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2009/03/27

> Berria: Indarkeria > ASESINATO DE IZASKUN EN GERNIKA: TODO FALLO

  • Todo falló
  • La Justicia y sus mecanismos legales dejaron a Izaskun Jiménez a merced de su agresor. El fiscal que llevó el caso en Iruñea en 2006 pactó con el abogado de Jesús Francisco Jiménez su libertad. El juez pidió a Izaskun que se marchara de Lodosa.
  • Deia, 2009-03-27 # G. Forner
Jesús Francisco Jiménez, el marido y asesino confeso de Izaskun Jiménez, sólo estuvo 23 días preso porque en junio de 2006 el fiscal del juzgado de lo Penal número dos de Iruñea llegó a un acuerdo con el abogado del agresor, que pidió su libertad a cambio de una orden de alejamiento después de que Izaskun retirara la denuncia contra su marido, por el que sentía pavor. El juez no puede oponerse a los pactos del ministerio público, quien vela por los intereses de los ciudadanos, así que no le quedó más remedio que dejarle en libertad y decretar la orden de alejamiento. Como legalmente no podía hacer nada más por ella, le arrancó una promesa: que se marchara de Lodosa y se fuera a vivir a otro lado bien lejos de su marido. Ella asintió, recogió sus bártulos del hogar de acogida a mujeres maltratadas de Iruñea y se fue con sus hijos al pequeño municipio de Busturia. Pero él la encontró.

"Es el problema de siempre", advirtió ayer la presidenta de la asociación Clara Campoamor, Blanca Estrella. "Los fiscales deben actuar de oficio ante los casos de violencia de género, pero prefieren negociar con el abogado del asesino. Nos están fallando". En enero de 2005 entró en vigor la Ley Integral contra la Violencia de Género en la que se recoge explícitamente la obligación del ministerio público de actuar de oficio aunque la víctima retire la denuncia, algo muy habitual, ya que se encuentran en una espiral de violencia física y terror psicológico del que no saben cómo salir. No es tan fácil.

Fuentes del tribunal de Iruñea explicaron ayer que los fiscales "prefieren pactar con los abogados y obtener una sentencia condenatoria firme a seguir con el proceso y que luego en el juicio la víctima se niegue a declarar contra su marido". El testimonio de la mujer suele ser la prueba de más peso, pero en este caso existían informes forenses y médicos suficientes, además de un auto anterior del juzgado de Lizarra, que alertaban de la "peligrosidad" del marido. Explican que sometía a toda la familia a gravísimos malos tratos físicos y psíquicos desde 1980, que causaron en Izaskun y en al menos dos de sus cinco hijos estados de depresión, ansiedad, aislamiento social, miedo, estado de alerta y vigilancia.

"El problema es que si el fiscal no pide prisión, el juez no puede decretar cárcel. Y con los indicadores tan graves, que mostraban que la vida de Izaskun y la de sus hijos corría peligro, el fiscal tenía que haber pedido al juez que siguiera con el proceso", resume Estrella.

El ministerio público es el letrado que en los juicios se encarga de defender los intereses de la sociedad, por lo que debe velar por las víctimas. Está capacitado legalmente para llegar a un acuerdo con el abogado de la defensa si considera que es la mejor opción en el proceso. De ser así, el magistrado debe aceptar el pacto y adoptar las medidas legales previstas en él. En todos los ámbitos de la judicatura dichos acuerdos son habituales, el problema es que en los casos de violencia de género se aceptan sabiendo que la víctima no está en condiciones emocionales, anímicas y económicas óptimas para decidir sobre qué es lo mejor para sí mismas. Además, en los casos de violencia machista se debe prever que la violencia no va a acabar porque la mujer retire la denuncia.

"Todo lo contrario, pero ellas no son conscientes. Retiran la denuncia por miedo y dependencia emocional y cuando vuelven con su pareja se exponen a una situación todavía más peligrosa para ellas. Piensan que él les perdonará, pero la realidad es que no perdonan, sino que creen que por su culpa tuvieron que pasar por comisaría y ser detenidos públicamente", indica la presidenta de Clara Campoamor . "La ley prevé mecanismos para evitar esa situación: que los fiscales continúen con el proceso legal y que ellas sean asistidas psicológica, económica y socialmente".

