entre otros), los testimonios de algunos supervivientes... Todo ello ayuda a saber qué pasó, en una muestra que posteriormente se trasladará a Bilbao y Vitoria y que llega acompañada de otras actividades.

Es el caso de las conferencias y de las mesas redondas que se celebrarán en el Koldo Mitxelena de Donostia el lunes y martes próximos. Desde las 19.00 horas, el centro cultural acogerá la presencia, entre otros, de Jaime Vándor, superviviente del Holocausto. Además, se está realizando una investigación acerca de las representaciones de la población universitaria sobre el Holocausto.

Junto a este proyecto, y bajo el lema “iguales Derechos Humanos diferentes”, Sos Racismo Gipuzkoa presentó ayer su nueva campaña de sensibilización, que pretende acercar la realidad de las personas inmigrantes y de la limitación de sus derechos básicos pese a ser iguales. Entre otras acciones, la asociación ha dispuesto la página web www.sosarrazakeria.com para todos los interesados en colaborar con ella.

2009/11/06

> Berria: Oroitzapena > DONOSTIA: SOS ARRAZAKERIA ORGANIZA UN ACTO EN MEMORIA DE LA "NOCHE DE LOS CRISTALES ROTOS"

  • Víctimas y expertos del Holocausto participan en el acto en memoria de la 'Noche de los Cristales Rotos' de SOS Racismo
  • Europa Press, 2009-11-06
Víctimas y expertos en el Holocausto judío participarán el lunes y el martes en los actos organizados por SOS Racismo en San Sebastián para conmemorar la 'Noche de los Cristales Rotos', con el objetivo de "extraer enseñanzas" de "aquellos terribles acontecimientos" para "mejorar la convivencia intercultural en las sociedades actuales".

En un comunicado, SOS Racismo explicó que, entre otras personalidades, el centro Koldo Mitxelena Kulturunea acogerá las intervenciones de Jaime Vándor, superviviente del Holocausto judío, y Mario Sinay, representante del Museo del Holocausto de Jerusalem y Premio Príncipe de Asturias en 2007.

Con este tipo de iniciativas, la organización pretende "partir de una pedagogía del Holocausto" para "caminar hacia una coexistencia de la diversidad étnica y cultural" diaria.

De esta manera, Mario Sinay, del Museo del Holocausto de Jerusalem, abrirá las jornadas el lunes a las 19.00 horas junto con Chema Castiello, del Grupo Eleuterio Quintanilla, bajo el título 'Pensad que esto ha sucedido. Hacia una pedagogía del Holocausto y la interculturalidad'.

Asimismo, el martes, a la misma hora, Jaime Vándor, superviviente austriaco del Holocausto y doctor en filosofía, explicará su experiencia junto al profesor de la Universidad de Barcelona, Xavier Torrens.

En relación con la temática, SOS Racismo informó de que la casa de cultura Larrotxene acoge una exposición sobre el Holocausto hasta el 18 de noviembre, compuesta por fotos y paneles de texto en euskera y castellano, y que en la UPV "se está realizando una investigación para conocer la percepción que tienen los estudiantes de los hechos ocurridos en la primera mitad del siglo XX".

Por último, la organización anunció el lanzamiento de la campaña de sensibilización 'Iguales DERECHOS, HUMANOS diferentes', que, a través de fotos y testimonios de personas inmigrantes "se quiere recordar que 40.600 personas tienen vulnerados sus derechos humanos en Gipuzkoa por el hecho de ser extranjeros".

2009/10/15

> Berria: Politika > EL "SARAMPION" PRONAZI DEL NUEVO "NUMERO DOS" DEL PP DE LA COMUNIDAD VALENCIANA

  • El "sarampión" pronazi del nuevo 'número dos'
  • El flamante secretario general del PP valenciano negaba en 1979 el Holocausto
  • El País, 2009-10-15 # Miguel Olivares . Valencia
César Augusto Asencio y Rafael Maluenda, los nuevos secretario general y portavoz parlamentario del PP en las Cortes Valencianas -los dos cargos que ocupaba el defenestrado Ricardo Costa-, proceden de Alianza Popular y del ala más dura.

Asencio (Alicante, 1962) publicó un artículo en 1979, en el diario Información de su ciudad, en el que negaba el Holocausto. "Mucho habría que hablar sobre los campos de concentración alemanes y sobre el mito de los seis millones de judíos exterminados. Un estudio detallado nos demuestra que todo eso es falso", escribía entonces. "Se nos ha hecho creer a la mayoría gracias al apoyo de las finanzas y de la propaganda a escala mundial en manos de judíos".

