Mostrando entradas con la etiqueta CEAR. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CEAR. Mostrar todas las entradas

2009/12/21

> Berria: Harrera > INTERIOR CONCEDE ASILO A UN NEGRO ALBINO DE MALI

  • Interior concede asilo a un negro albino de Malí
  • Es la primera vez que el Gobierno otorga el estatuto de refugiado a una persona de estas características
  • El País, 2009-12-21 # EFE . Madrid
El Ministerio de Interior ha concedido el estatuto de refugiado a Abdoulaye Coulibaly, un negro albino de Malí que llegó a España huyendo de una posible muerte por el simbolismo mágico que tiene su color de piel en algunas culturas africanas, ha confirmado su abogada Rocío Cuéllar.

Coulibaly, de 22 años, solicitó asilo a España el pasado mes de abril tras llegar en cayuco a las costas de Tenerife. Su caso supone la primera vez que el Gobierno concede el estatuto de refugiado a una persona por el motivo de ser negro y albino y, además, de Malí, donde hasta ahora no se había constatado el peligro de muerte para estas personas como en otros países del continente africano, principalmente Tanzania y Burundi.

El asesinato de negros albinos con rituales de brujería "es una amenaza latente en toda África", ha asegurado Cuéllar. Fuentes de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) han comentado que en este momento está en trámite la solicitud de otra persona con las mismas características y que vive en Valencia. En el pasado ha habido cuatro o cinco solicitudes que no han llegado a prosperar, han concluido la CEAR.

2009/12/11

> Berrai: Indarkeria > "YO OI COMO UN POLICIA LE PEGABA TORTAZOS EN LA CARA A UNA AFRICANA EMBARAZADA"

  • “Yo oí cómo un policía le pegaba tortazos en la cara a una africana embarazada”
  • Una transexual brasileña que pasó diez días en el centro de internamiento de extranjeros de Valencia ratifica la presencia de malos tratos en Zapadores
  • Levante, 2009-12-11 # Paco Cerdà . Valencia
"¡Travesti!", "¡muerta de hambre!", "¡inmigrante de mierda!". Valeria, una transexual brasileña de 30 años, no ha olvidado los insultos con que fue tratada por algunos policías del Centro de Internamiento de Extranjeros de Zapadores, en Valencia, sobre el que planean las acusaciones de torturas y malos tratos hacia los extranjeros retenidos. Tras ser detenida en las calles de Alicante por no tener papeles y haber pasado dos días en el calabozo, a Valeria la internaron en el centro de Zapadores el 27 de octubre. Allí permaneció encerrada diez días, hasta el 5 de noviembre. Ella ha podido salir del centro al ser admitida a trámite su petición de asilo. Y su testimonio, relatado ayer a Levante-EMV, confirma las denuncias de tortura y malos tratos vertidas por la comisión de ayuda al refugiado.

Resulta especialmente duro el relato de lo sucedido una noche en la celda contigua a la suya, la número 26. Valeria lo oyó todo. "Había una chica africana embarazada. Esa negrita usaba un pantalón muy bajo, y una agente de policía que insultaba a todos le dijo: 'Tú eres una guarra y una puta, y yo no estoy obligada a ver ese culo negro'. 'Pues tápate los ojos, bruja', le respondió la africana. Entonces, la policía abrió la celda y empezaron a discutir. Al cabo de un rato, la policía bajó y pronto regresó con otro hombre policía. El agente entró en la celda de la africana y comenzó a pegarle tortazos en la cara", cuenta Valeria a este diario. Ella lo oyó todo. También escuchó los gritos de la africana en su idioma natal durante la supuesta agresión policial. "La negrita lloraba muchísimo", añade.

Valeria (nombre ficticio) lo cuenta sin sorprenderse o indignarse demasiado. "Es que allí era lo normal. Ahí dentro escuchaba cosas de ésas todos los días. Nos trataban muy mal, peor que a los perros. Eran todos los policías en general, aunque esa mujer que discutió con la africanaÉ ésa era muy mala persona", asegura.