DENUNCIARÁN AL ESTADO
La situación se podría explicar con una comparación un tanto simple: las mujeres maltratadas son como un niño pequeño que necesita de sus padres para acertar con sus decisiones y sobrevivir. Y sus padres son el Estado y los mecanismos que pone a su alcance. Por eso la asociación ha decidido denunciar al Estado ante la Audiencia Nacional por el caso del asesinato de Asun Villalba a manos de su pareja hace dos años en Gasteiz. Ella le había denunciado en cuatro ocasiones; él había sido condenado dos veces y ella había retirado una denuncia. En el cuarto y último proceso, el juez archivó el caso. Pocos meses después ella falleció apuñalada.

Previsiblemente, Clara Campoamor también denunciará al Estado por el caso de Izaskun Jiménez, y sus mecanismos de defensa a las mujeres también se han puesto a rodar. "Cuando Zapatero estaba en la oposición nos convocó para que elaboráramos una ley contra la violencia de género. Entonces no la pudo aprobar, pero es lo primero que hizo cuando fue nombrado presidente". Parece que no ha sido suficiente, así que Estrella sigue buscando todos los resquicios legales para poner a la judicatura en pie de guerra contra el machismo.

Izaskun y Asun eran parientes lejanas
La presidenta de la asociación Clara Campoamor, Blanca Estrella, se reunió el miércoles con la familia de Izaskun Jiménez que, trágicamente, compartía un familiar lejano con la también fallecida por violencia machista Asun Villalba. En concreto, una tía. Los familiares de Jiménez asistieron el miércoles al juicio que se está celebrando en Gasteiz contra el marido de Villalba para conocer a los abogados de la acusación particular y de la acusación popular, ejercidas por dos letrados de la asociación feminista. "Les ha gustado cómo llevan el caso y nosotros les hemos ofrecido nuestra ayuda", indicó Estrella. Así que uno de sus abogados representará a Izaskun y su familia y otro representará a la asociación como acusación popular. Clara Campoamor tiene una amplísima experiencia defendiendo a mujeres maltratadas y a sus familiares, por lo que ya ha empezado a recabar los documentos jurídicos, atestados policiales, informes médicos y demás información de los equipos sociales que serán incorporados en el caso como pruebas. Sus letrados siempre piden la pena máxima para los agresores, por lo que se espera que al menos soliciten entre 15 y 20 años para Jesús Francisco Jiménez por un delito de asesinato.

2009/03/26

> Berria: Indarkeria > PROTESTAS POR LA MUERTE DE IZASKUN JIMENEZ, CUYA HIJA SIGUE HOSPITALIZADA

  • Protestas por la muerte de Izaskun Jiménez, cuya hija sigue hospitalizada
  • La joven Graciela Jiménez, apuñalada por su padre en Gernika, experimentó ayer una notable mejoría, pero continúa hospitalizada. Mientras tanto, se suceden las protestas por la muerte de Izaskun Jiménez. Ayer hubo concentraciones y mañana habrá una manifestación.
  • Gara, 2009-03-26
La hija de Izaskun Jiménez apuñalada por su padre se encontraba ayer consciente y estable, según informaron desde el Hospital de Gurutzeta, donde todavía deberá permanecer ingresada un par de días para observar su evolución.

Esta joven de 19 años fue atacada en el domicilio familiar por su padre, Jesús Francisco Jiménez, con una navaja, lo que le produjo heridas en el pecho, ingle y brazos. El agresor fue detenido por agentes de la Ertzaintza cerca de su casa, cuando aún portaba la navaja, y puesto a disposición judicial. El arrestado reconoció los hechos ante el juez, quien decidió su ingreso en prisión.

La agresión se produjo en presencia de un hermano menor de la joven herida, y en el mismo ataque falleció su madre, Izaskun Jiménez, de 44 años de edad, que fue ayer recordada por medio de diversos actos. En concreto, los apoderados de las Juntas Generales de Bizkaia se reunieron durante cinco minutos, a las 9.55, ante la Casa de Juntas de Gernika, y a continuación celebraron una sesión plenaria en la que se aprobó una declaración de condena por estos hechos. En el texto, aprobado por unanimidad, las Juntas Generales manifiestan que «los asesinos machistas deben de sentir, de forma clara y nítida, la presión social por sus comportamientos deplorables». Además, señalan que «es obligación de la ciudadanía la denuncia, a ser posible de forma preventiva, para evitar cualquier caso de violencia de género».