El secretario general "temporal" del PP valenciano pidió ayer disculpas por ese "error de adolescencia" y atribuyó la diatriba a "un sarampión de juventud, influido por personas mayores y algunas lecturas". Asencio era entonces miembro de la Organización Juvenil Española (OJE), "como otros eran militantes de la [maoísta] ORT". "Cuando llegué a la Universidad y estudié Derecho Político me incorporé plenamente a la democracia", explicó. "Mi trayectoria política me avala. Me afilié a Alianza Popular en 1981, en una campaña que organizó el partido para captar afiliados, pero no me dieron el carné hasta 1983. Desde entonces he sido concejal y alcalde de Crevillente. He pasado por el tamiz democrático y he logrado ser alcalde de un pueblo que sociológicamente es de izquierdas".

Crevillente es una localidad de casi 30.000 habitantes, muy próxima a Alicante y Elche, y alberga una potente industria textil especializada en la producción de alfombras. Asencio es alcalde de la localidad desde 1995. El pueblo ha sufrido desde 2002 explosiones de violencia racial. Los vecinos se han enfrentado en dos ocasiones con varios vendedores ambulantes magrebíes, que representan una importante bolsa de población flotante. En el último brote, Asencio propuso colocar cámaras de vigilancia en las calles y exigir a la población flotante que se censara, especificara su origen y detallara las condiciones de su vivienda. La Delegación del Gobierno no lo consintió.

Rafael Maluenda (Monòver, 1941) es el único diputado autonómico, junto a la alcaldesa Rita Barberá, que ocupa un escaño desde que se constituyeron las Cortes Valencianas en 1983. También procede de Alianza Popular.
  • Artículo publicado por Asencio en el diario 'Información'
- "El judío durante toda su vida se ha dedicado a vivir a costa de los demás con la usura como elemento productivo en una comunidad distinta a la suya con la cual vive, minando el Estado e influyendo en el gobierno gracias al poder que tienen sobre el dinero".

- "Mucho habría que hablar sobre los seis millones de judíos exterminados. La Cruz Roja estuvo inspeccionando los campos de concentración del primero al último, escribiendo informes en los que no se habla de cámaras de gas, ni de exterminio en masa, y cita una cifra aproximada de muertos de 300.000 y no siendo sólo judíos, ya que había polacos, rusos...".

- "¿Para qué todo esto? En primer lugar, para desprestigiar al nacionalsocialismo. En segundo lugar, para seguir cobrando las indemnizaciones que Alemania se ve obligada a pagar. Y en tercer lugar, para darnos la impresión de que en el pasado han sido unas víctimas (perseguidos por los egipcios, por los nazis...) encubriendo el presente en el que son verdugos y están haciendo a los palestinos lo mismo que dicen que les hicieron a ellos".

2009/08/04

> Berria: Zinema > EL PRIMER CHISTE NAZI


  • El primer chiste nazi
  • El estreno de 'Mein Führer', parodia alemana del Tercer Reich, muestra la primera vez que los alemanes se ríen de la herida del nazismo
  • Público, 2009-08-04 # Andrés Blumenkranz - Berlín
Año 32 de la era Hitler Pop. Desde que los Sex Pistols se subieron a un escenario luciendo esvásticas en 1977 año cero de la conversión del Führer en icono pop ha llovido mucho.

Tanto, que en los últimos años hemos visto cosas que parecían impensables: el estreno de una película alemana (Mein Führer) que se chotea de la represión nazi ("No debe usted tomarse la Solución Final como algo personal", le espeta Goebbels en el filme a un prisionero judío) y la utilización de la imagen del líder totalitario en toda clase de campañas publicitarias. Todo ello, sucede mientras el Mein Kampf sigue prohibido en Alemania por ser literatura xenofóba.

Las camisetas con esvásticas que vestían los Sex Pistols no salieron de la nada precisamente. Las habían diseñado en la boutique que compartían en Londres dos viejos zorros del pop: Malcolm McLaren, manager de la banda, y esa infatigable diva de la moda urbana llamada Vivienne Westwood. Y crearon tendencia: otros grupos punk de la época, como Siouxsie and the Banshees, hicieron uso y abuso de la iconografía nazi.

Pero quizás para demostrar que ellos eran algo más que un producto contracultural de diseño, los Sex Pistols compusieron una canción (Belsen was a Gas) en la que se mofaban de uno de los campos de concentración nazis liberados por el glorioso Ejército británico. La provocación era de libro: se trataba de ofender a la generación que estaba entonces a cargo del país.

Delirante sketch
Un año antes de que los héroes del punk cantaran que el campo de extermino de Belsen era un lugar "estupendo" por el que todos deberíamos pasar, John Cleese, miembro de los Monty Python, había protagonizado una de las parodias más delirantes de la historia de la televisión británica en la serie de televisión Fawlty Towers.

En el capítulo Los alemanes, Cleese, que interpretaba al miserable dueño de un hotelito rural, se prepara ante la visita a su negocio de unos turistas alemanes. Tras advertir una y otra vez a sus empleados que si están los alemanes delante "es mejor no hablar de la guerra", el hombre se acaba poniendo tan nervioso que, cuando llegan los turistas, realiza una tronchante imitación de un soldado nazi (paso de la oca y vociferantes consignas hitlerianas incluidas) ante sus narices.