Sin medicamentos para el sida
Ella, además de los insultos y las risas burlonas -"las risas era lo que más me molestaba"-, asegura haber sufrido una grave desatención médica en el centro de Zapadores. Valeria es portadora del sida y ha de medicarse cada día. Sin embargo, pasó dos días en el calabozo sin tomar las pastillas. Luego llegó al centro un martes, pero hasta el jueves no le permitieron visitar al médico de Zapadores para que le facilitase la medicación retroviral. Y encima, denuncia, "no me dieron el mismo medicamento que me había ordenado mi médico, sino uno que decían que era similar". Su propio medicamento, que su pareja le llevó el mismo jueves al centro de internamiento de inmigrantes sin papeles, no se lo hicieron llegar hasta el martes siguiente, asegura.

La falta de medicación a Valeria fue lo que llevó a su compañero sentimental, de nacionalidad española, a las puertas de la comisión de ayuda al refugiado (CEAR) para denunciar la situación. Los abogados de la organización se movilizaron y descubrieron que nadie le había informado a la brasileña de su derecho a solicitar asilo por discriminación sexual. A través de la ONG, Valeria presentó la solicitud de asilo, que ha sido admitida a trámite y le ha permitido abandonar el centro de internamiento.

Obligadas a hacer la limpieza
Entre las injusticias que enumera Valeria, figura una desconocida por CEAR. "En el centro nos obligaban a limpiar. Y yo un día vi pegado en la pared un cartel que ponía que la limpieza era obligación de una empresa privada. Por ello, todas las internas firmamos una hoja de reclamaciones como que no íbamos a limpiar más porque esos eran nuestros derechos", dice. Como represalia, según denuncia, les tuvieron varios días "sin agua caliente en la ducha, sin poder recibir llamadas telefónicas, sin televisión y sin nada". ¿Por qué quiere denunciar todo esto si ya ha salido del centro? "Porque lo que más quiero -responde Valeria- es poner a esa vieja amargada donde merece estar".

Rubalcaba lo niega pero dice que investigará “a fondo”
Las denuncias de supuestas torturas en los centros de extranjeros de Valencia, Madrid y Málaga obligaron ayer a pronunciarse al máximo responsable de las instalaciones, Alfredo Pérez Rubalcaba. El ministro del Interior aseguró que la denuncia de la comisión de ayuda al refugiado "no es verdad", pero que, "en todo caso", se va a "investigar a fondo". "Es muy grave decir que la policía maltrata a los inmigrantes y, si se dice eso, hay que tener pruebas", añadió el ministro. Rubalcaba instó a CEAR a que "vaya al juzgado" y a que "ponga encima de la mesa" las pruebas de sus afirmaciones. Además, dijo que va a reunirse "urgentemente" con los responsables de la ONG denunciante.

Desde CEAR, por su parte, insistieron ayer en que las denuncias de malos tratos se basan en "testimonios cotejados por diversas fuentes" a través de preguntas no dirigidas. El secretario general de CEAR explicó a este diario por qué no han presentado denuncia formal. "Por un proceso de lealtad institucional y para corregir el problema de raíz, preferimos entregar al ministerio y a los directores de los centros afectados el informe antes que acudir a los juzgados", afirmó.

Por su parte, el delegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Ricardo Peralta, afirmó ayer que ya se abrió una inspección en el Centro de Internamiento de Zapadores y se comprobó que ninguno de los extremos "guarda relación con la realidad".

También habló al respecto el conseller de Solidaridad y Ciudadanía, Rafael Blasco, que reclamó "una investigación seria y rigurosa" sobre torturas y hacinamiento en las celdas de Zapadores porque sería "inadmisible" que se confirman las denuncias de CEAR.

2009/12/10

> Berria: Indarkeria > CEAR DOCUMENTA EN UN INFORME EL MALTRATO A LAS PERSONAS SIN PAPELES

  • Un informe documenta maltrato a los sin papeles
  • La organización CEAR recoge en un estudio testimonios de abusos en Centros de Internamiento de Extranjeros de Madrid y Valencia. Interior niega que se use la violencia con los internados
  • Público, 2009-12-10 # Ramiro Varea . Madrid
Personas hacinadas en celdas sin inodoros y sin intimidad en los baños. Internos sin posibilidad de comunicarse con sus familiares en el exterior y sin acceso a un abogado por desconocimiento de sus derechos. Detenidos que duermen tapados con mantas ignífugas rígidas que provocan lesiones en la piel. E incluso torturas y malos tratos que se traducen en golpes, hematomas y, en el peor de los casos, fracturas y palizas.