«Es responsabilidad de los poderes públicos, cámaras legislativas y órganos ejecutivos poner todos los medios para que hechos como el ocurrido en Gernika no puedan volver a repetirse», agregan en su escrito.

Por la tarde, numerosas personas participaron en la concentración convocada en Bilbo por Emakumeen Mundu Martxa para expresar su rechazo a esta agresión mortal.

Por otra parte, la portavoz de Ezker Batua en Santurtzi, Raquel Modubar, reclamó al Ayuntamiento un posicionamiento institucional por los hechos de Gernika, «como se hace con otros atentados».

Manifestación en Gernika
Las muestras de protesta por la muerte de Izaskun Jiménez continuarán mañana en Gernika con una manifestación convocada por diversas organizaciones, colectivos y agentes sociales y sindicales de la localidad.

La manifestación se iniciará a las 19.00 en la Plaza del Ayuntamiento, y cuenta por el momento con el respaldo de ELA, LAB, EHNE, CCOO, UGT, Amnistiaren Aldeko Mugimendua, Gazte Independentistak y buen número de colectivos juveniles y culturales. También se ha activado el correo electrónico «erasoeistop@hotmail.com», en el que se podrán seguir recibiendo apoyos a la manifestación de mañana hasta hoy por la tarde.

Los convocantes de este acto han denunciado por medio de un comunicado el enfoque «morboso-sensacionalista» que muchos medios de comunicación dan a este tipo de agresiones. Asimismo, critican a las instituciones públicas porque, a su juicio, «no cambian de actitud pese a comprobar que con las medidas que adoptan ante estos hechos no se consiguen grandes resultados». Por todo ello, hacen un llamamiento a la autodefensa feminista contra las agresiones.

> Berria: Indarkeria > EL MARIDO DE LA TOLOSARRA ASESINADA PEGO A TODA LA FAMILIA DURANTE AÑOS

  • El marido de la tolosarra asesinada pegó a toda la familia durante años
  • Un juzgado de Iruñea lo condenó en 2006 por malos tratos continuados. Tolosa y Donostia acogerán sendas concentraciones de repulsa por su muerte
  • Noticias de Gipuzkoa, 2009-03-26
La tolosarra María Izaskun Jiménez, asesinada el lunes presuntamente por su marido en Gernika, vivió desde antes de que naciera el primero de sus cinco hijos, Israel, de 27 años, un verdadero calvario con Jesús Francisco Jiménez, natural de San Adrián (Navarra) con quien se casó en 1980. "Desde entonces y hasta 2004 el acusado ha golpeado a su esposa en numerosas ocasiones. Le ha pegado con varas, le ha dado puñetazos, tortazos, empujones, la ha arrastrado por el suelo, le ha causado numerosos hematomas y contusiones por todo el cuerpo y le ha partido el labio en más de una ocasión", recoge la sentencia del 3 de mayo de 2006 del juzgado de lo Penal número 2 de Pamplona.

No obstante, como la mujer renunció a "todas las acciones legales contra su marido", el juzgado sólo condenó a Jesús Francisco a multas que ascendían a 3.620 euros, le prohibió tener armas durante siete años y acercarse a menos de un kilómetro de su hija Joana por un delito de malos tratos habituales y cinco delitos de agresiones en el ámbito familiar. Joana fue la única que tuvo el coraje suficiente de denunciarle, a pesar de que presentaba "estados depresivos, aislamiento social, miedo y estado de alerta y vigilancia".

De los cinco hijos que tenían, dos habían conseguido marcharse de casa. Graciela quería hacer lo mismo el día en el que su madre falleció apuñalada. Su emancipación fue el motivo de aquella discusión. El padre se oponía.

Ya anteriormente, en la sentencia del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Estella, fechada el 29 de julio de 2004, el juez destaca la "peligrosidad demostrada por el imputado y los episodios tan reiterados y graves de violencia que han sido denunciados".

Su villa natal, Tolosa, donde residió entre 1964 y 1975, ya prepara una moción para ser debatida en el próximo Pleno del martes donde mostrarán su repulsa por lo sucedido. Además, se celebrará una concentración, convocada por Bilgune Feminista, el viernes a las 19.00 horas frente a la iglesia San Francisco. La capital guipuzcoana hará lo propio hoy con otra concentración en el Boulevard a las 19.30 horas.