De hecho, la guerra de los nazis ha resultado ser todo un filón cómico en Inglaterra: Aló, aló, parodia inmisericorde de la Francia ocupada, fue un gran éxito de la BBC en los años ochenta. La serie se emitió en medio mundo, pero sólo pudo verse en Alemania hace unos meses ¡Con 26 años de retraso! Tiene lógica: por un lado, a los alemanes no les hace ninguna gracia que se hagan chistes sobre su fase nazi. Pero, por otro, parece que el paso del tiempo ha abierto una rendija por la que se empiezan a filtrar las risas.

La parodia alemana

Y en esto llegó Mein Führer, filme de Dani Levy (1957), suizo y judío residente en Berlín desde hace 30 años, que se estrena el viernes en España. La trama de la película no tiene desperdicio. El dictador alemán Adolf Hitler está deprimido. El problema es que necesita dar un discurso que encienda otra vez la chispa del pueblo alemán y evite la inminente derrota total ante el avance de las tropas aliadas.

Por iniciativa del ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, el profesor judío de teatro Adolf Grünbaum es trasladado del campo de concentración de Sachsenhausen a la Cancillería del Reich, para renovar los bríos del Führer y devolverle la confianza perdida entre ataques maniacos depresivos y pesadillas sobre las palizas que le propinaba su padre, un funcionario de aduanas.

Pero las lecciones de interpretación derivarán en una terapia psicoanalítica ridícula, en la que un Hitler lloroso dejará ver la herida que lo convirtió en monstruo a su terapeuta judío, que duda entre asesinarle o curarle. Para acabar de complicarlo todo, la mujer de Grünbaum sospecha que éste, en su inmenso ego, no puede evitar tratar de curar a Hitler para demostrar la fiabilidad de su método artístico/terapéutico.

Educación represiva
Semejante idea surgió cuando Levy leyó el libro Al principio fue la educación, psicobiografía de Hitler escrita por Alice Miller, psicoanalista suiza especializada en los efectos sociales del maltrato infantil. Miller asegura en el ensayo que los métodos represivos aplicados en la educación infantil de Hilter, característicos de la época: la llamada pedagogía negra, dejaron en este pintor frustrado una huella que marcó su proyecto político.

"Hacer la película fue muy fácil", contó a Público Dani Levy, que venía de conseguir un gran éxito en Alemania con El juego de Zucker (2004), ganadora de seis premios de la Academia alemana. Pero tan fácil fue hacerla como difícil promocionarla, como ya había previsto la madre de Levy, nacida en 1928 en una familia de refugiados judíos, antes de que arrancara el rodaje: "Estás pisando terreno minado, abriendo heridas que harán saltar los miedos en todos los rincones", le espetó a su hijo.

Las críticas, en efecto, llegaron de todas partes. Desde el mundo académico solicitaron a Levy que dejara los asuntos delicados en manos de los especialistas en historia. El Consejo Central Judío de Alemania lo acusó de presentar un Hitler inofensivo y minimizar la auténtica tragedia. Levy se vio obligado a explicar una y mil veces por qué había elegido el tono satírico y por qué decidió que un cómico, famoso en Alemania por su humor absurdo y sus improvisaciones sin sentido (Helge Schneider), fuera el encargado de ponerse en la piel de Hitler y bucear en las causas psicológicas que contribuyeron a la existencia de su sistema político.

Humor contra moral
Lejos de amilanarse, Levy se defendió atacando: su película era una respuesta a títulos como El Hundimiento (Oliver Hirschbiegel, 2004), prestigioso drama sobre los últimos días del Tercer Reich, que, en su opinión, se sumaba a la interminable lista de títulos testimoniales cuyos planteamientos maniqueos habían llevado a "un callejón sin salida. Son películas en blanco y negro, con caracterizaciones en blanco y negro. Está el nazi malvado y la víctima judía. Hay una moral muy fuerte", explica.

Levy recuerda ahora la polémica con alivio. "Fue un tema muy controvertido en Alemania. Por primera vez estaba en la portada de los periódicos, no sólo en los suplementos culturales. Había sacudido un avispero, había puesto el dedo la llaga, y eso fue para mí un gran desafío". La controversia, claro, convirtió al filme en un éxito, aunque Levy atribuye el triunfo popular a otras dos razones. La primera fue la elección del actor que debía interpretar a un Hitler deprimido.

"Helge Schneider es un cómico muy popular en Alemania. El golpe de efecto de darle el papel fue perturbador y llamativo", cuenta. Lo curioso es que ni siquiera Schneider parecía estar muy seguro de lo que estaba haciendo. "Tras el rodaje dijo que la historia no le parecía graciosa y que no la entendía. Creo que el problema es que no suele hacer películas de humor psicológico, lo suyo es la comedia absurda, entre el anarquismo y el dadaismo. Pensaba que la película era demasiado seria para funcionar. Pero cuando vino al estreno le encantó", explica el director.

