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2009/09/25

> Iritzia: Anxo Manuel Amaro Quintas > CULOS, ANOS, ESFINTERES Y DEMAS MIERDAS

  • Culos, anos, esfínteres y demás mierdas
  • La limitación de la norma: sujetos proscritos
  • El termino ‘desviado’ que la derecha, y no solo ella, aplica a transexuales, travestis o bisexuales, y a heterosexuales con ‘conductas extrañas’ fuera de la norma, es un orgullo para quienes buscan mayor libertad. Una palabra reivindicada para impedir todo intento de construcción identitaria única. Y evidenciar la construcción cultural del género y del concepto de sexo.
  • Diagonal, n. 109, 2009-09-25 # Anxo Manuel Amaro Quintas . Sociólogo y activista queer . www.diasporaqueer.tk
El ano es el primer órgano político revolucionario por construcción social, su situación periférica en el canon sexual reproductivo lo ha dotado de una perspectiva global y definido como sujeto abyecto capaz de destripar la historia de la sexualidad formal.

La historia de la analidad es la ‘otra historia’: el devenir de mujeres, maricas, etnias, pueblos, clases sociales, anos, etc.

La cosmovisión denigrante y despectiva construida universalmente, asociándolo a sujetos parlantes concretos –sodomitas/putas/mujeres–, prácticas y roles específicos –pasividad fálica–, ha hecho del ano un elemento/espacio propicio para deconstruir la matriz heterosexual- /masculinista que se irradia como esencialista e inmutable.

La génesis del protocapitalismo no está en el patriarcado en general, ni en el control de las biomujeres por parte de los biovarones en particular. El biocontrol va más allá y sus intereses estratégicos ahondan sus raíces en estratos y escenarios discursivos poco tratados por el movimiento de liberación sexual: la mierda.

La analidad universal
Por un lado tenemos el monopolio/ asignación como función –el culo es del patriarca y sirve para cagar exclusivamente– y la invisibilidad/ ostracismo como órgano –el orgasmo anal no existe–. Por otro lado se despliega la privatización/ biocontrol como sujeto –las actividades asociadas al uso del ano son íntimas y denigrantes– y el desplazamiento del ano del campo social/ esfera pública. Todo ello forma parte de un holocausto anal que invisibiliza y patologiza a los sujetos que asignan al ano el protagonismo en sus prácticas sexuales.

El ano deviene en sujeto molesto y no productivo, no generador de riqueza humana/económica, y por lo tanto, no eficiente para el mantenimiento/ herencia del heteropatrimonio de las familias nucleares. El biocontrol ejercido sobre los anos es equiparable o incluso superior al ejercido sobre las vaginas, imprescindibles para el mantenimiento/ afianzamiento del binomio nuclear –reproducción social.

La tentación del sexo no productivo y dotar de funcionalidad erótica a un orgasmo abyecto y diaspórico está al orden del día, si tenemos en cuenta la revolución internacioanal que se puede desatar cuando todos los sujetos cognoscentes de la humanidad se den cuenta de que el ano es un sujeto universal que sobrepasa a los binomios de género y el esquema fálico/penetrativo.

Elementos como el lenguaje –anofobia, mierdofobia– o el urbanismo –aseos públicos, zonificación urbana– condicionan y recrean al ano como un ente que está pero del que nadie quiere hablar.

“Que te den por el culo”, “que te peten”, “beso negro”, “aprieta el culo”, “no te agaches por el jabón”, “vaya mierda”, “eres un por culero”, “pasivo de mierda”, “eres un cagado”, “vete a la mierda” son algunas de las barreras con las que se topa la Internacioanal Sucialista (IS), estigmas que hasta los gays emplean encontrándose a gusto en estas ‘performatividades’ eficientes en la Era Farmacopornográfica, como diría Beatriz Preciado.

Códigos que describen y definen una estructura holística en base a lo que debe entenderse por ano, sus funciones y sus implicaciones.

La anofobia universal
Claramente, podemos discernir e hilar una historia universal de la Anofobia y de la Mierdofobia. Un metadiscurso patologizante del ano humano, asociado al dolor, la fragilidad, la pasividad, las hemorroides, los gases, la mierda y la sumisión: Tanatos. Se definen de antemano como peyorativos todos los adjetivos calificativos asociados. Todo sujeto u órgano relacionado con el ano padecerá el estigma.

Hay que recalcar que, toda esta lógica anofóbica tiene su justificación en el hecho de que el ano es un elemento universal, todo el mundo posee uno. Si se produce una revolución en la que el protagonista es el primer órgano humano privatizado, deseoso de salir a la esfera pública, no productivo y definido como denigrante, estamos reforzando la democracia, lo público y la transversalidad del deseo humano como potencia creadora. Estaremos dándole voz a los sin voz, a los culos.

Tenemos que tener claro que a quién tenemos que ‘convencer para vencer’ analmente son a nuestrxs compañerxs y aliadxs ‘antipatriarcales’. Las feministas, el movimiento obrero y el movimiento gay han pecado y pecan de tener cierto reparo al hablar de temas como éste. Se maquillan las cosas con ‘identidades’, ‘géneros’ y ‘patriarcados’, cuando realmente hay que hablar de ‘anos’, ‘mierda’ y ‘liberación de esfínteres’. El discurso se escapa a varones/mujeres, transciende a debates academicistas autofagocitadores y moralistas que en muchos casos no pretenden tratar la génesis de la anofobia, sino más bien todo lo contrario, reforzar el binomio biovarón/biomujer. Debemos debatir en torno a dualismos que se han construido en base a actividad/pasividad, privado/ público, vagina/ano, productividad/ vicio, vida/muerte, placer/dolor.

Sodomizar
Es curioso ver actualmente como la anofobia con respecto a las heteromujeres se va disipando cada vez más, el biocontrol de un ano heterofemenino por parte de un heterovarón parece ser uno de los mayores goces y metas fálicas. Quizás por la magnitud de lo que representa el ano como sujeto privatizado, y por tanto que deviene en el primer órgano personal/íntimo/DNI, definiendo su invasión/control como una vejación/humillación de primer orden. En el capitalismo tardío, acumular anos penetrados equivale, en la lógica de la matriz heterosexual, a acumular sujetos violados, lo que retroalimenta la cadena heteromasculinista del “peta y sigue”. La doble hélice boca/ano cae bajo el control del heterovarón dotándolo de una perspectiva totalmente sumisa. La pornografía comercial de contenido heterosexual así lo refleja, cuantos más agujeros se controlen mejor, el triunfo del heteropene será inquebrantable.

Antes de que el primer varón levantase la mano a su mujer, o incluso más, antes de que el primer varón se dedicase a la caza y la mujer a la recolección de frutos y las tareas del hogar, todos los seres humanos apretaban el culo al unísono, silenciándolo y reconvirtiéndolo en un compañero de viaje incómodo.

2009/07/13

> Iritzia: Teresa Maldonado > PARADOJAS ECLESIASTICAS

  • Paradojas eclesiásticas
  • La actual campaña (otra más) de la Iglesia católica contra el derecho al aborto nos recuerda que dicha institución ha sido, y es, uno de los puntales de la reacción. Conviene no olvidar el poder de la palabra de una secta religiosa con casi 2.000 años de historia y experiencia. Por ello es necesario desmontar sus discursos y evidenciar sus falacias.
  • Diagonal, n. 106, 2009-07-13 # Teresa Maldonado (de la asamblea de Mujeres de Bizkaia y profesora de filosofía)
Los sectores sociales vinculados a la Conferencia Episcopal Española, en línea directa con la doctrina Benedicto XVI y de su antecesor Juan Pablo II, suelen abominar de lo que designan como ‘dictadura del relativismo’. A esta supuesta ‘dictadura’ y a la imperiosa urgencia de combatirla aluden cuando defienden el mantenimiento de una asignatura confesional de religión en el sistema educativo. Con otras dictaduras más efectivas no han mostrado tanta beligerancia. Pero la paradoja aparece cuando esa misma llamada a rebato para luchar contra la infame dictadura del relativismo es invocada no sólo a favor de la religión en la enseñanza sino ‘también’ en su frontal oposición a otra asignatura, la de Educación para la Ciudadanía. Veamos.

