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2009/05/21

> Iritzia: Jordi Petit > PRIDE BARCELONA '09

  • Pride Barcelona ‘09
  • Shangay, 2009-05-21 # Jordi Petit • Presidente de honor de la federación Coordinadora Gai-Lesbiana de Catalunya y ex secretario general de la International Lesbian and Gay Association
Barcelona prepara una semana de actos de todo tipo, marcha nocturna y una gran manifestación, el domingo 28 de junio, con carrozas, música y gran fiesta final gratuita (salida de Plaza Universitat a las 18 horas).

Se trata de celebrar el 40 aniversario del movimiento que surgió el 28 de junio de 1969 en Stonewall (Nueva York) y los avances logrados en estos años. Todas las instituciones apoyan. Se trata de reclamar la igualdad social y la solidaridad con homosexuales y transexuales perseguidos y asesinados en 85 países del mundo (www.ilga.org). Se trata de exigir que nadie ignore la diversidad sexual en la Educación para la Ciudadanía, de proclamar la visibilidad lesbiana y de reclamar soluciones a la discriminación laboral de las personas transexuales. Hemos de hacernos visibles hasta llegar a ser indiferentes, un largo camino. Hay también que reclamar políticas de información a la nueva ciudadanía inmigrada para que comprenda nuestras leyes sobre mayoría de edad de la juventud y derechos de la mujeres, homosexuales y transexuales.

Hechos terribles
Dos temas candentes se han producido este año. La sentencia del jurado popular de Vigo que exculpa de asesinato al culpable de robar e incendiar la vivienda de una pareja gay, pero no de matarlos a puñaladas (docenas), pues tenía “miedo a ser violado”. En el marco internacional hay un hecho de absoluta perversidad que desborda todo lo imaginable: decenas de gays han sido asesinados en Irak mediante el más pérfido método. Se les introduce un pegamento ultrafuerte en el recto y luego se les administran purgantes. Una muerte horrible contra la que han protestado numerosas organizaciones internacionales ante el impotente gobierno iraquí. En varios países integristas del Islam las lesbianas son violadas por parte de miembros de su propia familia para llevarlas al ‘buen camino’. En América Latina cada dos días se produce un asesinato por homofobia y son los transexuales las principales víctimas. Son intolerables las declaraciones del Vaticano contra el uso del preservativo en la lucha contra el vih/sida en África.
La prestigiosa revista médica Lancet ha condenado este desatino, el parlamento belga igualmente ha reprobado este atentado a la salud pública. En nuestro país se ha abierto el debate en el Congreso de los Diputados para seguir el ejemplo belga. No olvidemos la solidaridad con las personas seropositivas, ¡existen!

Mayoría por una mani-fiesta
Tras muchos años en que la discordia ha presidido la celebración del Orgullo en Catalunya, las cosas empiezan a cambiar en serio. Todo el respeto para quienes hasta ahora han protagonizado una serie de manifestaciones combativas, con discreta asistencia, y que condenaron la victoria del matrimonio homosexual. No hubo, pues, consenso para ponernos todos de acuerdo. Todo el respeto para quienes aspiran a otro modelo abierto a todas las organizaciones y personas sin excepción, incluidos quienes dentro del movimiento piensan diferente respecto del Pride y que condenan los locales del ambiente. Sería maravilloso ir todos a una, como pasa en todo el mundo. Cada cual lleva su pancarta y expresa sus ideas: es el respeto de la diversidad y el camino para pasar de tres mil manifestantes a trescientos mil o muchos más, como en París, Madrid o São Paulo, donde se estableció el récord en 2008, con tres millones y medio de asistentes. Una persona vale un voto, cuanta más gente haya en el Pride, más ganamos.

Han aparecido y crecido nuevas organizaciones lgtb en Barcelona, el candidato de Gais Positius, Joaquim Roqueta, ganó la elección al Consejo Municipal de lesbianas, gays, bisexuales y hombres y mujeres transexuales de Barcelona. Se ha evidenciado, pues, dónde estaba la mayoría del movimiento catalán. A esta mayoría de grupos se suma la Asociación Catalana de Empresas para Gays y Lesbianas (ACEGAL), que reúne a casi todos los establecimientos del ambiente. No olvidemos que los hechos de Stonewall Inn de 1969 empezaron por defender el derecho de reunión en un bar.

Hace falta manifestarse, queda mucho camino
El lenguaje popular sigue llenos de injurias, nuestra sociedad mantiene un alto grado de homofobia que se evidencia en los insultos de los campos de fútbol. Hay un búnker de fuerzas reaccionarias que presionan y salen a la calle contra nuestros derechos y nuestra dignidad cono personas. Hace falta seguir manifestándose, festejar los avances, reclamar igualdad social y solidaridad internacional. El domingo 28 de junio y días previos, tienes una nueva cita en Barcelona (toda la información en www.pridebarcelona.org).