La segunda razón del éxito del filme fue aún más importante: nunca se había hecho una película así en Alemania. "Una comedia sobre el nacionalsocialismo era algo nuevo. Los alemanes no son un pueblo que haga comedias realmente valientes, como Inglaterra, donde hay cómicos políticamente muy descarados que siguen la tradición de los Monty Python, tanto en la televisión como en el cine. Los alemanes nunca se habían reído de la herida del nazismo", zanja.

2009/07/03

> Artikulua: Rafael Argullol > LA BIBLIOTECA DEL DEMONIO

  • La biblioteca del demonio
  • En los anaqueles de Hitler no figuraba Nietzsche, pero sí pornografía y novelitas populares. El único novelista de relieve es Jünger, con su 'Tempestades de acero'
  • El País, 2009-07-03 # Rafael Argullol . Escritor
Hace años me quedé sorprendido cuando me informaron de que el trazado de las autopistas construidas en Alemania en la época de Hitler, las primeras de Europa, no respondía tanto a criterios económicos cuanto estéticos. Se buscaba, al parecer, que quien viajara por ellas quedara impresionado por la belleza de los paisajes contemplados y, a este respecto, en ocasiones se había sacrificado la funcionalidad del trayecto con tal de conseguir la conmoción visual del transeúnte. Nunca he llegado a saber con certeza si esas informaciones se ajustaban a la realidad, aunque no me extrañaría a juzgar por ciertos discursos "artísticos" de Hitler en los que se exaltaba la necesidad de alcanzar un efecto sublime y se abogaba, muy kantianamente, por el poder desinteresado del arte.

En 1987, con ocasión de la Muestra del Arte Degenerado -conmemorativa de la celebrada 50 años atrás-, asistí en Múnich a una exposición paralela dedicada a aquel arte "sano" y "nacional" que los jóvenes nazis defendían como alternativa a Picasso, Braque, Cézanne, Kandinsky y demás artistas tenidos por degenerados. Las obras de la exposición paralela eran, como es de imaginar, grandilocuentes y de escaso valor. Con todo, los organizadores tuvieron el acierto de ilustrarlas con las teorías estéticas de Hitler, o al menos firmadas por éste. Junto al desvarío racista aparecían aquí y allá opiniones que encajaban con la leyenda de las primeras autopistas alemanas, y así el conjunto aparecía a los ojos del visitante como un caótico revoltijo de ideas procedentes de la tradición intelectual romántica y de opiniones de una zafiedad sonrojante. Aun dando por sentado que Hitler, en la mayoría de los casos, únicamente firmó los textos que sus asesores redactaron, me quedó la curiosidad de saber cuáles eran realmente los libros leídos por un tipo como Hitler, capaz de alcanzar los extremos que conocemos. Algo ganaríamos, me dije entonces, si alguien hubiera descrito la biblioteca del dictador, quien se ufanaba de ser un lector apasionado desde su época de estudiante medio bohemio en Austria. Sin embargo, por lo que yo creía, la biblioteca de Hitler, formada en efecto por varios miles de volúmenes, a la fuerza debía de haber desaparecido, en gran parte al menos, con la destrucción de la cancillería de Berlín y, sobre todo, del Berghof, su amado refugio alpino cercano a Berchtesgaden. No había sido exactamente así. Recientemente, J. Timothy W. Ryback ha publicado un libro, Hitler's Private Library, en el que se reconstruyen las vicisitudes que marcaron la dispersión de la biblioteca de Hitler. Los libros de Berlín, en efecto, han desaparecido. Requisados por las autoridades soviéticas tras la caída de la capital, fueron trasladados a Rusia y no hay noticia alguna sobre ellos. No obstante, una pequeñaparte de la colección del Berghof, pasando de manos de soldados americanos a las de coleccionistas privados, acabó en la Biblioteca del Congreso de Washington. Unos mil títulos entre los que destacan una guía arquitectónica de Berlín que, según Ryback, alimentó los sueños imperiales del dictador en relación con la futura capital alemana, una edición de Tempestades de acero dedicada por su autor, Ernst Jünger, y las obras completas de Fichte -el único filósofo ilustre en la colección- lujosamente encuadernadas en piel, un regalo de la cineasta Leni Riefenstahl.

La pequeña muestra que analiza Ryback se completa con la reedición en el anexo de su libro de una auténtica joya bibliográfica: This is the Enemy, una suculenta descripción de la biblioteca de Hitler realizada en 1942, antes de su dispersión, por tanto, por el periodista americano Frederick Oechsner, corresponsal de la United Press en Berlín. Oechsner da detalles sobre los criterios de Hitler como bibliotecario y sobre la parafernalia que adornaba las estanterías: decenas de fotos dedicadas con los actores y cantantes favoritos, y "200 fotografías de constelaciones estelares en días importantes de su vida". No en vano Hitler era un asiduo consultor de las profecías de Nostradamus.