El relativismo moral es aquella postura que defiende que la verdad o falsedad de los juicios morales (que afirman que una conducta es buena y correcta, o mala e incorrecta) depende de quién los sostiene, de su punto de vista, de su subjetividad. Que los juicios morales no son absolutos sino que están en relación con (son relativos a) quién los enuncia, lo cual los convierte de paso en subjetivos, cambiantes y modificables. Según la versión más extrema de este planteamiento, no hay forma de decidir –entre valores y conductas morales opuestas– cuál es la correcta y cuál la incorrecta. Todas las opiniones respecto a lo que está bien y lo que está mal, por conflictivas y opuestas que sean, serían igualmente defendibles. Un planteamiento de este tipo, a poco radical que sea, es insostenible. No hay mejor manera de abolir el concepto de ‘valor moral’ que afirmar que moralmente ‘todo vale igual’. Si todo vale, nada vale, con lo cual juzgar o valorar moralmente los comportamientos humanos sería simplemente imposible.

No podríamos condenar ni alabar ninguna conducta, sino meramente manifestar que ‘nos parece’ bien o mal, que la aprobamos o no. La ética quedaría reducida a estética, a mera cuestión de gusto, como ha denunciado la filosofa feminista Amelia Valcárcel. Así que no hay que comulgar con Rouco Varela para criticar el relativismo moral.

Lo que ocurre es que los sectores eclesiásticos confunden deliberada e interesadamente ‘relativismo’ con ‘pluralismo’ moral. Dicho con más precisión: procuran desprestigiar el pluralismo moral descalificándolo como relativismo. Pero son cosas distintas. El pluralismo moral, como el pluralismo político, es una característica ‘de hecho’ que presentan las sociedades modernas y que es, además, considerada ‘buena’ por casi todo el mundo, salvo por los totalitarismos –en el caso del pluralismo político– y la Iglesia Católica –en el caso del pluralismo moral–.

El pluralismo en cuestiones morales pone de manifiesto que a partir de la modernidad, en las sociedades occidentales no hay un único criterio (absoluto) con el que hacer juicios de valor. Casi todo el mundo entiende que lo que unos vemos de determinada forma puede ser entendido de manera diferente por otros… y no pasa nada, no hay que quemar a nadie por eso en la plaza pública. A diferencia de las sociedades totalitarias y/o monistas, en las que todos los miembros de la sociedad comparten (se ven obligados a fingir compartir) el mismo código moral, en las sociedades pluralistas coexisten distintos enfoques morales y la ciudadanía no participa de una misma concepción respecto a cuál sea la conducta correcta en cada caso. Pero ello siempre dentro de unos límites que eviten precisamente caer en el relativismo. Hay criterios morales que no son compartidos por todo el mundo, ni las conductas concomitantes exigibles a todos (pensemos en la práctica del nudismo o en el ayuno en cuaresma). Pero hay también criterios morales que son necesariamente comunes (pensemos en la condena de la violación, del asesinato). En filosofía moral suele distinguirse entre ‘mínimos morales compartidos’ y ‘máximos morales privados’. En una sociedad democrática y plural lo que el sistema jurídico –vigente para todos– refleja son precisamente los mínimos morales compartidos y no los máximos privados, que son respetados, eso sí, en tanto que tales. La línea divisoria entre mínimos y máximos morales está en relación por tanto con la demarcación entre lo que es o debe ser objeto de respeto en tanto que conducta privada y lo que se puede exigir a todos. Lo exigible a todos es siempre menos que lo que cada cual puede hacer en el ámbito privado sin vulnerar la legalidad. La emergencia de esta distinción está en estrechísima relación con la separación en la modernidad de la Iglesia y el Estado, de la política y la religión y con la distinción concomitante entre ‘delito’ –definido según la ley que nos afecta a todos– y ‘pecado’ –según uno u otro credo–. Claro que hay conductas desaprobadas como pecaminosas por la religión que además están tipificadas como delito, pero no todo lo que es pecado según la Conferencia Episcopal puede ser tenido por delictivo (¡gracias a Dios!).

En la deliberación pública sobre algunos asuntos causa perplejidad la inusitada incapacidad de los sectores eclesiásticos para poner a un lado sus consideraciones morales máximas. Produce estupor su empeño en considerar todas las posiciones morales propias, no como lo que son (concepciones privadas de máximos morales respetables en tanto que tales) sino como si fueran mínimos innegociables a todos exigibles. Esa incapacidad para distinguir la ética privada de la pública parece ser una de las características del integrismo.

El relativismo se da siempre en un contexto de pluralismo moral pero no necesariamente el pluralismo moral implica siempre relativismo. Los mínimos comunes compartidos, poquitos, sí, no pueden ser considerados relativos ni subjetivos, son de obligado cumplimiento. Si no los hubiera, la convivencia sería imposible. A no ser que de lo que se trate sea de volver a imponer un código de conducta único como la Iglesia hizo durante siglos.

La jerarquía eclesiástica brama contra la dictadura del relativismo ‘a la vez’ que afirma como incuestionable el derecho de las familias para educar a sus hijas según sus criterios morales… al margen de cuáles sean esos criterios. ¿Pero no era ‘eso’ el relativismo moral? El título de este artículo debería hablar, no de paradojas, sino de contradicciones. Los obispos y compañía se contradicen constantemente por la sencilla razón de que no tienen razón. ¡Qué cruz!

2009/07/09

> Berria: Harrotasuna > REIVINDICACIONES DIVERSAS Y DIFERENTES EN EL DIA DEL ORGULLO

  • Reivindicaciones diversas y diferentes en el Día del Orgullo
  • Lesbianas, gays, bisexuales, transexuales y queers contra la mercantilización de la protesta
  • Diagonal, n. 106, 2009-07-09
40 años después del inicio de las revueltas por la libertad sexual en Stonewall (EE UU), y con algunos derechos ya reconocidos legalmente, los colectivos LGTB del Estado español salieron a las calles una vez más para denunciar que la discriminación tránsfoba y homófoba sigue. En Galiza, Aragón y Madrid, entre el 27 y 28 de junio, diferentes manifestaciones recorrieron las avenidas demandando el fin de las fronteras. “Ni fronteras europeas, ni fronteras de género y sexuales”, gritaban en A Coruña.

En Zaragoza y en Madrid, el lema de “Con fronteras no hay orgullo” recordaba a las personas LGTB que migran con la ilusión de vivir su sexualidad sin represión, esperanzadas por la imagen positiva de una legislación teóricamente protectora. “Protectora, ¿para quién?” se preguntaban en Madrid, mientras avanzaban por el histórico recorrido de la manifestación del 8 de marzo a golpe de pancarta, grito, música y baile contra la persecución policial de los sin papeles, su encierro en los CIES y su deportación. El ambiente festivo, el color, la música y las consignas críticas tampoco olvidaron la mercantilización del Día del Orgullo.

En Madrid, era la primera vez que la propuesta de tomar las calles críticamente en el Orgullo y al margen de los apoyos y beneficios empresariales consigue un respaldo que hace pensar que otro Orgullo es posible. El grito más fuerte se hizo oír en Barcelona. Allí varios cientos de personas se reunieron bajo la “declaración de denuncia a las empresas” y celebraron poder continuar con la reivindicación del Orgullo, tanto festiva como políticamente, sin la participación de empresas. Una vez más, la mayor aglomeración se produjo en Madrid, el 4 de julio, un cambio respecto a la fecha histórica del 28 de junio, decidido por las organizaciones LGTB más oficialistas.