> Berria: Indarkeria > "IZASKUN VIVIA MUERTA DE MIEDO"

  • «Izaskun vivía muerta de miedo»
  • La mujer asesinada en Gernika, que se escapó de casa con 14 años para vivir con el que sería su verdugo, puso cinco denuncias por maltrato
  • El Diario Vasco, 2009-03-26 # M.J. Tomé / I. Astui • DV • Gernika
«Es muy posesivo. Ni los gitanos más viejos tratan así a sus mujeres. Es un cabrón y un canalla. Algunas veces la amenazaba diciendo que iba a matar a alguno de sus hermanos». Pero, al final, fue Izaskun la víctima de las iras de Jesús Francisco Jiménez, 'Kubala', el gitano con el que se escapó de casa a los 14 años y se casó por lo civil con tan sólo 15. «Llevaban casados 29 años, pero a los tres meses ya empezaron los malos tratos y las amenazas», recordaba ayer José Ramón, uno de los nueve hermanos de la fallecida, muy abatido tras regresar del funeral oficiado por la mañana en Vitoria. Cinco puñaladas acabaron con esta mujer, de 44 años, que pasó más de la mitad de su vida «muerta de miedo» por las amenazas y humillaciones de su esposo. Su verdugo.

La noche del martes fue muy larga para los Jiménez Borja, un clan gitano oriundo de Tolosa pero afincado desde hace años en la capital alavesa. Más de un centenar de familiares de Izaskun estuvieron velando su cadáver hasta el amanecer. Sólo unas horas antes la habían despedido cuando se volvía a Gernika con Sinaí, su hijo pequeño de once años, con el que había pasado el fin de semana en Vitoria. Había ido a visitar a su madre y hermanos huyendo de Jesús. La situación en el hogar se había vuelto insostenible desde que Elizabet, la hija mayor, había decidido irse a vivir con su novio rumano. Y a su padre, el hijo del patriarca de los gitanos de Lodosa, no le gustaba. «Ese hombre no quería ni rumanos ni payos para sus hijas, sólo gitanos. Incluso animó en la calle a uno de mis hijos a que pretendiera a sus chicas», comenta una conocida de Izaskun, de su misma etnia.

Por si fuera poco, Graciela -la hija de 19 años que recibió varias puñaladas al tratar de defender a su madre- también había contrariado sus deseos al comenzar una relación con un joven de Gernika. Un payo. La mayor Joana, de 23, ya había pasado por lo mismo, hasta que decidió poner un océano por medio con su padre e irse a Argentina, donde vive con su novio. Según algunos allegados, las relaciones con el primogénito de los cinco hijos, un joven de 27 años, tampoco eran buenas.

Tras una fuerte discusión, Izaskun no pudo más y escapó el fin de semana con el pequeño Sinaí a Vitoria. No era la primera vez que huía, otras veces por más tiempo. «Hace muchos años también se fue de casa, pero él no paró hasta encontrarla», recuerda una antigua vecina de Lodosa. En 2004, cuando la familia vivía en esta localidad navarra, Izaskun denunció a su marido que fue condenado a dos años de alejamiento. Según fuentes judiciales, 'Kubala', de 48 años, había acumulado hasta cinco denuncias por presuntas agresiones a su mujer e hijos. «Tenía tanto miedo de que la matara que no fue capaz de dejarle definitivamente, era demasiado buena», dice su cuñado.

El lunes, Izaskun se armó de valor y volvió a casa con el pequeño Sinaí. «No quería que perdiera más días de clase», precisa José Ramón. El hijo mayor les acercó hasta Gernika y les dejó en el domicilio sobre las diez y media de la noche. Aparentemente todo estaba tranquilo. Pero 'Kubala' les estaba esperando y volvieron a discutir. Sólo que esta vez, el hombre fue más allá: cogió su navaja, empujó a su esposa contra la cama y le asestó cinco puñaladas mortales en el pecho y el cuello. Graciela trató de defender a su madre y también recibió varias cuchilladas. Afortunadamente su vida no corre peligro.