La clasificación de los libros no es irrelevante. Junto a la abundante presencia de títulos sobre asuntos militares y la curiosa insistencia en temas peculiares, como la cría de caballos, algunas secciones son particularmente elocuentes. Oechsner cita 400 libros dedicados a la Iglesia católica, textos que el bibliotecario Hitler ha entremezclado con obras pornográficas, profusamente anotadas con comentarios groseros. No deja de ser interesante esta asociación entre pornografía y catolicismo en alguien que acarició la idea de fundar una nueva religión. Como interesantes son los casi mil volúmenes de "literatura popular y sencilla", en palabras de Oechsner, conservadas por el fundador de un imperio destinado a durar un milenio. En este grupo destacan las "novelas del Oeste" de Karl May y los relatos detectivescos del británico Edgar Wallace, dos autores con gran éxito en aquellos años, sin olvidar el nutrido apartado de novelitas sentimentales, en especial de Hedwig Courts-Mahler, una suerte de Corín Tellado alemana de la época, por lo que cuenta Oechsner.

Ninguna palabra, en cambio, sobre autores literarios de más envergadura. Por lo que deducen el historiador Ryback en su reciente Hitler's Private Library y el periodista Oeschsner en 1942, el Führer nunca estuvo demasiado atento a lecturas de fuste, si bien tenía mucho interés en mostrarse ante sus allegados como un hombre forjado culturalmente a sí mismo, autodidacta, que nunca necesitó de los circuitos académicos, en los cuales, como es sabido, había sido rechazado durante sus años vieneses. No podemos saber si Hitler se sumergió en las obras completas de Fichte que le regaló Leni Riefenstahl -ni siquiera si las hojeó en alguna hora perdida entre mitin y mitin-, pero llama la atención que no aparezcan por ningún lado los muy manipulados Nietzsche y Schopenhauer, supuestos filósofos de cabecera. En cuanto a poetas y novelistas, el único de relieve es Jünger, en cuyo libro Tempestades de acero, Hitler ve un modelo para sus propias memorias de la Primera Guerra Mundial, obra que nunca llegó a escribir.

No hay que descartar que el Führer leyera a otros autores de importancia, pero parece claro que en la balanza de sus lecturas el platillo de las obras cultas pesa mucho menos que el de la "literatura popular y sencilla". Queriendo emular en muchos aspectos a Napoleón, no es probable que Hitler hubiera pensado en un Goethe de su tiempo al que informar que había leído devotamente como aquél hizo con el autor de Werther.

Si los informes sobre su biblioteca son representativos de su sensibilidad literaria, no hay duda de que los gustos de Hitler eran más bien toscos y apenas guardan relación con la retórica culta incluida en sus discursos oficiales sobre el arte. Naturalmente que el dictador posee en sus estanterías los clásicos del racismo, desde los textos de Chamberlain hasta el panfleto de Henry Ford, el empresario norteamericano, sobre la conspiración judía internacional. Pero fuera de los capítulos del racismo y de la historia militar, la biblioteca hitleriana nos muestra a un lector, o a un coleccionista de libros, más atento a los subproductos intelectuales que a la tradición cultural europea, incluida aquella susceptible de ser tergiversada ideológicamente por el nazismo.

Así, fantasmagóricamente, la imagen de la biblioteca de Hitler se nos aparece entre dos fuegos: por un lado, la hoguera de un mundo incendiado por la guerra, y, por otro, la hoguera de los miles de libros quemados por sus secuaces, correspondientes a autores que obviamente no se vislumbraban en las estanterías del dictador. Y entre ambas hogueras podemos imaginarnos al lector Hitler descansando por unos minutos de sus planes grandiosos mientras se dirige a esta parte de la biblioteca donde las obras pornográficas coexisten con las católicas o a aquella otra en la que releerá, una vez más, una de esas historietas de amor de Hedwig Courts-Mahler que a punto están de hacerle llorar.

2009/04/24

> Berria: Eliza > ITALIA: UN SACRISTAN ESCANDALIZA A LOS FIELES AL RECIBIRLES CON LA ESVASTICA


  • Un sacristán italiano escandaliza a los fieles al recibirles con la esvástica
  • El sacerdote Angelo Idi se declara orgulloso de ser de extrema derecha y afirma que no ve conflicto entre política y religión
  • El País, 2009-04-24 # EFE • Roma
El sacristán de una iglesia de la localidad norteña italiana de Vigevano ha escandalizado a los feligreses al recibirles en el atrio del templo con una cruz gamada colocada en el brazo de su chaquetón, un hecho "inadmisible", según el partido Refundación Comunista, que ha pedido que sea expulsado del cargo.