Bajo el lema “Escuelas sin armarios” más de un millón de personas recorrieron el centro de la ciudad junto al gran despliegue de carrozas patrocinadas por empresas, partidos políticos, colectivos y sindicatos mayoritarios.

2009/06/25

> Iritzia: Sergio Figeroa > EL DERECHO DE ASILO LGTB SE IGNORA

  • Reforma de la ley
  • El derecho de asilo LGTB se ignora
  • Diagonal, n. 105, 2009-06-25 # Sergio Figueroa
“Las personas LGTB están discriminadas en todos los países sin excepción en las leyes, las costumbres sociales, o de ambas”, concluye la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) en su último informe sobre los DD HH de gais, lesbianas, bisexuales y transexuales.

En España, homosexuales y trans pueden solicitar asilo acogiéndose a la Convención de Ginebra, como grupo social perseguido. Paloma Favieres, jurista de CEAR, reconoce su satisfacción con el porcentaje de peticiones que son admitidas a trámite, “siempre tras trabajar la situación política, legal y social”.

El Estado español exige que la ley del país de la persona solicitante sea discriminatoria. Aunque hay numerosas sanciones contra la sodomía o la homosexualidad en muchos países, la tendencia es la abolición. Sin embargo, las policías del mundo siguen reprimiendo de forma legal, con normas paralelas de “buenas costumbres”, o de forma ilegal, amparando batallones de limpieza.

En el paso siguiente, el estado de instrucción, se exige demostrar tu opción sexual y tus “temores fundados”. Ahí el porcentaje cae y se iguala al resto, un 3% de concesiones. El Estado se apoya en la despenalización para denegar el asilo LGTB; en 2008 sólo concedió uno. “La suma de muchas discriminaciones equivale a persecución”, afirma Favieres.

Andar con miedo
“Andas con miedo de encontrarte con personas que te dicen que te van a matar, que no les mires”, declara desde el anonimato J.M. En Honduras la ley fue modificada, pero J.M. tuvo que emigrar y llegó a Madrid “sin conocer, sin nada”. Consiguió trabajo sin contrato, se asentó, pero después fue detenido y trasladado a un CIE. “Es un trauma que no se me quita, porque es lo más duro”, relata el hondureño. Allí pidió asilo por orientación sexual pero su solicitud ni siquiera fue admitida. “El esfuerzo debe hacerse en la fase de instrucción”, explica Favieres, aunque el funcionariado abusa del concepto de “perfil”, que responde al de un activista señalado.

Con más preparación jurídica, J.M. piensa volver a pedir asilo, a pesar de que se prevé un endurecimiento de la ley de asilo, como la de Extranjería. Pero la Convención de Ginebra seguirá amparando a toda persona LGTB que sufra en su país acoso y discriminación, mientras el reconocimiento de sus derechos avanza en legislaciones y en conciencias de todo el mundo.

> Iritzia: Eugeni Rodríguez > 40 AÑOS DESPUES DE STONEWALL

  • 28 de junio : una protesta que busca cambios
  • 40 años después de Stonewall
  • El autor repasa la historia del movimiento LGTB, que vuelve a convocar desde Catalunya movilizaciones diferenciadas del modelo de desfile mediático.
  • Diagonal, n. 105, 2009-06-25 # Eugeni Rodríguez • Activista y portavoz del FAGC
Este año se celebran 40 años de la revuelta de Stonewall, precursora del movimiento de liberación LGTB actual. La noche del 27 al 28 de junio de 1969 en el bar Stonewall Inn de Nueva York un grupo de travestis, transexuales, gais y lesbianas, tras años de tener que ocultarse en la clandestinidad y el anonimato dijeron “basta de control policial”. La revuelta de Stonewall hizo posible que saliéramos a la esfera pública y que, a partir de entonces, el precio a nuestra libertad lo pusiéramos nosotras.

Desde 1969, este movimiento ha pasado en el Estado español por cuatro etapas. Un primer momento de consolidación y orgullo, donde se lucha por la eliminación de leyes que atentan a nuestra libertad (ley de maleantes y ley de peligrosidad social), una segunda durante los ‘80, de toma de conciencia de nuestros derechos y reivindicaciones (marcadas por la aparición del sida), y una tercera de diversificación del movimiento en la actual sopa de letras (lg, glb, lgtg, lgtbqueer...) y en la que las administraciones empiezan a tomarse en serio neutralizar un movimiento que comienza a estar acomodado y que, para mayor satisfacción capitalista, puede generar beneficios. Esta tercera etapa es la más peligrosa. A finales de los ‘90 los grupos más reformistas consolidan la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB) como interlocutor único de las instituciones y de los medios, que ansían contar con líderes homosexuales para reforzar una imagen pública.

En este proceso de centralización del movimiento donde la apuesta máxima es su despolitización, el Gobierno español se encuentra con un modelo en Catalunya, que no ha podido neutralizar. Por eso, ahora apostamos por la denominación ‘tranzmarikabollo’, una proclama que desde los márgenes –pero nunca al margen– recoge la radicalidad, el sentido de clase y la no institucionalización de las luchas por la diversidad sexual y de identidad de género. La cuarta etapa se inicia en 2005 con la aprobación del matrimonio homosexual como panacea de todos los anhelos y sueños del movimiento LGTB. Las administraciones y sus satélites refuerzan el lamentable espectáculo con ejemplos como el Pride de Madrid que “millón a millón de participantes” pronto superará la población de Madrid. En este juego de rentabilidades políticas, los grupos de la Comisiò Unitària 28 de juny de Catalunya apostamos por mantener un día que, como el de Stonewall, revindica la calle y las libertades por encima de desfiles mediáticos. Salimos a gritar lo que pensamos y no lo que compramos.

Pero este año, la piedra en el zapato hace daño al empresariado rosa, que se ha conjurado para consolidar un Pride en Montjuic (Barcelona). Por eso las tranzmarikabollos convocamos el 27 de junio a la manifestación que desde hace 30 años hacemos en la plaça Universitat de Barcelona. Un modelo que combina la rabia con la alegría y desde el activismo, sin negocios que cubrir ni políticas que esconder.

Nos jugamos la consolidación del modelo de mercado rosa. A 40 años de Stonewall, nos toca contraatacar y romper con el falso modelo clónico que pervierte la conciencia de miles de activistas que siguen luchando por no tener que pagar ni deber nada a nadie. A 40 años de Stonewall, nos toca resistir por hacer posible el milagro de un movimiento tranzmarikabollo que no piensa formar familias y llenar locales donde escondernos.

> Berria: Aktibismoa > DIAGNOSTICO Y VALORACIONES DE LA LUCHA LGTBQ

  • Perspectivas LGTBQ
  • Diagnóstico y valoraciones de la lucha lgtbq
  • En vísperas al día del Orgullo, contactamos con diferentes colectivos LGTB Queer del Estado para tomar el pulso a unas reivindicaciones históricas.
  • Diagonal, n. 105, 2009-06-25 # L.C.
1) ¿Cuáles son los problemas cotidianos a los que os enfrentáis en vuestra vida y militancia?

2) ¿Qué debates internos con otros colectivos y asociaciones LGTB del Estado destacaríais?


3) Después de las últimas elecciones europeas, y en el marco de una derechización general, podemos hablar de un movimiento LGTB europeo?


4) ¿Cuáles son los retos de los movimientos LGTB? ¿Algo ha cambiado con respecto al año pasado?