Sinaí lo presenció todo. Corrió despavorido hasta la calle. «Gritó dos veces pidiendo socorro», relata el camarero del bar Boliña, situado junto al portal. Javi estaba cerrando cuando oyó «los gritos de la mujer. Salí a la calle y vi bajar al chaval. Estaba desesperado. Pensé que el matrimonio habría discutido. El chico se fue corriendo y al poco rato salió Jesús. Entró al bar y me pidió tabaco», relata. Javi, que ya había apagado la máquina expendedora, echó mano a un paquete abierto que tenía junto a la caja. «Sólo quería que se fuese, me daba mala espina». 'Kubala', entonces, dio un violento puñetazo en la barra y le arrebató con furia el paquete. «Se fue calle abajo, fumando».

Un tipo «problemático»
La Ertzaintza le encontró a pocos metros, sentado en los Arcos. Fumando. «Esto es lo que pasa cuando una mujer va por encima del hombre», se justificó después en comisaría. Javi, el barman del Boliña, se explica ahora por qué esa tarde vio a 'Kubala' algo nervioso. «Entró a tomar un café y le noté preocupado. '¿Qué pasa, Jesús?', le dije. Me explicó que tenía problemas con las hijas, por los novios. 'Tú tranquilo que estas cosas siempre cambian', le comenté, por calmarle. Se sentó fuera y se tomó el café. Quién iba a pensar que luego...»

Pero tampoco le extraña demasiado. El camarero del Boliña ya había sido testigo del «mal carácter» de Jesús, «un tipo problemático, nada sociable. En una ocasión tuve una enganchada con él por una tontería. Con la mujer se le veía poco. Una vez entró a tomar algo con ella». La chica, Graciela, también bajaba al Boliña, a comprar tabaco. «Su padre me preguntó un día si su hija fumaba. Le dije que no».

Ayer, la calle Barrenkalea, una artería peatonal del centro histórico de la villa foral, estaba tranquila, ajena al trajín de coches policiales, ambulancias y periodistas que alteraron su rutina el día anterior. La familia vivía aquí desde 2007, en un piso de alquiler social. «Era una mujer muy cariñosa, muy unida a sus hijos», asegura una vecina que la conoció en Lodosa, cuando trabajaba «en una fábrica de conservas de pimiento».

Desde hace varias generaciones, los Jiménez Borja se dedican a la venta ambulante y la construcción. Desde que llegaron a Gernika, la familia de Izaskun subsistía gracias a sus trabajos esporádicos como limpiadora. Elizabet es peluquera y Graciela estudia en el instituto de Amorebieta. Al presunto homicida no se le conoce oficio. «Encima de chulo, no trabajaba nunca, estaba a lo que le daban en casa», rabiaba ayer el hermano de Izaskun. «La pobre nunca venía cuando nos reuníamos todos por Navidad».

Ayer, más de cuatrocientas familiares le dieron el último adiós en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores de Vitoria. Izaskun, la primera víctima de la violencia machista de este año en Euskadi, ya descansa en el cementerio de El Salvador.

> Berria: Indarkeria > EL MARIDO DE IZASKUN SOMETIO A TODA LA FAMILIA A GRAVISIMOS MALOS TRATOS DURANTE CASI 30 AÑOS

  • El marido de Izaskun sometió a toda la familia a gravísimos malos tratos durante casi 30 años
  • En su contra hay dos sentencias, de 2004 y 2006, en las que se alerta sobre su "peligrosidad demostrada"
  • Deia, 2009-03-26 # Gessamí Forner • Bilbao
En 1980 Izaskun Jiménez y Jesús Francisco Jiménez contrajeron matrimonio. Desde antes del nacimiento del primero de sus cinco hijos, Israel, de 27 años, el marido empezó a agredirla físicamente. "Desde entonces y hasta 2004 el acusado ha golpeado a su esposa en numerosas ocasiones. Le ha pegado con varas, le ha dado puñetazos, tortazos, empujones, la ha arrastrado por el suelo, le ha causado numerosos hematomas y contusiones por todo el cuerpo y le ha partido el labio en más de una ocasión", recoge la sentencia del 3 de mayo de 2006 del juzgado de lo Penal número 2 de Iruñea. Jesús Francisco también le prohibía a Izaskun mantener contacto con su familia.

No obstante, como la mujer renunció a "todas las acciones legales que pudieran corresponderle" contra su marido, el juzgado de Iruñea sólo condenó a Jesús Francisco a diversas multas que ascendían a 3.620 euros, le prohibió tener armas durante siete años y acercarse a menos de un kilómetro a su hija Joana, a su domicilio y a su lugar de trabajo durante un año al considerarlo autor de un delito de malos tratos habituales y cinco delitos de agresiones en el ámbito familiar. Además, a Joana tuvo que indemnizar con 3.000 euros. Fue la única que tuvo el coraje suficiente de denunciarle, a pesar de que presentaba "estado depresivo, aislamiento social, miedo y estado de alerta y vigilancia".