Se trata de Angelo Idi, de 51 años, quien, según informa hoy el diario Corriere della Sera, el pasado día 21 sorprendió y escandalizó a los fieles de su Parroquia, la de San Francisco, en el centro de Vigevano, en la provincia de Pavía, al recibirles y saludarles en el atrio del templo portando el brazalete rojo con la esvástica nazi en el centro.

"Es un cosa vergonzosa", gritaron los fieles, señala el diario, que agrega que el sacristán, que lleva cinco años en el templo, se defendió diciendo que si Italia es un país libre, él es libre de expresar sus opiniones y lo ha querido expresar así, exhibiendo la cruz gamada nazi.

Idi confirmó que es de extrema derecha "y muy orgulloso de serlo" y agregó que se "siente portavoz" de las Brigadas Negras, de los jóvenes combatientes de la República (fascista) de Saló, "que no han malvendido el honor y la patria como han hecho otros".

El sacristán manifestó que no ve ninguna "conflicto" entre política y religión, precisando que en la iglesia trabaja "con todo el esmero". Tras conocer el caso, el portavoz del partido Refundación Comunista, Roberto Guarcho, ha pedido que sea expulsado como sacristán, "ya que es -dijo- inadmisible" que una persona de iglesia comulgue con las ideas del nazismo.

2009/01/27

> Berria: Eliza > LA COMUNIDAD DEL OBISPO QUE NEGO EL HOLOCAUSTO REPRENDE AL PRELADO Y PIDE PERDON A BENEDICTO XVI

  • La comunidad del obispo que negó el holocausto reprende al prelado y pide perdón al Papa
  • La Franternidad de San Pío X prohíbe a Richard Williamson que haga cualquier manifestación pública sobre temas políticos o históricos
  • El País, 2009-01-27 # EFE · Ciudad del Vaticano
La tradicionalista Fraternidad de San Pío X ha condenado hoy las afirmaciones de su obispo Richard Williamson, que ha negado el holocausto judío y ha prohibido al prelado, al que el Papa acaba de levantar la excomunión, que haga cualquier manifestación pública sobre temas políticos o históricos.

"Las afirmaciones de Williamson no reflejan en ningún caso la posición de nuestra Fraternidad. Por ello, le he prohibido hasta nueva orden que haga cualquier manifestación pública sobre cuestiones políticas o históricas, ha afirmado el superior de la orden, el obispo Bernard Fellay en un comunicado difundido por el Vaticano. Los tradicionalistas, asimismo, han pedido perdón al Papa por las declaraciones del obispo británico.

Williamson aseguró el pasado 21 de enero en una televisión sueca que "no existieron las cámaras de gas" y que sólo unos 300.000 judíos "y no seis millones" murieron en los campos de concentración nazis, "pero ninguno gaseado", lo que levantado numerosas protestas de la comunidad judía internacional.

> Komunikatua: PSOE > EL PSOE CONDENA EL HOLOCAUSTO Y RECUERDA A TODAS SUS VICTIMAS

  • El PSOE condena el Holocausto y recuerda a todas sus víctimas
  • El 27 de enero se conmemora la liberación del campo de concentración de Auschwitz-Birkenau
  • PSOE, 2009-01-27
El PSOE se suma a los actos que se celebrarán el 27 de enero en todo el mundo para honrar la memoria de las víctimas del genocidio del régimen nazi -así como los perpetrados en Bosnia, Ruanda, Darfur y Camboya- y manifiesta su compromiso y solidaridad con las víctimas.

“Sólo manteniendo viva la memoria de los millones de víctimas aprenderemos de nuestros errores y evitaremos que se vuelvan a producir esas atrocidades. Por eso, nuestro compromiso con la dignidad de las personas, especialmente con las más desprotegidas, con las minorías étnicas, religiosas o sexuales está más fuerte que nunca”, han declarado los dirigentes socialistas Elena Valenciano, Secretaria de Política Internacional y Cooperación del PSOE; Pedro Zerolo, Secretario de Movimientos sociales, y Álvaro Cuesta, Secretario de Libertades Públicas y Derechos de Ciudadanía.

Los ejecutivos socialistas han recordado que en el régimen nazi murieron seis millones de judíos, víctimas de una maquinaria asesina de dimensiones industriales. También persiguieron a personas con minusvalías físicas o psíquicas (250.000 asesinados), a gitanos (200.000 asesinados), a homosexuales (50.000 asesinados) y a centenares de líderes intelectuales y religiosos de los países que el régimen de Hitler ocupaba militarmente.

Los dirigentes socialistas han señalado que la conmemoración tiene un carácter especial este año, ya que España ha sido admitida como miembro de pleno derecho en el Grupo para la Cooperación Internacional de Educación sobre el Holocausto, el Recuerdo y la Investigación. Esta organización, conocida como la “International Task Force”, se dedica a fomentar la investigación y el estudio del Holocausto como vacuna contra todo tipo de intolerancia y extremismo. Fue creada en 1998 por el primer ministro de Suecia, Goran Persson, y cuenta actualmente con 26 países.