Así son las condiciones de vida en los Centros de Internamiento para Extranjeros (CIE) en España, según concluye el primer informe que los evalúa y que fue publicado ayer por la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR).

Hasta ahora, las ONG habían criticado la falta de transparencia del Ministerio del Interior, que deniega de forma sistemática el permiso de entrada a los periodistas y asociaciones que piden revisar las condiciones en que viven los inmigrantes.

La finalidad de los CIE, centros no penitenciarios que dependen de Interior y que algunas asociaciones han descrito como "pequeños guantánamos", es la de custodiar a los sin papeles sometidos a un expediente de expulsión.

El documento en el que han colaborado abogados, médicos, psicólogos, mediadores y psiquiatras, se basa en cien entrevistas aleatorias y en profundidad realizadas a inmigrantes internados en tres de los ocho CIE de España (Málaga, Valencia y Madrid). Los expertos también entrevistaron a 25 funcionarios y trabajadores anónimos, que validan las conclusiones. El informe ha sido autorizado por Interior, que facilitó la labor de los voluntarios de CEAR.

"Los CIE no deberían existir. No son ninguna solución, porque suponen una vulneración de los derechos humanos", aseguró ayer el secretario general de CEAR, Alfredo Abad. Para el responsable de la ONG, los centros de internamiento "están pensados como comisarías para estancias cortas, cuando está demostrado que los internamientos son largos; las condiciones de vida son extremas y generan situaciones de injusticia", denunció.

Indefensión
A lo largo de 244 páginas, el documento describe cómo algunos internos "deben usar botellas de agua vacías por la noche para hacer sus necesidades", como ocurre en Valencia; que en Madrid los retenidos "no pueden recibir llamadas del exterior, lo que constituye una vulneración grave de derechos"; o que en Málaga hay zonas del recinto fuera de los sistemas de videovigilancia, lo que supone una indefensión para los detenidos.

El impacto sobre la salud física y mental de los inmigrantes es evidente: muchos de ellos presentan cuadros de estrés, depresión, ansiedad... Uno de cada diez entrevistados dice que pensó en suicidarse durante su internamiento.

"Allí pasan muchas cosas que no deberían ocurrir", señaló el psiquiatra Pau Pérez-Sales, director del estudio, quien avanzó que el 40% de los entrevistados relata un trato "negativo o muy negativo" por parte de los funcionarios. De ellos, hay cuatro que sostienen la existencia de torturas.

Uno de estos testimonios es el del argelino A. J., que relata las palizas de un policía de Valencia: "Así que agarra la porra que había dejado en el suelo y nos empieza a pegar a todos como si fuéramos animales. Es como una vara metálica, una vara extensible (...) duele muchísimo (...) Una persona que estaba enferma de los riñones gritaba y lloraba como un niño (...). Fueron diez minutos, hasta que se cansó".

Tamilli, una transexual brasileña de 30 años, también recuerda su experiencia. Ingresó en el CIE de Valencia a finales del pasado mes de octubre. "Me llamaban perra", cuenta. Al quejarse a una policía, esta le espetó: "Tú no eres una perra. Tú eres una travesti muerta de hambre inmigrante". Desde entonces, según Tamilli, no cesaron las vejaciones. "Las palizas se oían a todas horas", sostiene. E incluso denuncia que los médicos le prohibieron tomar retrovirales y le dieron una medicación ajena a su tratamiento de VIH, informa desde Valencia Sergi Tarín.

Desde Interior niegan con rotundidad tener constancia de la existencia de dichas torturas, al no existir ninguna denuncia. Sólo en un caso abrieron expediente contra un agente, por una presunta agresión cometida en el CIE de Madrid el pasado 29 de mayo. Fuentes de Interior aclaran que "siempre" que se tiene conocimiento de un episodio de malos tratos en un CIE, "en todos los casos y sin excepción", el director del centro lo comunica a la autoridad judicial y se inicia una investigación.