UNA MUERTE PREVISIBLE
Izaskun tenía "síntomas de depresión y ansiedad que para su curación precisarían tratamiento psicológico y farmacológico continuado durante un largo periodo de tiempo difícil de determinar". A pesar de todo, el tribunal aceptó la renuncia de una mujer asustada y psicológicamente deshecha y no hizo nada por apartarla de su agresor.

Leyendo las dos sentencias, de once folios en total, la conclusión es obvia: su asesinato era previsible. Cuando su hijo menor (el que el lunes corrió hacia la comisaría de la Ertzaintza de Gernika para advertir a los agentes de que su padre había matado a su madre) se levantó de la siesta el 4 de julio de 2004 chillando tras tener una pesadilla, Jesús Francisco, que también estaba echándose la siesta, se levantó "furioso" y abofeteó a Graciela (ingresada ahora en el hospital de Cruces) y le dio un puñetazo en el estómago a Elisabet. Luego la emprendió contra Joana y, finalmente, contra su esposa. "La cogió del pelo zarandeándola violentamente a la vez que le decía: ¿No me tienes miedo sabiendo lo que soy capaz de hacer?", resume el juez. "Por último le dio unos manotazos y un puñetazo en la espalda a su hijo Sinaí a la vez que le decía: Chilla, ahora chilla". El niño sólo tenía seis años.

ESCAPAR DE ESA CASA
De los cinco hijos que tenían, dos habían conseguido largarse de casa. Graciela quería hacer lo mismo el día en el que su madre falleció apuñalada. Su emancipación fue el motivo de aquella discusión. El padre, al que es difícil de calificar sin incurrir en palabras soeces y que resumidamente se podría describir como tremendamente machista (posesivo, celoso y muy agresivo), se oponía a su independencia. Llevaba casi treinta años maltratando a la familia en todas sus vertientes. Además de pegarles, también les agredía psicológicamente: "Habitualmente le dirigía a su esposa expresiones como puta, zorra, morcilla, burra, eres una mula, la culpa es tuya, por tu culpa me he drogado y por tu culpa he perdido hasta el orgullo, cualquier persona es más que tú, la culpa de que me miren mal por la calle la tienes tú y otras similares. Además, Izaskun era menospreciada y humillada por el acusado ante terceras personas", recoge la sentencia de 2006.

Sobre las agresiones físicas, queda demostrado que el 24 de junio de 2004 el asesino de Izaskun la emprendió contra ella "porque la casa estaba sin arreglar". "Cogió la escoba y con el palo comenzó a golpearla en el costado, en la pierna izquierda, en el codo y en la mano hasta que partió el palo". Ese mismo mes, tres semanas antes, "el acusado apagó un cigarro en la cabeza de Izaskun y le dio un puñetazo en el ojo derecho".

Después de atacarla, el agresor incluso le decía cosas como "te has hecho a los palos, te debe gustar, no vales para nada, eres una mangante", según el mismo texto jurídico.

Sobre la frecuencia de las palizas añade que "estas agresiones se han producido de forma continua, en unas épocas que seguían otras en las que no se producían. Si bien en los últimos tiempos, aunque las agresiones no eran tan violentas como en el pasado, todas las semanas el acusado golpeaba de alguna manera a su esposa".

"PELIGROSIDAD DEMOSTRADA"
Ya anteriormente, en la sentencia del juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Lizarra, fechada el 29 de julio de 2004, el juez destacó la "peligrosidad demostrada por el imputado y los episodios tan reiterados y graves de violencia que han sido denunciados". No obstante, afirmando que, "entendiendo que ésta es la única medida -el alejamiento- que puede asegurar la integridad física y psíquica de la víctima", impuso la orden de alejamiento a un kilómetro durante seis meses, perdonándole la pena privación de libertad, que el asesino recurrió y que la víctima, posiblemente, no encontró fuerzas de oponerse. Durante su matrimonio se mudaron varias veces. Llegaron a Gernika en 2007, pocos meses después de la última sentencia.