Antes de nada es preciso cartografiar en el Estado español los movimientos LGTBQ. La Red de Descontrol de Género, antiguo Bloque Alternativo, con vínculos europeos y en Latinoamérica, está formada por EHGAM (Euskadi), Acera del Frente (Madrid), MaribolherasPrecárias (Galiza), Towanda-Aragón, Stonewall-Aragon, Queer Ekintza (Euskadi), Guerrilla Travolaka (Barcelona) y Col.lectiu Gai de Barcelona, Panteras Rosas de Lisboa, Oporto y Santiago y Medeak (Euskadi). Sin ser de esta red pero afines, están en Madrid: Las Lilas, Las Feas, Ciclobollos, El Grito de las Brujas, Las Tejedoras y el Gurlz Brunch de la Eskalera Karakola. Y en Barcelona, el Front d’Alliberament Gai de Catalunya, las Feministas Lesbianas de Catalunya, la manada degenerada y la Asamblea Queer de BCN (Stonewall- Queeruption). En un ámbito institucional, está la federación COLEGAS, la Fundación Triángulo y la FELGT, donde destacan por su trabajo de base Xega (Asturias) y RQTR (Madrid) en la universidad y COGAM por sus informes.

ACERA DEL FRENTE (MADRID)
1) Los principales problemas son la precariedad en sus múltiples dimensiones, laboral, vivienda... incluso de libre tránsito para las migrantes. El pregonado “Estado del bienestar” no lo hemos conocido. A nivel militante, la precariedad es económica, pero la aceptamos si implica independencia de poderes político-empresariales que han cooptado el mundo LGTB.

2) Los tres temas principales giran en torno a la mercantilización, la patologización trans y la represión a migrantes.

3) La derechización se produce en un contexto de alta abstención y hundimiento de la ex socialdemocracia entregada al neoliberalismo más salvaje. Los colectivos LGTBQ de la izquierda social europea venimos haciendo encuentros años antes de estas elecciones al europarlamento de cartón. Es curioso ver que tienen problemas similares con la homofobia de la Iglesia y la derecha por un lado, y el buenrollismo interesado de ciertos empresarios rosas, el social-liberalismo y sus ONG clientelares por otro.

4) Retos de años anteriores, como la mercantilización o la falta de derechos trans permanecen. Este año aparece con dos momentos políticos importantes: el endurecimiento, más si cabe, de la Ley de Extranjería, y la revisión de los catálogos internacionales de enfermedades mentales que incluyen a la transexualidad. Esto tendrá su visibilización en la calle durante el Orgullo Migrante y el Octubre Trans.

MEDEAK (EUSKADI)
1) La igualdad formal no supone la real, y en lo cotidiano trans y bolleras vivimos una discriminación constante. Las bolleras nos vemos avocadas a la eterna invisibilización, los colectivos LGTB estándar usan la “L” para sumar votos pero no trabajan el empoderamiento y sobre todo reniegan del feminismo más práctico y enriquecedor. Y no entendemos por qué el matrimonio es la única forma de generar filiación y herencia sobre una base afectiva, nosotrxs estamos por generar otros núcleos afectivos, en nuestro caso: la manada política.

2) Uno de los debates más encarnizados ha sido el de la despsiquiatralización trans. Uno de nuestros lemas más polémicos fue “ni hombres ni mujeres, el binomio nos enferma”. Este tipo de afirmaciones ha levantado muchas ampollas ya que hay quien necesita identidades estables para definirse, pero esas identidades son lugares obligatorios que la heteronormatividad impone a los cuerpos. Son debates entre políticas normativas-reformistas y un activismo que busca la transformación. Nosotras además como feministas o postfeministas incluimos críticas a las redes estatales que invisibilizan a las lesbianas y a las trans y donde se evidencia el tutelaje gay-rosa. Sin olvidar las luchas de las trabajadoras sexuales, y visibilizar la realidad de travestis, drag queens y drag kings.

3) Existen redes de LTQG y lugares de encuentro europeos donde se diseñan estrategias g/locales. No podemos esperar mucho de las políticas gubernamentales. Europa no trabaja la realidad más sangrante del LTQG, ni tiene en cuenta variables como la separación Norte-Sur o la precarización por la pertenencia al colectivo trans-bollo.

4) Es vital terminar con la transfobia y la lesbofobia. Para ello es necesario entender que las regulaciones de sexo y género impuestas no son un problema de una minoría. Debemos romper con la obligatoriedad de organizarnos en torno a ejes hetero-patriarcales, porque lo que se considera “natural” no lo es. Hoy un reto clave es visibilizar que son los poderes los que nos dicen quiénes somos y qué hacer con nuestros cuerpos.

TOWANDA (ARAGÓN)
1) Los problemas más importantes tienen que ver con los retos pendientes (despatologización trans, tratamientos sanitarios, políticas activas por la diversidad afectivosexual…) y con la emergencia de necesidades de atención psicosocial, sexológica y jurídica. En parte como consecuencia del incremento de la autoaceptación y la caída de armarios tras las mejoras legales y mediáticas, pero en un contexto de crisis aprovechada por las administraciones para el recorte de prestaciones sociales. Y con las circunstancias añadidas, en Aragón, con la dificultad de llegar a las personas LGTB del medio rural en el que la aceptación de la diversidad cuesta. Al mismo tiempo vivimos un gran boom mediático local, que es a la vez una oportunidad pero también un trabajo constante para lograr mayor visibilidad.

2) Las coordinaciones estatales están en un momento crucial: surgen desde los colectivos más transformadores, como la red de Descontrol de Género, y en temas transversales con otros movimientos sociales. Towanda no está en la FELGT, pero apostamos por mantener la presencia en sus encuentros, abiertos a colectivos federados o no, con la intención de que las decisiones se acerquen lo más posible a planteamientos de mayor confrontación con los poderes. Pero muchos colectivos transformadores no trabajan en esta dirección.

3) ILGA-Europa existe oficialmente desde 1996. Pero debemos preguntarnos si en los colectivos locales tenemos conciencia de la necesidad y capacidad para intervenir a esos niveles. Aunque algunos colectivos no lo hagamos, otros con capacidad sí lo harán: debemos decidir si podemos y queremos dejarlo en sus manos, o si podemos y queremos influir en las decisiones que se tomen al respecto.

4) Vamos creando una nueva forma de trabajar que nos aleja del corporativismo LGTB, pero nos obliga a resituarnos pensando no sólo en nuestros objetivos, sino en las fuerzas con las que contamos dentro y fuera del movimiento LGTB realmente existente.

ALEGA (CANTABRIA)
1) Tenemos que establecer espacios de libertad contribuyendo a la igualdad de oportunidades, a mantener una sociedad equitativa sin que por ello nuestra orientación sexual o identidad de género nos impida tener una vida plena.

2) Desde todas las asociaciones de la FELGTB, nos volcamos en trabajar, cada una es su comunidad de una perspectiva propia, pero con líneas similares. Destacamos las necesidades de protección en los derechos LGTB, y en especial el reconocimiento de las personas trans, las personas con VIH y las familias homoparentales.

3) Hay un compromiso de afianzar nuestras ideas y promover la igualdad, combatir la discriminación por la orientación sexual y el libre derecho del movimiento en la UE.

4) Debemos trabajar desde la educación, en los valores y conceptos que nos permitan comprender que es necesaria una educación abierta, libre de toda discriminación para fomentar el respeto a la diversidad, al reconocimiento de las personas que sufren una violencia homófoba y transfoba, a la diversidad de familias, y en donde la visibilidad no se perciba como amenazadora, sino como algo que nos enriquezca.