"Transparencia absoluta"
Desde el Ministerio insisten en la "tolerancia cero" del departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba hacia cualquier tipo de maltrato o tortura, y la "transparencia absoluta" en este ámbito. Aun así, Interior aseguró ayer, mediante un comunicado, que ha ordenado abrir las correspondientes investigaciones internas "sin que hasta la fecha se haya podido acreditar ni tan siquiera la existencia de los episodios denunciados".

Por su parte, la portavoz del PSOE en la Comisión de Trabajo e Inmigración del Congreso, Esperança Esteve, aseguró ayer que su grupo parlamentario analizará "con muchísimo interés" el informe de CEAR.

La diputada dijo no tener "ninguna duda de que la situación en los CIE tiene que mejorar". Y consideró que "no es de extrañar" que se emitan "informes negativos" teniendo en cuenta "las condiciones en que han ido creciendo estos centros", informa Europa Press.

2009/06/26

> Berria: Etorkinak > LAS PERSONAS HOMOSEXUALES PODRAN ACOGERSE A LA NUEVA LEY DE ASILO

  • Los homosexuales podrán acogerse a la nueva Ley de Asilo
  • Las ONG critican que el texto aprobado ayer recorta derechos fundamentales
  • Público, 2009-06-25 # Daniel Ayllón • Madrid
El Congreso de los Diputados aprobó ayer el proyecto de reforma de la Ley de Asilo, que reconoce, entre otros, el derecho a solicitar refugio por identidad de género y condición sexual. Aunque este derecho ya estaba recogido en la Ley de Igualdad de 2007, el nuevo texto regulará su puesta en práctica.

Desde 2003 y tras la aprobación de la ley de 2005 que autoriza el matrimonio homosexual y la adopción entre gays, el número de solicitudes de asilo en España por condición sexual e identidad de género aumentó de forma considerable. En la sede de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en Madrid, las peticiones pasaron de "uno o dos casos" en 2003 a cerca de 30 en 2008, la mayoría de ellos de latinoamericanos. Y la situación se repitió en otras asociaciones de Bilbao, Sevilla y Barcelona.

Además de este reconocimiento, el nuevo texto equipara las solicitudes de estatuto de asilado (por persecución) y las de protección subsidiaria (por razones humanitarias); amplía el papel de ACNUR en la supervisión de las solicitudes de asilo; elimina el sistema abreviado de tramitación; incorpora la reagrupación familiar y da un tratamiento especial a los menores de edad y discapacitados.

Respaldo parlamentario
Para su aprobación, el PSOE contó con el apoyo de todos los grupos excepto la coalición de IU, ERC y ICV, cuyo portavoz, Joan Tardà, se mostró muy crítico. "Deberíamos avergonzarnos de que el Estado español ni siquiera llegue a la suela del zapato de la Italia de Berlusconi", señaló. En 2008, Italia concedió 10.019 estatutos de asilo y protecciones complementarias, frente a las 277 de España, según ACNUR.

Tardà también cargó contra los parlamentarios al considerar que la nueva Ley será "más restrictiva sin que cunda el escándalo". Entre las críticas al texto, destacó la exclusión de los ciudadanos de la UE como posibles asilados y que la concesión del estatuto en las embajadas dependa del criterio del embajador español en cada país. El texto se someterá a debate en el Senado después de las vacaciones y regresará al Congreso para su aprobación definitiva, previsiblemente, antes de final de año.

Amnistía Internacional (AI) y CEAR manifestaron su decepción por "la oportunidad que ha perdido España para ponerse a la cabeza de Europa en materia de derechos humanos", en palabras del secretario general de CEAR, Alfredo Abad. Las ONG consideran que, pese a reconocer nuevos derechos, la ley recoge la parte más restrictiva de las directivas europeas y vincula el asilo al control migratorio y al cierre de fronteras. "Refleja una obsesión por estar en guardia, por que nos puedan engañar, más que por garantizar los derechos humanos", concluyó Abad.