“Han pasado 64 años desde la liberación de Auschwitz, pero el recuerdo de cada una de las víctimas de esa barbarie nos da fuerza para seguir luchando contra el racismo, la discriminación y la injusticia que, todavía hoy, perviven en muchos lugares del mundo”, han concluido Valenciano, Zerolo y Cuesta.

2009/01/26

> Komunikatua: FELGTB > LA FELGTB SE SUMA A LA CONMEMORACION DEL DIA DEL HOLOCAUSTO

  • La FELGTB se suma a la conmemoración del Día del Holocausto
  • Recuerda que cerca de 350.000 homosexuales y transexuales murieron en los campos de concentración
  • FELGTB, 2009-01-26
La Federación Estatal de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales quiere recordar y honrar en el Día del Holocausto, la memoria de los millones de personas que murieron a manos del régimen nazi durante la segunda guerra mundial. Se calcula que seis millones de judíos murieron en campos de concentración al igual que otros cientos de miles de personas debido a su origen étnico, creencias políticas, creencias religiosas u orientación sexual e identidad de género.

En el caso de las personas homosexuales y transexuales, se calcula que cerca de 350.000 murieron en los campos de concentración nazi, aquellos que sobrevivieron a la liberación, fueron nuevamente encarcelados en virtud de las leyes que penalizaban la homosexualidad. Hasta el año 2001 el gobierno alemán no pidió disculpas por las muertes de las personas que sufrieron la deportación, tortura y genocidio. Antonio Ruiz, presidente de la asociación de expresos sociales, recordó “que las personas homosexuales y transexuales fueron encarceladas tras la liberación de los campos, un ejemplo de crueldad y falta de humanidad hacia una población que sufrió el exterminio nazi”.

Lamentablemente en pleno siglo XXI es necesario recordar que la defensa de los derechos humanos es también la defensa de las personas lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). Si no se recuerda, ocurren genocidios como el que hoy se conmemora, como el que viven millones de personas LGTB en el mundo. Es necesario recordar que nueve países condenan con pena de muerte la homosexualidad o la transexualidad y que en más de 70 países están castigadas con pena de cárcel. Los mismos motivos que llevaron a homosexuales y transexuales a los centros de extermino nazi son los que llevan a la pena de muerte o la cárcel en los países donde la homosexualidad y la transexualidad está penalizada.

Para Sylvia Jaén , Secretaria General de la FELGTB “es necesario recordar el pasado, no solo para que no se repita, sino parar cambiar el presente”.

2009/01/04

> Berria: Erasoak > ALEMANIA: EL MONUMENTO A LA MEMORIA HOMOSEXUAL DEL HOLOCAUSTO SUFRE UN ATAQUE VANDALICO

  • En Berlín, monumento gay sufre ataque vandálico
  • Universo Gay, 2009-01-04 # Valentina
El monumento a la memoria de los hombres gays muertos durante el Holocausto sufrió un ataque de vándalos por segunda vez en cuatro meses.

El monumento memorial está situado en el parque berlinés Tiergarten, cerca de la puerta de Brandenburgo y del lado contrario del memorial judío del Holocausto.

El monument fue develado en mayo pasado y consiste en un bloque rectangular gris de cuatro metros de largo. En uno de sus lados hay una pequeña ventana a través de la cual los visitantes pueden ver una fotografía artística en blanco y negro de dos hombres besándose.

“Un simple beso podia meterte en problemas”, se lee en la inscripción. La ventana fue destruida en el último ataque.

Los datos históricos apuntan a que entre 45,000 y 100,000 homosexuales alemanes fueron arrestados bajo el dominio nazi entre 1933 y 1945. Cerca de 10,000 de ellos murieron en los campos de concentración. Muchos de los supervivientes, lejos de ser liberados, fueron transferidos a prisiones. Las leyes contra los gays en Alemania permanecieron vigentes hasta 1969.

Fue solamente hasta el 2002 que el parlamento alemán hizo público el formal perdón para cualquier gay convicto por los nazis y en el 2003 aprobó la construcción del monumento memorial.

Las víctimas homosexuales de la Alemania Nazi permanecieron excluidos de los procesos públicos y de los actos de remembranza por las pasadas injusticias hasta tiempos muy recientes y se les ha denegado compensación económica por los sufrimientos padecidos bajo el dominio nazi.

A pesar de que existen numerosos monumentos a las víctimas gays del Holocausto, “el de Berlín tiene un importante valor simbólico” anotó ILGA-Europa en la declaratoria que se hizo durante su develación.

"Está en el centro de la ciudad donde hace décadas las políticas de exterminio de las personas homosexuales, así como de judíos, gitanos, testigos de Jehová y disidentes políticos, fueron concebidas y las condenas a muerte ordenadas" dice la declaratoria inaugural suscrita por ILGA.