> Erreportajea: Diskriminazioa > EUROPA CONTRA LA DIVERSIDAD

  • Discriminación: diversos informes europeos alertan del incremento de la transhomofobia en el viejo continente
  • Europa contra la diversidad
  • Desde Amnistía Internacional a la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, pasando por colectivos LGTB, continúan las denuncias de vulneración de derechos de las personas LGTB.
  • Diagonal, n. 105, 2009-06-25 # Laura Corcuera
El grupo europeo International Lesbian and Gay Association (ILGA), que elabora un informe anual exhaustivo sobre la vulneración de los derechos de las personas LGTB, apeló en las últimas elecciones al Parlamento Europeo a que todos los partidos políticos firmaran una promesa para promover la igualdad y combatir la discriminación por orientación sexual e identidad de género. Muchos partidos de la izquierda asumieron estas propuestas en sus programas electorales. Incluyeron epígrafes por una regulación de las uniones de hecho que reconozca los mismos beneficios económicos (fiscalidad, seguridad social…) que el resto, el derecho de adopción, de adopción de la nacionalidad de la compañera/o extranjera, de asilo para las personas huidas de sus países por discriminación, convenios colectivos para garantizar los beneficios de los matrimonios, gratuidad de los procesos completos de cambio de sexo y su inclusión en la sanidad pública, así como el derecho de los/as trans a modificar su nombre y género en los registros civiles y en los documentos de identidad de cada país y la inclusión en las leyes de memoria histórica de la persecución sufrida por las personas LGTB en Europa durante el siglo XX.

Sin embargo, en los mismos textos políticos se presupone que las formas de relacionarse y vivir la sexualidad ya no se persiguen ni discriminan “tanto”. Pero frente a una voluntad política de plastilina, la desigualdad legal y social de las personas LGTB permanece en Europa. El 18 de diciembre de 2008, el Vaticano se opuso a la declaración de 66 miembros de Naciones Unidas por la despenalización universal de la homosexualidad. El papa católico Ratzinger sigue considerando la homosexualidad y la transexualidad como “amenazas para la humanidad”.

Aunque el Gobierno francés ha desclasificado este mes la transexualidad como enfermedad y ha solicitado que se descatalogue de los manuales internacionales, como ya se hizo con la homosexualidad (en 1972 del Manual de Desórdenes Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría, en 1990 de la Clasificación Internacional de Enfermedades de la OMS), la palabra “grupo de riesgo” sigue muy presente en los textos científicos y políticos en alusión al colectivo LGTB.

Crecen las fobias
El pasado abril, la Agencia Europea de Derechos Fundamentales difundió un informe sobre las actitudes hacia las personas homosexuales y trans y alertó de la preocupante transhomofobia existente en Europa, en especial en los países del Este. El documento subraya que “las agresiones verbales odiosas y las discriminaciones en empleo y sanidad son más elevadas para las personas trans”, y concluye que sólo el 31% de la ciudadanía europea apoya la adopción por parte de parejas homosexuales (el Estado español supera un poco la media, con un 43%), y sólo un 44% aprueba el matrimonio entre personas del mismo sexo (en España, el 56%).

Amnistía Internacional acaba de condenar la decisión del Parlamento lituano de aprobar la Ley de Protección del Menor contra los Efectos Perniciosos de la Información Pública, que institucionaliza la homofobia y prohíbe cualquier mención a la homosexualidad en las escuelas, así como en medios de acceso a niños, colocando a la homosexualidad en el mismo plano que la presentación de cadáveres o cuerpos mutilados. Pero el caso que más choca es el de Holanda, donde la extrema derecha ha salido victoriosa en las últimas elecciones europeas. Hasta ahora la situación de las libertades y derechos de las personas LGTB era incomparable. Gais, lesbianas, trans y bisexuales tenían una igualdad jurídica en todos los órdenes. Las relaciones homosexuales se despenalizaron en 1811 (con el paréntesis de la ocupación nazi), fue el primer país del mundo en aprobar en 2001 el matrimonio y adopción entre personas homosexuales, las mujeres lesbianas acceden sin problemas a las técnicas de reproducción asistida y una ley regula la modificación del registro civil de las personas trans. Y a pesar de este ejemplo democrático que ha sido referencia para las reivindicaciones de colectivos LGTB de otros países, el Consejo de Estado holandés acaba de dictaminar en un informe que los colegios pueden rechazar al profesorado por su orientación sexual.

En la UE la situación es desigual y las legislaciones, discriminatorias. En Grecia la edad del consentimiento no es la misma para actos homosexuales y heterosexuales. Tres países (Holanda, Bélgica y España) tienen leyes de matrimonio homosexual, y otros (Alemania, Francia, Reino Unido y los países nórdicos), leyes de parejas que equiparan (salvo en el nombre) los derechos de las uniones de personas del mismo sexo, pero 16 países no tienen ninguna legislación al respecto. Sólo 10 países tienen una prohibición de rango constitucional de discriminación basada en la orientación sexual.

Y aquí ¿qué?
Con una educación para la ciudadanía politizada hasta los topes, el tema que las asociaciones y organismos LGTB oficiales han elegido para la celebración de este 28 de junio es la educación y la homofobia. Pero abordar la diversidad sexual y las identidades de género en la educación no puede ser una campaña aislada de otras realidades que atraviesan el territorio español y europeo. En un contexto de analfabetismo emocional, relacional, sexual y de género, de las reivindicaciones de las personas LGTB subyace la necesidad de vincularse con otras minorías y proponer un concepto de igualdad que reforme el orden jurídico para representar y respetar el principio de la diferencia.

> Elkarrizketa: Laura Bugalho > "NO ES TAN DIFICIL APLICAR LA LEY DE IDENTIDAD EN LA DE EXTRANJERIA"

  • Entrevista : Laura Bugalho, acusada de falsedad documental por su ayuda a sin papeles
  • “No es tan difícil aplicar la ley de Identidad en la de Extranjería”
  • Miles de personas se han movilizado en todo el Estado para denunciar la detención que a finales de mayo sufrió Laura Bugalho por asesorar a personas migrantes, trans, y trabajadoras sexuales.
  • Diagonal, n. 205, 2009-06-25 # L.C. • Redacción
DIAGONAL: Activista LGTB, fundadora de Transgaliza, llevas años asesorando a migrantes desde el Área de Migraciones de la Confederación Intersindical Galega. ¿Qué potencia ves en el hecho de conectar estas realidades?
LAURA BUGALHO: La interrelación viene dada porque muchas personas de diferentes orígenes y que son LGBT han venido aquí con toda la problemática de la ley de extranjería, que es muy rígida y nefasta a la hora de ayudar a que esas personas tengan unos derechos y unas libertades, como se menciona en el propio título de la ley orgánica. Estas militancias son diferentes campos que van a lo mismo: al libre desarrollo de la personalidad. Al fin y al cabo, si además de tener una visión de género, de clase, antihomofóbica, antitransfóbica, antilesbofóbica... sumas todas las fobias, te das cuenta de que la militancia es una lucha compartida. Por eso no debemos quedarnos en nuestros colectivos, sino sumarnos a otros.

D.: ¿En qué fase está el proceso por el que te acusan de un supuesto delito de falsedad documental’?
L.B.: No he recibido todavía el auto judicial por el que se me acusa de ese cargo. Por suerte me ha tocado una jueza bastante progresista. En los últimos tiempos, he acudido en calidad de testigo en demandas por estafas y mafias de la inmigración y siempre hemos sido citadas ante esta jueza, que para mí es una garantía. Pero deseo que esto termine ya, que las otras denuncias por las cuales he llegado a este punto se lleven a cabo, que la jueza las termine, y que a los que se les demuestre su actividad delictiva cumpla la condena y nos dejen en paz a quienes luchamos por otro mundo posible.

D.: ¿Te han devuelto los documentos y ordenadores que te confiscaron en tu trabajo y en tu casa?
L.B.: En casa no entraron. Eso ha sido el correr de la calle, el miedo y quizás la preocupación exagerada, que es entendible. Vinieron a la oficina y se llevaron un certificado de Caritas y el ordenador del sindicato, que sigue en la policía. Me consta que tengo los teléfonos intervenidos, así como el correo electrónico.