2009/06/08

> Elkarrizketa: Iñaki Ramírez de Olano > "LA LEY DE ASILO DEBE RECONOCER A GAYS Y LESBIANAS PERSEGUIDOS EN SUS PAISES"

Iñaki Ramírez de Olano, ayer, en el puerto de Algorta.
Foto: Jose Mari Martínez
  • "Hay países que penan con la muerte a gays y lesbianas, es preciso reconocer a este colectivo en la Ley de Asilo"
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-06-08 # Ane Paguey • Donostia
'El otro exilio sexual'. ¿A qué se refiere el título de su conferencia?
Trata sobre el trabajo que estamos haciendo en la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en la línea de las peticiones de asilo de personas que sufren persecución por motivos de género. Esta cuestión abarca desde la violencia contra las mujeres hasta los matrimonios forzados, la mutilación genital o la vulneración de derechos del colectivo de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales.

¿La vida de personas homosexuales o transexuales corre peligro en algunos países?
En 70 países del mundo está prohibido mantener relaciones homosexuales por ley, con multas y condenas de cárcel de hasta diez años. Y en nueve de ellos, además, puede castigarse con la pena de muerte. Es el caso de Nigeria o Sudán. Al margen de las normas legales, otro grupo de naciones considera que la orientación distinta a la heterosexual es una enfermedad mental, por lo que a gays y lesbianas se les somete a tratamientos médicos muy agresivos.

¿Se dan casos en los que la persecución, más que legal, es social o religiosa?
En Rusia, Perú, Colombia o Ecuador, por ejemplo, la homosexualidad no es ilegal, pero se dan unas circunstancias sociales que, incluso, pueden poner en riesgo la vida de las personas. También existen lugares donde los gays tienen recortados algunos derechos, como en Bangladesh, donde se les prohíbe la libertad de reunión o la formación de una familia.

¿Hay países que ofrecen asilo político a personas perseguidas por su identidad sexual?
Sí, los hay, pero el problema es que no se recoge como tal en las leyes, porque no es una persecución clásica. Gran parte de los países del Norte basan su reglamento de asilo en el concepto clásico de persecución, que tiene ya 60 años, por lo que muchas cuestiones no aparecen recogidas. Es el caso de las persecuciones de género, la medioambiental, la de derechos sociales y culturales o la de orientación sexual.

¿El Estado español ofrece amparo a gays y lesbianas?
Se dan algunos casos pero contados con la mano, muy puntuales. Tenemos constancia de uno o ninguno al año. Tampoco sabemos exactamente cuántas peticiones de acogida de homosexuales o transexuales se producen, ya que el Ministerio niega esa información. Sin embargo, calculamos que serán un 5% o un 10% del total. Es un porcentaje bajo, en parte, porque hay gente que ni siquiera sabe que puede solicitar amparo por esta condición.

¿Qué tipo de peticiones de refugio sí son aceptadas?
El Estado español concedió el año pasado unos 5.000 asilos. A pesar de que el Gobierno no da información sobre las razones de acogida, sabemos que, la mayoría, fueron casos clásicos de persecución, sobre todo relacionados con la política en países con dictadura. Estos temas son muy importantes, pero el Estado también tiene que ser garante de otros derechos humanos, como el de la libertad sexual.

¿Tienen conocimiento de alguna solicitud aceptada recientemente?
Hace poco, se concedió asilo a una pareja de mujeres de Colombia. En este país, el Gobierno no condena a las lesbianas, pero la situación social provoca que tengan un grave temor por su vida por la persecución que sufren por parte de guerrillas o grupos paramilitares a los que el Estado no controla.

¿Ha habido casos de personas que han solicitado asilo desde la Comunidad Autónoma Vasca?
En Euskadi, CEAR ha llevado el caso de una pareja de lesbianas peruanas que lideraban un movimiento por los derechos de los homosexuales y que, en su país, han sufrido persecución, agresiones e incluso secuestros de familiares.

¿Qué ocurre con las personas a las que se les deniega la condición de refugiados?
El procedimiento de asilo puede llegar a durar tres años y la persona que lo solicita, si se lo deniegan, pasa a estar en situación irregular, con riesgo de ser expulsada a su país, donde es perseguida.