2009/01/02

> Erreportajea: Eliza > ¿LUCHO LA IGLESIA CONTRA LOS FASCISMOS DEL SIGLO XX COMO AFIRMA BENIGNO BLANCO?

  • ¿Luchó la Iglesia contra los fascismos del Siglo XX como afirma Benigno Blanco?
  • El Foro de la Familia comparó aborto con nazismo, pero olvida ciertas alianzas del pasado
  • El Plural, 2009-01-02 # Marcos Paradinas
El pasado domingo, Benigno Blanco, presidente del Foro Español por la Familia y ex secretario de Estado de Infraestructuras del PP, comparaba la defensa que hace la Iglesia católica de la familia con la lucha eclesiástica “contra el marxismo y el nazismo”. Fue en la cadena COPE, durante el calentamiento de motores previo a la Misa por la Familia que se celebró en Madrid, con el arzobispo Rouco Varela como maestro de ceremonias. Tal afirmación, aunque parece casual, era el broche final a un año en que la Iglesia católica se ha empeñado con especial ahínco en presentarse como lo opuesto a los regímenes totalitarios, a los que además ha identificado con el laicismo o como una consecuencia lógica de este.

A lo largo de este 2008, El Plural ha ofrecido un punto de vista un poco diferente al de los prelados, en el que se demuestra la connivencia, cuando no el apoyo explícito, de la Iglesia a regímenes como el nazismo. Sin embargo, esta actitud eclesiástica no se restringe únicamente al III Reich, sino que es un modelo que se repite en la mayoría de los fascismos que asolaron el mundo en el siglo XX.

Estrategia del 2008
La conducta de Benigno Blanco el pasado domingo se ajusta perfectamente a lo defendido por la Iglesia a lo largo del 2008: una estrategia basada en comparar el laicismo con el nazismo y presentar a la Iglesia como luchadora a ultranza de los totalitarismos. Comenzó el cardenal-arzobispo de Toledo en julio, y lo subrayó Rouco Varela meses después en el Vaticano. Ambos presentaron el nazismo como una consecuencia del laicismo. A este movimiento ha ayudado el propio Benedicto XVI, que quiere retomar el proceso de beatificación de Pio XII, pontífice acusado de excesiva pasividad ante el nazismo y el Holocausto.

La alianza fascista
El Plural ya demostró en octubre la estrecha colaboración y el apoyo explícito que la Iglesia católica prestó al régimen de Adolf Hitler. Y de sobras es sabida la relación entre nuestros prelados y la dictadura de Franco mientras duró. Pero las inclinaciones de la Iglesia a lo largo del siglo XX no se quedan ahí y el esquema se repite en casi todos los fascismos y autoritarismos.

Los pactos de Letrán
En Italia, la relación entre la Iglesia y Mussolini se transformó en los Pactos de Letrán, por los que la Iglesia católica se convertía en la religión oficial del país y se creaba el Estado del Vaticano dentro de la ciudad de Roma.

El apoyo a Salazar
En Portugal, el dictador Antonio Salazar contó con el apoyo de los obispos portugueses al presentarse como un implacable adversario de cualquier ley o programa social que “menoscabara o disolviera la familia y las enseñanzas de la Iglesia en defensa de la familia”. Su mano derecha fue el cardenal Cerejeira, un prelado devoto de la virgen de Fátima por haber librado a Portugal “del flagelo de la guerra y de la lepra del ateísmo comunista” que atacó a España en los años 30.

La Croacia títere
En 1941, del antiguo Reino de Yugoslavia se escindió el Estado Independiente de Croacia. Un Estado liderado por el movimiento nacionalista Ustaše, aunque en realidad era un estado títere del III Reich nazi y que contó con el apoyo de la Iglesia y el Vaticano. Aquí se llevó a cabo una política de genocidio sobre la población serbia, gitana y judía, y asimismo sobre los anti-fascistas croatas. Dependiendo de las fuentes, el exterminio se calcula entre las 250.000 y el millón de víctimas.

La República de Eslovaquia
El caso de Eslovaquia es el más paradigmático. Aquí fue el clero el que directamente tomó el poder con unos aires fascistas declarados, a través del sacerdote católico Josf Tiso. Bajo su mandato, el Estado se desmembró momentáneamente de Checoslovaquia para crear un gobierno influenciado por la Alemania nazi, a la que imitó en sus prohibiciones a los judíos para participar en la vida pública, primero; y enviándoles a sus campos de concentración, después.

La Memoria Histórica de los obispos españoles es bastante selectiva, y no sólo a nivel nacional, sino que sus alabanzas a la lucha de su institución en el extranjero no se corresponde con la versión oficial que muestran las imágenes de desfiles y brazos en alto. Tampoco se desprende coherencia de sus críticas al laicismo como detonante de los totalitarismos. Desde El Plural lo seguiremos recordando.