D.: Has destapado en el pasado casos de extorsión a migrantes... ¿Cuál crees que ha sido el motivo de tu detención? ¿Un aviso a navegantes?
L.B.: No sé. Esto es una presunción que debería quedar clara con las resoluciones judiciales que deben salir. Dejémoslo ahí, porque esto se va a poner bien a las claras, por qué se me detiene y por qué se me intenta poner miedo en el cuerpo. Sabiendo que la solidaridad fue inmensa, me siento acompañada.

D.: En el XXI Encuentro Estatal de Colectivos LGTB que el Gobierno organizó en mayo, la representante del PSOE dijo: “La sociedad española es hoy un ejemplo de los derechos civiles, gracias a la generosidad y entrega de los activistas LGTB”, ¿qué piensas de esto?
L.B.: A veces se hacen brindis al sol. Es cierto que hemos tenido algunos cambios legislativos que pueden significar cierta mejora pero que no dejan de tener su crítica. Una crítica que no quiere escuchar, en este caso, la Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB). En el caso de los matrimonios civiles, la izquierda siempre estuvimos en contra per se. Está bien que se restituya un derecho, pero habría mil maneras como abolir la figura del matrimonio y desacralizar la Iglesia. En el caso de la Ley de Identidad de Género es una norma que mejora a personas, pero indica que los trans tenemos una disforia de género y que necesitamos tratamiento psiquiátrico o revisión psiquiátrica. En esto la OMS tendrá que ponerse las pilas y si no, la desobediencia es lo que nos toca.

D.: Entre otras limitaciones, la Ley de Identidad de Género no contempla la atención a migrantes transexuales con permiso de residencia, a las que se impide cambiar de nombre y sexo en el registro civil…
L.B.: Exacto. Humildemente conozco bien la Ley de Extranjería y la de Identidad de Género. Cuando vino Pedro Zerolo a Galiza, le dije que era fácil hacer un ente cruzado de dos funciones legislativas para que las personas trans pudiesen tener su realidad de papeles y arreglar su situación administrativa. Zerolo me dijo que eso no lo podían hacer porque las personas son de otro país. Directamente no están por la labor.

D.: ¿Podemos hablar de una Ley de Extranjería transhomófoba?
L.B.: En primer lugar es misógina, en tanto en cuanto yo no reconozco un texto que habla sólo de los inmigrantes y los trabajadores. Es una ley rígida en su ejecución y ambigua porque cada subdelegación de Gobierno responde con una solución. Y es fóbica en muchas cuestiones. Las personas LGTB queer nos quedamos en una situación de paréntesis. No es tan complicado aplicar la ley de Identidad de Género en la de Extranjería. Yo no soy legisladora pero yo lo veo fácil. Todo es voluntad, pero somos una minoría, aunque se nos venda desde el Gobierno como una figura a la que se ha apoyado mucho.

2009/05/14

> Berria: Topaketak > DOS ENCUENTROS EVIDENCIAN LAS DIVISIONES DEL MOVIMIENTO LGTB

  • Dos encuentros evidencian las divisiones del movimiento LGTB
  • A primeros de mayo, asociaciones LGTB (lesbianas, gays, transexuales y bisexuales) llevaron a cabo en Zaragoza dos encuentros estatales simultáneos pero separados, escenificando así sus divergencias. Colectivos critican la mercantilización de la histórica efeméride del 28 de junio
  • Diagonal, 2009-05-14 # David Molina • Zaragoza
“No optamos por la celebración de cabalgatas vacías de contenido auspiciadas por las multinacionales ni por aplaudir al Gobierno del PSOE haga lo que haga”. Así defendía una convocatoria diferenciada Chuse Aliaga, de Stonewall Aragón, uno de los cinco grupos aragoneses anfitriones del Encuentro de la Izquierda Social LGTB. Unas jornadas realizadas en Zaragoza durante el segundo fin de semana de mayo, y a las que se adscribieron unas 20 asociaciones LGTB del Estado español y Portugal afines a “la izquierda transformadora”, en palabras de los organizadores.

Simultáneamente y en la misma ciudad, se celebró la XXI edición del Encuentro Estatal de Organizaciones LGTB. De carácter anual, este encuentro pretende ser un espacio de debate “para el conjunto de grupos LGTB españoles, aunque no formen parte de la Federación FELGT”, según Ana Bueno, coordinadora de Magenta, colectivo zaragozano cercano a UGT y que forma parte de dicha federación. “A este encuentro pueden acudir también las áreas LGTB de partidos políticos y sindicatos”, añade. Sobre Magenta recayó este año la organización de este encuentro. Representantes de unas 30 organizaciones discutieron sobre bisexualidad, las personas LGTB en el ámbito rural, la visibilidad de las personas con VIH, la diversidad afectivo-sexual en el ámbito educativo y la historia del movimiento LGTB. Asimismo, decidieron el contenido del Manifiesto del Orgullo de 2009.

Prioridades diferentes
Pero a pesar de ese carácter formalmente abierto, “en la práctica el Encuentro Estatal consigue reunir casi exclusivamente a grupos de la FELGT, federación de carácter más oficialista; muchas de las asociaciones que originalmente participaban ya no acuden, sean reivindicativas o moderadas, debido a la paulatina merma de pluralidad”, matiza Ismael Galve, de Acera del Frente (AdF). Este grupo madrileño acudió en años recientes a las convocatorias de Encuentros Estatales celebradas en Logroño y Gandía, “donde nuestro grupo y otros que tratan de conservar su independencia recibieron un trato contrario a esa teórica amplitud ideológica, con un funcionamiento muy jerarquizado, preparado para acallar la disidencia e imponer criterios pro establishment, a veces mediante tácticas poco democráticas”. Por ello, AdF ha preferido en esta ocasión participar en el encuentro alternativo, “que funciona como red horizontal, y donde nuestras posturas son respetadas y no son vistas como un obstáculo a una agenda política decidida de antemano”.

Aunque los contenidos de ambas convocatorias comparten territorios comunes –la lucha contra la discriminación sexual y la potenciación de políticas a favor de las personas LGTB–, las diferencias afloran enseguida. “Preferimos centrarnos en temas como la implantación de un verdadero laicismo contra la LGTBfobia vaticana, los derechos de inmigrantes LGTB ‘sin papeles’ o la consideración de la transexualidad como enfermedad”, señala Aliaga. Esto último ha supuesto un agrio debate para las asociaciones de transexuales. “La patologización psiquiátrica de la transexualidad como ‘disforia’, mantenida por las leyes vigentes como condición para acceder a limitados derechos, nos ha causado un amplio malestar en el activismo transexual de todas las tendencias políticas, salvo en sectores minoritarios que se alinean incondicionalmente con el Gobierno”, aclara la activista Alira Araneta. “Este año el tema recobra relevancia, porque se revisan los catálogos internacionales de enfermedades mentales, de los que la transexualidad debe desaparecer”.

Galve añade que “en los grupos más reivindicativos también nos preocupa la implantación de desfiles del Orgullo en Madrid y Valencia, con un modelo mercantilista. Por desgracia, este año el desfile comercial y despolitizado se extenderá por primera vez a Barcelona y Sevilla con el auspicio de empresas e instituciones públicas locales. Ha habido recientes intentos similares en Bilbao”. Frente a esto, las asociaciones LGTB catalanas mantendrán la convocatoria de una manifestación reivindicativa el 28 de junio. Por su parte, el grupo coruñés Maribolheras Precàrias convocará de nuevo una “marcha combativa queer”, según sus organizadores “hasta ahora, la movilización mayoritaria en Galiza”.