¿Se dan diferencias entre hombres y mujeres?
Una vez más, en un mundo machista, la situación de la mujer es peor. La invisibilidad de las lesbianas en la mayoría de los países hace que sus derechos, en muchos casos, ni siquiera estén recogidos en las leyes de algunos Estados, que amparan sólo a varones homosexuales. Sin embargo, también es cierto que la persecución hacia los hombres es mayor en muchos lugares, precisamente porque son más visibles.

¿Qué reclama CEAR al Gobierno español?
Vivimos un momento realmente malo, estamos asistiendo con preocupación a un retroceso en la Ley de Asilo del Estado español, cuyos conceptos se están revisando. Bajo la excusa de hacer un análisis previo para eliminar los casos que claramente no son susceptibles de asilo, se va a crear una barrera que deja fuera a muchas personas que sufren persecución en sus países. En el caso concreto que nos ocupa, es preciso introducir expresamente el reconocimiento de la persecución por motivos sexuales. Desde CEAR estamos luchando para que así sea.

2009/01/02

> Erreportajea: Homofobia > PERSONAS HOMOSEXUALES PIDEN ASILO EN ESPAÑA


  • Los homosexuales latinos piden asilo en España
  • Las asociaciones destacan que se ha producido un gran incremento de solicitudes desde 2003
  • Público, 2009-01-02 # Daniel Ayllón • Madrid
España ya no es sólo un horizonte económico al que migrar para los latinoamericanos, sino también un referente en la defensa de los derechos de la comunidad LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales). Desde 2003 y tras la aprobación de la ley de 2005 que autoriza el matrimonio homosexual y la adopción, el número de solicitudes de asilo en España por condición sexual e identidad de género "ha tenido un aumento brutal", según el responsable jurídico de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), Arsenio Cores.

En su oficina de Madrid han pasado de tener "uno o dos casos" en 2003 a cerca de 30 en 2008, la mayoría de ellos de latinoamericanos. Y la situación se repite en las sedes de otras asociaciones de Bilbao, Sevilla o Barcelona. La referencia de estas organizaciones es el principal termómetro para medir el aumento de demandas porque no existe un balance oficial. La Administración no hace públicos los motivos de solicitud de asilo, por lo que la persecución por condición sexual o por identidad de género queda diluída entre las 6.946 solicitudes que hubo en 2007.

Aumento de inadmisiones
El responsable del equipo jurídico de asilo de CEAR en la Comunidad Valenciana, Jaume Durà, destaca su preocupación por "el aumento de inadmisiones de solicitudes que se está produciendo antes, incluso, de plantear si la solicitud se va a tramitar o no".

Aunque sobre el papel España cuenta con una de las legislaciones más garantistas del mundo para la comunidad LGTB residente, los solicitantes de asilo "encuentran muchos problemas para obtener refugio", denuncia Durà.

De las 6.946 que resolvió Interior, tan sólo 204 personas (3,1%) obtuvieron el estatuto de refugiado. Otras 340 (4,9%) recibieron la protección complementaria a través del artículo 17.2 de la Ley de Asilo, que contempla una autorización de residencia y trabajo.

Las asociaciones piden seguir el modelo de Canadá o Brasil, cuyos filtros de asilo son menos restrictivos. "La solicitud es una foto fija del momento y muchas veces es difícil probar lo que ocurrió en el país de origen", dice Cores.

En España, el género y la orientación sexual están protegidos por la Ley de Igualdad de 2007 y recogidos como causa de asilo desde diciembre en el Proyecto de Ley Reguladora del Derecho de Asilo y de la Protección Subsidiaria. Pero el colectivo reclama que cite expresamente la orientación sexual y la identidad de género como causa de asilo.

El proceso tiene tres fases antes de saber si se aceptará la solicitud de asilo: la presentación de la petición, el estudio de su admisión a trámite (dos meses) y la tramitación (la ley habla de seis meses, pero en la práctica tarda entre un año y medio y dos años). Durante este proceso se concede un permiso de residencia para el solicitante mientras se presentan las pruebas y se realizan las entrevistas para estudiar el caso. De este modo, se intentan evitar el fraude de utilizar esta vía como alternativa a los clásicos sistemas de migración.