2009/01/08

> Iritzia: Eduardo Mendicutti > LA CRISIS GAY

  • La crisis gay
  • Shangay, 2009-01-08 # Eduardo Mendicutti • Escritor
La crisis es una zorra. Pero dicen los optimistas que es lo que nos espera –más crisis– hasta el último trimestre del nuevo año. Para los pesimistas, tendremos crisis el año entero, y lo que te rondaré, morena. Habrá que hacerse a la idea de sobrevivir con la mayor gallardía posible en esta crisis tan perra.

El otro día, un cantamañanas me dijo: “A los gays no os afecta la crisis”. Lo dijo con rencor. Y es que hay quien sigue convencido o convencida, a estas alturas, de que todos los homosexuales somos ricos, somos irresponsables, carecemos de cargas familiares, vivimos sin reparar en gastos, somos capaces de quitarnos el pan de la boca con tal de ir por ahí como pavo en tómbola y lucir divinos de la muerte y con tipazo todo el tiempo, y de que con nosotros no van ordinarieces como vérselas moradas para llegar a fin de mes, quedarse en paro, tener hipotecas feroces o exprimir el presupuesto para todo el año, hasta el punto de comprar los Reyes en un chino. Pero, claro, quien esté convencido de que hay un fuerte poder adquisitivo gay, tendrá que admitir que también existe una fuerte crisis específicamente gay. Digo yo.

Yo no sé si un gay que haya perdido unos cuantos millones de dólares por culpa de Lehman Brothers u otros desaprensivos bancos de inversión, o al que haya timado ese fulano tan granuja que responde al nombre de Bernard Madoff, tiene muchos motivos para quejarse, la verdad. Me temo que un gay riquísimo no se distingue en nada de un hétero riquísimo, así que sería inútil esperar que utilizara sus millonazos en mejorar la Capilla Sixtina, por ejemplo, o en proyectos educativos como perfeccionar el francés y el griego de los presos más tremendos de las cárceles brasileñas. Pero, al menos, si en lugar de meter el dinero en esos codiciosos bucles financieros tan aburridos, se lo hubiera gastado sin contemplaciones en más potingues, más modelazos, más música, más gimnasio, más nueva cocina, más interiorismo y más chulazos, aunque sean de fabricación nacional, eso que le agradecería ahora su cuerpo serrano. Un poquito más de espíritu gay, por Dios.

Luego, están los consejos de andar por casas para gays normales y corrientes que nos vemos, en mayor o menor medida, afectados por la crisis. Evidentemente, hay que ahorrar. Pero hay que ahorrar con cabeza. Los gays no solo tenemos corte de pelo y mechas. Vamos a demostrarlo. Ahorremos.

Bueno: comprendo que ahorrar en gimnasio es duro. Y, además, no quiero que los dueños de los gimnasios se me pongan de uñas. Así que dejemos en paz el presupuesto para gimnasio. A fin de cuentas, no deja de ser una inversión en salud. Creo. También hay que ser comprensivos con las dificultades para ahorrar en ropa y complementos, incluidas la cosmética y la perfumería. Y tampoco quiero que se me encocoren los dueños de las tiendas de ropa y de complementos. Además, a estas alturas del prestigio gay como avanzadilla de la modernidad en el vestir y en los accesorios, un gay concienciado no puede ir por ahí hecho un cristo. Así que, con el presupuesto para vestir y acicalarse, mejor no jugar. A algún gay impulsivo quizás se le pase por la cabeza ahorrar en cenas con los amigos, en copas de madrugada, en discotecas y en tugurios con buenos cuartos oscuros. No me atrevo a animarle, francamente. Primero, porque no soportaría que se pusiera en mi contra todo el empresariado del ocio gay. Y segundo, porque el calor humano que dan la charla en torno a una buena cena, las copas, las discotecas, y no digamos los cuartos oscuros, es vital para los gays. De modo que descartado también ahorrar en esto. Cabría, eso sí, ahorrar en libros. Pero, hombre, para cuatro gays que leen, no vamos a arruinar a los dueños y dueñas de librerías gays. Ni a los que escribimos.

Es cierto, ya lo he dicho, que a la fuerza ahorcan y hay gays que saben bien lo que es mantenerse en forma a base de madrugones inclementes para ir a trabajar, o de flexiones en la cola del paro. Y, si hacen ejercicio, corren campo a través, que sale gratis. Y hay gays mayores, de mediana edad y jóvenes que se las apañan con poco más que agua y jabón, cuchillas de afeitar desechables, prendas de mercadillo y detergente de marca blanca para la lavadora, y van la mar de arreglados. Y que hay gays que no pueden permitirse, ni con crisis ni sin crisis, muchas cenas, muchas copas, mucha música, mucha ropa y muchos complementos. Y si quieren leer, no se cortan un pelo y se meten, tan ilusionados, en bibliotecas municipales. Ellos, claro, no necesitan consejos para sobrevivir en tiempos de crisis. Necesitan, eso sí, ánimos.

Los otros gays, los gays que van sobrados –según los cantamañanas, todos los gays–, ¿qué podrán hacer para que la crisis no los devore? A mí no se me ocurre nada, francamente. Habrá que pedirles a don Pedro Solbes, ministro de Economía, y a don Miguel Sebastián, ministro de Industria, que convoquen un concurso de ideas.