Diferente implantación
Si bien es más variada la distribución geográfica de los participantes del Encuentro Estatal, desde el Encuentro de la Izquierda Social LGTB se subraya que en su convocatoria participa el movimiento mayoritario de Aragón, Catalunya, Euskadi y Galiza, así como grupos referentes de Madrid, Logroño, Lisboa y Oporto. “No tenemos pretensión de representatividad, pero es claro que el ‘oficialismo LGTB’ es minoritario en territorios clave; en Catalunya, por ejemplo, es casi testimonial. Esto es ignorado al buscar interlocutores representativos”, señala Galve.

2009/04/02

> Erreportajea: Indarkeria > ASESINATOS HOMOFOBOS Y TRANSFOBICOS EN LATINOAMERICA

  • Asesinatos homófobos en Latinoamérica
  • Diagonal, 2009-04-02 # Pedro Carmona
El 6 de marzo, Álvaro Rivera, precursor del movimiento colombiano de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB), apareció asesinado y maniatado en su domicilio de Cali. Rivera había recibido recientemente amenazas por denunciar el acoso y maltrato y las detenciones ilegales contra personas transexuales caleñas por parte de fuerzas policiales. Varios grupos LGTB y de derechos humanos promueven una campaña de denuncia por la muerte de Rivera y recuerdan que sólo durante los dos últimos años se han registrado en Colombia 60 asesinatos motivados por la orientación sexual de las víctimas, crímenes que en su mayor parte permanecen impunes. También denuncian que el número de muertes puede ser aún mayor, dado que otros muchos asesinatos contra personas LGTB nunca llegan a hacerse públicos.

También en Honduras y Brasil
En otros países de América Latina se han emprendido también campañas internacionales con el fin de exigir el esclarecimiento y depurar responsabilidades ante nuevos casos de homicidios de personas LGTB.

En Honduras, Amnistía Internacional ha denunciado el asesinato de la activista transexual Cintia Moreno el 9 de enero de 2009, y también documenta en ese mismo país otros tres asesinatos transfóbicos a finales de 2008, así como palizas y amenazas de muerte contra otros miembros del movimiento transexual.

En Brasil, grupos LGTB denuncian la cadena de asesinatos en Carapicuiba, municipio de Sao Paulo, donde desde julio de 2007 se contabilizan 13 homicidios contra transexuales y gays, el último de los cuales, Ivanildo Francisco de Sales, apareció torturado y muerto en un parque público a mediados de marzo de 2009. Algunas organizaciones apuntan que “el maniaco del arco iris”, como han llamado los medios de comunicación al asesino en serie, aún no ha sido identificado porque goza de la connivencia de las fuerzas de seguridad, a las que podría pertenecer.

En varios países de Latinoamérica –más notablemente en México, Centroamérica, Colombia o Brasil– se suceden las amenazas, detenciones, agresiones y asesinatos de personas LGTB, especialmente activistas que públicamente denuncian abusos policiales y discriminaciones gubernamentales, a manos de fuerzas policiales, grupos paramilitares y escuadrones de la muerte dentro de sus campañas de “limpieza social”.

2009/03/05

> Iritzia: Rubem Centeno > LA HOMOFOBIA MATA, JUZGA Y SE ABSUELVE A SI MISMA

  • La homofobia mata, juzga y se absuelve a sí misma
  • Diagonal, 2009-03-05 # Rubem Centeno · Activista de Maribolheras Precárias
La exculpación de Jacobo Piñero, confeso homicida, en 2006, de Isaac Pérez Treviño y Julio Anderson Luciano es denunciada como un acto de homofobia social.

En plena reacción mediática solicitando el cumplimiento íntegro de penas a raíz del caso de Marta, la chica asesinada en Sevilla, un jurado popular acaba de absolver al responsable de la muerte espeluznante de dos gays en Vigo –uno de ellos negro e inmigrante– aduciendo “legítima defensa” y un “miedo insuperable” a ser violado. El jurado popular, conjurando miedos atávicos y convirtiendo al verdugo en víctima, ha emitido una sentencia que exime al responsable de los asesinatos debido a “un estado de pánico que anuló su capacidad de comprender la ilicitud de lo que hacía”. La pregunta que tenemos que hacernos es ¿pánico a qué? Tanto Maribolheras Precárias como Aturuxo, Federaçom Galega LGBT [lesbianas, gays, bisexuales y transexuales], han emitido comunicados criticando duramente la sentencia y llamando a la movilización en las calles. Aturuxo convocaba el 25 de febrero a cientos de personas en Compostela.

En Vigo, los amigos de los gays asesinados han organizado una concentración para el 7 de marzo. Hay más movilizaciones previstas en Zaragoza, Barcelona y Madrid [y Vitoria-Gasteiz]. Hay cuerpos, hay vidas que no importan para la sociedad heterosexual. O al menos, que son secundarias ante el uso del terror para la protección de las normas de género. Ese miedo, según el jurado, es una eximente completa para absolver al verdugo que asestó 57 puñaladas a sus víctimas. Julio recibió las primeras puñaladas mortales, una de ellas le seccionó el hombro, dejando un reguero de sangre mientras huía arrastrándose por la pared del pasillo de su casa. Fue rematado en el salón.

Su compañero al-Daní logró refugiarse en una habitación cuando ya estaba gravemente herido. Mientras llamaba por teléfono pidiendo auxilio, el verdugo tiró la puerta abajo, le arrebató el móvil y lo remató a puñaladas. Posteriormente se duchó, recogió en una maleta todo lo que había de valor en la vivienda, abrió el gas y prendió fuego a los cadáveres antes de marcharse. Todo ocurrió el 12 de julio de 2006, cuando el verdugo acudió al after gay de Vigo en el que al-Daní trabajaba de camarero. De allí se fueron al piso que al-Daní compartía con Julio. Los informes forenses dan cuenta de la crueldad y el ensañamiento al que fueron sometidos los cuerpos. A la vista de las pruebas periciales no parece creíble la versión de los hechos dada por el acusado, que afirma que fue despertado y amenazado con un cuchillo por una de las víctimas para mantener relaciones sexuales. Y aún en el hipotético caso de que así fuera, las muertes y los hechos están ahí. El jurado no sólo ha creído la rocambolesca versión del verdugo sino que lo ha considerado no culpable. Si ya es execrable la conducta del verdugo, ¿qué se puede decir de un tribunal que absuelve al responsable a pesar de la propia inculpación del autor, de las pruebas periciales y de los informes forenses? La defensa dijo en su favor que “se encontraba en el lugar equivocado en el momento equivocado”.

El acusado se presentó a sí mismo como un padre de familia arrepentido que incluso pensó en suicidarse tras los hechos por la vergüenza que sufriría su familia. Terminó su declaración diciendo “no culpo a nadie, la culpa es mía, de cómo soy”, lo que conmovió al jurado, arrancando las lágrimas de tres de sus miembros. La sentencia, que ha sido recurrida, es paradigmática del ‘pánico gay’, utilizado como eximente en numerosos crímenes homofóbicos y que ha sido algo recurrente desde el siglo XIX en la represión de conductas perversas o en razzias populares contra las minorías sexuales.

Este jurado legitima los asesinatos homofóbicos y abre la veda a la impunidad en la comisión de crímenes de odio. Cualquier hombre blanco heterosexual estaría legitimado a usar la violencia si se siente ofendido ante proposiciones que considera inmorales o que puedan ser una afrenta a su masculinidad. Este jurado popular ha asesinado por segunda vez a Julio y a al-Daní. Pero seguiremos luchando porque sus cuerpos, sus vidas, sí que importan. Y mucho.

2009/01/08

> Iritzia: Angel Manuel Amaro Quintas > ¿COMO SER LESBIANA Y MO MORIR EN EL INTENTO?