El repunte de solicitudes de los últimos años no se debe a una nueva estrategia para burlar el control fronterizo ni al aumento de la represión contra el colectivo, aseguran las organizaciones del sector.

La justificación la cimentan en el fortalecimiento del tejido asociativo del colectivo en Latinoamérica, sus lazos con las organizaciones españolas y la difusión de los avances legislativos que ha tenido España en los últimos años.

Leyes homófobas
Aunque ha aumentado el flujo de solicitudes de extranjeros de habla hispana, la situación en Latinoamérica no es la que más preocupa a los expertos. En 70 países, está prohibido mantener relaciones homosexuales por ley. Y en nueve de ellos puede castigarse con la pena de muerte.

Al margen de las normas legales, otro grupo de naciones considera que la orientación sexual distinta a la heterosexual es una enfermedad mental. Algo que choca con los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que eliminó la homosexualidad de su catálogo de enfermedades en 1991.

En África, además, se suman la invisibilidad del fenómeno en la zona subsahariana donde la homosexualidad es un tema tabú y la persecución en países islámicos.

El 95% de los refugiados que hay en el mundo residen en los estados fronterizos, pero en países como Nigeria o Sudán, donde se les pena con la muerte, los asilados por condición sexual deben recorrer miles de kilómetros para estar protegidos.

"Mis derechos dependían del dinero"
Carla, futbolista lesbiana, tuvo que dejar Paraguay por la presión social.

El 15 de enero de 2009 está marcado en rojo en la agenda de Carla, una lesbiana paraguaya de 24 años que llegó a España hace año y medio. Ese día sabrá si las autoridades españolas aceptan su solicitud de asilo por condición sexual . Su homosexualidad truncó su ilusión de ser futbolista profesional en la liga de Paraguay, donde apenas jugó unos partidos. Al final, incluso tuvo que abandonar su país.

"Los dos últimos años en Paraguay fueron los peores. Allí todo el mundo se conoce y me tiraban cosas por la calle", recuerda. Antes, sus años en el colegio habían sido "una auténtica odisea". Al llegar a clase, encontraba insultos pintados en la pizarra y cuando hizo pública su condición sexual a los 16 años, la expulsaron del equipo de fútbol de la escuela por ser una "persona inmoral". Los últimos cuatro meses los pasó sin ir al colegio y su carrera futbolística se vio truncada "porque no podía aguantar la presión". Consiguió una beca para estudiar en La Habana y se marchó a Cuba, donde vivió durante cinco años.

Las noticias de televisión e Internet le descubrieron las reformas legales que se estaban produciendo en España y aprovechó una visita de 15 días a Madrid para quedarse en el país. "Veía a escondidas los desfiles del día del Orgullo Gay y me moría de ganas por estar ahí", recuerda.

Al llegar a España, un abogado le explicó los pros y contras de solicitar el asilo, pero no lo dudó. "No podré volver a Paraguay, pero aquí tengo los mismos derechos que cualquier otra persona", concluye Carla.

"Algunos se negaban a servirme comida"
"España era el país más cercano y salí corriendo de Marruecos sin mirar atrás". Naffim, de 29 años, llegó en abril de 2008 tras haber sufrido humillaciones durante varios años por ser homosexual. "Me gritaban maricón y me llegaron a golpear con bates de béisbol", recuerda. De aquellas experiencias guarda tres cicatrices en la cabeza, pero sus peores recuerdos se remontan a las violaciones que sufrió por parte de un miembro de su familia adoptiva cuando tenía entre cinco y diez años.

"No tengo familia directa en Marruecos y, teniendo en cuenta mi homosexualidad y las persecuciones que viví, no me quedan muchas ganas de volver", asegura. "Nunca me he sentido a gusto en Marruecos. Ojalá hubiese nacido en otro país", sentencia.

En 2006, corrió la voz de su condición y al llegar el Ramadán "algunos camareros se negaban a servirme comida en los restaurantes. Por la calle había gente que me escupía por no ser lo que ellos entienden por un buen musulmán".

La llegada de Naffim a Madrid cambió su vida y un mes después conoció a su actual novio, español. "Es una tranquil