  • ¿Cómo ser lesbiana y no morir en el intento?
  • Uno de los movimientos sociales más importantes del Estado es el de lesbianas, gays, transexuales y bisexuales (LGTB). Las movilizaciones en el día del orgullo evidencian su fuerza; y sus encuentros estatales, las diferencias internas que lo atraviesan. Aportamos un texto sobre algunas de las tensiones que lo conforman.
  • Diagonal, 2009-01-08 # Angel Manuel Amaro Quintas • Coordinador de Universitari@s Progresistas y del Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad de Alicante
Una lesbiana, mujer homosexual presentada frecuentemente como compañera de ‘la lucha gay’, es en la sociedad actual, y concretamente en el movimiento ‘gay’, casi como un ente que pasa desapercibido en este supuesto camino de ‘liberación sexual e identitaria’. Trata de dejar huella e impronta en un terreno hostil como el de la liberación homosexual, pero diversos elementos se lo ponen difícil (lesbofobia gay, han leído bien). Como un hilillo de voz temeroso que reivindica su libertad e independencia militante detrás de la estructura del movimiento LGTB, las lesbianas hartas de que otros hablen por ellas parece que día tras día se organizan y militan de manera intensa, independiente y al margen de sus compañeros originarios de lucha.

Para vertebrar un discurso lésbico independiente, visible y con lenguaje propio, deberemos en primer lugar asegurarnos de que percibimos en la lesbiana una mujer lesbiana, y no simplemente una lesbiana. Porque no hay derechos de las lesbianas si no existen y se garantizan previamente los derechos de todas las mujeres. La lucha de las lesbianas debería estar inserta en la praxis feminista (deseable) de una manera clara y rotunda. La homofobia en sus vertientes masculina y femenina no es en absoluto parecida. La lesbofobia, homofobia ejercida contra las mujeres lesbianas, es claramente distinta a la homofobia, ejercida contra los varones gays. La discriminación de las lesbianas es doble, por mujer y por lesbiana, siendo el componente ‘mujer’ decisivo en este tipo de homofobia. Son les-ionadas.

Las lesbianas son, frecuentemente, según informes del International Lesbian and Gay Association, víctimas de acoso sexual en los centros de trabajo (sin contar la invisibilidad laboral), discriminadas en los centros de salud –heterocentrismo ginecológico– y educativos, añadiendo a todo esto la discriminación que en una sociedad sexista y machista como la actual sufre toda mujer por el simple hecho de ser mujer.

¿Os imagináis la situación discriminatoria que puede llegar a sufrir una mujer, lesbiana, anciana, campesina, viuda, prostituta, sin estudios, minusválida, de color, indígena, mutilada genitalmente y pobre?

Las gafas lilas feministas parecen ser la mejor herramienta para apreciar este tipo específico de discriminación que es tan parecida a la que sufren las mujeres heterosexuales, el machismo. Las lesbianas son vulnerables a un tipo de acoso, pobreza y marginación (económica, social) al que no son los varones gays. Las lesbianas, al igual que el resto de las mujeres, están enmarcadas dentro de un sistema económico-productivo en el que los varones perciben una remuneración superior a la de las mujeres ante el mismo trabajo desempeñado, ellas cargan todavía con las tareas domésticas, existe violencia machista y decenas de asesinadas. Perduran binarismos de género que caen sobre la espalda de la lesbiana como un dique de hormigón; existe, por tanto, el heterocentrismo/ sexismo/normativo.

El sistema patriarcal afecta lógicamente también a los varones gays (reproducción social, socialización sexista), pero de distinta manera que a las mujeres lesbianas (doble vertiente discriminatoria).

Referentes lésbicos
La existencia de referentes sociales –de aquellas mujeres que construyen una identidad lésbica visible sin temor a represalias– es necesaria en una sociedad heterosexista en la que todavía el ser lesbiana es motivo de rechazo social. Estamos ante un proceso que se retroalimenta a sí mismo; si no existen referentes, las lesbianas seguirán apreciando un contexto hostil no propicio para el desarrollo de (auto)identidad/es sexual/ es, y mientras este contexto heteronormativo siga en vigencia, no se llevará a cabo ‘la explosión del armario lésbico’ y, por tanto, cre-acción de referentes liberadores.

Las adolescentes lesbianas, aunque en numerosas ocasiones no son conscientes, habitan hábitats inhabitables. Resisten en espacios no construidos por ellas (falocracia), se limitan a ser sujetos pasivos junto con el resto de mujeres. El socioespacio habitado es inhóspito y ajeno a las lesbianas.

Porque la mayor lesbofobia es la invisibilidad. El lesbianismo en las adolescentes, las inmigrantes, las ancianas y las transexuales femeninas es un tabú aún mayor. Las reglas- marco están perfectamente dispuestas en el metadiscurso: sólo se percibe la construcción lésbica como un proceso identitario de mujeres occidentales, blancas, de clase media y cosmopolitas.

La construcción de referentes visibles no consiste únicamente en cierta ‘liberación’ mediática-festiva reducida en numerosas ocasiones a manifestaciones esporádicas o a declarar tal año ‘el año de las lesbianas’, semejando el calendario chino. La visibilidad lésbica es diaria, tiene nombre y sufre en carne propia la marginación y los estereotipos heterosexistas. Y no debe ser motivo de proyectos liberadores nada ambiciosos y localistas. Se debe garantizar la existencia de un marco social propicio para la liberacción lésbica intra-intergeneracional e interétnica.

Por esta razón, se requiere una visibilidad mayor que la actual en todos los campos de la vida cotidiana. Visibilidad familiar (por más que le pese a algunos jueces), visibilidad identitaria, visibilidad intergeneracional.

Pornografía heterosexista
La pornografía comercial-individualista, mercantilización cosificada de prácticas coitales, que no sexualeseróticas, cuenta desde su comienzo con un sujeto objetivado de lo más suculento para el ojo del buen varón heterosexual: la mujer. El cuerpo de las mujeres, estigmatizado históricamente en lo referente a la sexualidad, fue resumido en cuatro opciones: monja, virgen, puta-ninfómana y estirada-frígida. Semejante cosificación de la sexualidad femenina ha sido fecunda en el sustrato idio-cultural de nuestra/s sociedad/ es. La ligazón entre sexo, falo, penetración y fecundación se ha traducido en un fenómeno claramente predecible: la inexistencia discursivo-política del sujeto lésbico. Por tanto, ‘el sexo lésbico’ es apreciado bajo una óptica falocrática- penetradora que se resume en la comercialización de coito/pornografía distorsionada.

Esta visión sesgada de la/s sexualidad/ es lésbica/s hace perdurable en el tiempo dos mitos: el primero define el sexo lésbico como morb-vicioso e incompleto (ausencia de falo). Y el segundo entiende que las prácticas sexuales lésbicas deben ir orientadas hacia la satisfacción eyaculadora del varón heterosexual (tríos).

La pseudo pornografía que se consume hoy en día es uno de los mayores atentados contra la identidad lésbica que se pueden cometer: la dependencia extrema de las relaciones lésbicas respecto al varón. Se viola en todos los sentidos un ámbito en el que el falo no es bien recibido. Por esta razón se impone por la fuerza el gran falo del machito de turno, ya que no asume ser repudiado como bio órgano penetrador.

En este acercamiento sintéticoaprehensivo a la esfera-marco de la lesbianidad, no tardamos en descubrir cómo la lesbofobia y la heteronormatividad constriñen a las lesbianas como en la Edad Media los ajustados corsés de las mujeres de la nobleza enderezaban la columna y desdibujaban los senos de cuerpos invisibles con el fin de no reconocer la existencia de un cuerpo femenino independiente, diverso y (auto)construido. En el caso de las lesbianas, el objetivo es lesionar estructuralmente la identidad sexual-corporal-social con el fin de mermar todo su potencial liberador-emancipador.